In Fieri

In Fieri…llevaba mucho tiempo de no escuchar o leer este término que normalmente utilizan quienes han terminado cursos de su carrera universitaria, pero no han logrado graduarse.  Recuerdo que alguien alguna vez me dio su tarjeta de presentación en la que colocaba como su profesión “Abogado In Fieri” y me quedé por un buen tiempo pensando…¿qué quiere decir esto?

In Fieri, según un diccionario, quiere decir “En camino de hacerse o haciéndose”. Hoy por hoy, no puedo encontrar mejor definición para mi vida.  Soy, y estoy “in fieri”.  Ahora bien, es importante entender bien qué quiero decir con ser “in fieri”, por qué, para qué y hacia qué.  Por la gracia de Dios, he sido justificado.  El precio por mis pecados, pasados, presentes y futuros, ya fue pagado de forma completa y suficiente por la muerte propiciatoria y sustitutiva de Jesús en la Cruz.  Adicional a eso, en ese momento, Su justicia fue imputada hacia mí, y por eso hoy me puedo parar con la frente en alto, como pecador perdonado y justificado, sellado por el Espíritu Santo y, sin mérito alguno mío, con la eternidad con Él asegurada.

Romanos 5

Resultados de la justificación

 1 Así, pues, justificados por la fe tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, 2 por quien tenemos también, por la fe, acceso a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos regocijamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en los sufrimientos, porque sabemos que los sufrimientos producen resistencia, 4 la resistencia produce un carácter aprobado, y el carácter aprobado produce esperanza. 5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

Si ya he sido justificado, entonces mi estado de “in fieri” se refiere a mi proceso de santificación….estoy, como muchos de nosotros, viviendo ese momento tan complejo del “ya estuvo pero todavía no”, proceso por medio del cuál vamos aprendiendo todos a odiar nuestro pecado y a caminar en vidas que honren y glorifiquen al Señor….no por miedo a perdernos el cielo….sino por gratitud y un honesto y genuino impuso a adorarle a él.

Reconocer que estoy “in fieri” me da paz.  Me da paz porque confío en la promesa de Dios: 23 Que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que guarde irreprensible todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Aquel que los llama es fiel, y cumplirá todo esto. (1 Tesalonicences 5:23-24 RVC). Parto entonces desde mi posición como justificado….inmerecidamente, úncamente por el amor de Dios por alguien como yo…..muy, pero muy a pesar de mí….y camino firmemente en esta esperanza de la santificación, acompañado por el Espíritu Santo y buscando en todo, dar gloria al Padre….

No es un camino fácil.  Estoy consciente que no soy perfecto….estoy lejos de ello….pero descanso en la misericordia de Dios y confío en que poco a poco será Él quién me transformará….y que cuándo estemos del otro Lado, ya no habrá de qué preocuparse….lo que hoy es nuestro potencial para no pecar, será transformado en incapacidad para pecar….porque estaremos con Él…para siempre.

Soy “in fieri”….

1 Tesalonicenses 4

La vida agradable a Dios

 1 Por lo demás, hermanos, les rogamos y animamos en el Señor Jesús a que cada día su comportamiento sea más y más agradable a Dios, que es como debe ser, de acuerdo con lo que han aprendido de nosotros. 2 Ustedes ya conocen las instrucciones que les dimos de parte del Señor Jesús. 3 La voluntad de Dios es que ustedes sean santificados, que se aparten de toda inmoralidad sexual, 4 que cada uno de ustedes sepa tener su propio cuerpo en santidad y honor, 5 y no en pasiones desordenadas, como la gente que no conoce a Dios. 6 Ninguno debe agraviar ni engañar en nada a su hermano; porque el Señor toma en cuenta todo esto, como ya les hemos dicho y declarado. 7 Pues Dios no nos ha llamado a vivir en la inmundicia, sino a vivir en santidad. 8 El que desecha esto, no desecha a un hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.

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5 comments

  1. Pablo Gutierrez · julio 13, 2011

    Excelente explicación y excelente artículo, pero me surge la duda: adecuandolo dentro del contexto del artículo ¿cuándo nos graduamos? ¿al estar en la presencia sempiterna de Dios? ¿hasta el día de Jesucristo? o una más obvia y no menos intrigante ¿alguna vez nos graduaremos?

    Disfruté leerlo

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    • Juan Callejas · julio 13, 2011

      Una vez justificados por Gracia de Dios, pasamos el resto de nuestra vida en el proceso de santificación progresiva, guiados por el Espíritu Santo, hasta que en Su Presencia, por la Eternidad, quede atrás el pecado y vivamos en Su Presencia ya justificados, santificados y ahora, glorificados.

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    • alfonso jesus diaz duran · enero 30, 2012

      Estimado lector, en absoluto creo, ni tu lo crees tampoco, que el sentido, significado y el contexto, del excelente texto, guarde relación alguna con la terminacion de una carrera, salvo claro ( permiteme animus jocandi, al igual que la licencia tuya) que requiera de intervencion Divina, el aprobado de alguna asignatura de alguien, no digo tú por favor. “Al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios” . No crees…in fieri que si.

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  2. Esther · junio 29, 2015

    Excelente!
    Gracias por tan buena, creativa e inteligente explicación.

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