El Arco Iris es una Oportunidad


rainbow-stretching-hilly-forest-mountains-638x0_q80_crop-smartEsta semana el Ministerio Público de Guatemala causó gran conmoción en el país al colocar en su sede, a la par del pabellón de Guatemala y la bandera de dicho ministerio, una bandera de arco iris en apoyo a las iniciativas en contra de la discriminación de personas con preferencias sexuales no heterosexuales.

A través de un comunicado en Twitter con fecha 19 de junio, y luego en respuesta a la solicitud de organizaciones evangélicas de retirar dicha bandera, el MP dio muestras claras de la línea de pensamiento que están siguiendo.  Es claro que Guatemala ha cambiado.  Vivimos en una sociedad pos-moderna y más allá de pos-moderna, pos-cristiana, en donde los paradigmas tradicionales y la “moral y buenas costumbres” que se daban por sentado, han sufrido fuertes modificaciones que van en línea con las grandes tendencias sociales a nivel global.

La reacción evangélica no se hizo esperar.  Tanto la Alianza Evangélica de Guatemala a través de sus redes sociales, como otro colectivo evangélico denominado como “Coordinadora Evangélica Nacional” hicieron un fuerte y firme llamado al MP para el retiro de la famosa bandera.  Como quedó evidenciado el día de hoy, la respuesta fue un simple y sencillo “NO”.

Quizás lo más curioso de todo este tema en cuanto a la reacción evangélica es la ausencia de líderes individuales o iglesias específicas que alzaran su voz en relación al tema.  Se cubrieron detrás de colectivos despersonalizados que con los que se pretende dar muestras de fuerza, pero al final, para deshumanizando la causa por el evidente poco compromiso que requiere cobijarse bajo una sombrilla institucional colectiva.

Estamos cayendo en la trampa de abrazar un “evangelio activista” que confunde la proclamación del Evangelio con abrazar causas sociales polémicas como la oposición al mal llamado “matrimonio homosexual” o el terrible asesinato de niños no nacidos a través del aborto, y entonces ofrecemos condena sin esperanza, sin propuesta y sin disposición de abrir la puerta de la iglesia a quienes más lo necesitan.  Esta, al final es la contra-reacción natural al “evangelio silencioso” que por tantos años hemos vivido y que aún en algunas congregaciones se predica, en donde la iglesia se atrinchera, crea su propia burbuja de “pureza y santidad” y se retira de alzar su voz profética al mundo, llamándolo al arrepentimiento y la fe.

La pregunta clave es, ¿entonces qué debemos hacer? La bandera del arco iris sigue estando allí, la presión por apoyar ciertas leyes que distorsionan el orden moral diseñado por Dios y claramente establecido en la Biblia es más fuerte que nunca. ¿Cómo encaramos el tema de una manera que honre a Dios, que se pare firme con la verdad y a la vez, que demuestre amor, gracia y humildad a una Guatemala que no es el “país cristiano” que llegamos a creer que era.

En primer lugar, creo que algo que debemos recordar como cristianos siempre es lo que para nosotros significa el arco iris.  El pacto que hizo Dios con Noé va mucho más allá de la promesa de no destruir la Tierra nuevamente con un diluvio:

“Después Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra. Todos los animales de la tierra, todas las aves del cielo, todos los animales pequeños que corren por el suelo y todos los peces del mar tendrán temor y terror de ustedes. Yo los he puesto bajo su autoridad. Se los he dado a ustedes como alimento, como les he dado también los granos y las verduras; pero nunca deben comer de ninguna carne con su vida, es decir, que aún tenga sangre.
»Yo exigiré la sangre de cualquiera que le quite la vida a otra persona. Si un animal salvaje mata a una persona, ese animal debe morir; y cualquiera que asesine a otro ser humano debe morir. Si alguien quita una vida humana, la vida de esa persona también será quitada por manos humanas. Pues Dios hizo a los seres humanos a su propia imagen. Ahora sean fructíferos y multiplíquense, y vuelvan a poblar la tierra».
Entonces Dios les dijo a Noé y a sus hijos: «Ahora mismo, yo confirmo mi pacto con ustedes y con sus descendientes, y con todos los animales que estuvieron en la barca con ustedes —las aves, los animales domésticos y todos los animales salvajes—, con toda criatura viviente sobre la tierra. Sí, yo confirmo mi pacto con ustedes. Nunca más las aguas de un diluvio matarán a todas las criaturas vivientes; nunca más un diluvio destruirá la tierra».
Entonces Dios dijo: «Les doy una señal de mi pacto con ustedes y con todas las criaturas vivientes, para todas las generaciones futuras. He puesto mi arco iris en las nubes. Esa es la señal de mi pacto con ustedes y con toda la tierra. Cuando envíe nubes sobre la tierra, el arco iris aparecerá en las nubes y yo me acordaré de mi pacto con ustedes y con todas las criaturas vivientes. Nunca más las aguas de un diluvio volverán a destruir a todos los seres vivos. Cuando yo vea el arco iris en las nubes, me acordaré del pacto eterno entre Dios y toda criatura viviente sobre la tierra». Entonces Dios le dijo a Noé: «Este arco iris es la señal del pacto que yo confirmo con todas las criaturas de la tierra».” (Génesis 9:1-17, NTV)
Cuando leemos el pacto completo, vemos al menos los siguientes puntos:
  1. Una férrea defensa de la familia y la procreación.
  2. Una clara defensa de la vida humana y condena de cualquier ataque contra la misma.
  3. Una reafirmación del Imago Dei y lo que eso implica para la dignidad y respeto de toda persona humana.
  4. Una reafirmación también de que el juicio y la venganza son de Dios y que Él rectificará toda injusticia.
  5. Una señal de esperanza para el futuro construida sobre la continuidad de la vida en la Tierra y el continuo recuerdo a través de la señal del arco iris.

A la luz de esto, el pacto de Dios con Noé no solo es una promesa para nuestro beneficio, sino también es un llamado a nosotros de contribuir en el florecimiento de toda persona humana y la creación de una sociedad que permita ese florecimiento.  Esta es la razón por cual como cristianos profesamos una fe exotérica, o sea, una fe que se extiende y se vuelva hacia el otro, buscando no solo su salvación espiritual, sino el cuidado, respeto y valoración de su integridad en tanto persona creada a imagen y semejanza de Dios.

En este sentido, el significado del arco iris no ha cambiado.  Es un constante recordatorio cada vez que lo vemos en el cielo y ayuda a anclar nuestra esperanza en un futuro que, si somos honestos, muy probablemente se ponga peor antes de que se ponga mejor.  Pero los cristianos somos personas de esperanza. Es por esto que seguimos plantando iglesias, por la que seguimos evangelizando, por la que seguimos contrayendo matrimonio y por la que seguimos perpetrando la acción más subversiva a la cultura que nos rodea hoy: seguimos teniendo hijos.  Pocas cosas expresan la fe y esperanza que tenemos en Dios y en futuro que Él nos ha prometido que el tener, proteger y criar a nuestros hijos anclados en la gracia de Dios, el Evangelio y la Palabra.  Esto es subversión por excelencia, rebeldía al mundo “ensimismado”, a las burbujas individualistas pos-modernas, anti-humanas y faltas de esperanza…razón por la que su grito de guerra es “¡solo se vive una vez! (#YOLO)“.

Ahora, esto lo vivimos a la luz de una realidad muy dura y cruda.  ¡Las cosas no están bien! El corto circuito de las falsas enseñanzas del herético evangelio de la prosperidad y el moralismo deísta terapéutico que hoy se pregonan desde tantos púlpitos han hecho que olvidemos, o al menos no queramos recordar, las palabras de Jesús cuando dijo:

“—¿Por fin creen? —preguntó Jesús—. Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando ustedes serán dispersados, cada uno se irá por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” (Juan 16:31-33, NTV -énfasis agregado-)

Estas palabras, dichas como antesala a la traición de Judas, el cobarde abandono de TODOS los discípulos cuando huyeron en Getsemaní y la posterior negación de Pedro (sin contar las dudas de Tomás y de todos los que dudaron en el momento de la Ascensión…), nos evidencian que la vida cristiana se vive y se construye en medio de la adversidad y no necesariamente en medio de la bonanza.

En palabras de uno de los padres de la Iglesia del siglo 2, Tertuliano: “La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos.”

Esta realidad es necesario entenderla porque el camino que estamos recorriendo en Guatemala está bastante empedrado y es un camino en donde encontraremos muchísimas frustraciones que desde una errada “teología de la gloria” , amparada más en “cambio de actitud” y “sembrar principios y valores” (sin definirlos…), nos dejará sin marco de referencia para enfrentar los sufrimientos propios de la vida cristiana fiel y valiente ante culturas agresivamente adversas e intolerantes al cristianismo como la que estamos empezando a vivir.

Para esto, Vincent Bacote, teólogo y profesor de la Universidad de Wheaton, nos recuerda en su libro “The Political Disciple: A Theology of Public Life” (“El Discípulo Político: Una Teología de la Vida Pública”) que hemos de mantener una postura humilde ante la evidente desesperanza y frustración que experimentaremos al ver que las cosas no suceden como queremos:

“Los cambios que anhelamos para nuestra sociedad no son los únicos cambios que suceden.  Así como hay cambios que no suceden lo suficientemente rápido, otros llegan más rápido de lo que quisiéramos y otros suceden que hubiésemos querido que no sucedieran.”

“…la mayoría de cambios en la sociedad suceden mucho más lento de lo que reconocemos…”

“…la frustración común acerca del lento ritmo del cambio revela una importante verdad teológica: los ecos de la caída están a nuestro alrededor y rutinariamente sabotean nuestras mejores intenciones, ya sean personales, públicas o políticas.”

“Debemos estar claros en que el pecado va más allá de lo personal; tiene manifestaciones estructurales que dejan afianzado el mal o lo introducen nuevamente en la vida pública.”

“…debemos encarar la dura verdad de que no podemos manejar fácilmente la dirección de la sociedad (aún si alcanzamos a tener gran poder), y que no siempre podemos discernir el mejor camino hacia una buena sociedad.”

“Sería un error decir simplemente que debemos lanzarnos con la victoria total en mente como si la respuesta apropiada es redoblar esfuerzos en nuestra misión pública.  Debemos dar la cara ante la angustia que viene con la participación pública.  Es importante decir la verdad acerca de esto y a la luz de esto, considerar cómo movernos hacia adelante y avanzar.”

Sin embargo, Bacote no nos deja en el aire.  Nos recuerda que en la Biblia existe un cuerpo de literatura completo dedicado a darnos avenidas y caminos para poder expresar y lamentar esa frustración que es natural en la vida en un mundo caído con personas caídas:

“Propongo la práctica del lamento ante la frustración que es propia de la práctica de encarar la vida pública porque esta es una forma en que los cristianos pueden agresivamente decir la verdad acerca del quebrantamiento del corazón que el mundo a nuestro alrededor nos genera.”

Dos ejemplos de esto:

“Mi vida está llena de dificultades,
y la muerte se acerca.
Estoy como muerto,
como un hombre vigoroso al que no le quedan fuerzas.
Me han dejado entre los muertos,
y estoy tendido como un cadáver en la tumba.
Soy olvidado,
estoy separado de tu cuidado.” (Salmo 88:3-5, NTV)
Lloré hasta que no tuve más lágrimas;
mi corazón está destrozado.
Mi espíritu se derrama de angustia
al ver la situación desesperada de mi pueblo.
Los niños y los bebés
desfallecen y mueren en las calles.
 
Claman a sus madres:
«¡Necesitamos comida y bebida!».
Sus vidas se extinguen en las calles
como la de un guerrero herido en la batalla;
intentan respirar para mantenerse vivos
mientras desfallecen en los brazos de sus madres.” (Lamentaciones 2:11-12, NTV)
Si nos atrevemos a clamar a Dios con este nivel de honestidad, podemos perseverar en la batalla al colocar continuamente en manos de Dios cargas que no podemos llevar y que si intentamos llevarlas solos nos llevarán a la depresión e incluso, al abandono de la fe y esperanza.  Debemos aprender a lamentar honestamente delante de Dios…la Biblia nos invita a hacerlo, nos permite hacerlo y nos enseña como.
La práctica del lamento nos llevará también a poder ver la transformación que buscamos en nuestra sociedad de manera cruciforme, entendiendo que la vida pública, para quienes deciden entrar como cristianos en este terreno y quienes buscan vivir fielmente sus vocaciones en toda área de la sociedad de manera fiel a Dios, involucrará sufrimiento aún en medio de que lo que se persigue para nuestra sociedad es el elusivo bien común.
El camino no es el de copar las estructuras de poder, de pararnos en la cima de los 7 montes, sino el camino del servicio, del amor y del sacrificio.  C.S. Lewis, en uno de los ensayos incluidos en su libro “Dios en el Estrado” (“God in the Dock“) nos advierte:
“De todas las tiranías, una tiranía ejercida por el bien de sus víctimas puede ser la más opresiva.  Será mejor vivir bajo el yugo de opresores corruptos que bajo entrometidos morales omnipotentes.  La crueldad del corrupto podrá en ocasiones dormir, su hambre podrá en algún punto saciarse; pero aquellos que nos atormentan por nuestro propio bien nos atormentarán sin cesar sintiéndose aprobados por su propia consciencia.  Es posible que se vayan al cielo y al mismo tiempo hacer de la Tierra un infierno.  Esta misma bondad arte como un intolerable insulto.  El ser “curado” contra mi propia voluntad de estados que no consideramos patológicos es ser colocado al nivel de aquellos que aún no alcanzan la edad para razonar o aquellos que nunca lo harán; es ser clasificado con los infantes, imbéciles y animales domésticos.” (Cita original en inglés aquí)
¿Qué hacemos entonces? La propuesta es la persecución de la santidad pública en nuestra activa y perseverante participación pública y política.  Es revelar al mundo la belleza de la santidad de Dios a través de la humildad, la gracia y el amor que acompañan la firme declaración, afirmación y defensa de la verdad.  En palabras de Vincent Bacote:
“La santificación no se opone a apasionadas expresiones de la verdad o incluso de indignación, pero hemos de tener cuidado de asociar de manera inmediata nuestras fuertes expresiones retóricas con la forma más pura y cristalina del discurso divino.  Mi punto no es que nunca debemos hablar con pasión sino que no podemos olvidar nuestro mandamiento a amar a nuestros enemigos, aún cuando estamos “defendiendo la verdad”.  Nuestro compromiso con la verdad, e incluso nuestra indignación con la injusticia y la maldad, no son suficientes para excusarnos de recordar que aún nuestro mayor enemigo merece nuestro respeto.  Dicho de otra forma, no podemos presumir como trofeo la ofensa de otros bajo la excusa de que nosotros estamos de lado de la verdad y ellos no.  Incluso, debemos considerar también si esa búsqueda por ser perseguidos o por algún tipo de “martirio” en nombre de la verdad es más de ensalzarnos a nosotros mismos en lugar de adorar al Dios trino.  La “santa indignación” puede ser una manera de expresar nuestra santificación, pero nuestro discurso será el que identifique la verdad mientras permanecemos comprometidos a amar a nuestro prójimo.
La santidad no debe quedarse encerrada en las cámaras profundas de corazones piadosos sino desplegada en los dominios públicos del hogar, la escuela, la cultura y la política.  Ya que continuamos esperando el día en que Cristo traiga todo de vuelta al orden apropiado, nos encontraremos con que nuestro camino hacia la santificación será un constante desafío.  Aún así el Espíritu nos llama a escuchar Su voz y rendirnos a Su poder.  Si atendemos este llamado y continuamos en el camino de la transformación, nuestra práctica privada y pública producirá más asombro que exasperación, y aún nuestros enemigos verán que estamos actuando como aquellos que se están convirtiendo en seres humanos.”
Perseveremos.  Luchemos. Hablemos la verdad. Sobre todo, hablemos y proclamemos la esperanza del Evangelio.  Pero en ese camino y proceso, amemos, sirvamos y sacrifiquémonos en favor del otro, aún si este no lo quiere, no lo pide y nos insulta en el proceso.  Así lo hizo Jesús por cada uno de nosotros, así lo hicieron los cristianos que murieron atendiendo a enfermos durante las grandes plagas, así lo hizo Lutero cuando se quedó en Wittenberg sirviendo a otros durante la peste negra…y fue en ese momento que leyó el Salmo 46:
“Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza;
siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.
Por lo tanto, no temeremos cuando vengan terremotos
y las montañas se derrumben en el mar.
¡Que rujan los océanos y hagan espuma!
¡Que tiemblen las montañas mientras suben las aguas 
Un río trae gozo a la ciudad de nuestro Dios,
el hogar sagrado del Altísimo.
Dios habita en esa ciudad; no puede ser destruida;
en cuanto despunte el día, Dios la protegerá.
¡Las naciones se encuentran en un caos,
y sus reinos se desmoronan!
¡La voz de Dios truena,
y la tierra se derrite!
El Señor de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros;
el Dios de Israel es nuestra fortaleza.” (Salmo 46:1-7, NTV)
Fue con ese Salmo en su mente y corazón que escribió el himno que debería ser hoy nuestro himno, “Castillo Fuerte es Nuestro Dios”.
Maranatha!

La Iglesia y los Políticos


lightstock_240487_medium_tgc(Este artículo lo escribí originalmente para Revista Actitud, y está disponible aquí)

La coyuntura actual de Guatemala, especialmente después del famoso abril de 2015, ha sacado a la luz varios casos de relativo alto perfil en donde se ve lo complejo y desafiante que es para las iglesias administrar su relación con miembros de la congregación que ocupan cargos públicos, especialmente cargos de alto perfil y/o visibilidad.

Existe la tentación, natural en todo ser humano y organización conformada por seres humanos, de dejarnos seducir por el poder, especialmente el poder político o que genera “influencia” sobre otros.  En sociedades presidencialistas o casi estatistas como la nuestra, se idolatra casi todo lo que tiene que ver con el gobierno.  No es de extrañarnos entonces que esto genere problemas en mantener relaciones sanas con miembros de la iglesia que luego de una elección y casi de la noche a la mañana, pasan de ser “simples mortales” a líderes poderosos e influyentes.

La tentación de incorporar a estas personas al “círculo íntimo” del pastor, cederles espacio en el púlpito e incluso, participar en la toma de decisiones que impactan a todos los miembros de la congregación, es sumamente fuerte.  También existe la fuerte tentación de usar la influencia y/o “autoridad espiritual” sobre estos miembros para obtener privilegios, favores o concesiones especiales para “avanzar el ministerio”.

Ante estas tentaciones, ¿cómo debe una iglesia y su equipo de liderazgo proceder a manejar la relación con miembros que ahora ostentan importantes cargos públicos?

El camino es a través de la sana doctrina, la prudencia y el sentido común:

  1. El Evangelio bíblico comienza por recordarnos la soberanía de Dios sobre todas las cosas, la historia, las circunstancias y las personas. Partir desde la soberanía de Dios coloca toda otra esfera de poder –político, económico, eclesiástico, etc- en subordinación a la autoridad de Dios.  Esto nivela la cancha para todos los creyentes.
  2. Adicional a eso, el Evangelio nos recuerda que todos somos pecadores y que ante las tentaciones del poder, todos estamos sujetos a ceder. Esto debe movernos hacia la humildad y hacia la constante búsqueda de Dios y Su gracia y misericordia para ser guardados de la tentación y para recibir perdón y ser restaurados cuando pecamos.  Ni la posición política ni el privilegio de servir a la Iglesia desde un púlpito nos hace más santos.  Todos necesitamos la gracia de Dios en Jesús.
  3. En la Escritura también vemos la clara distinción que se hace en los roles y funciones de la Iglesia y el poder civil. Estamos llamados al respeto de ambas esferas, a la cooperación y a la concordia, pero nunca a cooptar ninguna esfera con la otra.
  4. Estamos también llamados a reconocer, dignificar y valorar el llamado y vocación que algunas personas dentro de nuestras congregaciones tienen al servicio público. El trabajo gubernamental es necesario y cumple funciones importantes que Dios permite sean usadas para el beneficio de miles e incluso millones de personas.  No debemos ni sobre-dimensionar su importancia, ni verlo siempre con desdén o sospecha.  Nuestros hermanos y hermanas en el servicio público necesitan nuestras oraciones, amistad y apoyo.

Una relación sana, humilde y sobre todo, bíblica con cada miembro de la iglesia es la mejor prevención contra las tentaciones del abuso de poder, de la idolatría y de entrar en conflictos de interés que arriesguen la reputación de una iglesia, sus líderes y sobre todo, que traigan afrenta al nombre del Señor.  No es fácil, pero es necesario.  Nuestras iglesias no pueden ni deben ser co-optadas por intereses políticos para avanzar agendas particulares aprovechándose de la influencia que tienen los pastores y líderes sobre las personas.  Las iglesias tampoco deben ni pueden buscar privilegios especiales de sus miembros en cargos públicos para obtener cualquier tipo de ventaja, privilegio, permiso de construcción, etc., a través del tráfico de influencias que, como ya sabemos todos ahora, es un grave delito.

En gran medida, el rescate de la credibilidad de la Iglesia y sobre todo, la posibilidad de servir, discipular y ministrar bien a los miembros de las congregaciones que han sido colocados por Dios en esas posiciones, depende mucho de las decisiones intencionales que tomemos para definir la manera de administrar estas relaciones para la gloria de Dios y el gozo y beneficio de las personas y sus familias.

Nuestros políticos necesitan a Jesús, necesitan el Evangelio y necesitan iglesias donde congregarse en paz con sus familias.  Nuestras iglesias deben prepararse para ello y servirles bien a ellos y a cada persona que asiste.

Pentecostés: El Regalo del Espíritu Santo


el-pentecostes-cristiano“6Así que mientras los apóstoles estaban con Jesús, le preguntaron con insistencia:
—Señor, ¿ha llegado ya el tiempo de que liberes a Israel y restaures nuestro reino?
7Él les contestó:
—Solo el Padre tiene la autoridad para fijar esas fechas y tiempos, y a ustedes no les corresponde saberlo; 8pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra. “(Hechos 1:6-8, NTV)
“1El día de Pentecostés, todos los creyentes estaban reunidos en un mismo lugar. 2De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e impetuoso que llenó la casa donde estaban sentados. 3Luego, algo parecido a unas llamas o lenguas de fuego aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. 4Y todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad.” (Hechos 2:1-4, NTV)
El calendario litúrgico judío y ahora también el cristiano, marca que 50 días después de la Pascua, se celebra el Día de Pentecostés.  En este 2017, el día cae este domingo 4 de junio.  Para nosotros los cristianos, este día es de suma importancia porque marca el cumplimiento de la promesa de Jesús a sus discípulos antes de ascender a los cielos: el Espíritu Santo -la Tercera Persona de la Trinidad- descendería sobre ellos –y sobre todos los que llegarían a creer- y nos facultaría para que a través de nuestras vidas y nuestras palabras pudiésemos dar testimonio del Evangelio a todo el mundo.
Quisiera resaltar algunas de las maravillosas cosas que suceden en nuestras vidas al entrar en contacto con Dios, el Espíritu Santo.
1. Somos sellados por Él y este sello se convierte en la garantía de nuestra salvación: 12El propósito de Dios fue que nosotros, los judíos —que fuimos los primeros en confiar en Cristo—, diéramos gloria y alabanza a Dios. 13Y ahora ustedes, los gentiles, también han oído la verdad, la Buena Noticia de que Dios los salva. Además, cuando creyeron en Cristo, Dios los identificó como suyos al darles el Espíritu Santo, el cual había prometido tiempo atrás. 14El Espíritu es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo esto para que nosotros le diéramos gloria y alabanza.” (Efesios 1:12-14, NTV)
2. El Espíritu Santo será nuestro abogado, nos convencerá de pecado y nos guiará hacia toda verdad:
“5»Ahora voy a aquel que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta adónde voy. 6En cambio, se entristecen por lo que les he dicho. 7En realidad, es mejor para ustedes que me vaya porque, si no me fuera, el Abogado Defensor no vendría. En cambio, si me voy, entonces se lo enviaré a ustedes; 8y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado y de la justicia de Dios y del juicio que viene. 9El pecado del mundo consiste en que el mundo se niega a creer en mí. 10La justicia está disponible, porque voy al Padre, y ustedes no me verán más. 11El juicio vendrá, porque quien gobierna este mundo ya ha sido juzgado.

12»Me queda aún mucho más que quisiera decirles, pero en este momento no pueden soportarlo. 13Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro. 14Me glorificará porque les contará todo lo que reciba de mí. 15Todo lo que pertenece al Padre es mío; por eso dije: “El Espíritu les dirá todo lo que reciba de mí”.” (Juan 16:5-15, NTV)
3. Es por el Espíritu Santo que podemos nacer de nuevo a una nueva vida:

“3Jesús le respondió:
—Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.
4—¿Qué quieres decir? —exclamó Nicodemo—. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo?
5Jesús le contestó:
—Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. 6El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. 7Así que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”. 8El viento sopla hacia donde quiere. De la misma manera que oyes el viento pero no sabes de dónde viene ni adónde va, tampoco puedes explicar cómo las personas nacen del Espíritu.” (Juan 3:3-8, NTV)
Que este domingo de Pentecostés podamos alzar nuestras manos en gratitud por la presencia de Dios en nuestras vidas gracias a que por gracia y a través de la fe, nos hemos convertido en hogar de habitación para el Espíritu.  Tomemos en serio nuestra relación con el Espíritu Santo y crezcamos en nuestra pneumatología (teología del Espíritu Santo) sustentándola en la Palabra de Dios más que en la experiencia y/o anécdotas que nos han llevado a hacer del Espíritu una especie de talismán o fetiche.
Recordemos que al hablar del Espíritu, estamos hablando de Dios, no de una fuerza mística impersonal que invocamos a placer.  Nuestra relación con Él debe ser siempre reverente, humilde y en donde nos sujetamos en obediencia a su guía en nuestras vidas, guía que estará siempre sujeta a la Palabra que Él mismo inspiró.
¡Feliz domingo de Pentecostés!

¡Felices 15 años Vida Real!


photoEsta semana, iglesia Vida Real en Guatemala está celebrando su aniversario número 15.  Sin duda, ha sido un período de ver incubar y nacer en realidades concretas muchos sueños.  Desde las primeras reuniones en hotel Intercontinental hasta los múltiples “puntos” y las dos estaciones de radio que desde allí generan contenido para los guatemaltecos -y con el milagro de internet, para todo el mundo-, iglesia Vida Real se ha instalado en Guatemala como una congregación dinámica, creativa e influyente.

He tenido el privilegio de conocer a muchos de sus líderes, también he sido privilegiado con participar en algunos programas de Radio Ilumina 98.1, y tengo varios muy queridos amigos y amigas que allí han encontrado un hogar y familia espiritual.  Vida Real también ha jugado un papel protagónico en la vida nacional.  Se han realizado eventos como la proyección del documental “Invierno Demográfico” hace algunos años que trajo a revisión varios paradigmas en cuanto a la familia que nos afectan mucho.  Su pastor general, Rony Madrid, lideró un importante esfuerzo de oración por nuestro país y su libro “La Vuelta al Corazón en 40 días” sigue teniendo mucho impacto en personas y familias.  También en las elecciones pasadas, las instalaciones centrales de Vida Real fueron la sede para un importante foro de candidatos presidenciales que sin duda tuvo algún grado de influencia en la intención de voto de la ciudadanía en general.

Hacer iglesia no es fácil.  Una institución con 15 años de existencia da testimonio del arduo trabajo que conlleva unir a personas alrededor de una causa, y en el caso de Vida Real, la causa ha sido el Evangelio.  El ambiente social y cultural que se respira presenta fuertes retos para los próximos años en el futuro de Vida Real.  Guatemala evidencia más que quizás nunca fue la “nación cristiana” que todos hemos aprendido a creer y que la ambigüedad doctrinal, los recientes escándalos que impactan a la iglesia evangélica, y el analfabetismo bíblico de la gran mayoría de las personas que se consideran cristianas hacen evidente a través de conversaciones y publicaciones en redes sociales, se convierten en un fuerte llamado a la reflexión de hacia dónde y cómo se debe trazar el camino al futuro.

En la retransmisión de un mensaje predicado por Rony Madrid que escuché hace poco en El Camino FM, Rony empezó a esbozar algo para la congregación que, a criterio de un servidor que no es miembro de Vida Real, podría contener la clave y el fundamento sobre el cual Vida Real puede construir no solo los próximos 15 años, sino el resto de su trabajo y gestión hasta el día que el Señor les permita seguir sirviendo.  En ese mensaje, Rony empezó afirmando como iglesia, afirman la postura calvinista con respecto a la salvación.  Recuerdo que cuando escuché eso, me emocioné muchísimo.  Pude comprobar en sus postulados doctrinales que eso es efectivamente lo que públicamente afirman como iglesia. Si bien en esa prédica específica Rony se limitó  a explicar que parte esencial del pensamiento calvinista es que “la salvación no se pierde”, sabemos que ese es un buen comienzo para explorar, estudiar, enseñar, internalizar y aplicar en cada uno de los distintos ministerios e iniciativas de la iglesia, el legado que el pensamiento reformado nos ha heredado y del que, en este año que marcamos los 500 años de cuando Martín Lutero clavó sus 95 tesis en Wittenberg, la mayoría de evangélicos en Guatemala desconoce y aprecia poco.

Esta sería mi exhortación en este 15 aniversario, que coincide también con el mismo año que marcamos los 500 años de la Reforma.  Sean como iglesia agresivamente intencionales en centrarse en el Evangelio, en tomar sus postulados doctrinales y expandirlos y enseñarlos con la creatividad y dinamismo que les ha caracterizado, a todos sus miembros.  En épocas de ambivalencia y ambigüedad, asumir posturas concretas y firmes es extrañamente atractivo para un mundo confundido que no sabe cómo y donde echar raíz.  En sus postulados lo tienen claro: Jesús, el Evangelio, la Escritura.  No hay bases más sólidas sobre las cuales soñar hacia adelante y de las que nunca -por más tentador que sea- deberían apartarse.  Construyendo sobre este fundamento, lograrán que cada día se fortalezca y se vuelva más genuina, enfocada y humana la comunidad de personas que hoy llaman a Vida Real su casa y familia.

¡Felicitaciones, sigan adelante y que el amor del Padre, la gracia del Hijo y a comunión del Espíritu Santo les acompañen, fortalezcan, guíen y sostengan siempre!

Soli Deo Gloria

Iglesia y Transparencia


transparencia(Este artículo originalmente lo escribí para Revista Actitud y está disponible aquí.)

Uno de los temas más importantes que como guatemaltecos exigimos de nuestras instituciones es la transparencia.  La crisis que ha afectado a nuestro gobierno ha tenido como causa raíz la falta de claridad en la gestión de los recursos públicos que provienen de los impuestos que la gran mayoría de nosotros paga.

La falta de transparencia provee el caldo de cultivo perfecto para la malversación de fondos, el enriquecimiento ilícito y la conformación de alianzas obscuras que lejos de beneficiar al país o a las personas más necesitadas, benefician únicamente a los actores principales de estas transacciones…tanto en el sector público como el privado.

La iglesia evangélica en Guatemala no es ajena a este flagelo.  Al menos dos casos de notoriedad mediática en los que se ha señalado a personas influyentes en círculos evangélicos, tienen que ver con temas de transparencia en la gestión organizacional y financiera de sus organizaciones específicas.  Sin embargo, estos temas son el resultado de prácticas poco transparentes –aunque quizás no sean malintencionadas- en la manera en que instituciones como las iglesias evangélicas se organizan en Guatemala tanto frente al Estado como entidades legales, como a lo interno como organizaciones de trabajo.

La falta de transparencia en cómo se organiza y gobierna una iglesia por dentro y la poca formalidad en general de las iglesias en Guatemala en su inscripción legal ante el Ministerio de Gobernación, la SAT y otras instituciones, presentan oportunidades para la corrupción.  El utilizar la organización e influencia eclesial para montar negocios paralelos de cualquier índole o valerse de la posición de liderazgo e influencia para obtener privilegios ante las autoridades públicas es un problema real que debe encararse y del que cada uno de nosotros como miembros de distintas iglesias locales debe estar atento y esperar y exigir del liderazgo algo distinto, algo mejor.

Más que criticar, quisiera proponer algunos caminos de acción concretos que toda iglesia puede tomar para convertirse en modelos de transparencia en un contexto y cultura dónde esta idea es casi foránea o en el mejor de los casos, un inalcanzable sueño.  Sin embargo, como cristianos estamos llamados a “andar en la luz como Él está en la luz…” y como resultado, “tendremos comunión los unos con los otros…” (1 Juan 1:5-10).  ¿Cuáles son las propuestas?

  1. Constituirse legalmente: La legislación guatemalteca exige que cada iglesia se registre legalmente en el Ministerio de Gobernación. Este es el primero y más importante paso para operar de manera transparente y legal.
  2. Replantear el modelo interno de gobernanza: Hasta ahora, la mayoría de iglesias se gobiernan bajo un estilo episcopal que gira alrededor de un gran líder o personalidad. La sugerencia es moverse a un modelo de gobernanza presbiteriano, o sea, a que cada iglesia constituya un consejo de ancianos de acuerdo a los requerimientos bíblicos del Nuevo Testamento y que el mismo pastor que encabeza la iglesia se sujete a la autoridad de este cuerpo colegiado y de esa manera, haya mayor y mejor rendición de cuentas.
  3. Transparentar la gestión financiera: Sugiero transparentar la gestión financiera en el manejo de diezmos y ofrendas a través de garantizar la trazabilidad de cada centavo que se reciba. El no aceptar ofrendas en efectivo (a menos que se identifiquen en un sobre con datos del ofrendante), dádivas en especie sin que se haga el cambio de propietario a nombre de la iglesia, y transparentar los presupuestos de ingresos y gastos al consejo de ancianos y a los miembros de la congregación, ayudará a generar confianza y evitará muchos problemas y tentaciones.  Importante también en este proceso es transparentar el lenguaje: a la hora de hacer eventos, es importante cobrar la entrada en lugar de colocar un monto de “ofrenda”.  La ofrenda, por definición es voluntaria.  Un monto para ingresar a un evento es un precio.  Sabemos que se coloca como “ofrenda” por asuntos fiscales, pero termina siendo poco transparente.  Una ofrenda debe tener un propósito específico y además, debe extenderse un recibo contable deducible del ISR.  Si se cobra un precio, se debe extender factura.  Actuar de esta manera nos hará más transparentes y facilitará la rendición de cuentas en todo sentido.
  4. Enfocarse en ser y hacer iglesia: Toda iglesia tiene un mandato de parte de Dios claramente explicado en la Biblia. Las tareas fundamentales de lo que hace y constituye una iglesia se han dejado de lado en la búsqueda de atraer más personas y lamentablemente más recursos económicos a través de la predicación de un evangelio que lo menos que tiene son “buenas noticias”….el falso evangelio de la prosperidad.  Ante tal situación, el llamado es que las iglesias se reformen según la Palabra de Dios y constantemente revisen sus acciones a la luz de la Palabra y se enfoquen en lo que Dios los ha llamado a hacer:
    1. Reunir a los creyentes para adorar a Dios y enviarlos en misión hacia sus vocaciones en la sociedad.
    2. Instruir y discipular a los creyentes a través de la exposición y enseñanza de la Palabra de Dios.
    3. Administrar de manera fiel y consistente los sacramentos del bautismo en agua y la cena del Señor.
    4. Volcarse por amor a Dios y al prójimo, y en respuesta al Evangelio, a servir a la comunidad inmediata en donde han sido plantadas.

Hay esperanza para la Iglesia.  Dios jamás nos abandonará y siempre nos sostendrá por Su Gracia.  Es hora de asumir nuevos compromisos a favor de una Iglesia enfocada en el Evangelio, que verdaderamente ama a las personas, y que huye de las tentaciones de las riquezas, el poder y la influencia.

El Valor de Exponerse


El día de hoy el diario Publinews publicó una entrevista realizada a Rony Madrid, pastor general de la iglesia Vida Real en Guatemala (disponible aquí).  Si bien es cierto que emociona ver que se publica una entrevista de este tipo, debemos temperar nuestras expectativas porque los medios de comunicación tienen sus propias limitaciones de espacio y además, muchas veces el entrevistado queda a merced del criterio del redactor de la nota y su editor.

Sin embargo, en términos generales considero que en la coyuntura actual de la crisis que atraviesa la iglesia en Guatemala, una crisis que yo no catalogaría -a diferencia del criterio de Rony en el artículo- de “persecución” sino más bien como la cosecha de mucho que no se ha sembrado bien, me parece un verdadero acto de valentía de parte de Rony de exponerse a la opinión pública dando una entrevista en un medio de comunicación de alcance nacional y “secular”.  Además, aplaudo también el hecho de que Publinews se haya abierto a publicar una entrevista con un líder evangélico sin aparente agenda o sesgo.

El trabajo que Rony ha hecho en favor de Guatemala desde su posición de pastor es algo que admiro y por lo cual lo admiro y respeto mucho. A mi criterio, es de los pocos pastores “de iglesia grande” que se ha atrevido a exponerse públicamente orando con las personas en la Plaza y que a través de esta entrevista, por escueta que sea, deja ver su genuino corazón pastoral –algo que no se ve muy a menudo en la Iglesia hoy en día.

Vale la pena resaltar algunos puntos de la entrevista:

  1. Es alentador ver que desde iglesia Vida Real se expresa una preocupación seria por la situación de Guatemala y se reconoce que la cosa no anda bien.
  2. Se admite la responsabilidad individual en gestar, generar y ejecutar los cambios que el país necesita desde la esfera de trabajo/vocación de cada uno y no esperar que solo desde el gobierno vengan todos los cambios.  Todos somos responsables y debemos aportar.
  3. Se reconoce también el quebrantamiento dentro de la iglesia.  Contrario a la opinión popular y el juicio moralista que muchas personas hacen de los evangélicos, Rony es muy sabio a apuntar de que ni en la misma Biblia encontramos personas perfectas -a excepción, por supuesto, de Jesús- sino que la Biblia nos muestra justamente el desastre que es apartarse de Dios y querer ser nuestros propios dioses y arquitectos de nuestro destino según nos plazca.
  4. En la entrevista se resalta la valentía y disposición de Rony de seguir proclamando el Evangelio a través de distintos medios y métodos, aún a pesar de la crítica que muchos hacen a la iglesia evangélica.
  5. Aunque la respuesta se queda corta en dar un “por qué” es sumamente positivo que Rony haya marcado una clara postura en contra de que a las iglesias se les haga entidades sujetas al pago de ISR.  Este será un campo de batalla duro en donde se necesita claridad y firmeza.
  6. Creo que la entrevistadora y el medio asumen mucho al querer buscar algún tipo de conexión más íntima entre el presidente Morales y Rony y/o Vida Real.  Sin embargo, la respuesta de Rony es prudente.  Aún así, es lamentable que se evidencie que tengamos un presidente que siendo graduado de seminario, pida oración pero no se congregue en alguna iglesia de manera regular.

Hay dos puntos en donde difiero y que, a mi criterio, merecen una discusión más amplia intramuros que involucre a más miembros de la comunidad evangélica y que permita generar puentes, generar discusión teológica profunda y permita en unidad trazar líneas concretas de acción.

  1. La idea de los “7 Montes de Influencia” merece una discusión más profunda para analizar si realmente es el camino bíblico a seguir.  Esta es una idea relativamente nueva que nace en los años 70-80’s en Estados Unidos y que tiene lazos con la teología del dominio.  Creo que hay mejores caminos…más largos quizás, pero más fieles a la Biblia y a la tradición histórica de la Iglesia para generar cambios en la sociedad.
  2. Rony habla del trabajo que como iglesia hacen para cambiar la sociedad a través de llevar un mensaje que “pretende el cambio individual del corazón”.  Si bien esto es algo importantísimo y es una parte fundamental del trabajo evangelístico de una iglesia, la respuesta a mi gusto se queda corta porque no se habla de la dimensión comunitaria que se gesta dentro de la misma iglesia y que desde esa comunidad de fe, se impacta a la comunidad en geneneral, particularmente a las comunidades inmediatas a donde se plantan iglesias locales. Si bien es cierto que el cristianismo nos lleva a una relación individual y personal con Dios a través de Jesús, no podemos dejar de lado que también es una hermosa religión que nos une, transforma en comunidad y nos enseña a vivir juntos…algo que indudablemente cambia nuestro entorno.

Estos dos puntos de divergencia no son insalvables.  Son más bien una oportunidad para abrir el diálogo, para revisar nuestros paradigmas y someternos de manera humilde, caritativa y con esperanza, a lo que Dios nos enseña en Su Palabra para poder de esa manera revisar nuestros métodos y trabajar juntos todos para la Gloria de Dios y una mejor Guatemala.

Con todo y todo, aplaudo el valor de Rony de exponerse públicamente a la opinión pública y espero que como resultado de esta entrevista, muchas personas se animen a conocer el trabajo que él y el equipo con quien trabaja hacen en Vida Real y que a través de eso, Dios en Su misericordia, los llame al arrepentimiento y la fe en Jesús.

Iglesias Enfocadas en el Evangelio


41ccgd2rz8l-_sy344_bo1204203200_Durante 10 semanas que culminaron el pasado martes 25 de abril, la Asociación de Exalumnos del Haggai Institute en Guatemala organizó un seminario titulado “Evangelismo Contemporáneo: El Reto de los Evangelios Falsos”.  El seminario se basó en el libro de Trevin Wax titulado “Counterfeit Gospels“.

El objetivo del seminario era, a partir de una definición bíblica del Evangelio y su presentación como un banco de tres patas, considerar y reflexionar sobre la forma en que hoy comunicamos el Evangelio y también hacer un llamado a la consciencia sobre errores que distorsionan las verdades del Evangelio y nos dejan con falsos evangelios vacíos de esperanza y poder redentor.

El grupo de entre 15 y 20 personas cada semana se reunió en las instalaciones de la Union Church of Guatemala para tratar cada uno de los temas y generar a partir de allí, propuestas de acción.  Fue un extraordinario tiempo de reflexión bíblica, análisis cultural de coyuntura y también de nuestra historia y experiencia como iglesia evangélica en Guatemala.

A continuación, los audios de cada sesión para su consideración y comentarios están disponibles gratis:

  1. Sesión 1: Introducción y la Historia del Evangelio (pata #1)
  2. Sesión 2: Distorsión #1: El Falso Evangelio Terapéutico
  3. Sesión 3: Distorsión #2: El Falso Evangelio sin Juicio
  4. Sesión 4: El Anuncio del Evangelio (pata #2)
  5. Sesión 5: Distorsión #3: El Falso Evangelio Moralista
  6. Sesión 6: Distorsión #4: El Falso Evangelio Silencioso
  7. Sesión 7: La Comunidad del Evangelio (pata #3)
  8. Sesión 8: Distorsión #5: El Falso Evangelio Activista
  9. Sesión 9: Distorsión #6: El Falso Evangelio sin Iglesia
  10. Sesión 10: Reflexiones Finales y Presentación de Proyectos

Como Asociación, esperamos este material genere discusión y reflexión a todo nivel, tanto personal como organizacional.  Estamos disponibles a través de la página de Facebook o la página web para poder compartir estos contenidos y materiales a otros grupos y contextos.  Buscamos que cada vez como iglesia podamos ser más fieles al Evangelio que se nos ha sido encomendado por el Señor Jesús y podamos compartirlo y enseñarlo de manera correcta, sana y en el poder del Espíritu Santo para la gloria del Padre.

SOLI DEO GLORIA

Hora de ser Evangélicos


(Este artículo fue originalmente escrito para Actitud News y está disponible aquí)

five_solas-1024x764Para la gran mayoría de guatemaltecos, no es ningún secreto que la iglesia evangélica está atravesando una de sus peores crisis de liderazgo y credibilidad.  Los casos que se han vuelto materia de opinión pública que involucran a líderes de alto perfil dentro de la comunidad evangélica en Guatemala generan dudas, sospechas y sin duda, han sido la gota que ha derramado el vaso para personas que hoy han abandonado sus iglesias.

Es difícil ponderar esto contra lo que tuve la oportunidad de vivir en el funeral del Dr. Virgilio Zapata.  Ese día no solo fue de despedir a un venerable anciano, sino también de reflexionar al ver la cantidad de cabezas canadas de hombres y mujeres que sufrieron de maneras inimaginables aquí en Guatemala para entregarnos la libertad que hoy como evangélicos podemos disfrutar en Guatemala, libertad que ha sido bien aprovechada por muchos y despilfarrada por otros tantos.

No es un tiempo para regodearse y señalar a quienes presuntamente han caído.  Lo cierto es que todos nosotros hemos caído.  Que los pecados –o presuntos pecados- de unos sean más públicos que los nuestros no debe ser causa de gozo, burla o señalamiento.  Es un momento de autocrítica, de reflexión, de arrepentimiento y de doblar rodillas.

Como cristianos, confiamos en la suficiencia de la Palabra de Dios.  Un tercio del libro de Salmos –el libro de oración por excelencia- son salmos de lamento, de lágrimas, de rendirse en impotencia ante Dios confiando en Su rescate, perdón y misericordia.  Es tiempo de clamar porque el Espíritu Santo nos convenza de pecado, nos guíe al arrepentimiento y la verdad, nos consuele y recuerde que la garantía de nuestra salvación está en Él y no en la perfección moral de nuestros líderes.

Si somos honestos, es muy probable que muchos de nosotros hayamos pecado de maneras más deplorables que lo que se le acusa a estas personas hoy.  Tito nos recuerda que nuestro respeto a las autoridades no nace de un acto de perfección moral de cada uno de nosotros, sino de recordar justamente nuestra imperfección, nuestro pecado y a la vez, la esperanza certera que tenemos en la salvación que nos ha sido provista por Jesús.  Debemos atrevernos a caminar en ese nivel de humildad y vulnerabilidad.  Debemos aprender a perdonar por el perdón que hemos recibido, y al mismo tiempo, a construir un nuevo liderazgo dentro de la iglesia que busque la reforma que tanto necesitamos, una reforma que se centre, gire y nos impulse hacia el frente de acuerdo a la Palabra de Dios.

En donde el liderazgo hoy es cuestionado a todo nivel, es el papel de cada uno de nosotros reconstruir lo que ha sido destruido.  En donde ante la opinión pública se nos invita a desconfiar y despreciar a los caídos, estamos llamados al radical acto del perdón y a la vez, de la restitución de la confianza perdida a través del valiente y esperanzador acto de la confesión y de asumir la responsabilidad en aquellos casos en donde se demuestre culpabilidad.

La iglesia se sostiene por el poder de la Palabra de Dios.  Somos una institución conformada por seres humanos, pero sostenida sobrenaturalmente por Dios.  Esa ha sido, es y seguirá siendo nuestra historia a través de los años hasta el día en que Jesús regrese y nos cambie las vestiduras en cumplimiento con su promesa de hacernos una Novia blanca, pura y sin mancha.

El llamado para los líderes de las distintas congregaciones es el mismo que el llamado para cada uno de nosotros y cada persona que aún no cree: ¡arrepiéntanse y crean en el Evangelio!  No hay lugar más seguro que la Cruz a dónde llevar nuestra culpabilidad y tampoco hay mejor lugar en donde reconstruir nuestra esperanza.  Hoy la caña está cascada.  Hoy el pábilo está humeante.  Hoy podemos confiar fielmente en la promesa de Jesús….que a pesar de nuestra condición, Él no nos dejará así.

Es hora de creer el Evangelio y atrevernos a vivir en respuesta al mismo.  Es hora de ser evangélicos.

Cerrar filas alrededor de la Cruz


“El Señor es bueno y hace lo correcto;
les muestra el buen camino a los que andan descarriados.”
131120131627421Vivimos momentos difíciles como iglesia cristiana en Guatemala.  El entorno cultural y social se ha tornado cada vez más agresivo hacia cualquier institución que simbolice algún tipo de autoridad o que pretenda marcar una dirección moral para la nación.  La “lucha contra la corrupción” ha cobrado sus víctimas a diestra y siniestra.  Sin duda, muchas de las personas sindicadas han sido sindicadas con razón y el tiempo y el debido proceso nos dará los resultados.  Otros han sido arrastrados como parte del maremoto de desconfianza hacia las estructuras tradicionales de autoridad en el país.
En medio de esa tormenta, la Iglesia -y concretamente la Iglesia Evangélica- está atravesando sus propias tormentas.  Cuatro casos paradigmáticos han marcado esta crisis:
  1. El caso de “la bandera” que impactó a Casa de Dios
  2. El caso de irregularidades en un negocio de bienes raíces que impactó a Bethania en Quetzaltenango
  3. El caso contra el hijo de Sergio Enríquez por lavado de dinero que impactó a Eben Ezer
  4. El caso de la demanda de paternidad en contra de Jorge H. López que impactó a Fraternidad Cristiana

De estos casos, el que quizás -a mi juicio- ha sido mejor manejado y que merece todo mi respeto y consideración es la manera en que Fraternidad Cristiana ha manejado la situación (ver comunicado oficial aquí) y más allá de eso, la vulnerabilidad, humildad y esperanza mostrada por Alex López -hijo mayor de Jorge H. López- en su más reciente blog titulado “Llorar de gratitud en la dirección correcta”.  Alex escribe:

“Es el sacrificio del Justo en la cruz del Calvario, el que permite que el Dios justo que no tolera el pecado y castiga al pecador, sea a la vez el que justifica. Es su sacrificio el que aplaca la ira de Dios, es su sacrificio como Jesús me sustituye ante el Padre en el castigo que debía recibir. Es su sacrificio el que me limpia de pecados, mi conciencia, me declara justo ante el Padre, me hace nacer de nuevo en mi espíritu y el que me da el poder para llevar una nueva vida.”

En medio de la crisis, en medio de esta tormenta que a los ojos de la opinión pública busca minar la confianza en la Iglesia Evangélica como institución, párrafos como este revelan el punto de reunión alrededor del cual todos los que hoy en Guatemala afirmamos la fe cristiana evangélica debemos reunirnos: la Cruz.

No es tiempo para excusas, justificaciones e incluso, tampoco es tiempo para echarle la culpa al diablo por todo.  Esta es la gran oportunidad para la Iglesia en Guatemala de mostrarse humana, quebrantada, llena de amor por los suyos y de rodillas clamando por misericordia, perdón y esperanza.

Jesús nos dijo cuando instituyó la Santa Cena, ese momento eucarístico que recuerda y reafirma la esperanza que tenemos en Él:

“Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».” (Juan 13:34-35, NTV)

Al orar por nosotros, Jesús le pidió al Padre:

»Mi oración no es por el mundo, sino por los que me has dado, porque te pertenecen. Todos los que son míos te pertenecen, y me los has dado, para que me den gloria. Ahora me voy del mundo; ellos se quedan en este mundo, pero yo voy a ti. Padre santo, tú me has dado tu nombre; ahora protégelos con el poder de tu nombre para que estén unidos como lo estamos nosotros. Durante el tiempo que estuve aquí, los protegí con el poder del nombre que me diste. Los cuidé para que ni uno solo se perdiera, excepto el que va camino a la destrucción como predijeron las Escrituras.
»Ahora voy a ti. Mientras estuve con ellos en este mundo, les dije muchas cosas para que estuvieran llenos de mi alegría. Les he dado tu palabra, y el mundo los odia, porque ellos no pertenecen al mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo. No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo. Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo. Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.
»No te pido solo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.” (Juan 17:9-21, NTV)
Es tiempo de unidad y de amor.  Es tiempo de mostrar al mundo que no huimos excusando el pecado, sino que lo enfrentamos con humildad y esperanza, confiando en la suficiencia del sacrificio de Jesús en la Cruz.  Como dice el salmista:
“Oh Señor, te entrego mi vida.
¡Confío en ti, mi Dios!
No permitas que me avergüencen,
ni dejes que mis enemigos se regodeen en mi derrota.
Nadie que confíe en ti será jamás avergonzado,
pero la deshonra les llega a los que tratan de engañar a otros.
Muéstrame la senda correcta, oh Señor;
señálame el camino que debo seguir.
Guíame con tu verdad y enséñame,
porque tú eres el Dios que me salva.
Todo el día pongo en ti mi esperanza.
Recuerda, oh Señor, tu compasión y tu amor inagotable,
que has mostrado desde hace siglos.
No te acuerdes de los pecados de rebeldía durante mi juventud.
Acuérdate de mí a la luz de tu amor inagotable,
porque tú eres misericordioso, oh Señor.” (Salmo 25:1-7, NTV)
Es tiempo de vulnerabilidad y de reconocer que necesitamos arrepentirnos aún de aquello de lo que no nos damos cuenta y que sin embargo, es pecado delante de Dios:
“¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?
Límpiame de estas faltas ocultas.
¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente!
No permitas que estos pecados me controlen.
Entonces estaré libre de culpa
y seré inocente de grandes pecados.” (Salmo 19:12-13. NTV)
El testimonio que Guatemala necesita de la Iglesia es ese….el arrepentimiento continuo lleno de esperanza y fe en la obra completa de Jesús, en Su vida sin pecado, Su sacrificio propiciatorio, Su resurrección, ascensión y promesa de retorno como fundamento de nuestra esperanza.  Viviendo a la luz de eso, podremos entre nosotros como iglesia amarnos los unos a los otros en nuestras congregaciones locales, llamarnos al arrepentimiento y exhortarnos a buenas obras.  Solamente la gracia de Dios podrá hacer eso en nosotros y el único camino para eso es Jesús…
No olvidemos que siempre, siempre, siempre hay lugar a los pies de la Cruz y que la promesa de la fiesta en el cielo es para TODO pecador que se arrepiente, cada vez que se arrepiente porque quiere decir, como escribió Alex López, que estamos llorando en la dirección correcta en donde ninguna lágrima de tristeza, quebrantamiento o arrepentimiento pasa desapercibida o es en vano.
Es hora de cerrar filas alrededor de la Cruz…ese es nuestro Castillo Fuerte. ¡Siempre hay esperanza!

Lázaro, un Rico, una Cabaña, Atlas y la Verdad


la-cabana-pelicula-poster-2“19Jesús dijo: «Había un hombre rico que se vestía con gran esplendor en púrpura y lino de la más alta calidad y vivía rodeado de lujos. 20Tirado a la puerta de su casa había un hombre pobre llamado Lázaro, quien estaba cubierto de llagas. 21Mientras Lázaro estaba tendido, deseando comer las sobras de la mesa del hombre rico, los perros venían y le lamían las llagas abiertas.
22»Con el tiempo, el hombre pobre murió, y los ángeles lo llevaron a estar con Abraham.16:22  En griego al seno de Abraham. El hombre rico también murió y fue enterrado, 23y su alma fue al lugar de los muertos.16:23  En griego al Hades. Allí, en medio del tormento, vio a Abraham a lo lejos con Lázaro junto a él.
24»El hombre rico gritó: “¡Padre Abraham, ten piedad! Envíame a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua. Estoy en angustia en estas llamas”.
25»Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que tuviste todo lo que quisiste durante tu vida, y Lázaro no tuvo nada. Ahora él está aquí recibiendo consuelo y tú estás en angustia. 26Además, hay un gran abismo que nos separa. Ninguno de nosotros puede cruzar hasta allí, y ninguno de ustedes puede cruzar hasta aquí”.
27»Entonces el hombre rico dijo: “Por favor, padre Abraham, al menos envíalo a la casa de mi padre. 28Tengo cinco hermanos y quiero advertirles que no terminen en este lugar de tormento”.
29»Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”.
30»El hombre rico respondió: “¡No, padre Abraham! Pero si se les envía a alguien de los muertos ellos se arrepentirán de sus pecados y volverán a Dios”.
31»Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no escucharán por más que alguno se levantara de los muertos”».” (Lucas 16:19-31, NTV) -énfasis mío-
Vivimos en una época compleja.  Peter Kreeft, filósofo cristiano y catedrático universitario, dijo: “En esta época de relativismo, la ortodoxia es la única rebelión que nos queda.” Esta frase parece ser más cierta y fuerte dentro de la iglesia.  La fluidez y lo turbio de las aguas teológicas que navegamos hoy colocan a quienes quieren pararse sobre la firmeza de la ortodoxia histórica y bíblica del cristianismo en un estado de rebeldía.  Vivimos en una época donde la relevancia importa más que la verdad, la unidad se confunde con el consenso y la espiritualidad privada basada en la experiencia sensorial ha reemplazado el discipulado y formación teológica que la Iglesia debe dar a sus miembros.
La prueba moderna que nos está tocando vivir ahora es con el famoso libro -y ahora película- “La Cabaña” de William Young.  Presentada como una novela de ficción, Young nos presenta una visión de Dios que se acerca lo suficiente a la verdad -hace muchas afirmaciones acerca de la Trinidad que podemos aceptar- que hace muy sencillo introducir de manera sutil su teología universalista y peligroso entendimiento del Evangelio.  Sus ideas se presentan como un billete falso que es tan parecido a los originales, que tomará un buen tiempo hasta que alguien se de cuenta y lo pare y se venga abajo la torre de naipes que ha venido construyendo.  El nuevo libro de Young -un libro de no ficción- titulado “Lies we believe about God” (“Mentiras que creemos acerca de Dios”) presentan de manera explícita su teología y es allí en donde quedan en evidencia para el cristiano, las mentiras que su libro “La Cabaña” comunica (recomiendo mucho la lectura de este artículo de Tim Challies al respecto).  Este video expone, de boca propia de Young, su teología, visión de la Biblia y del cristianismo:
Aclaro, no he leído el libro ni he visto la película.  No quiero hacerlo y en este caso en particular, no considero necesario hacerlo.  Gracias a Dios personas más preparadas e inteligentes que yo se han dedicado a ir desarmando los argumentos del libro para ayudarnos a tomar decisiones informadas y sustentadas en la Biblia para ya optar por leer y/o ver el material de “La Cabaña”.  Se me ha criticado por esto….¿cómo puedo criticar “La Cabaña” sin haber leído el libro o visto la película? Me pregunto si la misma posición debería adoptarse también para libros y películas como “Las 50 Sombras de Grey”…..no lo creo.
La técnica de introducir una filosofía a través de una novela no es nueva.  Una de las personas que mejor lo ha hecho es Ayn Rand, filosofa rusa famosa por su novela “La Rebelión de Atlas“.  A través de esta novela y otras que escribió, Rand logró esbozar una visión atea y darwinista del capitalismo conocida hoy como “Objetivismo“.  En este video, podemos ver algo del pensamiento de Rand que tanta influencia ha tenido en el pensamiento económico y moral a partir de la segunda mitad del siglo XX:
.  El John Galt de “La Rebelión de Atlas” cumple una función mesiánica en la historia…pero queda claro que es una distorsión de Jesús:
Al final, la metodología es la misma: introducir a través de una historia cautivante, una determinada filosofía y cosmovisión en particular y luego, a partir de allí, presentar de manera explícita la filosofía con la que se quiere ganar seguidores y formar su propio movimiento.
¿Qué tiene que ver esto con la parábola de Lázaro y el Rico citada al inicio de este artículo? 
Vivimos en  tiempos de poco conocimiento del Evangelio y poca confianza en el Evangelio.  Ante esta situación, sumado al velado gnosticismo en el que está sumido mucho del liderazgo de las iglesias (la “alta teología” solo está disponible para los “líderes” y/o “iluminados”), se apela a recursos que simplifican -pero a la vez, diluyen- los conceptos principales del evangelio y los hacen más “relevantes” a las masas, que, a saber de los líderes eclesiásticos, “no entenderían conceptos tan complejos”.  Se busca intercambiar el conocimiento objetivo de Dios a través de la Palabra por una experiencia cristiana sensorial y basada en si “me hace sentir bien”, “me revela algo nuevo”, “me da paz”, etc.  El uso del cerebro y la razón en la experiencia evangélica moderna pareciera que se entiende como incompatible con una fe basada principalmente -si no es que únicamente- en corazonadas y lo que “se siente rico”.
En la parábola, el fallecido hombre rico, apeló a Abraham para que a través de una experiencia (que Lázaro -que también había muerto pero no estaba en el infierno- fuera a visitar -o espantar- a sus familiares) se diera el arrepentimiento de su familia y evitaran llegar al infierno a la hora de morir.  La respuesta de Abraham es contundente:
29»Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”.
31»Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no escucharán por más que alguno se levantara de los muertos”». (Lucas 16: 29 y 31, NTV)
Abraham apela a la suficiencia de las Escrituras para poder llegar al arrepentimiento del y conocimiento de Dios y fe en Él.  La confianza no está en las experiencias espirituales o sensoriales, sino en la exposición y conocimiento de la Palabra.  Pareciera ser que hoy estamos perdiendo esa confianza y certeza en la suficiencia, inerrancia e infalibilidad de las Escrituras.  A 500 años de la Reforma Protestante, vale la pena rescatar la idea de Sola Scriptura.
¿Es hacer ficción con temas cristianos algo malo? ¡Por supuesto que no! Somos parte de una Gran Historia, y las historias nos ayudan a conectar con esa idea de una gran narrativa que nos conecta con el pasado, nos da sentido al presente y nos impulsa al futuro.  Hay mucha y muy buena ficción de autores cristianos que a través de sus historias y novelas comunican -sin necesidad de hacerlo explícito- su cristianismo y pasión por el Evangelio.  Autores como C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien, Charles Sheldon, John Bunyan, Dostoevsky y otros muchos, que han escrito ficción muy valiosa, literariamente rica, además de cautivante y entretenida.
El llamado es al discernimiento crítico y separar lo verdadero de lo equivocado o incluso, lo herético.  En sí mismo, leer un libro como “La Cabaña” -y/o ver la película- no es malopecado.  Mucho menos es el papel de los líderes de la iglesia el prohibir y/o autorizar a las personas en las congregaciones el hacerlo.  Sin embargo, se debe enseñar cómo hacerlo y estar dispuestos incluso, a hacer las denuncias necesarias cuando la teología de estos libros y/o películas, atenta contra la ortodoxia, la Biblia y el Evangelio.  La Epístola de Pablo a Tito así lo exhorta:
9Debe tener una fuerte creencia en el mensaje fiel que se le enseñó; entonces podrá animar a otros con la sana enseñanza y demostrar a los que se oponen en qué están equivocados.
10Pues hay muchos rebeldes que participan en conversaciones inútiles y engañan a otros. Me refiero especialmente a los que insisten en que es necesario circuncidarse para ser salvo. 11Hay que callarlos, porque, con su falsa enseñanza, alejan a familias enteras de la verdad, y solo lo hacen por dinero. (Tito 1:9-11, NTV)
La primera parte del verso 11 debería ser razón suficiente.  La falsa doctrina y los falsos maestros “…alejan a familias enteras de la verdad…”.  Amar a las personas de la congregación exige coraje, valentía y muchas veces, ser un ortodoxo rebelde.
De nuestro lado, como personas, queda en el ejercicio responsable de nuestra libertad el asignar tiempo y dinero a leer un libro como este y ver la película, o usar ese mismo recurso para algo más.  La exhortación es que no tomemos tal cual todo lo que se muestra y lo que se dice.  Seamos buenos Bereanos:
“10Esa misma noche, los creyentes enviaron a Pablo y a Silas a Berea. Cuando llegaron allí, fueron a la sinagoga judía. 11Los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad. 12Como resultado, muchos judíos creyeron, como también lo hicieron muchos griegos prominentes, tanto hombres como mujeres.” (Hechos 17:10-12, NTV)
Para profundizar en el tema, recomiendo estas lecturas:
Además, recientemente el diseñador gráfico del libro “La Cabaña” se arrepintió públicamente de haber participado en el proyecto y de haberlo prometido.  El artículo, en inglés, pueden leerlo aquí. El texto completo en Facebook de su declaración pública pueden leerlo aquí.