El Arco Iris es una Oportunidad


rainbow-stretching-hilly-forest-mountains-638x0_q80_crop-smartEsta semana el Ministerio Público de Guatemala causó gran conmoción en el país al colocar en su sede, a la par del pabellón de Guatemala y la bandera de dicho ministerio, una bandera de arco iris en apoyo a las iniciativas en contra de la discriminación de personas con preferencias sexuales no heterosexuales.

A través de un comunicado en Twitter con fecha 19 de junio, y luego en respuesta a la solicitud de organizaciones evangélicas de retirar dicha bandera, el MP dio muestras claras de la línea de pensamiento que están siguiendo.  Es claro que Guatemala ha cambiado.  Vivimos en una sociedad pos-moderna y más allá de pos-moderna, pos-cristiana, en donde los paradigmas tradicionales y la “moral y buenas costumbres” que se daban por sentado, han sufrido fuertes modificaciones que van en línea con las grandes tendencias sociales a nivel global.

La reacción evangélica no se hizo esperar.  Tanto la Alianza Evangélica de Guatemala a través de sus redes sociales, como otro colectivo evangélico denominado como “Coordinadora Evangélica Nacional” hicieron un fuerte y firme llamado al MP para el retiro de la famosa bandera.  Como quedó evidenciado el día de hoy, la respuesta fue un simple y sencillo “NO”.

Quizás lo más curioso de todo este tema en cuanto a la reacción evangélica es la ausencia de líderes individuales o iglesias específicas que alzaran su voz en relación al tema.  Se cubrieron detrás de colectivos despersonalizados que con los que se pretende dar muestras de fuerza, pero al final, para deshumanizando la causa por el evidente poco compromiso que requiere cobijarse bajo una sombrilla institucional colectiva.

Estamos cayendo en la trampa de abrazar un “evangelio activista” que confunde la proclamación del Evangelio con abrazar causas sociales polémicas como la oposición al mal llamado “matrimonio homosexual” o el terrible asesinato de niños no nacidos a través del aborto, y entonces ofrecemos condena sin esperanza, sin propuesta y sin disposición de abrir la puerta de la iglesia a quienes más lo necesitan.  Esta, al final es la contra-reacción natural al “evangelio silencioso” que por tantos años hemos vivido y que aún en algunas congregaciones se predica, en donde la iglesia se atrinchera, crea su propia burbuja de “pureza y santidad” y se retira de alzar su voz profética al mundo, llamándolo al arrepentimiento y la fe.

La pregunta clave es, ¿entonces qué debemos hacer? La bandera del arco iris sigue estando allí, la presión por apoyar ciertas leyes que distorsionan el orden moral diseñado por Dios y claramente establecido en la Biblia es más fuerte que nunca. ¿Cómo encaramos el tema de una manera que honre a Dios, que se pare firme con la verdad y a la vez, que demuestre amor, gracia y humildad a una Guatemala que no es el “país cristiano” que llegamos a creer que era.

En primer lugar, creo que algo que debemos recordar como cristianos siempre es lo que para nosotros significa el arco iris.  El pacto que hizo Dios con Noé va mucho más allá de la promesa de no destruir la Tierra nuevamente con un diluvio:

“Después Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra. Todos los animales de la tierra, todas las aves del cielo, todos los animales pequeños que corren por el suelo y todos los peces del mar tendrán temor y terror de ustedes. Yo los he puesto bajo su autoridad. Se los he dado a ustedes como alimento, como les he dado también los granos y las verduras; pero nunca deben comer de ninguna carne con su vida, es decir, que aún tenga sangre.
»Yo exigiré la sangre de cualquiera que le quite la vida a otra persona. Si un animal salvaje mata a una persona, ese animal debe morir; y cualquiera que asesine a otro ser humano debe morir. Si alguien quita una vida humana, la vida de esa persona también será quitada por manos humanas. Pues Dios hizo a los seres humanos a su propia imagen. Ahora sean fructíferos y multiplíquense, y vuelvan a poblar la tierra».
Entonces Dios les dijo a Noé y a sus hijos: «Ahora mismo, yo confirmo mi pacto con ustedes y con sus descendientes, y con todos los animales que estuvieron en la barca con ustedes —las aves, los animales domésticos y todos los animales salvajes—, con toda criatura viviente sobre la tierra. Sí, yo confirmo mi pacto con ustedes. Nunca más las aguas de un diluvio matarán a todas las criaturas vivientes; nunca más un diluvio destruirá la tierra».
Entonces Dios dijo: «Les doy una señal de mi pacto con ustedes y con todas las criaturas vivientes, para todas las generaciones futuras. He puesto mi arco iris en las nubes. Esa es la señal de mi pacto con ustedes y con toda la tierra. Cuando envíe nubes sobre la tierra, el arco iris aparecerá en las nubes y yo me acordaré de mi pacto con ustedes y con todas las criaturas vivientes. Nunca más las aguas de un diluvio volverán a destruir a todos los seres vivos. Cuando yo vea el arco iris en las nubes, me acordaré del pacto eterno entre Dios y toda criatura viviente sobre la tierra». Entonces Dios le dijo a Noé: «Este arco iris es la señal del pacto que yo confirmo con todas las criaturas de la tierra».” (Génesis 9:1-17, NTV)
Cuando leemos el pacto completo, vemos al menos los siguientes puntos:
  1. Una férrea defensa de la familia y la procreación.
  2. Una clara defensa de la vida humana y condena de cualquier ataque contra la misma.
  3. Una reafirmación del Imago Dei y lo que eso implica para la dignidad y respeto de toda persona humana.
  4. Una reafirmación también de que el juicio y la venganza son de Dios y que Él rectificará toda injusticia.
  5. Una señal de esperanza para el futuro construida sobre la continuidad de la vida en la Tierra y el continuo recuerdo a través de la señal del arco iris.

A la luz de esto, el pacto de Dios con Noé no solo es una promesa para nuestro beneficio, sino también es un llamado a nosotros de contribuir en el florecimiento de toda persona humana y la creación de una sociedad que permita ese florecimiento.  Esta es la razón por cual como cristianos profesamos una fe exotérica, o sea, una fe que se extiende y se vuelva hacia el otro, buscando no solo su salvación espiritual, sino el cuidado, respeto y valoración de su integridad en tanto persona creada a imagen y semejanza de Dios.

En este sentido, el significado del arco iris no ha cambiado.  Es un constante recordatorio cada vez que lo vemos en el cielo y ayuda a anclar nuestra esperanza en un futuro que, si somos honestos, muy probablemente se ponga peor antes de que se ponga mejor.  Pero los cristianos somos personas de esperanza. Es por esto que seguimos plantando iglesias, por la que seguimos evangelizando, por la que seguimos contrayendo matrimonio y por la que seguimos perpetrando la acción más subversiva a la cultura que nos rodea hoy: seguimos teniendo hijos.  Pocas cosas expresan la fe y esperanza que tenemos en Dios y en futuro que Él nos ha prometido que el tener, proteger y criar a nuestros hijos anclados en la gracia de Dios, el Evangelio y la Palabra.  Esto es subversión por excelencia, rebeldía al mundo “ensimismado”, a las burbujas individualistas pos-modernas, anti-humanas y faltas de esperanza…razón por la que su grito de guerra es “¡solo se vive una vez! (#YOLO)“.

Ahora, esto lo vivimos a la luz de una realidad muy dura y cruda.  ¡Las cosas no están bien! El corto circuito de las falsas enseñanzas del herético evangelio de la prosperidad y el moralismo deísta terapéutico que hoy se pregonan desde tantos púlpitos han hecho que olvidemos, o al menos no queramos recordar, las palabras de Jesús cuando dijo:

“—¿Por fin creen? —preguntó Jesús—. Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando ustedes serán dispersados, cada uno se irá por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” (Juan 16:31-33, NTV -énfasis agregado-)

Estas palabras, dichas como antesala a la traición de Judas, el cobarde abandono de TODOS los discípulos cuando huyeron en Getsemaní y la posterior negación de Pedro (sin contar las dudas de Tomás y de todos los que dudaron en el momento de la Ascensión…), nos evidencian que la vida cristiana se vive y se construye en medio de la adversidad y no necesariamente en medio de la bonanza.

En palabras de uno de los padres de la Iglesia del siglo 2, Tertuliano: “La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos.”

Esta realidad es necesario entenderla porque el camino que estamos recorriendo en Guatemala está bastante empedrado y es un camino en donde encontraremos muchísimas frustraciones que desde una errada “teología de la gloria” , amparada más en “cambio de actitud” y “sembrar principios y valores” (sin definirlos…), nos dejará sin marco de referencia para enfrentar los sufrimientos propios de la vida cristiana fiel y valiente ante culturas agresivamente adversas e intolerantes al cristianismo como la que estamos empezando a vivir.

Para esto, Vincent Bacote, teólogo y profesor de la Universidad de Wheaton, nos recuerda en su libro “The Political Disciple: A Theology of Public Life” (“El Discípulo Político: Una Teología de la Vida Pública”) que hemos de mantener una postura humilde ante la evidente desesperanza y frustración que experimentaremos al ver que las cosas no suceden como queremos:

“Los cambios que anhelamos para nuestra sociedad no son los únicos cambios que suceden.  Así como hay cambios que no suceden lo suficientemente rápido, otros llegan más rápido de lo que quisiéramos y otros suceden que hubiésemos querido que no sucedieran.”

“…la mayoría de cambios en la sociedad suceden mucho más lento de lo que reconocemos…”

“…la frustración común acerca del lento ritmo del cambio revela una importante verdad teológica: los ecos de la caída están a nuestro alrededor y rutinariamente sabotean nuestras mejores intenciones, ya sean personales, públicas o políticas.”

“Debemos estar claros en que el pecado va más allá de lo personal; tiene manifestaciones estructurales que dejan afianzado el mal o lo introducen nuevamente en la vida pública.”

“…debemos encarar la dura verdad de que no podemos manejar fácilmente la dirección de la sociedad (aún si alcanzamos a tener gran poder), y que no siempre podemos discernir el mejor camino hacia una buena sociedad.”

“Sería un error decir simplemente que debemos lanzarnos con la victoria total en mente como si la respuesta apropiada es redoblar esfuerzos en nuestra misión pública.  Debemos dar la cara ante la angustia que viene con la participación pública.  Es importante decir la verdad acerca de esto y a la luz de esto, considerar cómo movernos hacia adelante y avanzar.”

Sin embargo, Bacote no nos deja en el aire.  Nos recuerda que en la Biblia existe un cuerpo de literatura completo dedicado a darnos avenidas y caminos para poder expresar y lamentar esa frustración que es natural en la vida en un mundo caído con personas caídas:

“Propongo la práctica del lamento ante la frustración que es propia de la práctica de encarar la vida pública porque esta es una forma en que los cristianos pueden agresivamente decir la verdad acerca del quebrantamiento del corazón que el mundo a nuestro alrededor nos genera.”

Dos ejemplos de esto:

“Mi vida está llena de dificultades,
y la muerte se acerca.
Estoy como muerto,
como un hombre vigoroso al que no le quedan fuerzas.
Me han dejado entre los muertos,
y estoy tendido como un cadáver en la tumba.
Soy olvidado,
estoy separado de tu cuidado.” (Salmo 88:3-5, NTV)
Lloré hasta que no tuve más lágrimas;
mi corazón está destrozado.
Mi espíritu se derrama de angustia
al ver la situación desesperada de mi pueblo.
Los niños y los bebés
desfallecen y mueren en las calles.
 
Claman a sus madres:
«¡Necesitamos comida y bebida!».
Sus vidas se extinguen en las calles
como la de un guerrero herido en la batalla;
intentan respirar para mantenerse vivos
mientras desfallecen en los brazos de sus madres.” (Lamentaciones 2:11-12, NTV)
Si nos atrevemos a clamar a Dios con este nivel de honestidad, podemos perseverar en la batalla al colocar continuamente en manos de Dios cargas que no podemos llevar y que si intentamos llevarlas solos nos llevarán a la depresión e incluso, al abandono de la fe y esperanza.  Debemos aprender a lamentar honestamente delante de Dios…la Biblia nos invita a hacerlo, nos permite hacerlo y nos enseña como.
La práctica del lamento nos llevará también a poder ver la transformación que buscamos en nuestra sociedad de manera cruciforme, entendiendo que la vida pública, para quienes deciden entrar como cristianos en este terreno y quienes buscan vivir fielmente sus vocaciones en toda área de la sociedad de manera fiel a Dios, involucrará sufrimiento aún en medio de que lo que se persigue para nuestra sociedad es el elusivo bien común.
El camino no es el de copar las estructuras de poder, de pararnos en la cima de los 7 montes, sino el camino del servicio, del amor y del sacrificio.  C.S. Lewis, en uno de los ensayos incluidos en su libro “Dios en el Estrado” (“God in the Dock“) nos advierte:
“De todas las tiranías, una tiranía ejercida por el bien de sus víctimas puede ser la más opresiva.  Será mejor vivir bajo el yugo de opresores corruptos que bajo entrometidos morales omnipotentes.  La crueldad del corrupto podrá en ocasiones dormir, su hambre podrá en algún punto saciarse; pero aquellos que nos atormentan por nuestro propio bien nos atormentarán sin cesar sintiéndose aprobados por su propia consciencia.  Es posible que se vayan al cielo y al mismo tiempo hacer de la Tierra un infierno.  Esta misma bondad arte como un intolerable insulto.  El ser “curado” contra mi propia voluntad de estados que no consideramos patológicos es ser colocado al nivel de aquellos que aún no alcanzan la edad para razonar o aquellos que nunca lo harán; es ser clasificado con los infantes, imbéciles y animales domésticos.” (Cita original en inglés aquí)
¿Qué hacemos entonces? La propuesta es la persecución de la santidad pública en nuestra activa y perseverante participación pública y política.  Es revelar al mundo la belleza de la santidad de Dios a través de la humildad, la gracia y el amor que acompañan la firme declaración, afirmación y defensa de la verdad.  En palabras de Vincent Bacote:
“La santificación no se opone a apasionadas expresiones de la verdad o incluso de indignación, pero hemos de tener cuidado de asociar de manera inmediata nuestras fuertes expresiones retóricas con la forma más pura y cristalina del discurso divino.  Mi punto no es que nunca debemos hablar con pasión sino que no podemos olvidar nuestro mandamiento a amar a nuestros enemigos, aún cuando estamos “defendiendo la verdad”.  Nuestro compromiso con la verdad, e incluso nuestra indignación con la injusticia y la maldad, no son suficientes para excusarnos de recordar que aún nuestro mayor enemigo merece nuestro respeto.  Dicho de otra forma, no podemos presumir como trofeo la ofensa de otros bajo la excusa de que nosotros estamos de lado de la verdad y ellos no.  Incluso, debemos considerar también si esa búsqueda por ser perseguidos o por algún tipo de “martirio” en nombre de la verdad es más de ensalzarnos a nosotros mismos en lugar de adorar al Dios trino.  La “santa indignación” puede ser una manera de expresar nuestra santificación, pero nuestro discurso será el que identifique la verdad mientras permanecemos comprometidos a amar a nuestro prójimo.
La santidad no debe quedarse encerrada en las cámaras profundas de corazones piadosos sino desplegada en los dominios públicos del hogar, la escuela, la cultura y la política.  Ya que continuamos esperando el día en que Cristo traiga todo de vuelta al orden apropiado, nos encontraremos con que nuestro camino hacia la santificación será un constante desafío.  Aún así el Espíritu nos llama a escuchar Su voz y rendirnos a Su poder.  Si atendemos este llamado y continuamos en el camino de la transformación, nuestra práctica privada y pública producirá más asombro que exasperación, y aún nuestros enemigos verán que estamos actuando como aquellos que se están convirtiendo en seres humanos.”
Perseveremos.  Luchemos. Hablemos la verdad. Sobre todo, hablemos y proclamemos la esperanza del Evangelio.  Pero en ese camino y proceso, amemos, sirvamos y sacrifiquémonos en favor del otro, aún si este no lo quiere, no lo pide y nos insulta en el proceso.  Así lo hizo Jesús por cada uno de nosotros, así lo hicieron los cristianos que murieron atendiendo a enfermos durante las grandes plagas, así lo hizo Lutero cuando se quedó en Wittenberg sirviendo a otros durante la peste negra…y fue en ese momento que leyó el Salmo 46:
“Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza;
siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.
Por lo tanto, no temeremos cuando vengan terremotos
y las montañas se derrumben en el mar.
¡Que rujan los océanos y hagan espuma!
¡Que tiemblen las montañas mientras suben las aguas 
Un río trae gozo a la ciudad de nuestro Dios,
el hogar sagrado del Altísimo.
Dios habita en esa ciudad; no puede ser destruida;
en cuanto despunte el día, Dios la protegerá.
¡Las naciones se encuentran en un caos,
y sus reinos se desmoronan!
¡La voz de Dios truena,
y la tierra se derrite!
El Señor de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros;
el Dios de Israel es nuestra fortaleza.” (Salmo 46:1-7, NTV)
Fue con ese Salmo en su mente y corazón que escribió el himno que debería ser hoy nuestro himno, “Castillo Fuerte es Nuestro Dios”.
Maranatha!

La Iglesia y los Políticos


lightstock_240487_medium_tgc(Este artículo lo escribí originalmente para Revista Actitud, y está disponible aquí)

La coyuntura actual de Guatemala, especialmente después del famoso abril de 2015, ha sacado a la luz varios casos de relativo alto perfil en donde se ve lo complejo y desafiante que es para las iglesias administrar su relación con miembros de la congregación que ocupan cargos públicos, especialmente cargos de alto perfil y/o visibilidad.

Existe la tentación, natural en todo ser humano y organización conformada por seres humanos, de dejarnos seducir por el poder, especialmente el poder político o que genera “influencia” sobre otros.  En sociedades presidencialistas o casi estatistas como la nuestra, se idolatra casi todo lo que tiene que ver con el gobierno.  No es de extrañarnos entonces que esto genere problemas en mantener relaciones sanas con miembros de la iglesia que luego de una elección y casi de la noche a la mañana, pasan de ser “simples mortales” a líderes poderosos e influyentes.

La tentación de incorporar a estas personas al “círculo íntimo” del pastor, cederles espacio en el púlpito e incluso, participar en la toma de decisiones que impactan a todos los miembros de la congregación, es sumamente fuerte.  También existe la fuerte tentación de usar la influencia y/o “autoridad espiritual” sobre estos miembros para obtener privilegios, favores o concesiones especiales para “avanzar el ministerio”.

Ante estas tentaciones, ¿cómo debe una iglesia y su equipo de liderazgo proceder a manejar la relación con miembros que ahora ostentan importantes cargos públicos?

El camino es a través de la sana doctrina, la prudencia y el sentido común:

  1. El Evangelio bíblico comienza por recordarnos la soberanía de Dios sobre todas las cosas, la historia, las circunstancias y las personas. Partir desde la soberanía de Dios coloca toda otra esfera de poder –político, económico, eclesiástico, etc- en subordinación a la autoridad de Dios.  Esto nivela la cancha para todos los creyentes.
  2. Adicional a eso, el Evangelio nos recuerda que todos somos pecadores y que ante las tentaciones del poder, todos estamos sujetos a ceder. Esto debe movernos hacia la humildad y hacia la constante búsqueda de Dios y Su gracia y misericordia para ser guardados de la tentación y para recibir perdón y ser restaurados cuando pecamos.  Ni la posición política ni el privilegio de servir a la Iglesia desde un púlpito nos hace más santos.  Todos necesitamos la gracia de Dios en Jesús.
  3. En la Escritura también vemos la clara distinción que se hace en los roles y funciones de la Iglesia y el poder civil. Estamos llamados al respeto de ambas esferas, a la cooperación y a la concordia, pero nunca a cooptar ninguna esfera con la otra.
  4. Estamos también llamados a reconocer, dignificar y valorar el llamado y vocación que algunas personas dentro de nuestras congregaciones tienen al servicio público. El trabajo gubernamental es necesario y cumple funciones importantes que Dios permite sean usadas para el beneficio de miles e incluso millones de personas.  No debemos ni sobre-dimensionar su importancia, ni verlo siempre con desdén o sospecha.  Nuestros hermanos y hermanas en el servicio público necesitan nuestras oraciones, amistad y apoyo.

Una relación sana, humilde y sobre todo, bíblica con cada miembro de la iglesia es la mejor prevención contra las tentaciones del abuso de poder, de la idolatría y de entrar en conflictos de interés que arriesguen la reputación de una iglesia, sus líderes y sobre todo, que traigan afrenta al nombre del Señor.  No es fácil, pero es necesario.  Nuestras iglesias no pueden ni deben ser co-optadas por intereses políticos para avanzar agendas particulares aprovechándose de la influencia que tienen los pastores y líderes sobre las personas.  Las iglesias tampoco deben ni pueden buscar privilegios especiales de sus miembros en cargos públicos para obtener cualquier tipo de ventaja, privilegio, permiso de construcción, etc., a través del tráfico de influencias que, como ya sabemos todos ahora, es un grave delito.

En gran medida, el rescate de la credibilidad de la Iglesia y sobre todo, la posibilidad de servir, discipular y ministrar bien a los miembros de las congregaciones que han sido colocados por Dios en esas posiciones, depende mucho de las decisiones intencionales que tomemos para definir la manera de administrar estas relaciones para la gloria de Dios y el gozo y beneficio de las personas y sus familias.

Nuestros políticos necesitan a Jesús, necesitan el Evangelio y necesitan iglesias donde congregarse en paz con sus familias.  Nuestras iglesias deben prepararse para ello y servirles bien a ellos y a cada persona que asiste.

¡Felices 15 años Vida Real!


photoEsta semana, iglesia Vida Real en Guatemala está celebrando su aniversario número 15.  Sin duda, ha sido un período de ver incubar y nacer en realidades concretas muchos sueños.  Desde las primeras reuniones en hotel Intercontinental hasta los múltiples “puntos” y las dos estaciones de radio que desde allí generan contenido para los guatemaltecos -y con el milagro de internet, para todo el mundo-, iglesia Vida Real se ha instalado en Guatemala como una congregación dinámica, creativa e influyente.

He tenido el privilegio de conocer a muchos de sus líderes, también he sido privilegiado con participar en algunos programas de Radio Ilumina 98.1, y tengo varios muy queridos amigos y amigas que allí han encontrado un hogar y familia espiritual.  Vida Real también ha jugado un papel protagónico en la vida nacional.  Se han realizado eventos como la proyección del documental “Invierno Demográfico” hace algunos años que trajo a revisión varios paradigmas en cuanto a la familia que nos afectan mucho.  Su pastor general, Rony Madrid, lideró un importante esfuerzo de oración por nuestro país y su libro “La Vuelta al Corazón en 40 días” sigue teniendo mucho impacto en personas y familias.  También en las elecciones pasadas, las instalaciones centrales de Vida Real fueron la sede para un importante foro de candidatos presidenciales que sin duda tuvo algún grado de influencia en la intención de voto de la ciudadanía en general.

Hacer iglesia no es fácil.  Una institución con 15 años de existencia da testimonio del arduo trabajo que conlleva unir a personas alrededor de una causa, y en el caso de Vida Real, la causa ha sido el Evangelio.  El ambiente social y cultural que se respira presenta fuertes retos para los próximos años en el futuro de Vida Real.  Guatemala evidencia más que quizás nunca fue la “nación cristiana” que todos hemos aprendido a creer y que la ambigüedad doctrinal, los recientes escándalos que impactan a la iglesia evangélica, y el analfabetismo bíblico de la gran mayoría de las personas que se consideran cristianas hacen evidente a través de conversaciones y publicaciones en redes sociales, se convierten en un fuerte llamado a la reflexión de hacia dónde y cómo se debe trazar el camino al futuro.

En la retransmisión de un mensaje predicado por Rony Madrid que escuché hace poco en El Camino FM, Rony empezó a esbozar algo para la congregación que, a criterio de un servidor que no es miembro de Vida Real, podría contener la clave y el fundamento sobre el cual Vida Real puede construir no solo los próximos 15 años, sino el resto de su trabajo y gestión hasta el día que el Señor les permita seguir sirviendo.  En ese mensaje, Rony empezó afirmando como iglesia, afirman la postura calvinista con respecto a la salvación.  Recuerdo que cuando escuché eso, me emocioné muchísimo.  Pude comprobar en sus postulados doctrinales que eso es efectivamente lo que públicamente afirman como iglesia. Si bien en esa prédica específica Rony se limitó  a explicar que parte esencial del pensamiento calvinista es que “la salvación no se pierde”, sabemos que ese es un buen comienzo para explorar, estudiar, enseñar, internalizar y aplicar en cada uno de los distintos ministerios e iniciativas de la iglesia, el legado que el pensamiento reformado nos ha heredado y del que, en este año que marcamos los 500 años de cuando Martín Lutero clavó sus 95 tesis en Wittenberg, la mayoría de evangélicos en Guatemala desconoce y aprecia poco.

Esta sería mi exhortación en este 15 aniversario, que coincide también con el mismo año que marcamos los 500 años de la Reforma.  Sean como iglesia agresivamente intencionales en centrarse en el Evangelio, en tomar sus postulados doctrinales y expandirlos y enseñarlos con la creatividad y dinamismo que les ha caracterizado, a todos sus miembros.  En épocas de ambivalencia y ambigüedad, asumir posturas concretas y firmes es extrañamente atractivo para un mundo confundido que no sabe cómo y donde echar raíz.  En sus postulados lo tienen claro: Jesús, el Evangelio, la Escritura.  No hay bases más sólidas sobre las cuales soñar hacia adelante y de las que nunca -por más tentador que sea- deberían apartarse.  Construyendo sobre este fundamento, lograrán que cada día se fortalezca y se vuelva más genuina, enfocada y humana la comunidad de personas que hoy llaman a Vida Real su casa y familia.

¡Felicitaciones, sigan adelante y que el amor del Padre, la gracia del Hijo y a comunión del Espíritu Santo les acompañen, fortalezcan, guíen y sostengan siempre!

Soli Deo Gloria

Iglesias Enfocadas en el Evangelio


41ccgd2rz8l-_sy344_bo1204203200_Durante 10 semanas que culminaron el pasado martes 25 de abril, la Asociación de Exalumnos del Haggai Institute en Guatemala organizó un seminario titulado “Evangelismo Contemporáneo: El Reto de los Evangelios Falsos”.  El seminario se basó en el libro de Trevin Wax titulado “Counterfeit Gospels“.

El objetivo del seminario era, a partir de una definición bíblica del Evangelio y su presentación como un banco de tres patas, considerar y reflexionar sobre la forma en que hoy comunicamos el Evangelio y también hacer un llamado a la consciencia sobre errores que distorsionan las verdades del Evangelio y nos dejan con falsos evangelios vacíos de esperanza y poder redentor.

El grupo de entre 15 y 20 personas cada semana se reunió en las instalaciones de la Union Church of Guatemala para tratar cada uno de los temas y generar a partir de allí, propuestas de acción.  Fue un extraordinario tiempo de reflexión bíblica, análisis cultural de coyuntura y también de nuestra historia y experiencia como iglesia evangélica en Guatemala.

A continuación, los audios de cada sesión para su consideración y comentarios están disponibles gratis:

  1. Sesión 1: Introducción y la Historia del Evangelio (pata #1)
  2. Sesión 2: Distorsión #1: El Falso Evangelio Terapéutico
  3. Sesión 3: Distorsión #2: El Falso Evangelio sin Juicio
  4. Sesión 4: El Anuncio del Evangelio (pata #2)
  5. Sesión 5: Distorsión #3: El Falso Evangelio Moralista
  6. Sesión 6: Distorsión #4: El Falso Evangelio Silencioso
  7. Sesión 7: La Comunidad del Evangelio (pata #3)
  8. Sesión 8: Distorsión #5: El Falso Evangelio Activista
  9. Sesión 9: Distorsión #6: El Falso Evangelio sin Iglesia
  10. Sesión 10: Reflexiones Finales y Presentación de Proyectos

Como Asociación, esperamos este material genere discusión y reflexión a todo nivel, tanto personal como organizacional.  Estamos disponibles a través de la página de Facebook o la página web para poder compartir estos contenidos y materiales a otros grupos y contextos.  Buscamos que cada vez como iglesia podamos ser más fieles al Evangelio que se nos ha sido encomendado por el Señor Jesús y podamos compartirlo y enseñarlo de manera correcta, sana y en el poder del Espíritu Santo para la gloria del Padre.

SOLI DEO GLORIA

Hora de ser Evangélicos


(Este artículo fue originalmente escrito para Actitud News y está disponible aquí)

five_solas-1024x764Para la gran mayoría de guatemaltecos, no es ningún secreto que la iglesia evangélica está atravesando una de sus peores crisis de liderazgo y credibilidad.  Los casos que se han vuelto materia de opinión pública que involucran a líderes de alto perfil dentro de la comunidad evangélica en Guatemala generan dudas, sospechas y sin duda, han sido la gota que ha derramado el vaso para personas que hoy han abandonado sus iglesias.

Es difícil ponderar esto contra lo que tuve la oportunidad de vivir en el funeral del Dr. Virgilio Zapata.  Ese día no solo fue de despedir a un venerable anciano, sino también de reflexionar al ver la cantidad de cabezas canadas de hombres y mujeres que sufrieron de maneras inimaginables aquí en Guatemala para entregarnos la libertad que hoy como evangélicos podemos disfrutar en Guatemala, libertad que ha sido bien aprovechada por muchos y despilfarrada por otros tantos.

No es un tiempo para regodearse y señalar a quienes presuntamente han caído.  Lo cierto es que todos nosotros hemos caído.  Que los pecados –o presuntos pecados- de unos sean más públicos que los nuestros no debe ser causa de gozo, burla o señalamiento.  Es un momento de autocrítica, de reflexión, de arrepentimiento y de doblar rodillas.

Como cristianos, confiamos en la suficiencia de la Palabra de Dios.  Un tercio del libro de Salmos –el libro de oración por excelencia- son salmos de lamento, de lágrimas, de rendirse en impotencia ante Dios confiando en Su rescate, perdón y misericordia.  Es tiempo de clamar porque el Espíritu Santo nos convenza de pecado, nos guíe al arrepentimiento y la verdad, nos consuele y recuerde que la garantía de nuestra salvación está en Él y no en la perfección moral de nuestros líderes.

Si somos honestos, es muy probable que muchos de nosotros hayamos pecado de maneras más deplorables que lo que se le acusa a estas personas hoy.  Tito nos recuerda que nuestro respeto a las autoridades no nace de un acto de perfección moral de cada uno de nosotros, sino de recordar justamente nuestra imperfección, nuestro pecado y a la vez, la esperanza certera que tenemos en la salvación que nos ha sido provista por Jesús.  Debemos atrevernos a caminar en ese nivel de humildad y vulnerabilidad.  Debemos aprender a perdonar por el perdón que hemos recibido, y al mismo tiempo, a construir un nuevo liderazgo dentro de la iglesia que busque la reforma que tanto necesitamos, una reforma que se centre, gire y nos impulse hacia el frente de acuerdo a la Palabra de Dios.

En donde el liderazgo hoy es cuestionado a todo nivel, es el papel de cada uno de nosotros reconstruir lo que ha sido destruido.  En donde ante la opinión pública se nos invita a desconfiar y despreciar a los caídos, estamos llamados al radical acto del perdón y a la vez, de la restitución de la confianza perdida a través del valiente y esperanzador acto de la confesión y de asumir la responsabilidad en aquellos casos en donde se demuestre culpabilidad.

La iglesia se sostiene por el poder de la Palabra de Dios.  Somos una institución conformada por seres humanos, pero sostenida sobrenaturalmente por Dios.  Esa ha sido, es y seguirá siendo nuestra historia a través de los años hasta el día en que Jesús regrese y nos cambie las vestiduras en cumplimiento con su promesa de hacernos una Novia blanca, pura y sin mancha.

El llamado para los líderes de las distintas congregaciones es el mismo que el llamado para cada uno de nosotros y cada persona que aún no cree: ¡arrepiéntanse y crean en el Evangelio!  No hay lugar más seguro que la Cruz a dónde llevar nuestra culpabilidad y tampoco hay mejor lugar en donde reconstruir nuestra esperanza.  Hoy la caña está cascada.  Hoy el pábilo está humeante.  Hoy podemos confiar fielmente en la promesa de Jesús….que a pesar de nuestra condición, Él no nos dejará así.

Es hora de creer el Evangelio y atrevernos a vivir en respuesta al mismo.  Es hora de ser evangélicos.

Lázaro, un Rico, una Cabaña, Atlas y la Verdad


la-cabana-pelicula-poster-2“19Jesús dijo: «Había un hombre rico que se vestía con gran esplendor en púrpura y lino de la más alta calidad y vivía rodeado de lujos. 20Tirado a la puerta de su casa había un hombre pobre llamado Lázaro, quien estaba cubierto de llagas. 21Mientras Lázaro estaba tendido, deseando comer las sobras de la mesa del hombre rico, los perros venían y le lamían las llagas abiertas.
22»Con el tiempo, el hombre pobre murió, y los ángeles lo llevaron a estar con Abraham.16:22  En griego al seno de Abraham. El hombre rico también murió y fue enterrado, 23y su alma fue al lugar de los muertos.16:23  En griego al Hades. Allí, en medio del tormento, vio a Abraham a lo lejos con Lázaro junto a él.
24»El hombre rico gritó: “¡Padre Abraham, ten piedad! Envíame a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua. Estoy en angustia en estas llamas”.
25»Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que tuviste todo lo que quisiste durante tu vida, y Lázaro no tuvo nada. Ahora él está aquí recibiendo consuelo y tú estás en angustia. 26Además, hay un gran abismo que nos separa. Ninguno de nosotros puede cruzar hasta allí, y ninguno de ustedes puede cruzar hasta aquí”.
27»Entonces el hombre rico dijo: “Por favor, padre Abraham, al menos envíalo a la casa de mi padre. 28Tengo cinco hermanos y quiero advertirles que no terminen en este lugar de tormento”.
29»Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”.
30»El hombre rico respondió: “¡No, padre Abraham! Pero si se les envía a alguien de los muertos ellos se arrepentirán de sus pecados y volverán a Dios”.
31»Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no escucharán por más que alguno se levantara de los muertos”».” (Lucas 16:19-31, NTV) -énfasis mío-
Vivimos en una época compleja.  Peter Kreeft, filósofo cristiano y catedrático universitario, dijo: “En esta época de relativismo, la ortodoxia es la única rebelión que nos queda.” Esta frase parece ser más cierta y fuerte dentro de la iglesia.  La fluidez y lo turbio de las aguas teológicas que navegamos hoy colocan a quienes quieren pararse sobre la firmeza de la ortodoxia histórica y bíblica del cristianismo en un estado de rebeldía.  Vivimos en una época donde la relevancia importa más que la verdad, la unidad se confunde con el consenso y la espiritualidad privada basada en la experiencia sensorial ha reemplazado el discipulado y formación teológica que la Iglesia debe dar a sus miembros.
La prueba moderna que nos está tocando vivir ahora es con el famoso libro -y ahora película- “La Cabaña” de William Young.  Presentada como una novela de ficción, Young nos presenta una visión de Dios que se acerca lo suficiente a la verdad -hace muchas afirmaciones acerca de la Trinidad que podemos aceptar- que hace muy sencillo introducir de manera sutil su teología universalista y peligroso entendimiento del Evangelio.  Sus ideas se presentan como un billete falso que es tan parecido a los originales, que tomará un buen tiempo hasta que alguien se de cuenta y lo pare y se venga abajo la torre de naipes que ha venido construyendo.  El nuevo libro de Young -un libro de no ficción- titulado “Lies we believe about God” (“Mentiras que creemos acerca de Dios”) presentan de manera explícita su teología y es allí en donde quedan en evidencia para el cristiano, las mentiras que su libro “La Cabaña” comunica (recomiendo mucho la lectura de este artículo de Tim Challies al respecto).  Este video expone, de boca propia de Young, su teología, visión de la Biblia y del cristianismo:
Aclaro, no he leído el libro ni he visto la película.  No quiero hacerlo y en este caso en particular, no considero necesario hacerlo.  Gracias a Dios personas más preparadas e inteligentes que yo se han dedicado a ir desarmando los argumentos del libro para ayudarnos a tomar decisiones informadas y sustentadas en la Biblia para ya optar por leer y/o ver el material de “La Cabaña”.  Se me ha criticado por esto….¿cómo puedo criticar “La Cabaña” sin haber leído el libro o visto la película? Me pregunto si la misma posición debería adoptarse también para libros y películas como “Las 50 Sombras de Grey”…..no lo creo.
La técnica de introducir una filosofía a través de una novela no es nueva.  Una de las personas que mejor lo ha hecho es Ayn Rand, filosofa rusa famosa por su novela “La Rebelión de Atlas“.  A través de esta novela y otras que escribió, Rand logró esbozar una visión atea y darwinista del capitalismo conocida hoy como “Objetivismo“.  En este video, podemos ver algo del pensamiento de Rand que tanta influencia ha tenido en el pensamiento económico y moral a partir de la segunda mitad del siglo XX:
.  El John Galt de “La Rebelión de Atlas” cumple una función mesiánica en la historia…pero queda claro que es una distorsión de Jesús:
Al final, la metodología es la misma: introducir a través de una historia cautivante, una determinada filosofía y cosmovisión en particular y luego, a partir de allí, presentar de manera explícita la filosofía con la que se quiere ganar seguidores y formar su propio movimiento.
¿Qué tiene que ver esto con la parábola de Lázaro y el Rico citada al inicio de este artículo? 
Vivimos en  tiempos de poco conocimiento del Evangelio y poca confianza en el Evangelio.  Ante esta situación, sumado al velado gnosticismo en el que está sumido mucho del liderazgo de las iglesias (la “alta teología” solo está disponible para los “líderes” y/o “iluminados”), se apela a recursos que simplifican -pero a la vez, diluyen- los conceptos principales del evangelio y los hacen más “relevantes” a las masas, que, a saber de los líderes eclesiásticos, “no entenderían conceptos tan complejos”.  Se busca intercambiar el conocimiento objetivo de Dios a través de la Palabra por una experiencia cristiana sensorial y basada en si “me hace sentir bien”, “me revela algo nuevo”, “me da paz”, etc.  El uso del cerebro y la razón en la experiencia evangélica moderna pareciera que se entiende como incompatible con una fe basada principalmente -si no es que únicamente- en corazonadas y lo que “se siente rico”.
En la parábola, el fallecido hombre rico, apeló a Abraham para que a través de una experiencia (que Lázaro -que también había muerto pero no estaba en el infierno- fuera a visitar -o espantar- a sus familiares) se diera el arrepentimiento de su familia y evitaran llegar al infierno a la hora de morir.  La respuesta de Abraham es contundente:
29»Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”.
31»Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no escucharán por más que alguno se levantara de los muertos”». (Lucas 16: 29 y 31, NTV)
Abraham apela a la suficiencia de las Escrituras para poder llegar al arrepentimiento del y conocimiento de Dios y fe en Él.  La confianza no está en las experiencias espirituales o sensoriales, sino en la exposición y conocimiento de la Palabra.  Pareciera ser que hoy estamos perdiendo esa confianza y certeza en la suficiencia, inerrancia e infalibilidad de las Escrituras.  A 500 años de la Reforma Protestante, vale la pena rescatar la idea de Sola Scriptura.
¿Es hacer ficción con temas cristianos algo malo? ¡Por supuesto que no! Somos parte de una Gran Historia, y las historias nos ayudan a conectar con esa idea de una gran narrativa que nos conecta con el pasado, nos da sentido al presente y nos impulsa al futuro.  Hay mucha y muy buena ficción de autores cristianos que a través de sus historias y novelas comunican -sin necesidad de hacerlo explícito- su cristianismo y pasión por el Evangelio.  Autores como C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien, Charles Sheldon, John Bunyan, Dostoevsky y otros muchos, que han escrito ficción muy valiosa, literariamente rica, además de cautivante y entretenida.
El llamado es al discernimiento crítico y separar lo verdadero de lo equivocado o incluso, lo herético.  En sí mismo, leer un libro como “La Cabaña” -y/o ver la película- no es malopecado.  Mucho menos es el papel de los líderes de la iglesia el prohibir y/o autorizar a las personas en las congregaciones el hacerlo.  Sin embargo, se debe enseñar cómo hacerlo y estar dispuestos incluso, a hacer las denuncias necesarias cuando la teología de estos libros y/o películas, atenta contra la ortodoxia, la Biblia y el Evangelio.  La Epístola de Pablo a Tito así lo exhorta:
9Debe tener una fuerte creencia en el mensaje fiel que se le enseñó; entonces podrá animar a otros con la sana enseñanza y demostrar a los que se oponen en qué están equivocados.
10Pues hay muchos rebeldes que participan en conversaciones inútiles y engañan a otros. Me refiero especialmente a los que insisten en que es necesario circuncidarse para ser salvo. 11Hay que callarlos, porque, con su falsa enseñanza, alejan a familias enteras de la verdad, y solo lo hacen por dinero. (Tito 1:9-11, NTV)
La primera parte del verso 11 debería ser razón suficiente.  La falsa doctrina y los falsos maestros “…alejan a familias enteras de la verdad…”.  Amar a las personas de la congregación exige coraje, valentía y muchas veces, ser un ortodoxo rebelde.
De nuestro lado, como personas, queda en el ejercicio responsable de nuestra libertad el asignar tiempo y dinero a leer un libro como este y ver la película, o usar ese mismo recurso para algo más.  La exhortación es que no tomemos tal cual todo lo que se muestra y lo que se dice.  Seamos buenos Bereanos:
“10Esa misma noche, los creyentes enviaron a Pablo y a Silas a Berea. Cuando llegaron allí, fueron a la sinagoga judía. 11Los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad. 12Como resultado, muchos judíos creyeron, como también lo hicieron muchos griegos prominentes, tanto hombres como mujeres.” (Hechos 17:10-12, NTV)
Para profundizar en el tema, recomiendo estas lecturas:
Además, recientemente el diseñador gráfico del libro “La Cabaña” se arrepintió públicamente de haber participado en el proyecto y de haberlo prometido.  El artículo, en inglés, pueden leerlo aquí. El texto completo en Facebook de su declaración pública pueden leerlo aquí.

Un Refrescante Llamado a Considerar


da Sanpalabras-de-reflexionEn el calor que caracteriza esta época del año y estando a las puertas de Semana Santa, leí hoy como un gran refresco la columna titulada “Tiempo de Reflexión” de Brenda Sanchinelli Izeppi publicada en Prensa Libre.

La primera oración de la columna capturó mi atención: “Este tiempo es una buena oportunidad para reflexionar sobre el sentido interpretativo de la pasión y muerte de Cristo.” ¡Qué razón tiene! Estamos culminando cuaresma, ese hermoso período de 40 días en el calendario litúrgico cristiano que nos permite -si lo tomamos en serio- meditar y profundizar en la Cruz, el mensaje del Evangelio y la persona de Jesús.

Brenda Sanchinelli hace justo ese llamado a centrar nuestra atención en el Evangelio trascendiendo las fronteras denominacionales: “Entender lo que se conmemora en estos días va más allá de una religión —considerando que si hablamos del mundo cristiano existe un gran número de diferentes denominaciones, vertientes y rituales—, es valorar el gran amor que Dios manifestó al ser humano enviando a su hijo unigénito a morir por nosotros.” Este es un llamado importante porque hoy más que nunca, debemos procurar la unidad cristiana centrando la unidad en aquello que es, de acuerdo al apóstol Pablo en 1 de Corintios 15 es de “primera importancia”, el Evangelio.  Además, tenemos para fomentar esa unidad dentro de las distintas expresiones cristianas de Guatemala, documentos como la “Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación” de 1999 que si bien no terminan de resolver al 100% las diferencias entre católicos y protestantes, permiten un diálogo más cercano, caritativo y constructivo.

Brenda también es muy clara en invitarnos a profundizar en nuestras disciplinas espirituales, algo fundamental para todo cristiano:

“Este tiempo debe ser especial, procurando un acercamiento interior con Dios de oración y práctica del verdadero amor por los demás, como lo marca la doctrina que vino a enseñar Jesús de Nazaret.

La verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interna, que lo acerca más al conocimiento y al amor de Dios, haciéndolo ser mejor cada día.”

Rescato también de la columna el fuerte llamado que se hace a volver a la Escritura y a la doctrina como un sine qua non de la vida de fe y práctica de todo cristiano:

“Muchas personas, incluyendo los que se denominan cristianos, no leen la Biblia, no se comunican en oración con Dios ni se documentan de primera mano sobre los preceptos de la fe, tampoco dimensionan la importancia de la muerte y resurrección de Jesús.”

Brenda no olvida las implicaciones eternas de esto y se une al clamor de ¡MARANATHA! al invitarnos a colocar nuestra esperanza en la segunda venida de nuestro Señor Jesús:  “Es interesante que, según la coyuntura mundial, para muchos teólogos estamos viviendo los tiempos finales y esto no debemos ignorarlo, porque es el deber de cada persona estar alerta y prepararse para el gran acontecimiento que será la Segunda venida del Señor Jesús.”

¡Gracias Brenda por tan importante columna el día de hoy! Espero muchas personas puedan leerla y tomarla en serio.  Cada uno de nosotros lo necesita, nuestras familias lo necesitan y Guatemala lo necesita.

La Belleza de la Religión Cristiana


dfcbbfa57127ab9882263a158b51a629“La religión no es el lugar en dónde el problema del egoísmo del hombre se resuelve automáticamente.  Al contrario, es allí en donde la batalla entre el orgullo humano y la gracia de Dios se da con más intensidad.  En tanto el orgullo humano gane la batalla, la religión puede y llega a convertirse en uno de los instrumentos de pecado en el hombre.  Pero, en tanto ese sea el lugar de encuentro dónde el “yo” se encuentre con Dios y pueda allí rendirse a algo que va más allá de su interés propio, la religión puede proveer la única posibilidad para la tan necesitada y tan rara liberación que necesitamos de nuestro común egoísmo.” (Reinhold Niebuhr)

¿Cuántas veces hemos escuchado a una persona evangélica definir el cristianismo como “una relación” y afirmar que “no es una religión”?  Esta es quizás una de las primeras cosas que muchos aprendimos y que se nos enseñaba para enfatizar el carácter personal de nuestra relación con Jesús y en cierta forma, presentar la posibilidad de liberarnos de las “cadenas” de la religiosidad o de los sistemas tradicionales de religión que conocíamos.  En el contexto evangélico latinoamericano, la palabra “religión” está casi prohibida y tiende a tener una connotación negativa.  A nuestra mente vienen imágenes de fariseos, saduceos y de todo aquello que, a primera vista, está mal con el cristianismo individualista que hoy se predica y enseña.

Sin embargo, vemos a través de las Escrituras, que el cristianismo no es únicamente esa relación personal con Dios a través del Espíritu Santo, sino que esa relación se vive y florece en su máxima expresión en el contexto de una comunidad muy específica diseñada por Dios para encarnar allí expresiones de Su gracia, amor y misericordia que son imposibles de encontrar en una relación con Él estrictamente vertical.  Esa comunidad es la iglesia local.  La Iglesia -el cuerpo místico de Cristo-, compuesta por todos los cristianos a través de todos los años y en todos los lugares del mundo, se manifiesta al mundo a través de cada iglesia local.  Encontramos iglesias en cada lugar donde se reúnen seguidores de Jesús a escuchar la Palabra de Dios y a ser ministrados a través de los sacramentos, concretamente, los sacramentos del bautismo y de la comunión (o Santa Cena, o eucaristía).

Es inescapable ver también cuánto del Nuevo Testamento está escrito para comunidades.  Pablo escribió a las iglesias en Roma, Corinto, Galacia, Éfeso, Filipos, Colosas y Tesalónica.  La carta a los Hebreos también va dirigida a una comunidad, así como la epístola universal de Santiago, las dos cartas de Pedro y 1 de Juan, sin contar los capítulos dedicados a mensajes a iglesias específicas que encontramos en Apocalipsis.  Las instrucciones que vemos en esos textos son imposibles de cumplir a menos que sean vividos en comunidad.  Es difícil “tolerarse los unos a los otros” si no hay a quién más tolerar o quién lo tolere a uno.  Jesús también nos coloca en una posición en la que se torna inescapable la vida en comunidad si es que queremos dar fiel testimonio de Él: 34Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. 35El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».” (Juan 13:34-35, NTV)

Todo esto ha ido tomando forma a lo largo de los siglos y se constituye en lo que hoy conocemos como la religión cristiana, una expresión de fe que gira alrededor de una comunidad de creyentes que comparten ideas y prácticas que les ayudan a acercarse y conocer más y mejor a Jesús.  Todos los que nos llamamos cristianos y formamos parte de una iglesia, participamos de esta hermosa vida religiosa y hemos heredado de quienes nos antecedieron al menos las siguientes cosas:

  1. Credos en Común: como cristianos, somos herederos de una serie de afirmaciones que en los primeros siglos del cristianismo ayudaron a defender la sana doctrina y la fe de herejías que tenían el potencial de distorsionar y hasta destruir la fe:
    1. El Credo de los Apóstoles
    2. El Credo de Nicea
    3. El Credo de Calcedonia
    4. El Credo de San Atanasio
  2. Una Liturgia: aunque nos cueste admitirlo y por más “moderna” o “relevante” que sea la iglesia a donde vamos, seguimos una liturgia cada vez que nos reunimos.  La liturgia varía de iglesia en iglesia pero al menos tenemos algunos de estos elementos:
    1. Oración
    2. Alabanza
    3. Tiempo de ofrenda/diezmo
    4. Prédica/Sermón/Homilía
    5. Oración
    6. Alabanza
  3. Sacramentos: Aunque el énfasis e importancia que le demos a cada uno también varía entre iglesias y denominaciones, todos los cristianos alrededor del mundo y en todas las denominaciones observan como mínimo 2 sacramentos:
    1. Bautismo
    2. Comunión/Santa Cena/Eucaristía
  4. Doctrina: Ya sea de manera explícita o quizás implícita, todas las iglesias adoptan una línea doctrinal particular adherida a alguna denominación histórica o construida a partir de elementos de varias denominaciones o incluso que parte de la visión personal del liderazgo de la congregación.

La combinación de estos 4 elementos nos coloca dentro del contexto de una religión y ESO ES BUENO.  Contrario a los prejuicios anti-religión que hoy prevalecen dentro de la iglesia evangélica y que son aún más fuertes fuera del contexto cristiano, afirmar que tenemos y formamos parte de una religión es algo bueno. ¿Por qué?

  1. Es bueno porque nos une con otros cristianos a través de diferencias geográficas, culturales, idiomáticas e incluso históricas.  Nos da una historia común.
  2. Nos ayuda a crecer espiritualmente de una manera consistente, disciplinada y con la oportunidad de aprender de aquellos que nos han precedido.
  3. Nos coloca en el contexto de una comunidad local en donde podemos apoyarnos, a la que podemos servir, en donde somos instruidos, fortalecidos y enviados a servir a los demás.
  4. Nos empuja a salir de nuestro individualismo y nos abre a la consideración del otro y ver en los demás a personas creadas a la imagen y semejanza de Dios que tienen dignidad y valor propio que se desprende de ser portadores de esa imagen.

Al ser justificados individualmente por Dios y Su gracia a través de la fe en Jesús y el poder regenerativo del Espíritu Santo, nacemos de nuevo a una familia de creyentes en dónde nuestro proceso de discipulado y santificación inicia y progresa hasta el día que seamos todos reunidos de vuelta con el Padre por toda la eternidad.  No fuimos hechos para vivir como islas en una relación estrictamente vertical con Dios, sino a extendernos horizontalmente hacia los demás y experimentar de esa manera encarnada y sacrificial, las más altas expresiones del amor, misericordia y la gracia de Dios.

El mundo afuera necesita algo mejor que el aislamiento y el individualismo que está arrancando la esperanza de tantos corazones y dejándolos vacíos y desconectados.  La iglesia está llamada a ofrecer algo mejor, a ofrecer una comunidad y un sentido de estabilidad a través de la consistencia en la enseñanza, práctica y vivencia de la fe que hemos heredado y que estamos llamados a heredar a las futuras generaciones.  Es allí donde muchos se encontrarán cara a cara con Jesús.

 

Esperanza para Sammy y Jose Manuel


esperanza018.jpgEl día de hoy amanecimos con una nueva noticia de acciones de alto impacto por parte del Ministerio Público en Guatemala.  Meses después de que se presentaran algunos indicios de la posible participación de Sammy -hermano del presidente Jimmy Morales- y de Jose Manuel -hijo del presidente Jimmy Morales- en acciones ilícitas relacionadas al Registro de la Propiedad, el día de hoy se produjo la captura de Sammy y se presentó una solicitud para que Jose Manuel se presente a tribunales para someterse al proceso.

Sin duda alguna, esta noticia ocupará mucho de nuestras conversaciones hoy y veremos un sin fin de comentarios, memes, publicaciones y opiniones al respecto.  Sin embargo, creo que debemos ejercer mucha prudencia, especialmente en el adelantar juicio y condena pública hasta que el proceso de nuestro sistema de justicia haya corrido su curso.

Ante todo, debemos siempre tener en nuestra mente y corazón muy presente la admonicion de Jesús:

1»No juzguen a los demás, y no serán juzgados. 2Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás.El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.
3»¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo,cuando tú tienes un tronco en el tuyo?4¿Cómo puedes pensar en decirle a tu amigo:“Déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo”, cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? 5¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo. (Mateo 7:1-5, NTV)
1Jesús regresó al monte de los Olivos, 2pero muy temprano a la mañana siguiente, estaba de vuelta en el templo. Pronto se juntó una multitud, y él se sentó a enseñarles. 3Mientras hablaba, los maestros de la ley religiosa y los fariseos le llevaron a una mujer que había sido sorprendida en el acto de adulterio; la pusieron en medio de la multitud.
4«Maestro —le dijeron a Jesús—, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio. 5La ley de Moisés manda apedrearla, ¿tú qué dices?».
6Intentaban tenderle una trampa para que dijera algo que pudieran usar en su contra, pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo. 7Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, él se incorporó nuevamente y les dijo: «¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!». 8Luego volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el polvo.
9Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron sólo Jesús y la mujer en medio de la multitud. 10Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer:
—¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó?
11—Ni uno, Señor —dijo ella.
—Yo tampoco —le dijo Jesús—. Vete y no peques más. (Juan 8:1-11, NTV)
También hemos de recordar el papel legítimo de las autoridades temporales en castigar a aquellos que hacen mal y debemos confiar que las nuestras -MP y Organismo Judicial- están cumpliendo con su deber de manera genuina y honesta:
1Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios. 2Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado. 3Pues las autoridades no infunden temor a los que hacen lo que está bien, sino en los que hacen lo que está mal. ¿Quieres vivir sin temor a las autoridades? Haz lo correcto, y ellas te honrarán. 4Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien; pero si estás haciendo algo malo, por supuesto que deberías tener miedo, porque ellas tienen poder para castigarte. Están al servicio de Dios para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo. 5Por eso tienes que someterte a ellas, no solo para evitar el castigo, sino para mantener tu conciencia limpia.
6Por esas mismas razones, también paguen sus impuestos, pues los funcionarios de gobierno necesitan cobrar su sueldo. Ellos sirven a Dios con lo que hacen. 7Ustedes den a cada uno lo que le deben: paguen los impuestos y demás aranceles a quien corresponda, y den respeto y honra a los que están en autoridad. (Romanos 13:1-7, NTV)
Sobre todo esto, hemos de ser muy agresivos e intencionales en recordar que tanto para Sammy, como para Jose Manuel, esto no es el fin de todo.  La ley seguirá su curso y el proceso nos dictaminará si son culpables o inocentes.  Sin embargo, si ellos han puesto su esperanza en Jesús, delante de Él, en lo que respecta a su pecado y las consecuencias eternas del mismo, SON INOCENTES:
22Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.
23Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. 24Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. 25Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado,26porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús. (Romanos 3:22-26, NTV)
1Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia y sus muchos pecados. 2Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo —el líder de los poderes del mundo invisible—, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a obedecer a Dios. 3Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás.
4Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto 5que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) 6Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús. 7De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús.
8Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. 10Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (Efesios 2:1-10, NTV)
Anclados sobre esta esperanza, Sammy y Jose Manuel pueden con libertad asumir la responsabilidad por los actos de los que se les acusa -en el caso de ser culpables de los mismos- y delante de Dios arrepentirse y apegarse a la promesa del Evangelio:
8No lamento haberles enviado esa carta tan severa, aunque al principio sí me lamenté porque sé que les causó dolor durante un tiempo. 9Ahora me alegro de haberla enviado, no porque los haya lastimado, sino porque el dolor hizo que se arrepintieran y cambiaran su conducta. Fue la clase de tristeza que Dios quiere que su pueblo tenga, de modo que no les hicimos daño de ninguna manera. 10Pues la clase de tristeza que Dios desea que suframos nos aleja del pecado y trae como resultado salvación. No hay que lamentarse por esa clase de tristeza; pero la tristeza del mundo, al cual le falta arrepentimiento, resulta en muerte espiritual. (2 Corintios 7:8-10, NTV)
14Más tarde, después del arresto de Juan, Jesús entró en Galilea, donde predicó la Buena Noticia de Dios.15«¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! —anunciaba—. ¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia!». (Marcos 1:14-15, NTV)
8El Señor es bueno y hace lo correcto;
les muestra el buen camino a los que andan descarriados.
9Guía a los humildes para que hagan lo correcto;
les enseña su camino. (Salmo 25:8-9, NTV)
En nosotros y en ellos, debe prevalecer una actitud como la del cobrador de impuestos y no como la del fariseo:
9Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás: 10«Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos. 11El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración:“Te agradezco, Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos! 12Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”.
13»En cambio, el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba, sino que golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”. 14Les digo que fue este pecador —y no el fariseo— quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados». (Lucas 18:8-14, NTV)
Es el momento de que los pastores que acompañaron a la familia Morales en la campaña, hoy más que nunca puedan ministrarles a todos como familia y buscar allí la restauración de Dios:
13¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. 14¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. 15Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.
16Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. (Santiago 5:13-16, NTV)
Estos días serán difíciles, pero para quienes confían en Jesús, no son días sin esperanza en medio de la disciplina del castigo y el proceso legal:
1Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. 2Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe.Debido al gozoque le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.3Piensen en toda la hostilidad que soportó por parte de pecadores,así no se cansarán ni se darán por vencidos. 4Después de todo, ustedes aún no han dado su vida en la lucha contra el pecado.
5¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo:
«Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor
y no te des por vencido cuando te corrija.
6Pues el Señor disciplina a los que ama
y castiga a todo el que recibe como hijo».
7Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca fue disciplinado por su padre? 8Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos. 9Ya que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, entonces, ¿acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así vivir para siempre?
10Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron, pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. 11Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella.
12Por lo tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y fortalezcan sus rodillas debilitadas. 13Tracen un camino recto para sus pies, a fin de que los débiles y los cojos no caigan, sino que se fortalezcan. (Hebreos 12:1-13, NTV)
¡Qué prevalezca el Estado de Derecho, que se cumpla la ley y que nuestros corazones no se contaminen con atribuirnos justicia que no nos corresponde y juicio que no es prerrogativa nuestra emitir!
14Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga.15Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. 16Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo!
17Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas. 18Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos.
19Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras:
«Yo tomaré venganza;
yo les pagaré lo que se merecen»,
dice el Señor.
20En cambio,
«Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer.
Si tienen sed, dales de beber.
Al hacer eso, amontonarás
carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza».
21No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien. (Romanos 12:14-21, NTV)
12¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?
Límpiame de estas faltas ocultas.
13¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente!
No permitas que estos pecados me controlen.
Entonces estaré libre de culpa
y seré inocente de grandes pecados.
14Que las palabras de mi boca
y la meditación de mi corazón
sean de tu agrado,
oh Señor, mi roca y mi redentor. (Salmo 19:12-14, NTV)
Siempre, siempre, siempre, ¡hay esperanza!

Entre el Árbol del Oakland y el Corcovado de Cayalá


Esta ha sido una semana agitada alrededor de dos sucesos comerciales en la Ciudad de Guatemala que han generado revuelo en redes sociales.

El primero suceso tiene que ver con la instalacion de un árbol navideño en Oakland Mall patrocinado por la prestigiosa marca de joyería de cristal Swarovski y el segundo suceso tiene que ver con la campaña “White Weekend Trip” de Paseo Cayalá en donde se utilizó la imagen del Cristo de Corcovado ubicado en Río de Janeiro, Brasil. Read More