Ideas para Trazar el Rumbo en Guatemala


DSC01122.JPGMañana se marcará el punto alto de lo que ha venido siendo un mes sumamente desafiante para un país que pareciera no terminar de sentar cabeza y sigue convulsionando después de dos años de “nueva política” y treinta y dos años desde el inicio de la “era democrática”.

Teníamos mucho tiempo de no estar tan polarizados -o al menos así parecieran indicar las redes sociales-.  Lo cierto es que nos toca enfrentar una realidad que no culmina con las protestas, manifestaciones y paros.  La legítima manifestación de la inconformidad ciudadana ante un regimen tan errático, desarticulado y débil en el ejercicio de su liderazgo, necesita aterrizar en el trazado de caminos a seguir para retomar el rumbo y dirigirnos hacia un puerto más seguro.  Las soluciones están más en nuestras manos y nos corresponde ahora, más que nunca, asumir esa responsabilidad histórica y dejar de depender únicamente en los caminos tradicionales limitados a la política y el aparato estatal.

En este contexto es donde debemos ahora ponernos a pensar acerca de:

  • ¿Hacia dónde queremos ir?
  • ¿Cuál es el objetivo que perseguimos?
  • ¿Cómo llegaremos allí?
  • ¿Qué necesitamos para llegar?
  • ¿Cuáles serán las consecuencias previsibles y las no intencionadas -tanto positivas o negativas- del rumbo que se tome?

Quisiera compartir algunas ideas que giran alrededor de un concepto central que, a mi criterio, es la lucha que no hemos emprendido, la lucha por nuestra libertad.  A continuación, mis ideas:

Principios Guía:

  1. Principio de Subsidiariedad: Facultar y respetar la capacidad de que los problemas que surgen en cada comunidad sean primeramente resueltos por los agentes privados y públicos (en ese orden) más cercanos al problema.  Los órdenes superiores deben intervenir sí y solo sí el orden más cercano no puede atender la necesidad.
  2. Esferas de Soberanía: El Estado debe respetar y facultar la esfera de soberanía de cada orden social (Iglesia, Familia, Empresa, Asociación Voluntaria, etc.) para que esta pueda actuar de acuerdo a su diseño, naturaleza y propósito y de esa forma, contribuya al florecimiento y desarrollo de todas las personas en el país.
  3. Centralidad de la Persona Humana:  Sobre todas las cosas, debe prevalecer el respeto a la dignidad de cada persona humana y en ese orden, el papel del Estado debe limitarse a reconocer y defender los derechos fundamentales de vida, libertad y propiedad de cada uno a través de un marco jurídico enfocado en la protección de estos derechos más que en la dirección de las acciones de cada persona.

1. Reformas al sistema electoral de forma integral

  • Elección nominal de diputados al Congreso de la República.
  • Elección nominal de concejales a las municipalidades.
  • Elección de gobernadores departamentales.
  • Mayor oportunidad para comités cívicos y otras organizaciones para postular candidatos a los distintos puestos de elección popular aparte de los tradicionales partidos políticos.
  • Trabajar para un sistema auténticamente republicano en donde no solo se tenga un Congreso de la República, sino que cada departamento pueda contar con su propio Congreso Departamental en donde se pueda atender mejor las necesidades de cada departamento.

2. Fortalecimiento del Sistema de Justicia

  • Cargos vitalicios para los magistrados de la Corte Suprema de Justicia para que de esa manera la elección de los mismos no responda a intereses políticos de corto plazo y se desarrolle una línea de jurisprudencia más estable.
  • Reconsiderar si es válido o no la existencia de una corte superior a la CSJ como la Corte de Constitucionalidad.
  • Fortalecer el desarrollo técnico y humano de los distintos empleados del sistema de justicia para que su labor sea más eficiente, genere expectativas de futuro en el desarrollo profesional y permita un trabajo más íntegro.

3. Revisión del Aparato Estatal 

  • Evaluar los distintos ministerios y dependencias del Estado para identificar aquellos donde se duplican funciones o que no agregan valor al desarrollo del país o que entrampan procesos productivos y trazar la ruta para irlos eliminando en el tiempo.  Esto libera recursos fiscales para asignarlos a tareas de mayor impacto y más alta prioridad, además de que reduce las oportunidades para la corrupción al simplificar procesos y reducir la burocracia.

4. Reducción de impuestos, ampliación de la base y simplificación de las obligaciones tributarias

  1. Todos debemos contribuir con nuestros impuestos para que el Estado funcione.  De esta cuenta, la ampliación de la base tributaria es fundamental para lograr la cooperación de toda la ciudadanía y también poder aportar de más fuentes, más ingresos al país.
  2. Aunque parezca contradictorio, la reducción de tasas impositivas y la eliminación de ciertos impuestos, puede favorecer la recaudación tributaria a través de otros impuestos que ya funcionan bien, como el IVA.  Al liberarse recursos que van al fisco y dejarlos en manos de la ciudadanía, las oportunidades de inversión, empleo, ahorro, generación de capital y consumo aumentan, y con ello, la recaudación tributaria.  Impuestos que vale la pena considerar su revisión para reducción y/o eliminación:
    • ISR a las personas bajo el sistema actual de hacerlo un impuesto progresivo, lo convierte en un castigo al éxito.  Considerar una misma tasa para todos que sea baja (5%, por ejemplo).
    • Eliminación de impuestos y aranceles de importación para productos que aquí no producimos o no producimos bien.
    • Eliminación de impuestos y timbres como los que se pagan por artistas extranjeros.
    • Impuesto de circulación “flat” y no progresivo.  El castigar con un mayor impuesto a los vehículos nuevos es contradictorio dado que estos no generan tantos problemas de tránsito, consumen menos gasolina y son más eficientes.  Castigar el éxito y el esfuerzo de las personas que invierten en esto no hace mayor sentido.
    • Eliminar el impuesto de distribución de combustibles para liberar recursos de la bolsa de los contribuyentes, reducir costos logísticos para las empresas y el transporte colectivo.

5. Renovación del Compromiso Individual Ético y Moral con los Demás

  • Más que nuestro compromiso “con Guatemala”, el compromiso debemos asumirlo para con nuestro prójimo: en casa, en el trabajo, en el lugar de estudios, en la calle, etc.  Guatemala existe únicamente en las personas que aquí vivimos y es por eso que el reconocimiento del valor y dignidad del otro es fundamental para avanzar.
  • Comprometernos con nuestro prójimo, su libertad y dignidad, exige de nosotros una fuerte reserva moral para actuar guiados por sólidos e inamovibles principios y valores que responde a la verdad y naturaleza de la persona humana.  Además, ese compromiso exige sacrificio, sacrificio que hace sentido cuando en el horizonte vemos esperanza.
  • El sentido de esperanza que necesitamos rescatar está sostenido únicamente si podemos ver un sentido trascendental a la vida propia y de cada persona a nuestro alrededor.  Ese sentido de trascendencia va conectado al diseño de cada persona y este fluye de su Diseñador.
  • Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios y es por eso que debemos volcarnos a Él para poder encontrar el Camino, corregir el rumbo y conocer la verdad acerca de quienes somos y para qué fuimos creados.  Esto es lo que permitirá que asumamos un compromiso con nosotros mismos y con los demás para el futuro de nuestra Guatemala.

No son todas las ideas y seguro hay más y mejores que pueden aportar a una discusión que nos lleve de las protestas como un “fin en sí mismo” a la discusión de caminos con visión de largo plazo para lograr construir un mejor futuro para las generaciones que están ansiosas de insertarse en la vida productiva, social, cívica, cultural y política de nuestra nación.

Esta discusión debe llevarse a cabo desde un diálogo abierto y honesto en donde se puedan exponer posturas guiadas por distintas ideologías sin temor a ser ridiculizados, satanizados o excluidos.  La honestidad intelectual nos exige el debate abierto y sano de las ideas, además de que exige la humildad de reconocer cuando otras ideas con mejores o incluso, son más consistentes con la verdad acerca del valor y dignidad de la persona humana, y por ende, son las que deben guiar el rumbo de la nación.

Que nuestra participación sea cada vez más propositiva, humilde, racional y abierta al diálogo con otros.  Solamente de esa manera podremos vivir en la Guatemala que todos guardamos en el corazón.

¡Ánimo! La lucha por la libertad y la dignidad de cada guatemalteco y de cada familia guatemalteca vale la pena.

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Armonicemos Guate


DSC01163.JPGEste pasado sábado 26 de agosto de 2017, un día que fue sumamente tenso en Guatemala, también fue un día donde se pudo experimentar de una manera extraordinaria, un ambiente de unidad, concordia y armonía en la Plaza de la Constitución en la zona 1 capitalina.

Convocados desde el 8 de agosto, cientos de músicos comenzaron a organizarse para poder participar en un evento que tenía como propósito exaltar el nombre de Jesús a través de la música, música interpretada no solo por artistas subidos en una plataforma, sino por cientos que se esforzaron en traer sus instrumentos a la plaza -en desafío de la supuesta inseguridad, la amenaza de lluvia y la protesta que se había convocado el día anterior- para tocar en armonía algunas piezas juntos en son de unidad.

DSC01182.JPGLa última vez que sucedió algo remotamente similar fue para el concierto de “Campanas por la Paz” en 1997, donde como músicos tuvimos la oportunidad de subirnos a los campanarios de las iglesias católicas del centro de la ciudad y tocar una pieza original armonizando cada campana y campanario.

Veinte años después, despojándonos de banderas denominacionales y con el único objetivo de hacer grande el nombre de Jesús, se volvió a demostrar el poder que existe en unir a las personas a través del hermoso regalo de la música que nos Dios nos ha dado.

DSC01251.JPGMe siento muy agradecido por haber podido participar y extiendo mi gratitud a los organizadores y a todos y cada uno de los participantes, músicos, sonidistas, intercesores, evangelistas y demás personas que hicieron de este evento una hermosa realidad que esperemos avive el corazón de los guatemaltecos y nos llene de la única esperanza segura para Guatemala y el mundo: el Evangelio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

“¿Hay algún estímulo en pertenecer a Cristo? ¿Existe algún consuelo en su amor? ¿Tenemos en conjunto alguna comunión en el Espíritu? ¿Tienen ustedes un corazón tierno y compasivo? Entonces, háganme verdaderamente feliz poniéndose de acuerdo de todo corazón entre ustedes, amándose unos a otros y trabajando juntos con un mismo pensamiento y un mismo propósito.
No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás.
Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.
 
Aunque era Dios,
no consideró que el ser igual a Dios
fuera algo a lo cual aferrarse.
En cambio, renunció a sus privilegios divinos, se vació a sí mismo.
adoptó la humilde posición de un esclavo
y nació como un ser humano.
Cuando apareció en forma de hombre,
se humilló a sí mismo en obediencia a Dios
y murió en una cruz como morían los criminales.
 
Por lo tanto, Dios lo elevó al lugar de máximo honor
y le dio el nombre que está por encima de todos los demás nombres
1para que, ante el nombre de Jesús, se doble toda rodilla
en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra,
y toda lengua declare que Jesucristo es el Señor
para la gloria de Dios Padre.” (Filipenses 2:1-11, NTV)
¡Alabado sea el Señor!
 
Alaben a Dios en su santuario;
¡alábenlo en su poderoso cielo!
Alábenlo por sus obras poderosas;
¡alaben su grandeza sin igual!
Alábenlo con un fuerte toque del cuerno de carnero;
¡alábenlo con la lira y el arpa!
Alábenlo con panderetas y danzas;
¡alábenlo con instrumentos de cuerda y con flautas!
Alábenlo con el sonido de los címbalos;
alábenlo con címbalos fuertes y resonantes.
¡Que todo lo que respira cante alabanzas al Señor!
 
¡Alabado sea el Señor!

Podemos Lamentar


praiseoflament-468x372Nadie nos prometió un camino fácil.  Eventos como la balacera en el Hospital Roosevelt perpetrada para liberar a un criminal y que costó la vida de 7 personas y puso en riesgo a incontables más, llena nuestros corazones de frustración, indignación, rabia e impotencia.  Son sentimientos propios, humanos y necesarios ante la impotencia de no encontrar soluciones de fondo y de alcance largo y ancho para los problemas que nos aquejan a diario.

El cristianismo evangélico que se respira en Guatemala, ha sido muy influido por las corrientes de la falsa teología de la prosperidad y por la corriente filosófica del “nuevo pensamiento“.   Adicional a esto, hemos caído en graves errores teológicos al abrazar como válidas las propuestas que –solapadas en historias bonitas– autores como Paul Young (“La Cabaña”) nos hacen acerca de la naturaleza y el carácter de Dios que nos alejan de la verdad bíblica, histórica y ortodoxa.

El resultado de toda esta influencia ha dejado a la iglesia evangélica sin respuestas al problema del mal y el sufrimiento.  Sin un marco de referencia sólido, profundo y consistente con la Escritura, es muy difícil traer consuelo, restauración y esperanza a situaciones que como lo que sucedió ayer en el Hospital Roosevelt no tienen -y quizás no necesitan porque sería peor saber por qué– una explicación satisfactoria.  El papel redentor del sufrimiento no hace sentido en un evangelicalismo sustentado sobre “El Lado Positivo del Fracaso” y “Su Mejor Vida Ahora“.

Adicional a esto, el contexto mediático en el que vivimos, constantemente bombardeados de la última información -verdadera y/o falsa- a través de las redes sociales y distintos medios digitales profesionales y amateurs, termina entumeciéndonos al mismo tiempo que llena nuestros corazones de enojo.  En su libro Compasión” -originalmente publicado en 1982-, Henri Nouwen, Donald McNeill y Douglas Morrison nos llaman a la reflexión:

“La pregunta es, será que estas altamente sofisticadas formas de comunicación y este aumento en la cantidad de información nos llevan a una solidaridad y compasión más profundas? Es muy cuestionable.

¿Podemos realmente una respuesta compasiva de los millones de individuos que leen los periódicos durante el desayuno, escuchan la radio camino al trabajo, y que ven televisión luego de regresar a casa cansados de su trabajo en oficinas o fábricas? Podemos razonablemente esperar compasión de los muchos individuos aislados que están siendo constantemente recordados en la privacidad de sus hogares o vehículos de lo vasto del sufrimiento humano?

Parece asumirse de manera general que es bueno que las personas sean expuestas al dolor y sufrimiento del mundo.

/…/

Podríamos preguntarnos, sin embargo, si la comunicación masiva dirigida a millones de personas que se experimentan a sí mismas como pequeñas, insignificantes e impotentes, realmente no hace más daño que bien.  Cuando no hay una comunidad que pueda mediar entre las necesidades mundiales y las respuestas individuales, la carga del mundo solo puede ser una carga trituradora.  Cuando los dolores del mundo son presentados a personas que ya están abrumadas por los problemas en su pequeño círculo de familia o amigos, ¿cómo podemos esperar una respuesta creativa? Lo que podemos esperar es lo opuesto a la compasión: entumecimiento y enojo.

La exposición masiva a la miseria humana nos lleva frecuentemente al entumecimiento psicológico.  Nuestras mentes no pueden tolerar el constante recordatorio de cosas que interfieren con lo que estamos haciendo en el momento. /…/ Si dejamos que el contenido completo de los noticieros entre hacia lo más profundo de nosotros, estaríamos tan abrumados por lo absurdo de la existencia que nos paralizaríamos.

/…/

La exposición a la miseria humana en una escala masiva puede llevarnos más allá del entumecimiento psicológico hacia la hostilidad.  Esto puede parecer extraño, pero cuando mientras más de cerca vemos la respuesta humana a información perturbadora, nos damos cuenta que la confrontación con el dolor humano tiende a generar enojo en lugar de preocupación por los que sufren, irritación en lugar de simpatía e incluso furia en lugar de compasión.  El sufrimiento humano, que nos llega de una manera y en una escala que hace casi imposible el poder identificarnos con él, evoca con frecuencia sentimientos negativos muy fuertes. /…/ Cuando ya no somos capaces de reconocer a quienes sufren como seres humanos, su dolor evoca en nosotros más disgusto y enojo que compasión.

/…/

La pregunta es, entonces, ¿cómo podemos ver el sufrimiento en el mundo y ser movidos a compasión de la manera en que Jesús fue movido cuando vio a la multitud sin qué comer (Mateo 14:14)? Esta pregunta se ha vuelto muy urgente en un tiempo donde vemos demasiado y somos movidos muy poco.

 

Gracias a Dios, en Su infinita sabiduría, bondad y misericordia, no se nos ha dejado solos ni vacíos.  En medio del error e incoherencia teológica y su praxis, podemos confiar en lo que Jesús nos prometió: El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis palabras no desaparecerán jamás.” (Mateo 24:35, NTV)  Es en ese contexto que hoy, para nosotros los cristianos guatemaltecos, es importantísimo rescatar un cuerpo importante del texto bíblico y una práctica que se nos ha legado a través de la Palabra que necesitamos pero hemos olvidado: el lamento.

En Su Palabra, Dios nos dejó libros como Lamentaciones, y los profetas menores (Miqueas, Habacuc, Amós, Joel, Abdías, Nahúm, Sofonías, Hageo, Zacarías, Oseas y Malaquías) y los 14 Salmos de Imprecatorios y de Lamento (6, 32, 35, 38, 51, 69, 83, 88, 102, 109, 130, 137, 140 y 143) a través de los cuales podemos dar voz a nuestra indignación, frustración, tristeza, congoja y despesperanza de manera abierta, franca y sin rodeos delante de un Dios que escucha, que nos acompaña a tal punto de caminar con nosotros el valle de sombra de muerte (Salmo 23) y aún más allá de eso, hacerse uno de nosotros (Juan 1).

Esta es la esperanza…¡PODEMOS LAMENTARNOS CON LIBERTAD Y HONESTIDAD DELANTE DE DIOS! Es bueno, es sano, es NECESARIO.  El lamento delante de Dios es quizás la expresión más profunda y humilde de fe que, paradójicamente, nos permitirá ver con renovadas fuerzas y esperanza, el futuro.

En su libro “The Political Disciple“, el Dr. Vincent Bacote nos llama a la reflexión:

“…la frustración común acerca de la lentitud del cambio nos revela una verdad teológica importante: los ecos de la caída están alrededor nuestro y de manera rutinaria sabotean nuestras mejores intenciones, ya sean personales, públicas o políticas.  /…/ Y hemos de ser claros de que el pecado tiene implicaciones más allá de las personales; tiene manifestaciones estructurales que dejan el mal allí o lo reintroducen nuevamente a la vida pública.

/…/ debemos encarar la dura realidad de que no podemos manejar fácilmente la dirección de la sociedad (aún si llegamos a tener mucho poder), y que no podemos siempre discernir cuál es el mejor camino para una buena sociedad.”

/…/

“Propongo la práctica del lamento para encarar la frustraciones naturales a la práctica de la vida pública porque esta es una forma en que los cristianos pueden agresivamente decir la verdad acerca del dolor en el corazón que el mundo nos causa.”

Reflexionemos sobre estos textos:

Mi vida está llena de dificultades,
y la muerte se acerca.
Estoy como muerto,
como un hombre vigoroso al que no le quedan fuerzas.
Me han dejado entre los muertos,
y estoy tendido como un cadáver en la tumba.
Soy olvidado,
estoy separado de tu cuidado.” (Salmo 88:3-5, NTV)
“Lloré hasta que no tuve más lágrimas;
mi corazón está destrozado.
Mi espíritu se derrama de angustia
al ver la situación desesperada de mi pueblo.
Los niños y los bebés
desfallecen y mueren en las calles.
 
Claman a sus madres:
«¡Necesitamos comida y bebida!».
Sus vidas se extinguen en las calles
como la de un guerrero herido en la batalla;
intentan respirar para mantenerse vivos
mientras desfallecen en los brazos de sus madres.” (Lamentaciones 2:11-12, NTV)
¿Sabíamos que podíamos hablarle a Dios de esa forma? Y es justo en ese punto, cuando podemos encontrarnos con Dios de una forma que nunca antes habríamos podido imaginar:
“Recordar mi sufrimiento y no tener hogar
es tan amargo que no encuentro palabras.
Siempre tengo presente este terrible tiempo
mientras me lamento por mi pérdida.
No obstante, aún me atrevo a tener esperanza
cuando recuerdo lo siguiente:
 
¡El fiel amor del Señor nunca se acaba!
Sus misericordias jamás terminan.
Grande es su fidelidad;
sus misericordias son nuevas cada mañana.
Me digo: «El Señor es mi herencia,
por lo tanto, ¡esperaré en él!».
 
El Señor es bueno con los que dependen de él,
con aquellos que lo buscan.
Por eso es bueno esperar en silencio
la salvación que proviene del Señor.
Y es bueno que todos se sometan desde temprana edad
al yugo de su disciplina:
 
que se queden solos en silencio
bajo las exigencias del Señor.
Que se postren rostro en tierra
pues quizá por fin haya esperanza.
Que vuelvan la otra mejilla a aquellos que los golpean
y que acepten los insultos de sus enemigos.
 
Pues el Señor no abandona
a nadie para siempre.
Aunque trae dolor, también muestra compasión
debido a la grandeza de su amor inagotable.
Pues él no se complace en herir a la gente
o en causarles dolor.” (Lamentaciones 3:19-33, NTV)
“Pero sigo orando a ti, Señor,
con la esperanza de que esta vez me muestres tu favor.
En tu amor inagotable, oh Dios,
responde a mi oración con tu salvación segura.
Rescátame del lodo,
¡no dejes que me hunda aún más!
Sálvame de aquellos que me odian
y sácame de estas aguas profundas.
No permitas que el torrente me cubra,
ni que las aguas profundas me traguen,
ni que el foso de la muerte me devore.
 
Contesta a mis oraciones, oh Señor,
pues tu amor inagotable es maravilloso;
cuida de mí,
pues tu misericordia es muy abundante.
No te escondas de tu siervo;
contéstame rápido, ¡porque estoy en graves dificultades!
Ven y rescátame,
líbrame de mis enemigos.” (Salmo 69:13-18, NTV)
Estoy consciente de que estas propuestas no satisfarán a muchos -sepan que cuando se cansen y el enojo y la frustración los quieran hacer desistir, siempre en la Palabra de Dios habrá agua viva nueva y fresca lista para ustedes-.  Hay decisiones concretas que deben tomarse y soluciones puntuales que debemos encontrar a los problemas que quedaron evidenciados.  Sin embargo, necesitamos urgentemente el tiempo de parar, lamentarnos, llorar y al contemplar a Aquel que sufrió hasta el extremo de la muerte por nosotros, podamos con renovadas fuerzas y esperanza, levantarnos mañana y dar un paso más hacia adelante…aunque cueste, aunque duela….porque valdrá la pena.

María Chula, Orwell, Hayek y la Libertad que está en Riesgo


“La intención era formar un lenguaje, sobre todo el que versaba sobre materias no neutrales ideológicamente, tan independiente como fuera posible de la conciencia.” (George Orwell, “1984”)

newspeak_2.jpgEstamos enfrentando en Guatemala una crisis sin precedentes.  La reciente polémica desatada por las acciones de CODISRA contra la empresa María Chula, al obligarla a ofrecer una disculpa pública por la marca a través de la cual venden ropa para mujeres inspirada en los diseños “típicos” -entendiendo por típico, los diseños tradicionales de ropa utilizados principalmente por personas, hombres y mujeres, de ascendencia maya-. A pesar de que la denuncia penal que presentó CODISRA quedó desestimada luego de la acción conciliatoria con María Chula y la empresa no está obligada a cambiar el nombre o dejar de operar, queda sentado un precedente peligroso para el futuro en Guatemala que atenta contra varias libertades fundamentales de los ciudadanos.

Lo primero que preocupa que que CODISRA, la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo de los Pueblos Indígenas en Guatemala, sea precisamente eso, una entidad que actúa bajo autoridad presidencial y por ende, difícilmente sea sujeta las mismas exigencias y cuestionamientos que realizan en contra de sus acusados.  Por el otro lado, es importante que de ahora en adelante no nos refiramos a la institución con su nombre abreviado, porque al usar el nombre de esa manera, nos cuesta realmente pensar en qué realmente es esta institución y los riesgos que esta puede presentar dada la autoridad con la que está investida.  George Orwell, en su utopía negativa titulada  “1984” nos explica claramente el por qué el uso de las abreviaturas es ventajoso para quienes ostentan el poder y peligroso para quienes no piensan más allá del nombre corto o simplificado de las instituciones o ideas:

“La finalidad no era sólo ganar tiempo.  Incluso en las primeras décadas del siglo veinte, las palabras y frases abreviadas habían sido uno de los rasgos característicos del lenguaje político y era notorio que la tendencia a usar abreviaturas de este tipo era más marcada en países y organizaciones totalitarias.  Ejemplos de ello son palabras tales como Nazi, Gestapo, Comintern, Inprecorr y Agitrop.  Al principio esta práctica se había adoptado instintivamente, pero en neolengua se utilizaba con un propósito consciente.  Habían observado que abreviando un nombre se estrechaba y alteraba sutilmente su significado, perdiendo la mayoría de asociaciones de ideas que de otra manera habría mantenido. 

/…/

“Esta era la razón del hábito de abreviar siempre que fuera posible, así como también el casi exagerado cuidado que dedicaban a facilitar la pronunciación de las palabras.  En neolengua, la obsesión de la eufonía pesaba más que cualquier otra consideración, salvo la exactitud del significado.  Si era necesario, siempre se sacrificaba la regularidad de la gramática en aras de la eufonía.  Y con razón, ya que lo que se requería, sobre todo por razones políticas, eran palabras cortas y de significado inequívoco que pudieran pronunciarse rápidamente y que despertaran el mínimo de sugerencias en la mente del parlante.”

Piensen solamente en lo fácil que es decir LGBT y lo pesado que es decir “Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales”.  Es lo mismo, pero no es igual.  De la misma forma, en la abreviatura “CODISRA” vemos escondida la palabra “presidencial” y vemos una definición de la palabra “indígena” implícita en el nombre y propósitos de la organización que debe preocuparnos.

En principio, el hecho de que la comisión sea “presidencial”, asume que quien comisiona, o sea, el presidente de la república, debe tener algo que decir al respecto de esta situación y a la fecha, no se pronuncia.  Por el otro lado, la comisión busca defender a los “indígenas”.  ¿Qué significa esto?

El matiz de la organización es la defensa específicamente de las personas de ascendencia maya, garífuna y/o xinca.  Sin embargo, ¿es esta la definición de la palabra “indígena”? Veamos cómo define la palabra “indígena” el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua:

indígena

Del lat. indigĕna.

1. adj. Originario del país de que se trata

Bajo esta definición -la oficialmente adoptada y aceptada por todos los países de habla hispana- “indígenas” de Guatemala somos todas las personas –independiente de etnia- que hayamos nacido en el país.  De esa cuenta, el mandato presidencial de la Comisión Presidencial contra la Discriminación y Racismo contra los Pueblos Indígenas en Guatemala debe atender a todos, incluyendo a los ladinos y a todos aquellos no-mayas, no-garífunas y/o no-xincas a quienes se les agrupa bajo la designación -tipificable de “discriminatoria” bajo los estándares que este precedente busca establecer- de “CANCHES”.

Adicional a esto, existe un problema filosófico con hablar de “pueblos indígenas”.  En realidad, no existe tal cosa. Existen “personas indígenas”, por lo que cada caso de discriminación es, por definición, individual y debe tratarse como tal.  Hablar en nombre de los “pueblos indígenas” es asumir mucho de lo que cada persona piensa y siente, y por ende se anula su identidad individual al colectivizarlos y despersonalizarlos.

En este respecto, Hayek nos ayuda mucho con su libro “La Fatal Arrogancia”  cuando traba en el capítulo 7 el espinoso tema de “Nuestro Envenenado Lenguaje”.

“Ahora bien, aplicar un mismo apelativo a realidades tan dispares como el compañerismo de individuos en constante contacto personal y la estructura formada por millones de personas conectadas entre sí tan sólo por las señales emitidas por una larga e infinitamente ramificada cadena de relaciones mercantiles no sólo constitute un error de apreciación, sino que, lo que es más grave, implica también una mera argucia orientada a disimular el intento de moldear el orden extenso según los cánones establecidos por ese instintivo compañerismo que tan grato nos resulta.  Bertrand de Juvenel ha descrito así esa instintiva nostalgia por el grupo de reducida dimensión: <<Se trata del primer ambiente que hemos encontrado en nuestras vidas y que, por tal razón, sigue pareciéndonos atractivo en extremo; pero todo intento de introducir en una sociedad moderna cualquier concreto aspecto del mismo es utópico y conduce a la tiranía.>>”

La demanda interpuesta -y ya desestimada- por CODISRA es entonces peligrosa por ser colectivista y cae entonces en el error de contradecirse a sí misma porque acusa a María Chula de lo mismo, de anular la identidad individual de las mujeres mayas al aducir que a todas se les trata de manera discriminatoria con el uso de “María Chula” en el curso de las relaciones diarias -extremo que debe evidenciarse con pruebas concretas.

Por el otro lado, existe un peligro cuando en materia legal y de acusaciones tan fuertes y de impacto penal como las de racismo y discriminación, se procede a pre-juzgar intenciones que escapan lo que la evidencia concreta muestra.  No se demostró de manera fehaciente y con evidencias objetivas que la empresa en cuestión tuviese intenciones de discriminación y/o racismo, sino se asumió la intención para presentar de esa manera la denuncia ante el Ministerio Público.  Eso es muy peligroso.

Aquí es donde la libertad de expresión y la de conciencia entran a peligrar.  Si se nos juzgará por nuestras intenciones por este tipo de organizaciones que trabajan bajo mandato presidencial, no es descabellado pensar en una eventual persecución a todas aquellas personas que piensen diferente del “regimen”.  Incluso, la libertad de religión entraría en juego porque podrían considerarse discriminatorias palabras como “pecado”, “pagano”, “falso”, entre otras que dentro de la esfera de la actividad privada -y por privada no me refiero a estrictamente “individual”- de las comunidades de fe.

Adicional a esto, es evidente también el atentado a la libertad de empresa y de comercio.  Desde hace tiempo, se ha buscado limitar la libertad de empresa en relación a la comercialización de las telas con motivos mayas y sobre todo, limitar los procesos de valor agregado que empresas como María Chula y muchas otras en Guatemala están realizando.  Por el otro lado, al atacar a estas empresas, no se revisa también las acciones legalmente cuestionables de utilizar -usando técnicas antiguas de tejido o de elaboración de artesanías y piñatas- personajes de otras culturas sin las licencias respectivas, lo que pareciera indicar una doble moral en la aplicación de criterios.

Es un tema sumamente complejo y hemos estar conscientes de las consecuencias a largo plazo de cada decisión que se tome en casos como estos.  Los precedentes que se sientan son importantes y tienen repercusión para cada persona en nuestra sociedad.

¿Existe discriminación en Guatemala? ¡Sí! ¿Existen acciones de corte racista en contra de personas de distintas etnias? ¡Sí! No podemos negar este problema y debemos atacarlo de manera decisiva, firme y frontal.  No hay soluciones fáciles y en todos los caminos, el diálogo humilde y considerado para todos es esencial. Sin embargo, hemos de hacerlo bajo criterios claros de justicia, con el uso de la razón y midiendo siempre el impacto a largo plazo de cada acción procurando siempre que nunca se menoscabe la dignidad de cada persona y sus derechos fundamentales de vida, libertad y propiedad.

Iglesia y Transparencia


transparencia(Este artículo originalmente lo escribí para Revista Actitud y está disponible aquí.)

Uno de los temas más importantes que como guatemaltecos exigimos de nuestras instituciones es la transparencia.  La crisis que ha afectado a nuestro gobierno ha tenido como causa raíz la falta de claridad en la gestión de los recursos públicos que provienen de los impuestos que la gran mayoría de nosotros paga.

La falta de transparencia provee el caldo de cultivo perfecto para la malversación de fondos, el enriquecimiento ilícito y la conformación de alianzas obscuras que lejos de beneficiar al país o a las personas más necesitadas, benefician únicamente a los actores principales de estas transacciones…tanto en el sector público como el privado.

La iglesia evangélica en Guatemala no es ajena a este flagelo.  Al menos dos casos de notoriedad mediática en los que se ha señalado a personas influyentes en círculos evangélicos, tienen que ver con temas de transparencia en la gestión organizacional y financiera de sus organizaciones específicas.  Sin embargo, estos temas son el resultado de prácticas poco transparentes –aunque quizás no sean malintencionadas- en la manera en que instituciones como las iglesias evangélicas se organizan en Guatemala tanto frente al Estado como entidades legales, como a lo interno como organizaciones de trabajo.

La falta de transparencia en cómo se organiza y gobierna una iglesia por dentro y la poca formalidad en general de las iglesias en Guatemala en su inscripción legal ante el Ministerio de Gobernación, la SAT y otras instituciones, presentan oportunidades para la corrupción.  El utilizar la organización e influencia eclesial para montar negocios paralelos de cualquier índole o valerse de la posición de liderazgo e influencia para obtener privilegios ante las autoridades públicas es un problema real que debe encararse y del que cada uno de nosotros como miembros de distintas iglesias locales debe estar atento y esperar y exigir del liderazgo algo distinto, algo mejor.

Más que criticar, quisiera proponer algunos caminos de acción concretos que toda iglesia puede tomar para convertirse en modelos de transparencia en un contexto y cultura dónde esta idea es casi foránea o en el mejor de los casos, un inalcanzable sueño.  Sin embargo, como cristianos estamos llamados a “andar en la luz como Él está en la luz…” y como resultado, “tendremos comunión los unos con los otros…” (1 Juan 1:5-10).  ¿Cuáles son las propuestas?

  1. Constituirse legalmente: La legislación guatemalteca exige que cada iglesia se registre legalmente en el Ministerio de Gobernación. Este es el primero y más importante paso para operar de manera transparente y legal.
  2. Replantear el modelo interno de gobernanza: Hasta ahora, la mayoría de iglesias se gobiernan bajo un estilo episcopal que gira alrededor de un gran líder o personalidad. La sugerencia es moverse a un modelo de gobernanza presbiteriano, o sea, a que cada iglesia constituya un consejo de ancianos de acuerdo a los requerimientos bíblicos del Nuevo Testamento y que el mismo pastor que encabeza la iglesia se sujete a la autoridad de este cuerpo colegiado y de esa manera, haya mayor y mejor rendición de cuentas.
  3. Transparentar la gestión financiera: Sugiero transparentar la gestión financiera en el manejo de diezmos y ofrendas a través de garantizar la trazabilidad de cada centavo que se reciba. El no aceptar ofrendas en efectivo (a menos que se identifiquen en un sobre con datos del ofrendante), dádivas en especie sin que se haga el cambio de propietario a nombre de la iglesia, y transparentar los presupuestos de ingresos y gastos al consejo de ancianos y a los miembros de la congregación, ayudará a generar confianza y evitará muchos problemas y tentaciones.  Importante también en este proceso es transparentar el lenguaje: a la hora de hacer eventos, es importante cobrar la entrada en lugar de colocar un monto de “ofrenda”.  La ofrenda, por definición es voluntaria.  Un monto para ingresar a un evento es un precio.  Sabemos que se coloca como “ofrenda” por asuntos fiscales, pero termina siendo poco transparente.  Una ofrenda debe tener un propósito específico y además, debe extenderse un recibo contable deducible del ISR.  Si se cobra un precio, se debe extender factura.  Actuar de esta manera nos hará más transparentes y facilitará la rendición de cuentas en todo sentido.
  4. Enfocarse en ser y hacer iglesia: Toda iglesia tiene un mandato de parte de Dios claramente explicado en la Biblia. Las tareas fundamentales de lo que hace y constituye una iglesia se han dejado de lado en la búsqueda de atraer más personas y lamentablemente más recursos económicos a través de la predicación de un evangelio que lo menos que tiene son “buenas noticias”….el falso evangelio de la prosperidad.  Ante tal situación, el llamado es que las iglesias se reformen según la Palabra de Dios y constantemente revisen sus acciones a la luz de la Palabra y se enfoquen en lo que Dios los ha llamado a hacer:
    1. Reunir a los creyentes para adorar a Dios y enviarlos en misión hacia sus vocaciones en la sociedad.
    2. Instruir y discipular a los creyentes a través de la exposición y enseñanza de la Palabra de Dios.
    3. Administrar de manera fiel y consistente los sacramentos del bautismo en agua y la cena del Señor.
    4. Volcarse por amor a Dios y al prójimo, y en respuesta al Evangelio, a servir a la comunidad inmediata en donde han sido plantadas.

Hay esperanza para la Iglesia.  Dios jamás nos abandonará y siempre nos sostendrá por Su Gracia.  Es hora de asumir nuevos compromisos a favor de una Iglesia enfocada en el Evangelio, que verdaderamente ama a las personas, y que huye de las tentaciones de las riquezas, el poder y la influencia.

El Castillo de Cartas del Relativismo Moral


1242570310El día de hoy, Carol Zardetto publicó en El Periódico una columna titulada “El miedo a la sexualidad”.  El propósito de su columna es hacer una crítica en contra de quienes sostienen valores tradicionales acerca de la familia y el matrimonio.  Apela a argumentos falaces como que la institución de la familia y el matrimonio “tradicional” existen para sostener una especie de maquiavélico esquema de dominación masculina en la sociedad, perpetrado por élites ricas y conservadoras.  A continuación cito:

“Cuando el poder hegemónico se apropia de un terreno tan resbaloso como la intimidad del deseo no puede sino originar trastorno, dolor, represión e… hipocresía. El poder hegemónico está construido sobre la base de la heterosexualidad, los “sólidos” valores de la “familia normal” fundada en un matrimonio monógamo y que subsiste hasta que la muerte los separe. Este “establecimiento” provee seguridad para la sociedad, el aseguramiento de las herencias y la consolidación de los capitales. Los vientres de las mujeres fecundados por hombres que están en dominio de la situación es un icono inconmovible.”

No reconoce como “naturales” y mucho menos “anteriores al Estado” las instituciones que han sostenido por tantos siglos a las sociedades: el matrimonio y la familia.  Argumenta una construcción artificial y no la realidad de que desde el punto de vista sociológico, podríamos considerar al matrimonio y a la familia como “órdenes espontáneos” y desde un punto de vista teológico y moral, como instituciones diseñadas por Dios para reflejar Su naturaleza, carácter y amor por la persona humana en todas sus dimensiones.

Friedrich Hayek en su libro “La Fatal Arrogancia” nos recuerda el papel fundamental que estas instituciones, incluyendo a la religión misma, han jugado y juegan en la construcción de sociedades verdaderamente libres:

“Debemos en parte a las creencias místicas y religiosas -y, en mi opinión, especialmente a las monoteístas- el que las tradiciones beneficiosas se hayan conservado y transmitido al menos durante el tiempo necesario para que los grupos que las aceptaron pudieran desarrollarse y tuvieran la oportunidad de extenderlas a través de la selección natural o cultural.  Esto significa que, nos guste o no, debemos en parte a la persistencia de ciertas prácticas, y la civilización que de ellas resulta, al apoyo de ciertas creencias de las que no podemos decir que sean verdaderas -o verificables, o constatables- en el sentido en que lo son las afirmaciones científicas, y que ciertamente no son fruto de una argumentación racional.  Pienso a veces que, por lo menos a algunas de ellas y como señal de aprecio, deberíamos llamarlas “verdades simbólicas”, ya que ayudaron a quienes las asumieron a “fructificar, a multiplicarse y llenar la tierra y dominarla.” (Génesis 1:28)  Incluso aquellos, entre los que me encuentro, que no están dispuestos a admitir la concepción antropomórfica de una divinidad personal deben reconocer que la prematura pérdida de lo que calificamos de creencias no constatables habría privado a la humanidad de un poderoso apoyo en el largo procesos de desarrollo del orden extenso del que actualmente disfrutamos y que, incluso ahora, la pérdida de estas creencias, verdaderas o falsas, crearía graves dificultades.

En todo caso, la visión religiosa según la cual la moral está determinada por procesos que nos resultan incomprensibles es mucho más acertada (aunque no exactamente en el sentido pretendido) que la ilusión racionalista según la cual el hombre, sirviéndose de su inteligencia, inventó la moral que le permitió alcanzar unos resultados que jamás habría podido prever. Si reflexionamos sobre esta realidad, podemos comprender y apreciar mejor a aquellos clérigos que, en cierta medida escépticos respecto a la validez de algunas de sus doctrinas, persisten no obstante en enseñarlas ante el temor que el abandono de la fe conduzca a una degeneración de la conducta moral.  No les falta razón, y hasta el agnóstico tendrá que admitir que debemos nuestros esquemas morales, así como la tradición que no solo ha generado la civilización, sino que ha hecho posible nuestra supervivencia, a la fidelidad a tales requerimientos, por más infundados científicamente que puedan parecernos.”

Pero quizás lo más preocupante de la columna de Carol Zardetto es el apelo que hace al relativismo moral como eje central de la nueva manera que debe dirigir la conducta y toma de decisiones individuales y sociales.  Cito:

“Ni la Iglesia, ni la sociedad, ni el Estado (la roca edípica, según Deleuze) pueden definir los valores del intercambio sexual. Esta ética tiene que ser construida de manera íntima e individual por cada ser humano a través de la experiencia del cuerpo. Ya lo decía Baruck Spinoza “…nadie sabe lo que puede un cuerpo”. Es solamente la experiencia la que nos enseña a establecer los límites de nuestra sexualidad como parte de la amplia interacción que tenemos con el mundo.

Es por eso que la homofobia, la transfobia, la violencia en contra de la mujer, son expresiones de una idea equivocada: ni el Estado, ni la Iglesia, ni la sociedad tienen injerencia sobre la íntima decisión de dos cuerpos que copulan. Y esa sensación de desmoronamiento de los valores que sufren los conservadores ante la diversidad sexual es producto de la errada noción de que existen “verdades” únicas y universales. Vivimos en la era de la subjetividad donde ya no existen verdades únicas, sino múltiples verdades, construidas desde la individualidad. La subjetividad tiene sus riesgos, porque implica una libertad de decisión. Pero eludir el reto de asumir la libertad de escogencia solamente nos mantendrá en un estado de infantilismo perverso.”

article-0-12fbe16e000005dc-573_470x717La Sra. Zardetto cae en la trampa de presentar como verdad absoluta su visión de relativismo moral del mundo.  Al afirmar que “ya no existen verdades únicas, sino múltiples verdades, construidas desde la individualidad”, ella está presentando esto como si fuese, en sí mismo, una verdad absoluta. Es una falacia lógica y no podemos aceptarla.  La vieja fábula de India sobre los ciegos y el elefante, se cae sola ante la más elemental prueba lógica.  Además, someternos al imperio del relativismo moral es someternos a la tiranía de aquellos que, ostentando más fuerza y poder, busquen someter a los demás a sus arranques subjetivos de definir lo que para ellos en ese momento, en ese lugar y bajo esas circunstancias, es “bueno”.  Eso se llama ESCLAVITUD.

La libertad que anhela la Sra. Zardetto solamente se puede encontrar a través de la búsqueda honesta de la verdad y el apego a ella.  Cualquiera de nosotros puede hacer sonar un piano, pero solamente quien se dedica a estudiar las reglas para tocar piano y se somete a ellas, puede verdaderamente tocar piano y hacer linda música a través de él.  Solamente esa persona, que cede su libertad de hacer lo que quiera, y se somete a las reglas de la música, termina siendo verdaderamente libre para interpretar el instrumento.  No en balde Jesús dijo:

Jesús le dijo a la gente que creyó en él:
—Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.” (Juan 8:31-21, NTV)
Busquemos la verdad y no nos dejemos engañar por la seductora trampa del castillo de cartas del relativismo moral.

El Valor de Exponerse


El día de hoy el diario Publinews publicó una entrevista realizada a Rony Madrid, pastor general de la iglesia Vida Real en Guatemala (disponible aquí).  Si bien es cierto que emociona ver que se publica una entrevista de este tipo, debemos temperar nuestras expectativas porque los medios de comunicación tienen sus propias limitaciones de espacio y además, muchas veces el entrevistado queda a merced del criterio del redactor de la nota y su editor.

Sin embargo, en términos generales considero que en la coyuntura actual de la crisis que atraviesa la iglesia en Guatemala, una crisis que yo no catalogaría -a diferencia del criterio de Rony en el artículo- de “persecución” sino más bien como la cosecha de mucho que no se ha sembrado bien, me parece un verdadero acto de valentía de parte de Rony de exponerse a la opinión pública dando una entrevista en un medio de comunicación de alcance nacional y “secular”.  Además, aplaudo también el hecho de que Publinews se haya abierto a publicar una entrevista con un líder evangélico sin aparente agenda o sesgo.

El trabajo que Rony ha hecho en favor de Guatemala desde su posición de pastor es algo que admiro y por lo cual lo admiro y respeto mucho. A mi criterio, es de los pocos pastores “de iglesia grande” que se ha atrevido a exponerse públicamente orando con las personas en la Plaza y que a través de esta entrevista, por escueta que sea, deja ver su genuino corazón pastoral –algo que no se ve muy a menudo en la Iglesia hoy en día.

Vale la pena resaltar algunos puntos de la entrevista:

  1. Es alentador ver que desde iglesia Vida Real se expresa una preocupación seria por la situación de Guatemala y se reconoce que la cosa no anda bien.
  2. Se admite la responsabilidad individual en gestar, generar y ejecutar los cambios que el país necesita desde la esfera de trabajo/vocación de cada uno y no esperar que solo desde el gobierno vengan todos los cambios.  Todos somos responsables y debemos aportar.
  3. Se reconoce también el quebrantamiento dentro de la iglesia.  Contrario a la opinión popular y el juicio moralista que muchas personas hacen de los evangélicos, Rony es muy sabio a apuntar de que ni en la misma Biblia encontramos personas perfectas -a excepción, por supuesto, de Jesús- sino que la Biblia nos muestra justamente el desastre que es apartarse de Dios y querer ser nuestros propios dioses y arquitectos de nuestro destino según nos plazca.
  4. En la entrevista se resalta la valentía y disposición de Rony de seguir proclamando el Evangelio a través de distintos medios y métodos, aún a pesar de la crítica que muchos hacen a la iglesia evangélica.
  5. Aunque la respuesta se queda corta en dar un “por qué” es sumamente positivo que Rony haya marcado una clara postura en contra de que a las iglesias se les haga entidades sujetas al pago de ISR.  Este será un campo de batalla duro en donde se necesita claridad y firmeza.
  6. Creo que la entrevistadora y el medio asumen mucho al querer buscar algún tipo de conexión más íntima entre el presidente Morales y Rony y/o Vida Real.  Sin embargo, la respuesta de Rony es prudente.  Aún así, es lamentable que se evidencie que tengamos un presidente que siendo graduado de seminario, pida oración pero no se congregue en alguna iglesia de manera regular.

Hay dos puntos en donde difiero y que, a mi criterio, merecen una discusión más amplia intramuros que involucre a más miembros de la comunidad evangélica y que permita generar puentes, generar discusión teológica profunda y permita en unidad trazar líneas concretas de acción.

  1. La idea de los “7 Montes de Influencia” merece una discusión más profunda para analizar si realmente es el camino bíblico a seguir.  Esta es una idea relativamente nueva que nace en los años 70-80’s en Estados Unidos y que tiene lazos con la teología del dominio.  Creo que hay mejores caminos…más largos quizás, pero más fieles a la Biblia y a la tradición histórica de la Iglesia para generar cambios en la sociedad.
  2. Rony habla del trabajo que como iglesia hacen para cambiar la sociedad a través de llevar un mensaje que “pretende el cambio individual del corazón”.  Si bien esto es algo importantísimo y es una parte fundamental del trabajo evangelístico de una iglesia, la respuesta a mi gusto se queda corta porque no se habla de la dimensión comunitaria que se gesta dentro de la misma iglesia y que desde esa comunidad de fe, se impacta a la comunidad en geneneral, particularmente a las comunidades inmediatas a donde se plantan iglesias locales. Si bien es cierto que el cristianismo nos lleva a una relación individual y personal con Dios a través de Jesús, no podemos dejar de lado que también es una hermosa religión que nos une, transforma en comunidad y nos enseña a vivir juntos…algo que indudablemente cambia nuestro entorno.

Estos dos puntos de divergencia no son insalvables.  Son más bien una oportunidad para abrir el diálogo, para revisar nuestros paradigmas y someternos de manera humilde, caritativa y con esperanza, a lo que Dios nos enseña en Su Palabra para poder de esa manera revisar nuestros métodos y trabajar juntos todos para la Gloria de Dios y una mejor Guatemala.

Con todo y todo, aplaudo el valor de Rony de exponerse públicamente a la opinión pública y espero que como resultado de esta entrevista, muchas personas se animen a conocer el trabajo que él y el equipo con quien trabaja hacen en Vida Real y que a través de eso, Dios en Su misericordia, los llame al arrepentimiento y la fe en Jesús.

Libertad de Consciencia en Riesgo


ac9c8def-d89d-1347-b15a-abe3776df9cfEl pasado jueves 27 de abril, el diputado del partido VIVA Aníbal Rojas, con el respaldo de la Coordinadora Evangélica Nacional presentó el “Proyecto de Iniciativa de Ley para la Protección de la Vida y la Familia”.  Los objetivos principales de esta propuesta son (ver aquí las notas de El Periódico y Prensa Libre):

  1. Prohibir expresamente el matrimonio entre personas del mismo sexo en Guatemala.
  2. Prohibir expresamente y penalizar el aborto (a excepción del “terapéutico” una vez este haya sido avalado por dos médicos).
  3. Prohibir a establecimientos educativos el educar a niños de acuerdo a la ideología de género que normaliza las distintas expresiones de género que una persona desee adoptar según se identifique, independientemente de su género biológico.

La respuesta no se hizo esperar.  Pocos días después, el pasado 4 de mayo, la diputada Sandra Morán del partido Convergencia presentó una propuesta que busca, de acuerdo al reportaje que escribió Nómada el mismo 4 de mayo, 4 cosas:

  1. Endurecer las penas por crímenes de odio
  2. Prevenir el acoso escolar por orientación sexual
  3. Reconocer la unión civil entre personas del mismo sexo
  4. Reconocer la identidad y derechos de las personas trans

No debemos olvidar tampoco que fue la misma diputada Morán quien propuso una iniciativa de ley para ampliar los casos en los que el aborto sea legal en Guatemala, además de que ejerce un fuerte activismo en pro agenda “progresista” en el país.

Si bien es muy difícil que alguna de estas iniciativas pase a discusión formal en el Congreso (a pesar del antecedente de la fallida ley de la juventud que pretendía incluir la famosa “educación integral en sexualidad”), es importante hacer una reflexión un poco más de fondo de los serios problemas que AMBAS iniciativas de ley presentan y la amenaza que son para la libertad de conciencia de los Guatemaltecos.

Sobre la primera iniciativa de ley, los antecedentes evangélicos de buscar influencia vía las políticas públicas o la inclinación de preferencia de voto por ciertos candidatos en la historia reciente del país da mucho de qué hablar:

Mi criterio es que la iniciativa recién propuesta se equivoca desde un inicio metiendo dos temas en una misma ley: aborto y temas relacionados a identidad de género.  Son dos temas que deben tratarse por aparte, primero porque el primero, el aborto, es un tema que involucra una clara violación al derecho a la vida de los no nacidos y el segundo trata con cuestiones morales.

En relación al aborto, es claro desde nuestra misma Constitución Política de la República que el derecho a la vida en Guatemala se reconoce, por parte del Estado, desde su concepción hasta la muerte natural.  Esta provisión es suficiente para entender que el aborto es una clara violación a esta provisión constitucional y por ende, debe ser perseguido y sancionado de acuerdo a las leyes que protegen la vida de cada persona.  Legislar más sobre el tema puede generar más avenidas para la corrupción y/o la clandestinidad.  Sin embargo, en este caso, reconozco que es importante la acción estatal en velar por la protección de la vida de toda persona no nacida y de perseguir y castigar a aquellos que atenten contra ella o deliberadamente busquen terminarla.

El segundo tema, el relativo al matrimonio entre personas del mismo sexo y la prohibición a la enseñanza de los temas de identidad de género en establecimientos educativos es quizás el más complicado porque es donde ambas iniciativas de ley -la “conservadora” y la “progresista”- chocan de frente.  Y es en este punto donde ambos grupos de ponentes amenazan nuestra libertad de consciencia:

  1. Al buscar prohibir legalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo, se corre el riesgo de criminalizar a un grupo de personas con preferencias diferentes a las de la mayoría de la población. Sin embargo…el otro grupo, en encabezado por Sandra Morán, propone la legalización de “uniones civiles” -uniones que ya ocurren de hecho- que les permita proteger temas patrimoniales a las parejas que entren este tipo de arreglo -un sencillo contrato legal entre dos partes donde se acuerde la distribución de activos puede ser suficiente-.  Aquí el problema es que la agenda no va a terminar en una formalización de uniones civiles limitadas a proteger herencias y activos, sino que es simplemente el primer paso que para avanzar en adopciones de niños por parte de parejas homosexuales e incluso, el instrumentalizar a mujeres y niños cual mercancías a través del alquiler de vientres para la procreación de niños.  Esto termina siendo deshumanizante y pone en riesgo el desarrollo normal psicológico y social de los niños, algo ampliamente comprobado por diversos estudios.  El tema de fondo en esta situación no es la legalización o prohibición legal de este tipo de uniones, sino el hecho de que hemos cedido al gobierno la potestad de normar qué es y qué no es un matrimonio.  Recordemos que el matrimonio civil es una institución relativamente moderna -de los siglos XVI y XVII- a pesar de que el matrimonio como tal -entre un hombre y una mujer, una vez y para siempre-, tiene su origen en Dios mismo y antecede cualquier disposición gubernamental. La pregunta clave entonces debe ser: ¿debe el gobierno normar la institución del matrimonio y meterse a definirlo?  No es una pregunta fácil de responder, pero queda evidente que la vía de la legislación positiva se ha quedado corta.
  2. En el tema educativo, nuevamente encontramos un choque entre ambas posturas y una amenaza a la libertad de consciencia de los padres de familia y los niños.  A pesar de que el artículo 73 de nuestra Constitución ya protege el rol y la autoridad que los padres de familia tienen sobre la educación para sus hijos, ambas iniciativas de ley pretenden darle al gobierno la autoridad de definir qué debe y que no debe enseñarse.  Una busca prohibir la enseñanza de acuerdo a la “ideología de género” en establecimientos educativos y la otra, a través de la criminalización del “acoso en base a orientación sexual” podría meter en problemas legales a instituciones educativas de orientación religiosa o incluso, a establecimientos por enseñar de manera científica la biología binaria del ser humano: hombres y mujeres.  Esto se amplía cuando la propuesta de ley progresista utiliza lenguaje como “homofobia” y “crimen de odio” para tipificar nuevos delitos sujetos a persecución legal.  Esto puede poner en aprieto a iglesias, organizaciones de carácter religioso y empleadores que por la naturaleza de su organización, se rijan por estándares morales de trabajo y conducta que no les permitan contratar a personas de orientación homosexual.  ¿Será sujeto de persecución penal el pastor, sacerdote o padre de familia que, en el libre ejercicio de su consciencia, enseñe de acuerdo a los dictados de su creencia religiosa que la homosexualidad es pecado? De aprobarse una iniciativa de ley como esta, se abre una caja de Pandora legal muy complicada.  Pero al final de cuentas, y lo más importante, es que se está pasando por encima del derecho a los padres de familia de educar a sus hijos de acuerdo al conjunto de principios y valores que ellos consideran mejores para su formación moral.  Esto es un grave atentado a la libertad de consciencia y una grave intromisión del gobierno en la intimidad familiar.
  3. En el tema del reconocimiento por parte del gobierno de “identidades de género” distintas al género biológico con el que una persona nació, abre otro inmenso grupo de problemas.  La ciudad de Nueva York ya habla de al menos 31 identidades de género “legalmente reconocidas”. ¿Se imaginan lo problemático que esto se puede volver? Esta “fluidez” en identidad puede traer consigo problemas de índole legal –si hoy me identifico como hombre y cometo un crimen, pero mañana me identifico como mujer, ¿quién cometió el crimen?-, fiscal –si hoy me identifico como mujer y mañana me identifico como gato, ¿es posible cobrar impuestos a un animal?e incluso, problemas de índole penal para aquellos que no estén de acuerdo con reconocer como ciertas personas eligen identificarse. Hoy la ley no prohibe a nadie de vestirse como desean o incluso comportarse de acuerdo a sus preferencias, sin embargo, debemos guardarnos de no criminalizar a aquellos que así deciden hacerlo y también de obligar a quienes no estamos de acuerdo con ese estilo de vida, a aceptarlo y sobre todo a normalizarlo.

El camino para la Iglesia en Guatemala no a través de las políticas públicas, aunque si alzar su voz profética cuando se atenta contra la dignidad y valor ineherentes de cualquier persona humana. C.S. Lewis ya nos advirtió sobre los peligros de este tipo de organización política de la Iglesia en su ensayo “Meditaciones sobre el Tercer Mandamiento”. La Iglesia tiene un claro llamado a la formación moral de sus miembros a través del evangelismo y el discipulado.  Las familias tienen la responsabilidad de la formación moral de los niños y niñas.  La confianza que tenemos como cristianos no está en hombres o en leyes desarrolladas o impuestas por los hombres.  Nuestra confianza está puesta en Dios, en Su diseño perfecto para la humanidad y en la esperanza que tenemos en la vida, obra, muerte, resurrección y ascención de Jesús en respuesta a nuestra rebelión contra ese diseño perfecto.

Es hora de buscar otro camino, un mejor camino.  Es hora de defender con más fuerza nuestras libertades y de asumir nuestra responsabilidad individual y familiar ante estos fuertes cambios culturales por los que atravesamos.  El odio y la criminalización no nos llevarán a puerto seguro.  La fe, la esperanza y el amor sí.  Recordemos que estamos tratando, independiente de ideologías, con personas, todas y cada una creadas a imagen y semejanza de Dios con dignidad innata y por ende, merecedoras de respeto y consideración.  Para nosotros como cristianos, especialmente en relación con aquellos que se oponen a nosotros, estamos llamados a amarles y eso implicará sacrificio, paciencia, disponibilidad de escuchar, de servir y de enseñar de manera firme, clara y llena de gracia la verdad de quién es Dios, quienes somos nosotros y cuál es la esperanza que nos sostiene.

Cerrar filas alrededor de la Cruz


“El Señor es bueno y hace lo correcto;
les muestra el buen camino a los que andan descarriados.”
131120131627421Vivimos momentos difíciles como iglesia cristiana en Guatemala.  El entorno cultural y social se ha tornado cada vez más agresivo hacia cualquier institución que simbolice algún tipo de autoridad o que pretenda marcar una dirección moral para la nación.  La “lucha contra la corrupción” ha cobrado sus víctimas a diestra y siniestra.  Sin duda, muchas de las personas sindicadas han sido sindicadas con razón y el tiempo y el debido proceso nos dará los resultados.  Otros han sido arrastrados como parte del maremoto de desconfianza hacia las estructuras tradicionales de autoridad en el país.
En medio de esa tormenta, la Iglesia -y concretamente la Iglesia Evangélica- está atravesando sus propias tormentas.  Cuatro casos paradigmáticos han marcado esta crisis:
  1. El caso de “la bandera” que impactó a Casa de Dios
  2. El caso de irregularidades en un negocio de bienes raíces que impactó a Bethania en Quetzaltenango
  3. El caso contra el hijo de Sergio Enríquez por lavado de dinero que impactó a Eben Ezer
  4. El caso de la demanda de paternidad en contra de Jorge H. López que impactó a Fraternidad Cristiana

De estos casos, el que quizás -a mi juicio- ha sido mejor manejado y que merece todo mi respeto y consideración es la manera en que Fraternidad Cristiana ha manejado la situación (ver comunicado oficial aquí) y más allá de eso, la vulnerabilidad, humildad y esperanza mostrada por Alex López -hijo mayor de Jorge H. López- en su más reciente blog titulado “Llorar de gratitud en la dirección correcta”.  Alex escribe:

“Es el sacrificio del Justo en la cruz del Calvario, el que permite que el Dios justo que no tolera el pecado y castiga al pecador, sea a la vez el que justifica. Es su sacrificio el que aplaca la ira de Dios, es su sacrificio como Jesús me sustituye ante el Padre en el castigo que debía recibir. Es su sacrificio el que me limpia de pecados, mi conciencia, me declara justo ante el Padre, me hace nacer de nuevo en mi espíritu y el que me da el poder para llevar una nueva vida.”

En medio de la crisis, en medio de esta tormenta que a los ojos de la opinión pública busca minar la confianza en la Iglesia Evangélica como institución, párrafos como este revelan el punto de reunión alrededor del cual todos los que hoy en Guatemala afirmamos la fe cristiana evangélica debemos reunirnos: la Cruz.

No es tiempo para excusas, justificaciones e incluso, tampoco es tiempo para echarle la culpa al diablo por todo.  Esta es la gran oportunidad para la Iglesia en Guatemala de mostrarse humana, quebrantada, llena de amor por los suyos y de rodillas clamando por misericordia, perdón y esperanza.

Jesús nos dijo cuando instituyó la Santa Cena, ese momento eucarístico que recuerda y reafirma la esperanza que tenemos en Él:

“Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».” (Juan 13:34-35, NTV)

Al orar por nosotros, Jesús le pidió al Padre:

»Mi oración no es por el mundo, sino por los que me has dado, porque te pertenecen. Todos los que son míos te pertenecen, y me los has dado, para que me den gloria. Ahora me voy del mundo; ellos se quedan en este mundo, pero yo voy a ti. Padre santo, tú me has dado tu nombre; ahora protégelos con el poder de tu nombre para que estén unidos como lo estamos nosotros. Durante el tiempo que estuve aquí, los protegí con el poder del nombre que me diste. Los cuidé para que ni uno solo se perdiera, excepto el que va camino a la destrucción como predijeron las Escrituras.
»Ahora voy a ti. Mientras estuve con ellos en este mundo, les dije muchas cosas para que estuvieran llenos de mi alegría. Les he dado tu palabra, y el mundo los odia, porque ellos no pertenecen al mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo. No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo. Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo. Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.
»No te pido solo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.” (Juan 17:9-21, NTV)
Es tiempo de unidad y de amor.  Es tiempo de mostrar al mundo que no huimos excusando el pecado, sino que lo enfrentamos con humildad y esperanza, confiando en la suficiencia del sacrificio de Jesús en la Cruz.  Como dice el salmista:
“Oh Señor, te entrego mi vida.
¡Confío en ti, mi Dios!
No permitas que me avergüencen,
ni dejes que mis enemigos se regodeen en mi derrota.
Nadie que confíe en ti será jamás avergonzado,
pero la deshonra les llega a los que tratan de engañar a otros.
Muéstrame la senda correcta, oh Señor;
señálame el camino que debo seguir.
Guíame con tu verdad y enséñame,
porque tú eres el Dios que me salva.
Todo el día pongo en ti mi esperanza.
Recuerda, oh Señor, tu compasión y tu amor inagotable,
que has mostrado desde hace siglos.
No te acuerdes de los pecados de rebeldía durante mi juventud.
Acuérdate de mí a la luz de tu amor inagotable,
porque tú eres misericordioso, oh Señor.” (Salmo 25:1-7, NTV)
Es tiempo de vulnerabilidad y de reconocer que necesitamos arrepentirnos aún de aquello de lo que no nos damos cuenta y que sin embargo, es pecado delante de Dios:
“¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?
Límpiame de estas faltas ocultas.
¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente!
No permitas que estos pecados me controlen.
Entonces estaré libre de culpa
y seré inocente de grandes pecados.” (Salmo 19:12-13. NTV)
El testimonio que Guatemala necesita de la Iglesia es ese….el arrepentimiento continuo lleno de esperanza y fe en la obra completa de Jesús, en Su vida sin pecado, Su sacrificio propiciatorio, Su resurrección, ascensión y promesa de retorno como fundamento de nuestra esperanza.  Viviendo a la luz de eso, podremos entre nosotros como iglesia amarnos los unos a los otros en nuestras congregaciones locales, llamarnos al arrepentimiento y exhortarnos a buenas obras.  Solamente la gracia de Dios podrá hacer eso en nosotros y el único camino para eso es Jesús…
No olvidemos que siempre, siempre, siempre hay lugar a los pies de la Cruz y que la promesa de la fiesta en el cielo es para TODO pecador que se arrepiente, cada vez que se arrepiente porque quiere decir, como escribió Alex López, que estamos llorando en la dirección correcta en donde ninguna lágrima de tristeza, quebrantamiento o arrepentimiento pasa desapercibida o es en vano.
Es hora de cerrar filas alrededor de la Cruz…ese es nuestro Castillo Fuerte. ¡Siempre hay esperanza!

Esperanza para Sammy y Jose Manuel


esperanza018.jpgEl día de hoy amanecimos con una nueva noticia de acciones de alto impacto por parte del Ministerio Público en Guatemala.  Meses después de que se presentaran algunos indicios de la posible participación de Sammy -hermano del presidente Jimmy Morales- y de Jose Manuel -hijo del presidente Jimmy Morales- en acciones ilícitas relacionadas al Registro de la Propiedad, el día de hoy se produjo la captura de Sammy y se presentó una solicitud para que Jose Manuel se presente a tribunales para someterse al proceso.

Sin duda alguna, esta noticia ocupará mucho de nuestras conversaciones hoy y veremos un sin fin de comentarios, memes, publicaciones y opiniones al respecto.  Sin embargo, creo que debemos ejercer mucha prudencia, especialmente en el adelantar juicio y condena pública hasta que el proceso de nuestro sistema de justicia haya corrido su curso.

Ante todo, debemos siempre tener en nuestra mente y corazón muy presente la admonicion de Jesús:

1»No juzguen a los demás, y no serán juzgados. 2Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás.El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.
3»¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo,cuando tú tienes un tronco en el tuyo?4¿Cómo puedes pensar en decirle a tu amigo:“Déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo”, cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? 5¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo. (Mateo 7:1-5, NTV)
1Jesús regresó al monte de los Olivos, 2pero muy temprano a la mañana siguiente, estaba de vuelta en el templo. Pronto se juntó una multitud, y él se sentó a enseñarles. 3Mientras hablaba, los maestros de la ley religiosa y los fariseos le llevaron a una mujer que había sido sorprendida en el acto de adulterio; la pusieron en medio de la multitud.
4«Maestro —le dijeron a Jesús—, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio. 5La ley de Moisés manda apedrearla, ¿tú qué dices?».
6Intentaban tenderle una trampa para que dijera algo que pudieran usar en su contra, pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo. 7Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, él se incorporó nuevamente y les dijo: «¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!». 8Luego volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el polvo.
9Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron sólo Jesús y la mujer en medio de la multitud. 10Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer:
—¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó?
11—Ni uno, Señor —dijo ella.
—Yo tampoco —le dijo Jesús—. Vete y no peques más. (Juan 8:1-11, NTV)
También hemos de recordar el papel legítimo de las autoridades temporales en castigar a aquellos que hacen mal y debemos confiar que las nuestras -MP y Organismo Judicial- están cumpliendo con su deber de manera genuina y honesta:
1Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios. 2Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado. 3Pues las autoridades no infunden temor a los que hacen lo que está bien, sino en los que hacen lo que está mal. ¿Quieres vivir sin temor a las autoridades? Haz lo correcto, y ellas te honrarán. 4Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien; pero si estás haciendo algo malo, por supuesto que deberías tener miedo, porque ellas tienen poder para castigarte. Están al servicio de Dios para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo. 5Por eso tienes que someterte a ellas, no solo para evitar el castigo, sino para mantener tu conciencia limpia.
6Por esas mismas razones, también paguen sus impuestos, pues los funcionarios de gobierno necesitan cobrar su sueldo. Ellos sirven a Dios con lo que hacen. 7Ustedes den a cada uno lo que le deben: paguen los impuestos y demás aranceles a quien corresponda, y den respeto y honra a los que están en autoridad. (Romanos 13:1-7, NTV)
Sobre todo esto, hemos de ser muy agresivos e intencionales en recordar que tanto para Sammy, como para Jose Manuel, esto no es el fin de todo.  La ley seguirá su curso y el proceso nos dictaminará si son culpables o inocentes.  Sin embargo, si ellos han puesto su esperanza en Jesús, delante de Él, en lo que respecta a su pecado y las consecuencias eternas del mismo, SON INOCENTES:
22Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.
23Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. 24Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. 25Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado,26porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús. (Romanos 3:22-26, NTV)
1Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia y sus muchos pecados. 2Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo —el líder de los poderes del mundo invisible—, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a obedecer a Dios. 3Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás.
4Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto 5que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) 6Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús. 7De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús.
8Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. 10Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (Efesios 2:1-10, NTV)
Anclados sobre esta esperanza, Sammy y Jose Manuel pueden con libertad asumir la responsabilidad por los actos de los que se les acusa -en el caso de ser culpables de los mismos- y delante de Dios arrepentirse y apegarse a la promesa del Evangelio:
8No lamento haberles enviado esa carta tan severa, aunque al principio sí me lamenté porque sé que les causó dolor durante un tiempo. 9Ahora me alegro de haberla enviado, no porque los haya lastimado, sino porque el dolor hizo que se arrepintieran y cambiaran su conducta. Fue la clase de tristeza que Dios quiere que su pueblo tenga, de modo que no les hicimos daño de ninguna manera. 10Pues la clase de tristeza que Dios desea que suframos nos aleja del pecado y trae como resultado salvación. No hay que lamentarse por esa clase de tristeza; pero la tristeza del mundo, al cual le falta arrepentimiento, resulta en muerte espiritual. (2 Corintios 7:8-10, NTV)
14Más tarde, después del arresto de Juan, Jesús entró en Galilea, donde predicó la Buena Noticia de Dios.15«¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! —anunciaba—. ¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia!». (Marcos 1:14-15, NTV)
8El Señor es bueno y hace lo correcto;
les muestra el buen camino a los que andan descarriados.
9Guía a los humildes para que hagan lo correcto;
les enseña su camino. (Salmo 25:8-9, NTV)
En nosotros y en ellos, debe prevalecer una actitud como la del cobrador de impuestos y no como la del fariseo:
9Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás: 10«Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos. 11El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración:“Te agradezco, Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos! 12Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”.
13»En cambio, el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba, sino que golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”. 14Les digo que fue este pecador —y no el fariseo— quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados». (Lucas 18:8-14, NTV)
Es el momento de que los pastores que acompañaron a la familia Morales en la campaña, hoy más que nunca puedan ministrarles a todos como familia y buscar allí la restauración de Dios:
13¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. 14¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. 15Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.
16Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. (Santiago 5:13-16, NTV)
Estos días serán difíciles, pero para quienes confían en Jesús, no son días sin esperanza en medio de la disciplina del castigo y el proceso legal:
1Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. 2Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe.Debido al gozoque le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.3Piensen en toda la hostilidad que soportó por parte de pecadores,así no se cansarán ni se darán por vencidos. 4Después de todo, ustedes aún no han dado su vida en la lucha contra el pecado.
5¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo:
«Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor
y no te des por vencido cuando te corrija.
6Pues el Señor disciplina a los que ama
y castiga a todo el que recibe como hijo».
7Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca fue disciplinado por su padre? 8Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos. 9Ya que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, entonces, ¿acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así vivir para siempre?
10Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron, pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. 11Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella.
12Por lo tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y fortalezcan sus rodillas debilitadas. 13Tracen un camino recto para sus pies, a fin de que los débiles y los cojos no caigan, sino que se fortalezcan. (Hebreos 12:1-13, NTV)
¡Qué prevalezca el Estado de Derecho, que se cumpla la ley y que nuestros corazones no se contaminen con atribuirnos justicia que no nos corresponde y juicio que no es prerrogativa nuestra emitir!
14Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga.15Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. 16Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo!
17Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas. 18Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos.
19Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras:
«Yo tomaré venganza;
yo les pagaré lo que se merecen»,
dice el Señor.
20En cambio,
«Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer.
Si tienen sed, dales de beber.
Al hacer eso, amontonarás
carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza».
21No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien. (Romanos 12:14-21, NTV)
12¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?
Límpiame de estas faltas ocultas.
13¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente!
No permitas que estos pecados me controlen.
Entonces estaré libre de culpa
y seré inocente de grandes pecados.
14Que las palabras de mi boca
y la meditación de mi corazón
sean de tu agrado,
oh Señor, mi roca y mi redentor. (Salmo 19:12-14, NTV)
Siempre, siempre, siempre, ¡hay esperanza!