Entre el Árbol del Oakland y el Corcovado de Cayalá


Esta ha sido una semana agitada alrededor de dos sucesos comerciales en la Ciudad de Guatemala que han generado revuelo en redes sociales.

El primero suceso tiene que ver con la instalacion de un árbol navideño en Oakland Mall patrocinado por la prestigiosa marca de joyería de cristal Swarovski y el segundo suceso tiene que ver con la campaña “White Weekend Trip” de Paseo Cayalá en donde se utilizó la imagen del Cristo de Corcovado ubicado en Río de Janeiro, Brasil. Read More

Desayuno Nacional de Oración, Laicismo y Jimmy


No cabe duda que en esta etapa de la historia en la que estamos viviendo y en particular, en la Guatemala conectada a redes sociales, cualquier cosa que se haga, diga o se deje de decir o hacer, en particular por un funcionario público, tiene el potencial de estallar en mil distintas direcciones.  Es evidente también que -al menos en redes sociales y empujada también por muchos medios de comunicación digitales que han surgidos en los últimos 2-3 años- en Guatemala existe un particular prejuicio e animosidad en contra de la expresión evangélica del cristianismo.

El día de ayer en un hotel de la capital se llevó a cabo -por tercer año consecutivo- el Desayuno Nacional de Oración– organizado por Guatemala Próspera y concurrido por reconocidos funcionarios públicos, líderes religiosos (particularmente evangélicos) y otras personalidades representativas de diversos sectores sociales, así como la visita de un miembro del Senado de Estados Unidos.  Ya de todos, o de muchos, son conocidas las anécdotas del evento y cualquier guatemalteco conectado a redes sociales o que leyó algún periódico hoy, estará enterado de la diversidad de opiniones y reacciones a lo acontecido.

Quisiera compartir algunas reflexiones al respecto del evento para motivar una discusión más profunda y abierta del tema.  Antes de hacerlo, quisiera aclarar algunos puntos para aclarar desde dónde estoy partiendo en mi reflexión:

  1. No asistí al evento, así que tomo como base de mi reflexión lo que en los medios se citó del evento.
  2. No tengo relación directa con Guatemala Próspera.  Tengo el gusto de conocer a muchas de las personas que allí trabajan y por quienes tengo gran admiración y aprecio, a pesar de que no necesariamente comparto la manera en que la organización trabaja.

Aquí mis reflexiones:

1. Del evento en general:

  • Es muy importante entender que este evento fue organizado por una entidad privada y no lucrativa que busca aportar -desde su particular visión de Guatemala- al desarrollo del país.
  • El evento no lo organiza una iglesia, ni mucho menos podríamos afirmar que es representativo de toda la iglesia evangélica en Guatemala.  
  • Tampoco es un evento realizado ni mucho menos financiado con dinero del erario público.  Cosa distinta es el Te Deum que en los últimos traspasos de mando ha adquirido un carácter oficial y que he cuestionado en este mismo foro.
  • Al evento asistieron las personas invitadas de manera voluntaria, sin que existiera obligación alguna por hacerlo, de manera que en el libre ejercicio de su consciencia y de acuerdo a lo que sus agendas particulares permitieran, quienes fueron, fueron porque quisieron y porque pudieron.
  • Quizás lo que sí me preocupó del evento es lo mediático que fue.  Dentro de lo sacro que contiene la idea de que personas con ideas afines se reúnan a orar por el país, existe ese elemento de intimidad que siento se vulnera al exponer a todos los medios expresiones de vida que si bien tenemos todo el derecho de manifestarlas públicamente y sin vergüenza alguna, no deben reducirse a generadoras de likes, tweets y titulares de prensa.  Algo nos habló Jesús de la importancia de la intimidad en la oración (Mateo 6:5-15).

2. Del Laicismo Chapín

  • En varios medios, a través de varios analistas y también en la opinión de varios lectores en redes sociales, se hizo reiteradas alusiones a:
    • Guatemala es un “Estado Laico”
    • “Dios y la política no se mezclan”
  • Es importante aclarar que en nuestra Constitución Política de la República de Guatemala nunca se define a Guatemala como “Estado Laico”.  De hecho, en el preámbulo se hace una invocación al nombre de Dios (es una invocación algo vaga, pero es lo que está escrito allí) y ciertos artículos defienden derechos fundamentales ligados a la libertad de consciencia, culto y religión:
    • Artículo 33: Derecho de reunión y manifestación
    • Artículo 34: Derecho de asociación
    • Artículo 35: Libertad de emisión del pensamiento
    • Artículo 36: Libertad de religión
    • Artículo 37: Personalidad jurídica de las iglesias
  • Para ser más precisos, debemos de hablar más de un gobierno laico que de un Estado laico, y por ende, de la correcta separación Iglesia/Gobierno como parte de la sana laicidad del gobierno (algo que la Doctrina Social de la Iglesia Católica ha sabido expresar muy bien, particularmente desde el pontificado de Pio XII, pasando por el Vaticano II, Juan Pablo II y Benedicto XVI).
  • De esa cuenta, se debe distinguir muy claramente entre “laicidad” y el peligroso “laicismo” que se promueve en Guatemala, particularmente desde la Asociación de Humanistas Seculares de Guatemala y que también critiqué en este foro. El laicismo busca privatizar la fe y la religión y relegarla únicamente al plano individual y privado, sin lugar en la plaza pública.  El laicismo pide que las personas que quieran llevar sus ideas a la plaza pública -sean funcionarios públicos o no- dejen de lado sus convicciones y actúen contrario a los dictados de su consciencia y la cosmovisión que la formó.  El laicismo al final termina siendo deshumanizante y nos deja con grandes vacíos éticos y morales.
  • El laicismo busca limitar derechos inalienables de cada ser humano al buscar restringir su vida y expresión religiosa que, por definición, tiene un carácter personal y privado, pero también a su vez público y social por el impacto que tienen en su relación con todas las personas de la sociedad.

3. De Jimmy

  • Jimmy no es el presidente de Guatemala, Jimmy tiene el trabajo de ejercer la presidencia de Guatemala.  Esa es una distinción fundamental porque en definitiva, no podemos definir ni reducir a Jimmy a lo que el hace como trabajo.  Sin embargo -y en palabras de él mismo- Jimmy sí es cristiano.  Su esencia como persona la define allí y es allí donde él encuentra su identidad.  En ese sentido, es perfectamente legítimo que en un evento privado y el el libre ejercicio de sus derechos ciudadanos (garantizados por la Constitución), Jimmy pueda expresar de manera pública su fe en su calidad de hombre cristiano y ciudadano en el pleno ejercicio de su calidad como tal.  Jimmy no está imponiendo su fe a nadie ni está obligando a nadie a escucharle, ni mucho menos usando fondos públicos para eso.  Jimmy está actuando conforme a los dictados de su consciencia y como diría Martín Lutero cuando fue juzgado en la Dieta de Wörms, “…no es sabio ni prudente ir contra los dictados de la consciencia.”
  • Las sospechas de las lágrimas de Jimmy no deben tomarse a la ligera.  Como actor que es, es comprensible que se sospeche de alguien que ha sido entrenado para poder llorar “bajo demanda”.  Sin embargo, tampoco es prudente juzgar intenciones cuando nosotros mismos no tenemos la capacidad de conocer qué es lo que pasa por su mente o qué hay en su corazón.  Solamente Dios puede juzgar eso y es ante Él que tendrá que comparecer Jimmy y rendir cuentas.  No es nuestro lugar juzgarlo por eso y de un mal juicio, construir una narrativa que solo llene nuestros corazones de amargura sin fundamento.
  • Ahora, de Jimmy si me preocupó escuchar la parte final de su discurso (ver video aquí) en el que, dentro del contexto de la reforma fiscal que está impulsando, afirmó que es “más bienaventurado dar que recibir”.  Es preocupante ver la manipulación del texto bíblico para el propósito de defender un alza de impuestos.  Los impuestos no son ofrendas o donaciones, sino que son extraídos usando la fuerza y poder coercitivo del gobierno de la bolsa de cada guatemalteco y guatemalteca que trabaja y produce.  Me preocupa también que se ponga al lado de Melquisedec -quién es figura de Jesús en la Biblia-.
  • Confío en la soberanía de Dios y en la obra que Él esté haciendo en la vida de Jimmy. Espero de verdad que ilumine su camino, fortalezca su fe en Él solamente, aclare en su mente y corazón Su Palabra y en Su Presencia pueda encontrar gracia y el socorro oportuno que necesite.

Al final, queda como un evento más para la historia en la que como cristianos debemos sentarnos a reflexionar de cuál debe ser nuestro aporte a la nación y cómo es la mejor forma de poderlo hacer.  Quiero creer en las sanas y honestas intenciones de todos los que participaron en el evento.  No dudo que Dios escucha nuestras oraciones y que puede transformar nuestro país.  Lo que sí quisiera proponer es que nos alejemos de tanta pompa y circunstancia en eventos como estos y podamos hacerlos de manera más discreta, más humilde y en plena intimidad y comunión con Dios y entre hermanos y hermanas en la fe.

BBQ Challenge 2016: Evidencia de la Gracia


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Foto: Facebook BBQ Challenge

Hoy tuve la oportunidad de ir con mi hermano al BBQ Challenge 2016 organizado por el Club Rotario en Ciudad de Guatemala.  Por sexto año consecutivo, con el objetivo de recaudar fondos para sus diversas obras sociales, los Rotarios han reunido a más de 40 equipos de parrilleros amateur, conformado por familiares y amigos entusiastas de la parrilla, a que puedan dar a conocer su talento culinario y proveer a los asistentes de una experiencia familiar deliciosa y por demás agradable.

El BBQ Challenge de este año abrió mis ojos a una nueva manifestación de la gracia de Dios, una que nos debe abrir los ojos sobre la posibilidad real de ver en nuestras iglesias algo de lo que todos hablamos y que la gran mayoría de las veces, nos deja con nuestras expectativas cortas.  El BBQ Challenge hoy me reflejó la posibilidad real de hacer, tener, experimentar y compartir en una comunidad orgánica, genuina y libre.

Varias cosas suceden en un BBQ Challenge a las que hoy pude poner atención:

  1. Vemos a grupos de familias y amigos que pagan para poder tener la oportunidad de servir a otros a través de hacer su máximo y mejor esfuerzo en preparar los platillos con los que buscan agradar y sorprender a los comensales que llegamos.
  2. Vemos a familias completas, amigos y personas de todas las edades compartir en el caótico orden espontáneo de ir de puesto en puesto degustando, respetándose los unos a los otros, esperando turno -sin que nadie se los diga u ordene- y cediendo lugar de manera natural, fluida, orgánica.
  3. Sobre todo, vemos que el BBQ Challenge nos hace capaz de reunirnos en un ambiente de alegría, paz y del simple disfrute de la buena comida, bebida y compañía.  El BBQ Challenge nos reúne alrededor de un punto focal muy importante para nuestra vida, nos reúne alrededor de la mesa.

Como cristianos, alrededor del mundo, la mesa del Señor ha sido -y debe seguir siendo- el

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Foto: Facebook BBQ Challenge

punto focal que nos une como comunidad y que nos mueve a fortalecer nuestra vida en comunidad con gozo y alegría.  La mesa del Señor nos afianza en un hecho histórico concreto que es el punto central de nuestra fe y la restauración de nuestras vidas: la Cruz.  La mesa del Señor también nos catapulta en fe hacia el futuro, hacia el retorno del Señor, hacia la restauración de todas las cosas, hacia la vida eterna.

Si el BBQ Challenge nos ayuda a recordar el poder de reunirnos a celebrar la gracia de la buena comida, bebida y compañía, nuestra fe nos permite unirnos como comunidad alrededor del espíritu genuino de celebración.  Josef Pieper, en su ensayo acerca del “Ocio y la Vida Intelectual” nos lo plantea de esta manera:

El alma del ocio, puede decirse, descansa en la “celebración”. La celebración es el punto en donde los tres elementos del ocio emergen juntos: la calma y relajación, la sencillez y su superioridad a toda y cualquier actividad funcional.  

Pero si la “celebración” es el corazón del ocio, entonces el ocio solo puede ser posible e incluso justificable sobre la misma base que un banquete de celebración: la adoración divina.

No existe tal cosa como un banquete “sin los dioses”- sea este un carnaval o una boda.  No existe fiesta alguna que no derive en última instancia su vida de la adoración divina y que no obtenga su vitalidad de esa misma adoración divina.”

Celebrar, en última instancia, es el punto más alto de nuestro reconocimiento de las evidencias de la gracia de Dios en nuestra vida.  Cuando nuestra celebración -de un cumpleaños, de una boda, de Semana Santa, de un hito importante en la vida, de Navidad, etc.- nos orienta de manera orgánica y genuina a ver hacia arriba, entonces nuestros ojos nos permiten contemplar la hermosura de Dios y literalmente “probar” que Él es bueno.

Que nos inspire lo que sucedió en la vida de las personas que compartieron la mesa con el Señor: los discípulos en la Última Cena, los dos discípulos en el camino a Emaús, el desayuno con Pedro y los otros discípulos a la orilla de la playa.  El Salmo 23 y el libro de Apocalipsis nos recuerdan también que estamos invitados a celebrar alrededor de la mesa con Jesús.

Como cristianos, familias e iglesias, necesitamos abrir los ojos a la simpleza de la comunidad orgánica reunida para celebrar las evidencias de la gracia de Dios con buena comida, bebida y compañía.  Estamos llamados a servirnos los unos a los otros y si algo nos enseña el BBQ Challenge, es que esto es verdaderamente posible.

¡Gracias a los Rotarios y a todos los equipos que hoy pusieron a nuestro servicio su increíble talento culinario! ¡Gracias por enseñarme lecciones tan valiosas! ¡Gracias por haber reflejado -de manera consciente o inconsciente- algo de la gracia de Dios sobre la vida de todos los que hoy estuvimos allí!

Hora de Arremangarse


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Se libró una dura batalla hace casi dos semanas en los medios de comunicación masiva, redes sociales, el Congreso de la República y seguramente, mientras familiares y/o amigos discutían con un café la polémica generada por la Ley Nacional de la Juventud. Se logró una victoria parcial para quienes nos oponemos a ella luego de que la ley fuera enviada a discusión a una comisión de trabajo por 30 días, una manera, según algunos expertos, de condenar este proyecto a ser engavetado…pero no cantemos victoria.

Ahora viene el desafío más grande. El clamor en contra de la ley usó como argumento principal la prerrogativa exclusiva de los padres a la educación de los hijos menores de edad e incluso, se usó como respaldo el Artículo 73 de la Constitución Política de la República. Quienes apoyan el proyecto argumentan de la ignorancia de los padres de familia e ignoran el papel fundamental que las asociaciones intermedias privadas (como la Iglesia) juegan en este proceso educativo y subsidiario (en el sentido de estar cerca del problema y por ende, tener mejores herramientas y argumentos para solucionarlo).

La Alianza Evangélica se pronunció de una manera muy clara en contra de este proyecto de ley y con ello, intentó definir la postura evangélica alrededor de estos temas. Sin embargo, es preocupante la ausencia de líderes cristianos e iglesias locales que estuvieran dispuestas a arriesgar su nombre y reputación a favor de los jóvenes de sus iglesias y comunidades. No los vimos en los medios, escribiendo, hablando en la radio.

Jesús nos dijo que “no hay amor más grande que el dar la vida por los amigos” (Juan 15:13) y todos sabemos que Él vivió esto de la manera más literal, trascendiendo toda retórica. Este estilo de vida de amor sacrificial se fortalece cuando la iglesia local y su liderazgo, en complicidad con las familias de las que se conforma, trabajan juntos para alcanzar el fin que nos indica Efesios 4:11-13. La iglesia tiene el papel de preparar y cada uno de nosotros como miembros y familias, tenemos la responsabilidad de asimilar y vivir esa preparación para dar testimonio al mundo de la verdad, relevancia y sensatez de la Palabra de Dios.   Esto requiere amor sacrificial de ambas partes. Disposición de parte del liderazgo de la iglesia de volcarse en servicio de las familias y disposición de parte de cada familia de transmitir y formar a los niños y niñas bajo estos preceptos (Deuteronomio 6:4-9).

Como padre de familia, asumo el compromiso de vivir sacrificialmente a favor de mis hijas para enseñarles el camino correcto en estos asuntos para que vivan sin vergüenza y con esperanza, de manera libre y responsable, la vida que Dios diseñó para ellas.

¡Es hora de arremangarse las mangas iglesia! ¡Es hora de pronunciarse y arriesgar el nombre propio a favor de los y las jóvenes de nuestras iglesias y comunidades inmediatas y con eso, glorificar verdaderamente el nombre de Dios! ¡Es hora de trabajar en complicidad con cada familia que se congrega para transformar el futuro de nuestra nación a partir de la bendita herencia que son los hijos de parte de Dios (Salmo 127:3-5).

(Esta columna fue originalmente escrita para la edición del 21 de febrero de 2016 de Actitud News en su sección de opinión.)

Post Data:

Quiero agradecer de manera muy especial a Vivian Vásquez por su invaluable aporte y consejo en ayudarme a temperar y a reorientar el tono de este artículo hacia el llamado a la responsabilidad, la colaboración y la propuesta. (Proverbios 27:17)

 

Tranquilo Jimmy, no te toca hacerlo todo


151026-morales-0405_7045b5051ee99a6faa02cc8c0d5473f5-nbcnews-ux-2880-1000¡Tenemos nuevo presidente! Jimmy Morales tomó posesión este pasado 14 de enero de 2016. Electo por la mayoría de personas empadronadas que se acercó a las urnas a votar, el más inesperado de todos los candidatos de esta reciente contienda pasará a una posición única, importante y que seguramente, tendrá impacto en muchas áreas de nuestra nación.

Por si eso fuera poco, la candidatura de Jimmy (al menos a partir de que ganó la primera vuelta) y de manera aún más fuerte a partir de su victoria electoral definitiva, fue secuestrada por el evangelicalismo guatemalteco. Digo “secuestrada” porque sin haberlo buscado, pedido o usado intencionalmente, el liderazgo evangélico de Guatemala lo auto-designó como su “ungido” y las redes sociales parecieran haber respondido de igual forma. Jimmy es evangélico, con estudios de seminario teológico, y a pesar de que no se congrega, ya tiene su círculo de consejeros que buscarán apoyarle en esta nueva aventura.

Lo que debemos tener claro como guatemaltecos, es que Jimmy no será el presidente de los evangélicos, sino que ahora tiene la difícil tarea de, desde el organismo ejecutivo, representar a todos los guatemaltecos y trabajar arduamente para cumplir y hacer cumplir la Constitución Política de la República, documento que, en teoría, nos une como ciudadanos.

El mesianismo con el que se vive la política en Guatemala, aunado a nuestra obsesión por seguir viviendo bajo un “estado benefactor paternalista” hace que muchos de nosotros –cristianos y no cristianos- depositemos demasiada fe y esperanza en las autoridades que hemos elegido. Debemos corregirlo. Ni Jimmy ni su equipo de trabajo, ni el Congreso o el Organismo Judicial deben o tan siquiera pueden cargar con toda la responsabilidad por el destino de Guatemala.

La incertidumbre que rodea a Jimmy en estos momentos pone a tambalear ese mesianismo y es justo en medio de esa incertidumbre que debemos levantarnos y tomar el papel que como ciudadanos nos corresponde. Ahora, la pregunta clave es: ¿cuál es ese papel?

Debemos dejar atrás el espíritu de desconfianza que ha permeado en Guatemala desde que empezaron las protestas en abril de 2015. Cuestionar todo y cuestionar a todos no es sano, constructivo o productivo. Cuestionar a todos y a todo nos hace muy fácil estar en la continua búsqueda de la paja en el ojo ajeno y de evitar la desagradable realidad que es ver hacia adentro.

Si logramos movernos más allá de este marco mental, podremos verdaderamente empezar a contribuir al país siendo fieles y obedientes en el lugar dónde Dios nos ha puesto, con las personas que Dios ha puesto a nuestro alrededor, y cumpliendo con las responsabilidades que nos han sido encomendadas y asignadas. No se trata de buscar la gran solución universal a todos los problemas, sino de comenzar nosotros a vivir en nuestras familias, trabajos, gimnasios, lugares de estudio, lugares de entretenimiento e iglesias con libertad y responsabilidad creando, agregando valor, enseñando, aprendiendo, sirviendo y amando al prójimo. Cada uno es responsable “de su pedacito” y en la medida que tomemos consciencia de eso, podremos aspirar a ver pequeñas señales de progreso y avance pero a la vez entendiendo algo muy importante: vivimos en la tensión del “ya estuvo, pero todavía no”, la realidad del pecado sigue estando presente y las cosas buenas que hacemos no debemos hacerlas como fin en sí mismas, sino como señales que apuntan hacia el Bien Mayor, hacia la esperanza del Evangelio, hacia Dios que nos ha prometido la restauración final de todas las cosas. Como cristianos nos proyectamos al futuro llenos de esperanza y por eso anhelamos vivir un presente cada día más humano, más lleno y movido por el Espíritu Santo.

Vincent Bacote, en su libro “The Political Disciple” (“El Discípulo Político”) nos recuerda de la conexión entre la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas y la posibilidad de vivir como verdaderos seres humanos y tener un impacto en nuestra comunidad:

“El proceso de santificación es una obra continua del Espíritu Santo en los cristianos que debe llevarnos a una vida pública que revele nuestra identidad.”

 “Toda la preocupación acerca de cómo los cristianos operan el público es en última instancia una cuestión de si hay o no evidencia de que el Espíritu Santo esté obrando; ¿nos indica de alguna manera la disposición y el discurso de que Cristo está siendo formado en las personas? Si Cristo está siendo formado en el pueblo de Dios a través del Espíritu Santo, ¿ha penetrado esa obra en aquellas regiones del corazón que se revelan a sí mismas en la esfera de la responsabilidad pública?”

 “Es interesante observar que muchos de los reclamos y reportes de desilusión hacia los cristianos son muchas veces acompañados por el deseo de que haya más evidencia de humanidad en la manera que los cristianos viven públicamente.”

 “…la obra transformadora del Espíritu Santo es en última instancia un proceso de hacernos más y más humanos. Es una re-humanización.”

 “…aquellos que son reunidos con Dios a través de Jesús llegan a ser verdaderos humanos nuevamente. “Sólo soy humano” es una frase que para muchos de nosotros indica nuestras deficiencias y debilidades (esto es, las maneras en las que no somos perfectamente humanos), pero esto es ceder el terreno a nuestra condición caída. Si Cristo es el humano perfecto y nuestra meta es ser como Cristo, entonces nuestra meta es alcanzar una humanidad plena. La santificación es el camino y la experiencia de movernos hacia esta meta.”

 Ante los desafíos de un nuevo gobierno, no carguemos a Jimmy con toda la responsabilidad. Asumamos la propia, vivamos con fidelidad, obediencia, humildad y esperanza haciendo siempre lo mejor que podamos en donde estemos. Aprendamos a verdaderamente amar a nuestro prójimo y veamos poco a poco a Dios obrar.  Permitamos que Jimmy haga su trabajo y cumplamos nosotros con el nuestro. Comportémonos como verdaderos ciudadanos, cumplamos nuestras obligaciones y de esa manera, tendremos una mayor oportunidad de buscar mayor libertad para hacer, para crear, para emprender y para disponer de nuestros recursos y usarlos de maneras más sabias, creativas, productivas e inteligentes.

Si no nos va bien con Jimmy, no perdamos la esperanza. Jimmy no es ningún ungido. Jimmy es un ser humano que tiene un trabajo que cumplir y que, esperamos, haga su mayor y mejor esfuerzo por que lo haga bien, tanto él como su equipo. Pero aún así, si no nos va bien o si la cosa alrededor del mundo se pone complicada, tomemos el consejo que C.S. Lewis nos dejó cuando reflexionaba sobre el miedo que aquejaba a los británicos ante la inminente amenaza de una bomba atómica luego de la Segunda Guerra Mundial:

“Si hemos de ser destruidos por una bomba atómica, que esa bomba al venir nos encuentre haciendo cosas sensibles y humanas – orando, trabajando, enseñando, leyendo, escuchando música, bañando a los niños, jugando tenis, hablando con nuestros amigos mientras bebemos cerveza y jugamos dardos – que no nos encuentre atrincherados como ovejas miedosas y pensando acerca de bombas. Las bombas podrán destruir nuestros cuerpos (un microbio también puede hacer eso) pero no necesitan dominar nuestras mentes.” (C.S. Lewis, “On Living in an Atomic Age” – Present Concerns)

 ¡Adelante! Jimmy y su equipo de trabajo a lo suyo, los diputados a lo suyo, los jueces y magistrados a lo propio. Nosotros como ciudadanos a cumplir nuestras obligaciones, a vivir y trabajar con esperanza y todos, gobernantes y ciudadanos, a ser cada día más humanos por la gracia de Dios en Jesús y el poder del Espíritu Santo.

(Este artículo fue originalmente escrito para Actitud News y publicado en su edición impresa del 17 de enero, 2016.)

Carta Abierta a los Líderes Sanos


Este próximo 6 y 7 de noviembre de 2015, en la iglesia Casa de Libertad en Guatemala, se estará desarrollando el seminario “Líderes Sanos” de la red de plantadores de iglesias Acts 29 Latinoamérica.  Entusiasma mucho ver cómo la región está empezando a reconsiderar los paradigmas actuales del liderazgo (especialmente dentro del contexto del ministerio eclesiástico) y someterlos al escrutinio de la Biblia y la sana doctrina.  Sin duda será un evento de mucho aprendizaje y crecimiento para los asistentes.

Es en ese contexto que me atrevo a escribir esta carta con el propósito de motivar mayor profundidad de pensamiento y praxis.  El trabajo del liderazgo es imposible sin la consideración profunda de aquellas personas a las que se busca liderar y sobre quienes se busca influir.  El ministerio eclesiástico es intrínsecamente social y relacional y por eso es que ninguna discusión acerca de ideas de liderazgo -especialmente desde las perspectivas bíblicas- puede estar separada de las relaciones personales que un líder tenga con aquellos a quienes está llamado a servir.  De esa cuenta, someto a consideración de los participantes y conferencistas las siguientes ideas:

  1. Somos personas, no proyectos: Importante tomar nota y consciencia de la palabra que estoy usando. Somos personas, no somos “gente”, mucho menos la gente “de alguien” -“mi/nuestra gente”.  Somos personasno somos “ovejas” (animales) que sin mayor espacio a la opinión, el pensamiento racional o la oportunidad de disentir, deben dejarse guiar por un pastor humano (esto, por supuesto, desde la perspectiva humana, siempre seremos ovejas del Buen Pastor).  Entonces, en tanto personas, debemos todos ser considerados, vistos y valorados bajo la doctrina del Imago Dei, como seres individuales, creados a imagen y semejanza del Dios Trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo), con valor y dignidad inherentes a nuestro ser, llamados a la vida en comunidad, a la cooperación, a la libertad y a la responsabilidad.  Cualquier esfuerzo que se desarrolle en nuestras iglesias locales a manera de programas (ministerios) debe siempre mantener como pilar central y foco la realidad de que se está tratando con personas en toda su belleza, oportunidad, complejidad y dificultad.
  2. Recuerden la Amistad: En el altar del “ministerio profesional” y conforme las congregaciones van creciendo, he visto como han sido sacrificadas incontables amistades.  El cristiano ya no sabe lo que significa ser y hacer amigos.  Hay pocas cosas que dan mayor testimonio del Evangelio que la amistad entrañable.  Recuerden que la historia de sus ministerios y liderazgos personales no es una historia individual y en el vacío, sino que fue entretejida con la convergencia de las historias personales de otros, de sus familias, de sus amigos.
  3. Prefieran lo Humano a lo Profesional: Hay mucha literatura -especialmente proveniente de Estados Unidos- que parece ya tener sistematizado el proceso de crecimiento de una iglesia y de cómo esta ha de irse organizando y administrando conforme la complejidad de su gestión aumenta al agregarse más miembros.  Esta ha sido la excusa perfecta para la profesionalización de la iglesia y normalmente, bajo criterios pragmáticos de eficiencia, se ha optado por profesionalizar el quehacer de la iglesia a través del “outsourcing” de actividades que -a mi criterio- deben trabajarse desde adentro, con personas de la iglesia y no por profesionales externos contratados.  Cuando la alabanza, la presentación navideña y otras es tercerizada -aunque sea en una parte mínima- a profesionales para evitar el dolor de tratar con voluntarios amateur, poco a poco muere el alma de la iglesia local y se pierde su identidad propia, orgánica, humana.  La iglesia local se construye, se hace y se fortalece con la participación de sus miembros, de aquellos que han puesto allí su corazón, esfuerzo y confianza.  ¿Será más difícil? ¡Sí! Pero valdrá más la pena porque allí se construye genuina comunidad, amistad y familia….y donde cada quién se sentirá más a gusto de invitar a amigos.

Esto implica un llamado a algo que en nuestra cultura, especialmente en nuestra cultura obsesionada con el liderazgo, que es contraintuitivo pero que es un llamado profundamente cristiano: el llamado al servicio sacrificial por encima del modelo tradicional de liderazgo actual: desconectado, intocable, de masas y donde “fama” se ha convertido en el desafortunado sinónimo de “unción”.

Henri Nouwen, en su pequeño pero inmenso libro “El Sanador Herido”, ofrece, sobre la base del valor cristiano de la hospitalidad, dos caminos que pueden ayudar en este nuevo proceso y camino de liderazgo.  Cito aquí algunas frases del libro para ilustrar:

1. La Hospitalidad y la Concentración:

“La hospitalidad es la capacidad de poner atención al invitado.”

“Aquellos que quieren poner atención sin intenciones ocultas deben sentirse en casa dentro de su propia casa -esto es, deben descubrir el centro de sus vidas en sus propios corazones.  La concentración, que lleva a la meditación y a la contemplación, es una condición necesaria para la verdadera hospitalidad.  Cuando nuestras almas están inquietas, cuando somos motivados por miles de estímulos distintos y muchas veces antagónicos, cuando estamos siempre “allá” entre las personas, ideas y las preocupaciones de este mundo, ¿como podemos verdaderamente hacer lugar y espacio para que otros puedan entrar libremente sin sentirse ellos mismos como invasores?”

“Sin embargo, cuando perdemos el miedo de viajar a nuestro propio centro, y a concentrarnos en los movimientos de nuestras propias almas, nos damos cuenta que estar vivos significa ser amados.  Esta experiencia nos dice que solo podemos amar porque nacimos del amor, y que solo podemos dar porque nuestra vida es un regalo, y que solo podemos liberar a otros porque fuimos liberados por Aquel cuyo corazón es más grande que el nuestro.”

2. Hospitalidad y Comunidad

“Los ministros que han tratado con su propia soledad y que están en casa en sus propias casas, son anfitriones que ofrecen hospitalidad a sus huéspedes.”

“¿Por qué es este un ministerio de sanidad? Es de sanidad porque arranca la falsa ilusión de que podemos darnos unos a otros la sensación de estar completos.  Es de sanidad porque no nos quita la soledad y el dolor de otros, sino que los invita a reconocer su solidad en un nivel en donde esta puede ser compartida.”

“Los ministros no son médicos cuya tarea principal sea quitar el dolor.  En lugar de eso, ellos llevan el dolor a un nivel de profundidad que permite que sea compartido.  Cuando las personas traen su soledad a los ministros, lo único que pueden esperar es que esta sea entendida y sentida, para que ya no tengan que huir de ella sino que puedan aceptarla como una expresión de la más básica condición humana.”

“Quizás la tarea principal del ministro es prevenir que las personas sufran por las razones incorrectas.  Muchas personas sufren a causa del falso supuesto sobre el cual han basado sus vidas.  Ese supuesto es que no debe haber miedo o soledad, no debe haber confusión o duda en la vida.  Pero estos sufrimientos solo pueden ser tratados creativamente cuando son entendidos como heridas fundamentales de la condición humana.”

“El ministerio es, entonces, un servicio confrontativo.  No le permite a las personas vivir con una ilusoria inmortalidad y sensación de estar completos.  El ministerio continua recordándole a otros que ellos son mortales y que son seres caídos, pero que con el reconocer esta condición, comienza el camino hacia la libertad.”

“Una comunidad cristiana es una comunidad sanadora, no porque las heridas son sanadas y los dolores aliviados, sino porque las heridas y dolores se convierten en puertas u ocasiones para una nueva visión.  La confesión mutua se convierte en una profundización mutua de la esperanza, y la debilidad compartida se convierte en un recordatorio para uno y para todos de la fuerza que está por venir.”

“La comunidad surge cuando se comparte el dolor, no como una forma paralizadora de auto-reclamo, sino como un reconocimiento de las promesas salvadoras de Dios.”

¡Ánimo entonces a los conferencistas y participantes! Que este tiempo de comunidad, de relación y de aprendizaje sea verdaderamente transformador, y que, a través de su servicio y liderazgo a las comunidades a las que regresarán luego de terminar el seminario, sea proclamado el Evangelio y exaltado el nombre de Dios.

El Valor de entrar en las Tinieblas


Octubre es un mes “interesante”.  Más que cualquier otro mes del año, octubre pareciera ser el mes en el que el evangelicalismo de muchos se pone a flor de piel y se manifiesta a través de agresivos ataques y condenas en contra la celebración principal del mes, la celebración de Halloween.

Desde los tradicionales posters que definen el cristianismo evangélico como la “no celebración” de Halloween, los conciertos y “celebraciones alternativas” que encierran y atrincheran a los cristianos en sus iglesias para gritar a los 4 vientos en contra de todo lo malo en el mundo y las expresiones digitales en memes, frases, videos y demás que hoy se comparten en las redes sociales, queda claro para el mundo ajeno a la burbuja evangélica que ser un evangélico implica una férrea postura defensiva en contra del “mundo de las tinieblas” que pareciera encarnarse en su más alta expresión cada 31 de octubre.

Lejos queda de la memoria evangélica el hecho de que el 31 de octubre es una fecha especial para nuestra fe por ser la conmemoración del día en que Martín Lutero clavó sus 95 tesis en Wittenberg.  Lejos están las reflexiones acerca de la Reforma y más lejos aún la posibilidad de dialogar y ministrar al mundo porque pareciera ser que en el dualismo que en la práctica se vive, “el lado obscuro” de la moneda se fortalece y se sobrepone a la luz.

Allí es donde creo que estriba el problema y la confusión.  La reacción que el evangélico en Guatemala tiene en contra del Halloween como marca definitoria de la fe y la radicalidad e incluso agresividad que a veces raya en lo histérico de la condena contra aquellos que celebran esto, se fundamenta en algo que es contrario al Evangelio: el miedo.

¿Miedo? Sí, miedo. Miedo a lo que Halloween representa en lo más profundo…entrar en las tinieblas.  Si hay algo que Halloween nos recuerda, es que las tinieblas son reales.  Hay algo adentro de nosotros que responde ante la realidad de un mundo que escapa nuestro control racional y que revela la realidad de la oscuridad.  Los disfraces buscan revelar esta realidad es por esto que los más populares tienden a ser los más feos.  Quizás es una forma de palear nuestro natural miedo a la muerte y a través de la parodia, busquemos suavizar lo inminente de una realidad de la que ninguno de nosotros escapará: algún día moriremos.  Dentro de nosotros, en lo más profundo del corazón, sabemos que la muerte no es natural -no fuimos hechos para morir- y también intuimos -aunque quizás de manera nublada y confusa- que la realidad de la muerte es la consecuencia de que algo no está funcionando como debería en nuestra vida.

Es aquí dónde no debemos perder de vista la oportunidad que el ambiente cultural nos genera. El cristianismo bíblico, centrado en el Evangelio, es el cristianismo que de manera decidida, intencional y agresiva entra en las tinieblas.  Permítanme exponer algunas razones por lo cual esto es así:

  1. Las tinieblas únicamente se repliegan ante la luz:  Lo único que puede hacer que un cuarto que está obscuro, ya no esté obscuro, es que alguien encienda una luz. Así de sencillo.  La Biblia nos enseña que esta luz que dispersa y destruye la obscuridad es Jesús mismo (Juan 1:4-14).  Como cristianos, somos portadores de esta luz y por ende, es nuestra presencia fiel en medio del quebrantamiento, la confusión y la obscuridad la que, por el poder del Espíritu Santo, iluminará en las tinieblas y ayudará a traer claridad.  El problema es que en estas fechas, como cristianos nos atrincheramos en nuestras iglesias y tapamos las ventanas de las mismas -ventanas que dejan salir la luz- con espejos y la luz que puede salir de la iglesia simplemente rebota de un lado a otro dentro de las paredes mientras que la obscuridad permanece intacta.
  2. Dios prometió caminar con nosotros en medio de las tinieblas: Todos queremos que Dios camine con nosotros.  Todos queremos sentir el apoyo y el aliento de Dios que nos da fuerza en la vida. De acuerdo al Salmo 23:4, el lugar en donde podemos experimentar eso es en el valle de sombra de muerte, en las tinieblas.  En la luz no necesitamos aliento y -lamentablemente- muchas veces creemos que no necesitamos a Dios, pero mientras estamos caminando por las tinieblas, podemos tener plena certeza que Dios va con nosotros y si Él va con nosotros, entonces hay luz….y la luz dispersa las tinieblas.  Por esa razón debemos siempre tener presente ese gran lema de la Reforma: POST TENEBRAS LUX (“Después de las tinieblas, luz.”)
  3. La vida cristiana se vive en dónde hay tinieblas: El mundo entero está en tinieblas -sea o no Halloween- y es allí a dónde hemos sido enviados como Iglesia a transformar el ambiente y traer la luz del Evangelio.  Isaías 58:6-8 nos muestra que lo que Dios quiere es que vayamos a los lugares más obscuros, a las circunstancias más difíciles y seamos allí la luz que el mundo necesita. Es por eso que el versículo 8 nos dice que la “salvación llegará como el amanecer”,  ¿qué es el amanecer si no el desplazamiento definitivo de las tinieblas de la noche por la luz del sol?
  4. La iglesia está llamada a ir a la ofensiva, no a quedarse tímidamente a la defensiva:  Halloween es época de vigilias otras actividades que las iglesias realizan para atrincherarse y alejarse de todo el “mal ambiente espiritual” que de acuerdo a esta manera de pensar “prevalece” y se fortalece en ese día.  Parece que hemos entendido mal lo que Jesús promete acerca de la Iglesia en Mateo 16:18.  Jesús aquí no nos dice que la Iglesia estará pasiva a la defensa de los embates de las “puertas del Hades”.  Una puerta no es un arma ofensiva, sino es una estructura de defensa.  Que las puertas del Hades no prevalezcan contra la Iglesia quiere decir que es la Iglesia quien ataca y derriba esas puertas y todo porque la Iglesia está bien fundamentada, está fundamentada por la Roca que es, de acuerdo al mismo apóstol Pedro, Jesus mismo (1 Pedro 2:4-6), y es Jesús quién ha vencido a la muerte (el tema principal de Halloween, dicho sea de paso) y con Su retorno, le dará su derrota absoluta y final (1 Corintios 15:21-28).
  5. Halloween no es el final de la historia: Tendemos a quedarnos trabados en la oscuridad de la noche del 31 de octubre, pero se nos olvida que esa oscuridad se acaba y se acaba con el amanecer de un nuevo día, con el amanecer del 1 de noviembre.  El Día de Todos los Santos, como se le conoce en la tradición de la Iglesia y que quedó marcado a partir del año 835 d.C., es un día especial para la tradición Reformada que celebra la vida de quienes nos han precedido en la fe apuntando a la esperanza de la resurrección y la vida eterna.  La noche en la que se quiso celebrar la muerte, cede lugar al amanecer de un nuevo día, un día de esperanza y un día de ver hacia el futuro, hacia la Eternidad.  En muchas maneras, como guatemaltecos celebramos esa esperanza degustando el fiambre y reuniéndonos en familia a recordar a quienes regresaron antes a casa.

¿Qué hacemos entonces?  Queda en el fuero interno de cada uno de nosotros tomar la decisión de cómo estar fielmente presentes en nuestras comunidades y decidir como mostraremos la luz del Evangelio a un mundo en tinieblas.  Evitemos la confrontación poniendo una pared de separación de “nosotros” (los que no celebramos) contra “ellos” (los que sí celebran).  Aprendamos a conversar, a dialogar, a ser verdaderos prójimos y vecinos.  ¿Significa eso que debemos disfrazarnos y salir a pedir dulces? Esa es una decisión que queda en cada quién.  Lo que sí significa es que estamos llamados a más, a mucho más que atrincherarnos y caer en una visión supersticiosa del “mundo sobrenatural” que nos tira en una trayectoria peligrosa.

Por sobre todas las cosas, recordemos uno de los mandamientos más frecuentes de Jesús durante Su ministerio aquí en la Tierra: “¡No tengan miedo!”  La diferencia la marcaremos únicamente si estamos dispuestos a entrar a las tinieblas, a ser verdaderamente la luz del mundo y sal de la tierra (Mateo 5:13-16) sin esconder nuestra lámpara bajo la cama.  En palabras de Henri Nouwen, en su libro “El Sanador Herido”:

“…parece necesario reestablecer el principio básico de que ninguno de nosotros puede ayudar a nadie sin involucrarse, sin entrar con el todo de nuestro ser dentro de la situación dolorosa, sin tomar el riesgo de salir lastimados, heridos o incluso, de ser destruídos en el proceso.

El principio y fin de todo el liderazgo cristiano está en dar tu vida por otros.”

 

 

Amar Bien: Comunidad, Solidaridad y Libertad


Nadie dijo que sería fácil.  Tampoco se nos prometió la “felicidad”.  Sin embargo, aquí estamos, viviendo día a día, en un lugar que no es nuestra casa, y del que sin embargo, el Señor no nos dejó escapar así de fácil como hubiésemos querido…arrebatados cual Elías, o Matusalén…o llevados por un platillo volador en dónde finalmente, pudiésemos estar en paz.

Estamos aquí.  No solo aquí, sino también estamos ahora.  Estamos aquí y ahora, viviendo tiempos como estos y creyendo locuras como las que creemos.  ¿Para qué? ¿Por qué?

Descarto la idea de la casualidad, y tampoco me mata la idea de que esto es un gran “chiste cósmico” de Dios.  En medio del caos, hay una idea.  En medio de la tormenta de nieve, la perfecta simetría de cada copo de nieve, nos invita a considerar la posibilidad de que hay Alguien detrás de todo, y que hay una idea….un sueño, un propósito por el cual estamos aquí y ahora.

Ahora, seamos realistas por un ratito.  Diariamente vemos, leemos y en el peor de los casos, vivimos, asesinatos, drogas, robos, violencia, corrupción, infidelidad, traición y un sin número de situaciones más.  Diariamente también caemos en muchas de esas cosas, y nuestro grito es ¡SEÑOR, SACAME DE AQUÍ YA!  Pero…como el Señor no nos saca “del mundo”, pues no nos queda otra, muchas veces, que refugiarnos en “la burbuja”.  Si, la burbuja…esa misma que creamos con nuestra propia sub-cultura cristiano-evangélica pop…con nuestro propio idioma (shámbara broder…), nuestra música, nuestras propias celebridades, libros, seminarios, gurús de la motivación personal, etc., etc., etc. Es sin duda, una burbuja cómoda, aunque he de admitir, que algo empalagosa a ratos.  Sin embargo, nos gusta estar allí…por lo menos, es cómodo, nadie dice malas palabras, no se chupa, fuma o baila pegado (por lo menos…nadie lo admite).  Nos distanciamos de lo que pasa alrededor, es prohibido “creer” lo que dicen los periódicos, “no recibimos” nada, y pues siempre tenemos (porque si no quién sabe en qué lío andamos) que sonreír y decir “Dios es bueno” esté pasando lo que esté pasando.  La gente “del mundo” pasan a ser una especie de seres alienígenas destinados al fuego eterno, o en el mejor de los casos, una especie de masa amorfa de “almas por rescatar” que están listas para que el mejor orador capture su oído, y más adelante, su bolsillo.  Y nosotros….tranquilos en la burbuja.

Sin embargo, aunque pareciera que estamos en una mejor situación que los Israelitas cautivos en Babilonia (porque no nos esclavizó nadie todavía), y a pesar de la burbuja, la realidad, fea como parezca es que seguimos “en el mundo”…y peor aun, Jesús le pidió al Padre que no nos sacara de aquí.  ¿Qué hacemos entonces?  Tenemos 4 opciones creo yo:

1. No hacer nada

2. Seguir en la burbuja

3. Seguir la corriente del mundo

4. Amar nuestra ciudad…¡hacer algo!

Personalmente, me inclino por la opción #4.  ¡Claro, dicen todos…esa es la respuesta!  Mi pregunta es, ¿sabemos qué quiere decir eso? Debemos ir más allá de creer que amar es solo besos y abrazos.  Debemos entender “amar” de la forma en que Dios se los definió a los Israelitas que fueron cautivos a Babilonia, específicamente en Jeremías 29:7: “Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad.”

¿¡Qué!? ¿Buscar el bienestar de la ciudad? ¿De Babilonia? Puesto en nuestros términos, ¿del mundo? ¿Qué nuestro bienestar (o prosperidad) depende del bienestar de la ciudad? ¿No era que dependía de mi fe, diezmos, etc.? ¡Sorpresa!

Buscar el bienestar del mundo implica entonces un compromiso más profundo con la ciudad, sociedad y cultura en la que vivimos (y de la que, por petición del Señor al Padre, no podemos salir).  Implica relación, implica interacción, implica relacionarnos con todos en tres niveles: en comunidad, solidaridad y libertad.

Comunidad porque “el amor es el vínculo perfecto” (Colosenses 3:14).  No vivimos solos.  Solos no podemos proveernos de todo lo que necesitamos y queremos, y sobre todo, solos no podemos amar.  Necesitamos los unos de los otros.  No vivimos de manera independiente y tampoco dependiente.  Somos interdependientes.  Lo que hacemos o dejamos de hacer, afecta a todos, y es por eso que necesitamos reconocer el valor de vivir en comunidad.  Empezando por nuestra familia, pasando por el colegio, trabajo, iglesia, en fin…vivamos el clamor de Jesús al Padre de Juan 17…de ser uno, como ellos son uno.

Solidaridad porque definitivamente uno de los más grandes regalos que nos dejó el Señor es la oportunidad de ayudarnos unos a otros.  La promesa de que “los pobres siempre estarán entre nosotros” (Mateo 26:11), lejos de ser una promesa pesimista, es una gran oportunidad, una oportunidad de trabajar, crear, desarrollar nuevas ideas, extendernos en generosidad, en fin, de ser solidarios con el prójimo.

Libertad, porque solo así podemos vivir las virtudes.  Sin que nos obliguen, sino escogiendo amar, siendo responsables por lo que hacemos.  Libertad, definida no como el que podamos hacer lo que queramos, sino como que tengamos la capacidad de hacer lo que debemos.  La libertad que se fundamenta en la verdad (Juan 8:32) y no en los arranques del momento.

Comunidad, solidaridad y libertad.  Tres ideas para “buscar la prosperidad de la ciudad”.  Tres ideas para trabajar bien, actuar bien, estar bien, enseñar bien, dar bien, en resumen, para amar bien.  No le tengamos miedo al mundo, no nos escondamos de el, participemos de el, y transformémoslo a partir del amor.  Al final de cuentas, aquí estamos, aquí y ahora, y por el momento, no vamos a ninguna parte.

¿Qué fue lo que Samuel hizo?


Samuel Anoints David, from Dura-Europos Synagogue; 250 AD; Tempera on Plaster;

Estamos en plena recta final de la primera vuelta de elecciones generales para Guatemala.  Al final de este próximo domingo ya sabremos con muy alto grado de certeza quienes serán los 158 diputados al Congreso de la República y los 338 alcaldes que gobernarán en sus respectivos municipios.  Además de eso, sabremos quienes serán los diputados que nos representarán como país ante el Parlamento Centroamericano y también quienes serán los 2 binomios que irán al balotaje, la famosa “segunda vuelta”.

De todos es sabido lo incierto que está el panorama electoral tanto por el lado de la “oferta política” como también por el ambiente que rodea las “alegres elecciones”, un ambiente marcado por escándalos, protestas, manipulaciones y demás vicisitudes que son parte de una incipiente democracia que poco o nada ha hecho por verdaderamente funcionar como tal.

En medio de todo eso, la Iglesia Evangélica en Guatemala ha intentado alzar su voz a través de diferentes frentes.  La Alianza Evangélica entró tarde al ruedo con su campaña de “Guate Ora“, las Sociedades Bíblicas de Guatemala realizaron una campaña estríctamente mediática titulada “Un Gobierno como Dios Manda” y el movimiento que despertó estos dos últimos fue el iniciado por el pastor Rony Madrid de reunirse de manera espontánea a orar en la Plaza Central los sábados a las 6am en los días que hubo manifestaciones allí mismo. Paralelo a eso, la Asociación de Exalumnos del Haggai Institute de Guatemala realizó un foro/taller para discutir y generar propuestas a partir de la “Responsabilidad de la Iglesia ante la Coyuntura Nacional“.

Del movimiento iniciado por el pastor Rony Madrid, se despertó la inquietud en un grupo de pastores jóvenes de poder generar mayor incidencia y fortalecer la conciencia cívica de los cristianos evangélicos del país.  Estos pastores se organizaron bajo el nombre “Pastores de la Próxima Generación” y como primera propuesta como grupo, presentaron la iniciativa #YoSoySamuel.  Esta iniciativa, además de contar con una fuerte campaña mediática en redes sociales, realizó un muy interesante “Foro Presidencial Cristiano” este pasado lunes 31 de agosto.

La iniciativa #YoSoySamuel llama a los evangélicos, bajo la etiqueta de #OroEscuchoVoto, a seguir el ejemplo del Profeta Samuel en el momento en que David fue ungido rey de Israel de acuerdo a la narrativa bíblica de 1 Samuel 16:1-13, particularmente la segunda parte del versículo 7 de esa narrativa.

Es importante entonces que, si se piensa en “ser Samuel” o “actuar en el espíritu de Samuel” (que espero no signifique llegar al extremo del rey Saúl con el oráculo de Éndor), es conveniente examinar el texto bíblico sobre el cual se sustenta el esfuerzo:

1Ahora bien, el Señor le dijo a Samuel:
—Ya has hecho suficiente duelo por Saúl. Lo he rechazado como rey de Israel, así que llena tu frasco con aceite de oliva y ve a Belén. Busca a un hombre llamado Isaí que vive allí, porque he elegido a uno de sus hijos para que sea mi rey.
2Pero Samuel le preguntó:
—¿Cómo puedo hacerlo? Si Saúl llega a enterarse, me matará.
—Lleva contigo una novilla —le contestó el Señor— y di que has venido para ofrecer un sacrificio al Señor. 3Invita a Isaí al sacrificio, y te mostraré a cuál de sus hijos ungirás para mí.
4Así que Samuel hizo como el Señor le indicó. Cuando llegó a Belén, los ancianos del pueblo salieron a su encuentro temblando.
—¿Qué pasa? —le preguntaron—. ¿Vienes en son de paz?
5—Sí —contestó Samuel—, vine para ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y vengan conmigo al sacrificio.
Luego Samuel realizó el rito de purificación para Isaí y sus hijos y también los invitó al sacrificio.
6Cuando llegaron, Samuel se fijó en Eliab y pensó: «¡Seguramente este es el ungido del Señor!».
7Pero el Señor le dijo a Samuel:
—No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón.
8Entonces Isaí le dijo a su hijo Abinadab que caminara delante de Samuel. Pero Samuel dijo:
—Este no es el que el Señor ha elegido.
9Después Isaí llamó a Simea, pero Samuel dijo:
—Tampoco es este a quien el Señor ha elegido.
10De la misma manera, Isaí le presentó sus siete hijos a Samuel. Pero Samuel le dijo:
—El Señor no ha elegido a ninguno de ellos.
11Después Samuel preguntó:
—¿Son estos todos los hijos que tienes?
—Queda todavía el más joven —contestó Isaí—. Pero está en el campo cuidando las ovejas y las cabras.
—Manda llamarlo de inmediato —dijo Samuel—. No nos sentaremos a comer hasta que él llegue.
12Entonces Isaí mandó a buscarlo. El joven era trigueño y apuesto, y de hermosos ojos.
Y el Señor dijo:
—Este es, úngelo.
13Al estar David de pie entre sus hermanos, Samuel tomó el frasco de aceite de oliva que había traído y ungió a David con el aceite. Y el Espíritu del Señor vino con gran poder sobre David a partir de ese día. Luego Samuel regresó a Ramá. (1 Samuel 16:1-13, NTV)
¿Qué fue lo que pasó?
1. Samuel estaba triste por Saúl y el hecho de que Dios le hubiese rechazado.
2. Dios levanta el ánimo de Samuel y lo envía a reconocer y ungir al hombre que Él (Dios) había elegido como nuevo rey.
3. Samuel tiene miedo de ir a hacer esto y Dios entonces le da una salida para que la gente de Saúl no sospeche que va a ir a ungir a un nuevo rey: lo manda a hacer un sacrificio con Isaí y su familia en Belén.
4. Isaí le presenta a cada uno de sus hijos a Samuel (a excepción de David) y Dios le indica a Samuel (no sabemos exactamente cómo o si Samuel hizo algo para que Dios le dijera) que ninguno de los 7 hijos mayores de Isaí es el que debe ser ungido, así que Samuel pregunta si hay algún hijo más y aparece David, el menor y el único que queda, así que David es ungido como rey por Samuel, aunque pasarían años hasta que ascendiera al trono.
A la luz simple de la narrativa bíblica veo algunos problemas con la manera en que la campaña #YoSoySamuel se está planteando:
1. Quien elige a David es Dios, no Samuel, el trabajo del profeta es ir a reconocerlo y ungirlo.
2. Samuel nunca “escucha” a los “candidatos”, en primer lugar porque nunca hubo candidatos o elección (el ungido ya había sido designado por Dios) y porque Samuel no va a escuchar a nadie, simplemente va a decir quién es el hombre que Dios eligió.
3. De esa cuenta entonces, no podemos afirmar que Samuel haya “votado” por alguien.
4. El sacrificio que ofreció Samuel fue por orden de Dios para evitar generar sospechas de lo que iba a ir a hacer, no fue un sacrificio de adoración a partir del cual Samuel buscará de parte de Dios dirección de “por quién votar”.
5. Se hace caso omiso del papel que juega en la Gran Historia (el “Plan de Salvación”) de Dios para el mundo, la designación de David como rey y su conexión con la historia del Israel hacia el pasado y como sirve de catapulta para el linaje mesiánico del que vendría Jesús en el momento preciso diseñado por Dios para eso.
Entonces….¿qué hacemos con la campaña?
Me parece, a título personal, que la campaña tiene una buena intención en el sentido de el despertar una mayor conciencia y responsabilidad cívica en los ciudadanos cristianos evangélicos de Guatemala.  Considero que eso es bueno y es loable.  Sin embargo, no considero que el medio que utilizaron -la historia de Samuel- sea el adecuado porque se cae en varios errores hermenéuticos en el uso del texto bíblico:
1. La campaña pareciera afirmar que la “narrativa es normativa” y por eso nos llama a “ser Samuel”.  En mi artículo anterior doy mis razones de por qué esto es un error y también el reconocido teólogo Gordon Fee nos ayuda con este tema.
2. Ungir a un rey en el Israel del Antiguo Testamento en una especie de monarquía teocrática es muy distinto a la elección de presidente, vicepresidente, alcaldes y diputados en una democracia republicana constitucional como la que intenta ser Guatemala en el siglo 21.
3. El Profeta Samuel actuó bajo la dirección directa de Dios y la prueba de esto es que lo que Dios le dijo y lo que él dijo como profeta que tenemos registrado es Palabra de Dios, está en la Biblia, fue inspirada por el Espíritu Santo y por esa razón es infalible e inerrante….¿podemos decir nosotros lo mismo? La tentación evangélica/pentecostal de empezar una afirmación diciendo “¡Dice el Señor…!” es muy problemática y pareciera poner esas “palabras” o “revelaciones” a la misma altura que la Escritura.
4. Si sigo los pasos de la campaña y el lunes 7 de septiembre me doy cuenta que no ganaron mis candidatos, puedo caer en la tentación de dudar de la soberanía de Dios, de Su Palabra o incluso, de echarle la culpa a Él por una “mala elección”.
Agreguemos a esto que el contexto bajo el cual se instituye la monarquía en Israel y por la que se abandona el gobierno de jueces, es un contexto problemático y de rebelión contra Dios mismo (además de que el pueblo no confiaba en los hijos de Samuel, lo que nos indica que quizás no fue el mejor papá (1 Samuel 8:1-5).  Samuel fue el portador de estas malas noticias cuando le tocó ungir a Saúl:
“6Samuel se disgustó con esta petición y fue al Señor en busca de orientación.7«Haz todo lo que te digan —le respondió el Señor—, porque es a mí a quien rechazan y no a ti; ya no quieren que yo siga siendo su rey. 8Desde que los saqué de Egipto me han abandonado continuamente y han seguido a otros dioses. Y ahora te tratan a ti de la misma manera. 9Haz lo que te pidan, pero adviérteles seriamente acerca de la manera en que reinará sobre ellos un rey».
Samuel advierte contra tener un rey
10Entonces Samuel transmitió la advertencia del Señor al pueblo que pedía un rey.
11—Esta es la manera en que un rey gobernará sobre ustedes —les dijo—. El rey reclutará en el ejército a los hijos de ustedes y los asignará a los carros de guerra y a sus conductores, y los hará correr delante de sus carros.12Algunos serán generales y capitanes del ejército, otros serán obligados a arar y a cosechar los cultivos del rey, y otros harán las armas y el equipo para los carros de guerra.13El rey tomará a las hijas de ustedes y las obligará a cocinar, a hornear y a hacer perfumes para él. 14Les quitará a ustedes lo mejor de sus campos, viñedos y huertos de olivos, y se los dará a sus oficiales. 15Tomará una décima parte de su grano y de sus cosechas de uvas y la repartirá entre sus oficiales y miembros de la corte.16Les quitará sus esclavos y esclavas, y les exigirá lo mejor de sus ganados y burros para su propio uso. 17Les exigirá la décima parte de sus rebaños, y ustedes serán sus esclavos. 18Cuando llegue ese día, suplicarán ser aliviados de este rey que ahora piden, pero entonces el Señor no los ayudará.
19Sin embargo, el pueblo se negó a escuchar la advertencia de Samuel.
—Aun así, todavía queremos un rey —dijeron ellos—.20Nuestro deseo es ser como las naciones que nos rodean. El rey nos juzgará y será nuestro líder en las batallas.
21Así que Samuel le repitió al Señor lo que el pueblo dijo,22y el Señor respondió: «Haz lo que te piden y dales un rey». Entonces Samuel estuvo de acuerdo y los envió a sus casas.” (1 Samuel 8:6-22, NTV)
Complicado por donde se le quiera ver.  Aún así, rescato dos entrevistas en video de la campaña de #YoSoySamuel que me parecen muy sensatas (ver entrevista a Claudia Méndez Arriaza aquí y a Gonzalo Chamorro aquí) y además, quisiera invitarlos a escuchar dos prédicas que dio el pastor Francisco Bendfeldt de la iglesia Casa de Libertad en donde considero que hace un mejor tratamiento del tema y lo centra muy bien en la esperanza del Evangelio, pueden escucharlas aquí y aquí.
¿Qué nos queda? ¡Ir a votar! ¡Vamos a votar con alegría, entusiasmo y con la fe y esperanza puesta en Dios! Hagamos uso del maravilloso don de la razón que Dios nos ha dado para examinar cada propuesta y candidato, sometamos nuestras preocupaciones y ansiedades en este respecto a Dios y permitamos que nuestra razón sea iluminada por la fe y guiada por el Espíritu Santo! Este domingo 6 de septiembre iré a votar como Juan porque #YoNoSoySamuel, #YoSoyJuan.
¡Ánimo!

Foro #YoSoySamuel: Algunas Reflexiones


11947503_414238428760920_6856584934104593997_nTuve el privilegio de haber sido invitado a asistir del “Foro Presidencial Cristiano” organizado por el grupo de pastores que se hicieron llamar a sí mismos como los “Pastores de la Próxima Generación” y que, bajo el mensaje de campaña “#YoSoySamuel“, nos ofrecieron a los ciudadanos guatemaltecos un foro de candidatos a presidente diferente, orientado principalmente a conocer aspectos más íntimos de pensamiento y vida de cada uno de los aspirantes a la presidencia de Guatemala.

Comparto a continuación algunas reflexiones personales acerca del foro al que asistieron 13 de los 14 candidatos y candidatas al puesto más codiciado de la nación.

  1. Familia:
    1. Es interesante y admirable ver la estabilidad matrimonial de la mayoría de los candidatos y la importancia que dicen darle a la familia.
    2. Luis Pérez del PRI fue el único que mencionó venir de un hogar quebrantado por el divorcio y de como impactó eso su crecimiento y vida familiar.
    3. Ambas candidatas mujeres (Sandra Torres y Zury Ríos) no tocaron el tema de sus divorcios cuando se les preguntó acerca de su vida familiar.
  2. Viudez
    1. Fue duro escuchar a Mario Estrada y a Mario David García hablar acerca de la pérdida de sus respectivas esposas luego de muchos años de matrimonio.
    2. La realidad de los hombres solteros (por viudez o divorcio) es una a la que la iglesia aún no sabe como atender bien, y creo que estos testimonios pueden ser un importante llamado de atención.
  3. Dilemas Éticos
    1. La gran mayoría de los candidatos, al responder la pregunta de cómo habían manejado dilema éticos, se plantearon a sí mismos(as) como paladines de la justicia, siempre víctimas, siempre buscando hacer lo correcto y con certeza plena de qué es lo correcto e incorrecto.
    2. Pérez y Sosa hicieron un intento de dar ejemplos concretos de situaciones en las que se vieron en dilemas éticos a comparación de los demás candidatos que dieron respuestas genéricas.
    3. En esta pregunta, destaco la respuesta de Jimmy Morales quién fue el único que se atrevió a asumir el dilema ético como propio, personal, y públicamente confesó haber caído en adulterio y producto de eso, concebir un hijo fuera de matrimonio.  Fue la intervención más genuina de la noche, la más humana.
    4. Decepcionó la respuesta de Mario David García quién manifestó un criterio ético de “el fin justifica los medios” a la hora de responder al potencial dilema ético de haber aceptado la candidatura del Partido Patriota a pesar de ser uno de los más fuertes críticos del gobierno de turno a través de su programa de radio.
  4. Aborto y Matrimonio Homosexual
    1. Pocas sorpresas en estas preguntas, todos los candidatos consistentes con sus respuestas en otros foros y entrevistas.
    2. Pro-aborto:
      1. Mario David García
      2. Miguel Ángel Sandoval
      3. Jimmy Morales y Aníbal García se abstuvieron de votar (el que calla otorga….)
    3. Pro-Matrimonio Homosexual
      1. Mario David García
      2. Miguel Ángel Sandoval
      3. Aníbal García se abstuvo de votar
  5. “El Otro” o “La Dinámica Rompehielo de Monte Sión en Fronesis”
    1. En un intento de ser positivos, esta parte del foro se enfocó en pedir a cada candidato que dijera algo positivo de otro de los candidatos presentes.
    2. Fue un momento tenso/chistoso al ver las respuestas tan “políticas” -a excepción de quien trajo algo de realidad a la discusión, Miguel Ángel Sandoval- que los participantes intentaron dar con la mejor intención.
    3. Nos queda de lección lo difícil que es para nosotros en pensar, considerar y mencionar algo bueno de alguien más en Guatemala.
  6. Fe
    1. Los candidatos fueron bastante claros en su definición en cuanto a su vida personal de fe.
    2. Como buenos políticos, saben manejar bien el discurso para el público al que le están hablando
    3. Dos candidatos se mostraron como “no religiosos” o “no creyentes”
      1. Mario David García se presentó como “católico de cuna” pero desencantado de la religión por la Teología de la Liberación.  Se declaró como ávido lector de la Biblia y que simpatiza con el pensamiento calvinista.  Sus ideas acerca del aborto y el matrimonio homosexual no son consistentes con esto.
      2. Miguel Ángel Sandoval fue muy consistente en su pensamiento de izquierda y su aversión a la religión, a pesar de que dice estar atraído por la Teología de la Liberación de corte católico/revolucionario.

Al final, fue una experiencia interesante y un foro distinto que nos ayudó a conocer otra faceta, muchas veces desconocida, de quienes aspiran a cargos públicos.  Hay muchos importantes aprendizajes para candidatos, participantes y organizadores.  Quizás el foro haya despertado más preguntas que las respuestas que todos esperábamos, pero de eso se trata….mientras más y mejor información tengamos, mejores decisiones podremos tomar.

El llamado para nosotros como cristianos no creo que deba ser buscar “ser Samuel”.  Foros como estos destapan la necesidad profunda que tenemos de prepararnos y participar de manera más consciente de la vida pública de nuestro país, departamento, ciudad, vecindario y familia.  Nos llama al uso responsable de nuestra razón, nuestra libertad y nuestra consciencia a la hora de votar.  Nos llama también a la esperanza.  Cuando vemos a tantos candidatos que no inspiran o que no nos dan mayor esperanza, es un motivo más para alzar la mirada al cielo y confiar en Dios, en Su soberana voluntad, Su control absoluto de todo lo que sucede y sobre todo, la gracia y misericordia del Evangelio de Jesucristo.

Con mayor confianza que antes puedo decir que #YoNoSoySamuel, #YoSoyJuan, y es como Juan que saldré a votar este próximo domingo con la mejor decisión que pueda tomar en base a la información a la que tuve acceso y que busqué y que, con la esperanza puesta en Dios, confiaré en que las autoridades que sean electas, están bajo la autoridad de Dios, no porque ellos se quieran someter, sino porque Dios es Soberano. Y después de las elecciones, a continuar trabajando duro, amando a mi familia, sirviendo al prójimo y siendo/haciendo Iglesia….es así como construimos nación y ciudadanía.

Felicito al grupo organizador de este evento y los motivo a seguir adelante en su participación activa en la coyuntura nacional, no solamente la actual, sino en lo que seguirá sucediendo en los años que se vienen.  La voz profética de la Iglesia debe sonar, el Evangelio debe ser el centro de sus púlpitos y el amor por las personas a las que sirven debe ser el motor de su trabajo diario, todo esto siempre para la gloria de Dios.

El foro estará disponible a partir del 1 de septiembre en www.YoSoySamuel.org para quienes quieran verlo de nuevo o por primera vez.