Cerrar filas alrededor de la Cruz


“El Señor es bueno y hace lo correcto;
les muestra el buen camino a los que andan descarriados.”
131120131627421Vivimos momentos difíciles como iglesia cristiana en Guatemala.  El entorno cultural y social se ha tornado cada vez más agresivo hacia cualquier institución que simbolice algún tipo de autoridad o que pretenda marcar una dirección moral para la nación.  La “lucha contra la corrupción” ha cobrado sus víctimas a diestra y siniestra.  Sin duda, muchas de las personas sindicadas han sido sindicadas con razón y el tiempo y el debido proceso nos dará los resultados.  Otros han sido arrastrados como parte del maremoto de desconfianza hacia las estructuras tradicionales de autoridad en el país.
En medio de esa tormenta, la Iglesia -y concretamente la Iglesia Evangélica- está atravesando sus propias tormentas.  Cuatro casos paradigmáticos han marcado esta crisis:
  1. El caso de “la bandera” que impactó a Casa de Dios
  2. El caso de irregularidades en un negocio de bienes raíces que impactó a Bethania en Quetzaltenango
  3. El caso contra el hijo de Sergio Enríquez por lavado de dinero que impactó a Eben Ezer
  4. El caso de la demanda de paternidad en contra de Jorge H. López que impactó a Fraternidad Cristiana

De estos casos, el que quizás -a mi juicio- ha sido mejor manejado y que merece todo mi respeto y consideración es la manera en que Fraternidad Cristiana ha manejado la situación (ver comunicado oficial aquí) y más allá de eso, la vulnerabilidad, humildad y esperanza mostrada por Alex López -hijo mayor de Jorge H. López- en su más reciente blog titulado “Llorar de gratitud en la dirección correcta”.  Alex escribe:

“Es el sacrificio del Justo en la cruz del Calvario, el que permite que el Dios justo que no tolera el pecado y castiga al pecador, sea a la vez el que justifica. Es su sacrificio el que aplaca la ira de Dios, es su sacrificio como Jesús me sustituye ante el Padre en el castigo que debía recibir. Es su sacrificio el que me limpia de pecados, mi conciencia, me declara justo ante el Padre, me hace nacer de nuevo en mi espíritu y el que me da el poder para llevar una nueva vida.”

En medio de la crisis, en medio de esta tormenta que a los ojos de la opinión pública busca minar la confianza en la Iglesia Evangélica como institución, párrafos como este revelan el punto de reunión alrededor del cual todos los que hoy en Guatemala afirmamos la fe cristiana evangélica debemos reunirnos: la Cruz.

No es tiempo para excusas, justificaciones e incluso, tampoco es tiempo para echarle la culpa al diablo por todo.  Esta es la gran oportunidad para la Iglesia en Guatemala de mostrarse humana, quebrantada, llena de amor por los suyos y de rodillas clamando por misericordia, perdón y esperanza.

Jesús nos dijo cuando instituyó la Santa Cena, ese momento eucarístico que recuerda y reafirma la esperanza que tenemos en Él:

“Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».” (Juan 13:34-35, NTV)

Al orar por nosotros, Jesús le pidió al Padre:

»Mi oración no es por el mundo, sino por los que me has dado, porque te pertenecen. Todos los que son míos te pertenecen, y me los has dado, para que me den gloria. Ahora me voy del mundo; ellos se quedan en este mundo, pero yo voy a ti. Padre santo, tú me has dado tu nombre; ahora protégelos con el poder de tu nombre para que estén unidos como lo estamos nosotros. Durante el tiempo que estuve aquí, los protegí con el poder del nombre que me diste. Los cuidé para que ni uno solo se perdiera, excepto el que va camino a la destrucción como predijeron las Escrituras.
»Ahora voy a ti. Mientras estuve con ellos en este mundo, les dije muchas cosas para que estuvieran llenos de mi alegría. Les he dado tu palabra, y el mundo los odia, porque ellos no pertenecen al mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo. No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo. Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo. Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.
»No te pido solo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.” (Juan 17:9-21, NTV)
Es tiempo de unidad y de amor.  Es tiempo de mostrar al mundo que no huimos excusando el pecado, sino que lo enfrentamos con humildad y esperanza, confiando en la suficiencia del sacrificio de Jesús en la Cruz.  Como dice el salmista:
“Oh Señor, te entrego mi vida.
¡Confío en ti, mi Dios!
No permitas que me avergüencen,
ni dejes que mis enemigos se regodeen en mi derrota.
Nadie que confíe en ti será jamás avergonzado,
pero la deshonra les llega a los que tratan de engañar a otros.
Muéstrame la senda correcta, oh Señor;
señálame el camino que debo seguir.
Guíame con tu verdad y enséñame,
porque tú eres el Dios que me salva.
Todo el día pongo en ti mi esperanza.
Recuerda, oh Señor, tu compasión y tu amor inagotable,
que has mostrado desde hace siglos.
No te acuerdes de los pecados de rebeldía durante mi juventud.
Acuérdate de mí a la luz de tu amor inagotable,
porque tú eres misericordioso, oh Señor.” (Salmo 25:1-7, NTV)
Es tiempo de vulnerabilidad y de reconocer que necesitamos arrepentirnos aún de aquello de lo que no nos damos cuenta y que sin embargo, es pecado delante de Dios:
“¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?
Límpiame de estas faltas ocultas.
¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente!
No permitas que estos pecados me controlen.
Entonces estaré libre de culpa
y seré inocente de grandes pecados.” (Salmo 19:12-13. NTV)
El testimonio que Guatemala necesita de la Iglesia es ese….el arrepentimiento continuo lleno de esperanza y fe en la obra completa de Jesús, en Su vida sin pecado, Su sacrificio propiciatorio, Su resurrección, ascensión y promesa de retorno como fundamento de nuestra esperanza.  Viviendo a la luz de eso, podremos entre nosotros como iglesia amarnos los unos a los otros en nuestras congregaciones locales, llamarnos al arrepentimiento y exhortarnos a buenas obras.  Solamente la gracia de Dios podrá hacer eso en nosotros y el único camino para eso es Jesús…
No olvidemos que siempre, siempre, siempre hay lugar a los pies de la Cruz y que la promesa de la fiesta en el cielo es para TODO pecador que se arrepiente, cada vez que se arrepiente porque quiere decir, como escribió Alex López, que estamos llorando en la dirección correcta en donde ninguna lágrima de tristeza, quebrantamiento o arrepentimiento pasa desapercibida o es en vano.
Es hora de cerrar filas alrededor de la Cruz…ese es nuestro Castillo Fuerte. ¡Siempre hay esperanza!

Lázaro, un Rico, una Cabaña, Atlas y la Verdad


la-cabana-pelicula-poster-2“19Jesús dijo: «Había un hombre rico que se vestía con gran esplendor en púrpura y lino de la más alta calidad y vivía rodeado de lujos. 20Tirado a la puerta de su casa había un hombre pobre llamado Lázaro, quien estaba cubierto de llagas. 21Mientras Lázaro estaba tendido, deseando comer las sobras de la mesa del hombre rico, los perros venían y le lamían las llagas abiertas.
22»Con el tiempo, el hombre pobre murió, y los ángeles lo llevaron a estar con Abraham.16:22  En griego al seno de Abraham. El hombre rico también murió y fue enterrado, 23y su alma fue al lugar de los muertos.16:23  En griego al Hades. Allí, en medio del tormento, vio a Abraham a lo lejos con Lázaro junto a él.
24»El hombre rico gritó: “¡Padre Abraham, ten piedad! Envíame a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua. Estoy en angustia en estas llamas”.
25»Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que tuviste todo lo que quisiste durante tu vida, y Lázaro no tuvo nada. Ahora él está aquí recibiendo consuelo y tú estás en angustia. 26Además, hay un gran abismo que nos separa. Ninguno de nosotros puede cruzar hasta allí, y ninguno de ustedes puede cruzar hasta aquí”.
27»Entonces el hombre rico dijo: “Por favor, padre Abraham, al menos envíalo a la casa de mi padre. 28Tengo cinco hermanos y quiero advertirles que no terminen en este lugar de tormento”.
29»Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”.
30»El hombre rico respondió: “¡No, padre Abraham! Pero si se les envía a alguien de los muertos ellos se arrepentirán de sus pecados y volverán a Dios”.
31»Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no escucharán por más que alguno se levantara de los muertos”».” (Lucas 16:19-31, NTV) -énfasis mío-
Vivimos en una época compleja.  Peter Kreeft, filósofo cristiano y catedrático universitario, dijo: “En esta época de relativismo, la ortodoxia es la única rebelión que nos queda.” Esta frase parece ser más cierta y fuerte dentro de la iglesia.  La fluidez y lo turbio de las aguas teológicas que navegamos hoy colocan a quienes quieren pararse sobre la firmeza de la ortodoxia histórica y bíblica del cristianismo en un estado de rebeldía.  Vivimos en una época donde la relevancia importa más que la verdad, la unidad se confunde con el consenso y la espiritualidad privada basada en la experiencia sensorial ha reemplazado el discipulado y formación teológica que la Iglesia debe dar a sus miembros.
La prueba moderna que nos está tocando vivir ahora es con el famoso libro -y ahora película- “La Cabaña” de William Young.  Presentada como una novela de ficción, Young nos presenta una visión de Dios que se acerca lo suficiente a la verdad -hace muchas afirmaciones acerca de la Trinidad que podemos aceptar- que hace muy sencillo introducir de manera sutil su teología universalista y peligroso entendimiento del Evangelio.  Sus ideas se presentan como un billete falso que es tan parecido a los originales, que tomará un buen tiempo hasta que alguien se de cuenta y lo pare y se venga abajo la torre de naipes que ha venido construyendo.  El nuevo libro de Young -un libro de no ficción- titulado “Lies we believe about God” (“Mentiras que creemos acerca de Dios”) presentan de manera explícita su teología y es allí en donde quedan en evidencia para el cristiano, las mentiras que su libro “La Cabaña” comunica (recomiendo mucho la lectura de este artículo de Tim Challies al respecto).  Este video expone, de boca propia de Young, su teología, visión de la Biblia y del cristianismo:
Aclaro, no he leído el libro ni he visto la película.  No quiero hacerlo y en este caso en particular, no considero necesario hacerlo.  Gracias a Dios personas más preparadas e inteligentes que yo se han dedicado a ir desarmando los argumentos del libro para ayudarnos a tomar decisiones informadas y sustentadas en la Biblia para ya optar por leer y/o ver el material de “La Cabaña”.  Se me ha criticado por esto….¿cómo puedo criticar “La Cabaña” sin haber leído el libro o visto la película? Me pregunto si la misma posición debería adoptarse también para libros y películas como “Las 50 Sombras de Grey”…..no lo creo.
La técnica de introducir una filosofía a través de una novela no es nueva.  Una de las personas que mejor lo ha hecho es Ayn Rand, filosofa rusa famosa por su novela “La Rebelión de Atlas“.  A través de esta novela y otras que escribió, Rand logró esbozar una visión atea y darwinista del capitalismo conocida hoy como “Objetivismo“.  En este video, podemos ver algo del pensamiento de Rand que tanta influencia ha tenido en el pensamiento económico y moral a partir de la segunda mitad del siglo XX:
.  El John Galt de “La Rebelión de Atlas” cumple una función mesiánica en la historia…pero queda claro que es una distorsión de Jesús:
Al final, la metodología es la misma: introducir a través de una historia cautivante, una determinada filosofía y cosmovisión en particular y luego, a partir de allí, presentar de manera explícita la filosofía con la que se quiere ganar seguidores y formar su propio movimiento.
¿Qué tiene que ver esto con la parábola de Lázaro y el Rico citada al inicio de este artículo? 
Vivimos en  tiempos de poco conocimiento del Evangelio y poca confianza en el Evangelio.  Ante esta situación, sumado al velado gnosticismo en el que está sumido mucho del liderazgo de las iglesias (la “alta teología” solo está disponible para los “líderes” y/o “iluminados”), se apela a recursos que simplifican -pero a la vez, diluyen- los conceptos principales del evangelio y los hacen más “relevantes” a las masas, que, a saber de los líderes eclesiásticos, “no entenderían conceptos tan complejos”.  Se busca intercambiar el conocimiento objetivo de Dios a través de la Palabra por una experiencia cristiana sensorial y basada en si “me hace sentir bien”, “me revela algo nuevo”, “me da paz”, etc.  El uso del cerebro y la razón en la experiencia evangélica moderna pareciera que se entiende como incompatible con una fe basada principalmente -si no es que únicamente- en corazonadas y lo que “se siente rico”.
En la parábola, el fallecido hombre rico, apeló a Abraham para que a través de una experiencia (que Lázaro -que también había muerto pero no estaba en el infierno- fuera a visitar -o espantar- a sus familiares) se diera el arrepentimiento de su familia y evitaran llegar al infierno a la hora de morir.  La respuesta de Abraham es contundente:
29»Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”.
31»Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no escucharán por más que alguno se levantara de los muertos”». (Lucas 16: 29 y 31, NTV)
Abraham apela a la suficiencia de las Escrituras para poder llegar al arrepentimiento del y conocimiento de Dios y fe en Él.  La confianza no está en las experiencias espirituales o sensoriales, sino en la exposición y conocimiento de la Palabra.  Pareciera ser que hoy estamos perdiendo esa confianza y certeza en la suficiencia, inerrancia e infalibilidad de las Escrituras.  A 500 años de la Reforma Protestante, vale la pena rescatar la idea de Sola Scriptura.
¿Es hacer ficción con temas cristianos algo malo? ¡Por supuesto que no! Somos parte de una Gran Historia, y las historias nos ayudan a conectar con esa idea de una gran narrativa que nos conecta con el pasado, nos da sentido al presente y nos impulsa al futuro.  Hay mucha y muy buena ficción de autores cristianos que a través de sus historias y novelas comunican -sin necesidad de hacerlo explícito- su cristianismo y pasión por el Evangelio.  Autores como C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien, Charles Sheldon, John Bunyan, Dostoevsky y otros muchos, que han escrito ficción muy valiosa, literariamente rica, además de cautivante y entretenida.
El llamado es al discernimiento crítico y separar lo verdadero de lo equivocado o incluso, lo herético.  En sí mismo, leer un libro como “La Cabaña” -y/o ver la película- no es malopecado.  Mucho menos es el papel de los líderes de la iglesia el prohibir y/o autorizar a las personas en las congregaciones el hacerlo.  Sin embargo, se debe enseñar cómo hacerlo y estar dispuestos incluso, a hacer las denuncias necesarias cuando la teología de estos libros y/o películas, atenta contra la ortodoxia, la Biblia y el Evangelio.  La Epístola de Pablo a Tito así lo exhorta:
9Debe tener una fuerte creencia en el mensaje fiel que se le enseñó; entonces podrá animar a otros con la sana enseñanza y demostrar a los que se oponen en qué están equivocados.
10Pues hay muchos rebeldes que participan en conversaciones inútiles y engañan a otros. Me refiero especialmente a los que insisten en que es necesario circuncidarse para ser salvo. 11Hay que callarlos, porque, con su falsa enseñanza, alejan a familias enteras de la verdad, y solo lo hacen por dinero. (Tito 1:9-11, NTV)
La primera parte del verso 11 debería ser razón suficiente.  La falsa doctrina y los falsos maestros “…alejan a familias enteras de la verdad…”.  Amar a las personas de la congregación exige coraje, valentía y muchas veces, ser un ortodoxo rebelde.
De nuestro lado, como personas, queda en el ejercicio responsable de nuestra libertad el asignar tiempo y dinero a leer un libro como este y ver la película, o usar ese mismo recurso para algo más.  La exhortación es que no tomemos tal cual todo lo que se muestra y lo que se dice.  Seamos buenos Bereanos:
“10Esa misma noche, los creyentes enviaron a Pablo y a Silas a Berea. Cuando llegaron allí, fueron a la sinagoga judía. 11Los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad. 12Como resultado, muchos judíos creyeron, como también lo hicieron muchos griegos prominentes, tanto hombres como mujeres.” (Hechos 17:10-12, NTV)
Para profundizar en el tema, recomiendo estas lecturas:
Además, recientemente el diseñador gráfico del libro “La Cabaña” se arrepintió públicamente de haber participado en el proyecto y de haberlo prometido.  El artículo, en inglés, pueden leerlo aquí. El texto completo en Facebook de su declaración pública pueden leerlo aquí.

Un Refrescante Llamado a Considerar


da Sanpalabras-de-reflexionEn el calor que caracteriza esta época del año y estando a las puertas de Semana Santa, leí hoy como un gran refresco la columna titulada “Tiempo de Reflexión” de Brenda Sanchinelli Izeppi publicada en Prensa Libre.

La primera oración de la columna capturó mi atención: “Este tiempo es una buena oportunidad para reflexionar sobre el sentido interpretativo de la pasión y muerte de Cristo.” ¡Qué razón tiene! Estamos culminando cuaresma, ese hermoso período de 40 días en el calendario litúrgico cristiano que nos permite -si lo tomamos en serio- meditar y profundizar en la Cruz, el mensaje del Evangelio y la persona de Jesús.

Brenda Sanchinelli hace justo ese llamado a centrar nuestra atención en el Evangelio trascendiendo las fronteras denominacionales: “Entender lo que se conmemora en estos días va más allá de una religión —considerando que si hablamos del mundo cristiano existe un gran número de diferentes denominaciones, vertientes y rituales—, es valorar el gran amor que Dios manifestó al ser humano enviando a su hijo unigénito a morir por nosotros.” Este es un llamado importante porque hoy más que nunca, debemos procurar la unidad cristiana centrando la unidad en aquello que es, de acuerdo al apóstol Pablo en 1 de Corintios 15 es de “primera importancia”, el Evangelio.  Además, tenemos para fomentar esa unidad dentro de las distintas expresiones cristianas de Guatemala, documentos como la “Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación” de 1999 que si bien no terminan de resolver al 100% las diferencias entre católicos y protestantes, permiten un diálogo más cercano, caritativo y constructivo.

Brenda también es muy clara en invitarnos a profundizar en nuestras disciplinas espirituales, algo fundamental para todo cristiano:

“Este tiempo debe ser especial, procurando un acercamiento interior con Dios de oración y práctica del verdadero amor por los demás, como lo marca la doctrina que vino a enseñar Jesús de Nazaret.

La verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interna, que lo acerca más al conocimiento y al amor de Dios, haciéndolo ser mejor cada día.”

Rescato también de la columna el fuerte llamado que se hace a volver a la Escritura y a la doctrina como un sine qua non de la vida de fe y práctica de todo cristiano:

“Muchas personas, incluyendo los que se denominan cristianos, no leen la Biblia, no se comunican en oración con Dios ni se documentan de primera mano sobre los preceptos de la fe, tampoco dimensionan la importancia de la muerte y resurrección de Jesús.”

Brenda no olvida las implicaciones eternas de esto y se une al clamor de ¡MARANATHA! al invitarnos a colocar nuestra esperanza en la segunda venida de nuestro Señor Jesús:  “Es interesante que, según la coyuntura mundial, para muchos teólogos estamos viviendo los tiempos finales y esto no debemos ignorarlo, porque es el deber de cada persona estar alerta y prepararse para el gran acontecimiento que será la Segunda venida del Señor Jesús.”

¡Gracias Brenda por tan importante columna el día de hoy! Espero muchas personas puedan leerla y tomarla en serio.  Cada uno de nosotros lo necesita, nuestras familias lo necesitan y Guatemala lo necesita.

La Belleza de la Religión Cristiana


dfcbbfa57127ab9882263a158b51a629“La religión no es el lugar en dónde el problema del egoísmo del hombre se resuelve automáticamente.  Al contrario, es allí en donde la batalla entre el orgullo humano y la gracia de Dios se da con más intensidad.  En tanto el orgullo humano gane la batalla, la religión puede y llega a convertirse en uno de los instrumentos de pecado en el hombre.  Pero, en tanto ese sea el lugar de encuentro dónde el “yo” se encuentre con Dios y pueda allí rendirse a algo que va más allá de su interés propio, la religión puede proveer la única posibilidad para la tan necesitada y tan rara liberación que necesitamos de nuestro común egoísmo.” (Reinhold Niebuhr)

¿Cuántas veces hemos escuchado a una persona evangélica definir el cristianismo como “una relación” y afirmar que “no es una religión”?  Esta es quizás una de las primeras cosas que muchos aprendimos y que se nos enseñaba para enfatizar el carácter personal de nuestra relación con Jesús y en cierta forma, presentar la posibilidad de liberarnos de las “cadenas” de la religiosidad o de los sistemas tradicionales de religión que conocíamos.  En el contexto evangélico latinoamericano, la palabra “religión” está casi prohibida y tiende a tener una connotación negativa.  A nuestra mente vienen imágenes de fariseos, saduceos y de todo aquello que, a primera vista, está mal con el cristianismo individualista que hoy se predica y enseña.

Sin embargo, vemos a través de las Escrituras, que el cristianismo no es únicamente esa relación personal con Dios a través del Espíritu Santo, sino que esa relación se vive y florece en su máxima expresión en el contexto de una comunidad muy específica diseñada por Dios para encarnar allí expresiones de Su gracia, amor y misericordia que son imposibles de encontrar en una relación con Él estrictamente vertical.  Esa comunidad es la iglesia local.  La Iglesia -el cuerpo místico de Cristo-, compuesta por todos los cristianos a través de todos los años y en todos los lugares del mundo, se manifiesta al mundo a través de cada iglesia local.  Encontramos iglesias en cada lugar donde se reúnen seguidores de Jesús a escuchar la Palabra de Dios y a ser ministrados a través de los sacramentos, concretamente, los sacramentos del bautismo y de la comunión (o Santa Cena, o eucaristía).

Es inescapable ver también cuánto del Nuevo Testamento está escrito para comunidades.  Pablo escribió a las iglesias en Roma, Corinto, Galacia, Éfeso, Filipos, Colosas y Tesalónica.  La carta a los Hebreos también va dirigida a una comunidad, así como la epístola universal de Santiago, las dos cartas de Pedro y 1 de Juan, sin contar los capítulos dedicados a mensajes a iglesias específicas que encontramos en Apocalipsis.  Las instrucciones que vemos en esos textos son imposibles de cumplir a menos que sean vividos en comunidad.  Es difícil “tolerarse los unos a los otros” si no hay a quién más tolerar o quién lo tolere a uno.  Jesús también nos coloca en una posición en la que se torna inescapable la vida en comunidad si es que queremos dar fiel testimonio de Él: 34Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. 35El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».” (Juan 13:34-35, NTV)

Todo esto ha ido tomando forma a lo largo de los siglos y se constituye en lo que hoy conocemos como la religión cristiana, una expresión de fe que gira alrededor de una comunidad de creyentes que comparten ideas y prácticas que les ayudan a acercarse y conocer más y mejor a Jesús.  Todos los que nos llamamos cristianos y formamos parte de una iglesia, participamos de esta hermosa vida religiosa y hemos heredado de quienes nos antecedieron al menos las siguientes cosas:

  1. Credos en Común: como cristianos, somos herederos de una serie de afirmaciones que en los primeros siglos del cristianismo ayudaron a defender la sana doctrina y la fe de herejías que tenían el potencial de distorsionar y hasta destruir la fe:
    1. El Credo de los Apóstoles
    2. El Credo de Nicea
    3. El Credo de Calcedonia
    4. El Credo de San Atanasio
  2. Una Liturgia: aunque nos cueste admitirlo y por más “moderna” o “relevante” que sea la iglesia a donde vamos, seguimos una liturgia cada vez que nos reunimos.  La liturgia varía de iglesia en iglesia pero al menos tenemos algunos de estos elementos:
    1. Oración
    2. Alabanza
    3. Tiempo de ofrenda/diezmo
    4. Prédica/Sermón/Homilía
    5. Oración
    6. Alabanza
  3. Sacramentos: Aunque el énfasis e importancia que le demos a cada uno también varía entre iglesias y denominaciones, todos los cristianos alrededor del mundo y en todas las denominaciones observan como mínimo 2 sacramentos:
    1. Bautismo
    2. Comunión/Santa Cena/Eucaristía
  4. Doctrina: Ya sea de manera explícita o quizás implícita, todas las iglesias adoptan una línea doctrinal particular adherida a alguna denominación histórica o construida a partir de elementos de varias denominaciones o incluso que parte de la visión personal del liderazgo de la congregación.

La combinación de estos 4 elementos nos coloca dentro del contexto de una religión y ESO ES BUENO.  Contrario a los prejuicios anti-religión que hoy prevalecen dentro de la iglesia evangélica y que son aún más fuertes fuera del contexto cristiano, afirmar que tenemos y formamos parte de una religión es algo bueno. ¿Por qué?

  1. Es bueno porque nos une con otros cristianos a través de diferencias geográficas, culturales, idiomáticas e incluso históricas.  Nos da una historia común.
  2. Nos ayuda a crecer espiritualmente de una manera consistente, disciplinada y con la oportunidad de aprender de aquellos que nos han precedido.
  3. Nos coloca en el contexto de una comunidad local en donde podemos apoyarnos, a la que podemos servir, en donde somos instruidos, fortalecidos y enviados a servir a los demás.
  4. Nos empuja a salir de nuestro individualismo y nos abre a la consideración del otro y ver en los demás a personas creadas a la imagen y semejanza de Dios que tienen dignidad y valor propio que se desprende de ser portadores de esa imagen.

Al ser justificados individualmente por Dios y Su gracia a través de la fe en Jesús y el poder regenerativo del Espíritu Santo, nacemos de nuevo a una familia de creyentes en dónde nuestro proceso de discipulado y santificación inicia y progresa hasta el día que seamos todos reunidos de vuelta con el Padre por toda la eternidad.  No fuimos hechos para vivir como islas en una relación estrictamente vertical con Dios, sino a extendernos horizontalmente hacia los demás y experimentar de esa manera encarnada y sacrificial, las más altas expresiones del amor, misericordia y la gracia de Dios.

El mundo afuera necesita algo mejor que el aislamiento y el individualismo que está arrancando la esperanza de tantos corazones y dejándolos vacíos y desconectados.  La iglesia está llamada a ofrecer algo mejor, a ofrecer una comunidad y un sentido de estabilidad a través de la consistencia en la enseñanza, práctica y vivencia de la fe que hemos heredado y que estamos llamados a heredar a las futuras generaciones.  Es allí donde muchos se encontrarán cara a cara con Jesús.

 

Esperanza para Sammy y Jose Manuel


esperanza018.jpgEl día de hoy amanecimos con una nueva noticia de acciones de alto impacto por parte del Ministerio Público en Guatemala.  Meses después de que se presentaran algunos indicios de la posible participación de Sammy -hermano del presidente Jimmy Morales- y de Jose Manuel -hijo del presidente Jimmy Morales- en acciones ilícitas relacionadas al Registro de la Propiedad, el día de hoy se produjo la captura de Sammy y se presentó una solicitud para que Jose Manuel se presente a tribunales para someterse al proceso.

Sin duda alguna, esta noticia ocupará mucho de nuestras conversaciones hoy y veremos un sin fin de comentarios, memes, publicaciones y opiniones al respecto.  Sin embargo, creo que debemos ejercer mucha prudencia, especialmente en el adelantar juicio y condena pública hasta que el proceso de nuestro sistema de justicia haya corrido su curso.

Ante todo, debemos siempre tener en nuestra mente y corazón muy presente la admonicion de Jesús:

1»No juzguen a los demás, y no serán juzgados. 2Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás.El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.
3»¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo,cuando tú tienes un tronco en el tuyo?4¿Cómo puedes pensar en decirle a tu amigo:“Déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo”, cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? 5¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo. (Mateo 7:1-5, NTV)
1Jesús regresó al monte de los Olivos, 2pero muy temprano a la mañana siguiente, estaba de vuelta en el templo. Pronto se juntó una multitud, y él se sentó a enseñarles. 3Mientras hablaba, los maestros de la ley religiosa y los fariseos le llevaron a una mujer que había sido sorprendida en el acto de adulterio; la pusieron en medio de la multitud.
4«Maestro —le dijeron a Jesús—, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio. 5La ley de Moisés manda apedrearla, ¿tú qué dices?».
6Intentaban tenderle una trampa para que dijera algo que pudieran usar en su contra, pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo. 7Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, él se incorporó nuevamente y les dijo: «¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!». 8Luego volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el polvo.
9Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron sólo Jesús y la mujer en medio de la multitud. 10Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer:
—¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó?
11—Ni uno, Señor —dijo ella.
—Yo tampoco —le dijo Jesús—. Vete y no peques más. (Juan 8:1-11, NTV)
También hemos de recordar el papel legítimo de las autoridades temporales en castigar a aquellos que hacen mal y debemos confiar que las nuestras -MP y Organismo Judicial- están cumpliendo con su deber de manera genuina y honesta:
1Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios. 2Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado. 3Pues las autoridades no infunden temor a los que hacen lo que está bien, sino en los que hacen lo que está mal. ¿Quieres vivir sin temor a las autoridades? Haz lo correcto, y ellas te honrarán. 4Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien; pero si estás haciendo algo malo, por supuesto que deberías tener miedo, porque ellas tienen poder para castigarte. Están al servicio de Dios para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo. 5Por eso tienes que someterte a ellas, no solo para evitar el castigo, sino para mantener tu conciencia limpia.
6Por esas mismas razones, también paguen sus impuestos, pues los funcionarios de gobierno necesitan cobrar su sueldo. Ellos sirven a Dios con lo que hacen. 7Ustedes den a cada uno lo que le deben: paguen los impuestos y demás aranceles a quien corresponda, y den respeto y honra a los que están en autoridad. (Romanos 13:1-7, NTV)
Sobre todo esto, hemos de ser muy agresivos e intencionales en recordar que tanto para Sammy, como para Jose Manuel, esto no es el fin de todo.  La ley seguirá su curso y el proceso nos dictaminará si son culpables o inocentes.  Sin embargo, si ellos han puesto su esperanza en Jesús, delante de Él, en lo que respecta a su pecado y las consecuencias eternas del mismo, SON INOCENTES:
22Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.
23Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. 24Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. 25Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado,26porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús. (Romanos 3:22-26, NTV)
1Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia y sus muchos pecados. 2Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo —el líder de los poderes del mundo invisible—, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a obedecer a Dios. 3Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás.
4Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto 5que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) 6Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús. 7De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús.
8Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. 10Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (Efesios 2:1-10, NTV)
Anclados sobre esta esperanza, Sammy y Jose Manuel pueden con libertad asumir la responsabilidad por los actos de los que se les acusa -en el caso de ser culpables de los mismos- y delante de Dios arrepentirse y apegarse a la promesa del Evangelio:
8No lamento haberles enviado esa carta tan severa, aunque al principio sí me lamenté porque sé que les causó dolor durante un tiempo. 9Ahora me alegro de haberla enviado, no porque los haya lastimado, sino porque el dolor hizo que se arrepintieran y cambiaran su conducta. Fue la clase de tristeza que Dios quiere que su pueblo tenga, de modo que no les hicimos daño de ninguna manera. 10Pues la clase de tristeza que Dios desea que suframos nos aleja del pecado y trae como resultado salvación. No hay que lamentarse por esa clase de tristeza; pero la tristeza del mundo, al cual le falta arrepentimiento, resulta en muerte espiritual. (2 Corintios 7:8-10, NTV)
14Más tarde, después del arresto de Juan, Jesús entró en Galilea, donde predicó la Buena Noticia de Dios.15«¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! —anunciaba—. ¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia!». (Marcos 1:14-15, NTV)
8El Señor es bueno y hace lo correcto;
les muestra el buen camino a los que andan descarriados.
9Guía a los humildes para que hagan lo correcto;
les enseña su camino. (Salmo 25:8-9, NTV)
En nosotros y en ellos, debe prevalecer una actitud como la del cobrador de impuestos y no como la del fariseo:
9Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás: 10«Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos. 11El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración:“Te agradezco, Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos! 12Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”.
13»En cambio, el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba, sino que golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”. 14Les digo que fue este pecador —y no el fariseo— quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados». (Lucas 18:8-14, NTV)
Es el momento de que los pastores que acompañaron a la familia Morales en la campaña, hoy más que nunca puedan ministrarles a todos como familia y buscar allí la restauración de Dios:
13¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. 14¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. 15Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.
16Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. (Santiago 5:13-16, NTV)
Estos días serán difíciles, pero para quienes confían en Jesús, no son días sin esperanza en medio de la disciplina del castigo y el proceso legal:
1Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. 2Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe.Debido al gozoque le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.3Piensen en toda la hostilidad que soportó por parte de pecadores,así no se cansarán ni se darán por vencidos. 4Después de todo, ustedes aún no han dado su vida en la lucha contra el pecado.
5¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo:
«Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor
y no te des por vencido cuando te corrija.
6Pues el Señor disciplina a los que ama
y castiga a todo el que recibe como hijo».
7Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca fue disciplinado por su padre? 8Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos. 9Ya que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, entonces, ¿acaso no deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así vivir para siempre?
10Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron, pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. 11Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella.
12Por lo tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y fortalezcan sus rodillas debilitadas. 13Tracen un camino recto para sus pies, a fin de que los débiles y los cojos no caigan, sino que se fortalezcan. (Hebreos 12:1-13, NTV)
¡Qué prevalezca el Estado de Derecho, que se cumpla la ley y que nuestros corazones no se contaminen con atribuirnos justicia que no nos corresponde y juicio que no es prerrogativa nuestra emitir!
14Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga.15Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. 16Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo!
17Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas. 18Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos.
19Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras:
«Yo tomaré venganza;
yo les pagaré lo que se merecen»,
dice el Señor.
20En cambio,
«Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer.
Si tienen sed, dales de beber.
Al hacer eso, amontonarás
carbones encendidos de vergüenza sobre su cabeza».
21No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien. (Romanos 12:14-21, NTV)
12¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?
Límpiame de estas faltas ocultas.
13¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente!
No permitas que estos pecados me controlen.
Entonces estaré libre de culpa
y seré inocente de grandes pecados.
14Que las palabras de mi boca
y la meditación de mi corazón
sean de tu agrado,
oh Señor, mi roca y mi redentor. (Salmo 19:12-14, NTV)
Siempre, siempre, siempre, ¡hay esperanza!

Entre el Árbol del Oakland y el Corcovado de Cayalá


Esta ha sido una semana agitada alrededor de dos sucesos comerciales en la Ciudad de Guatemala que han generado revuelo en redes sociales.

El primero suceso tiene que ver con la instalacion de un árbol navideño en Oakland Mall patrocinado por la prestigiosa marca de joyería de cristal Swarovski y el segundo suceso tiene que ver con la campaña “White Weekend Trip” de Paseo Cayalá en donde se utilizó la imagen del Cristo de Corcovado ubicado en Río de Janeiro, Brasil. Read More

La Reforma que sigue pendiente 499 después


05c69f81cffdecc4353988c0830f7425Este próximo 31 de octubre se marcan 499 años del día cuando un valiente monje agustino, convencido de que podía desde adentro traer los cambios a la institución a la que había dedicado su vida que la hicieran más fiel a su llamado original y al mensaje que busca transmitir, enseñar y defender.

En aquella iglesia en Wittenberg, Martín Lutero clavó sus 95 tesis con un objetivo: hacer públicas sus ideas para poder debatirlas y buscar los cambios que en ese momento tan complejo de la historia, la Iglesia –como institución universal- necesitaba. Su intención no era crear una nueva iglesia o denominación. Lutero creía que Roma no estaba enterada de lo que Tetzel estaba haciendo con la venta de indulgencias y eso le indignó y por eso alzó la mano. Lo que sucedió ese día tomó la fuerza de una pequeña bola de nieve rodando en la cima del Everest y creó una avalancha que fue imposible detener. Si bien se marca el comienzo de la Reforma el 31 de octubre de 1517, quizás fue el día que finalizó la Dieta de Wörms -17 de abril 1521-, que marcó el cisma y trazó la ruta que el protestantismo siguió hasta nuestros días, casi 500 años después.

De allí para acá el escenario es muy distinto. El cristianismo –católico, protestante y ortodoxo- tiene alcance global y las relaciones entre estas tres grandes expresiones de la fe son más amigables. Existe un espíritu de colaboración por causas comunes como la dignidad de la persona humana, la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural y de la familia y el matrimonio. Además, doctrinalmente el espacio de diálogo es más abierto y sano. Documentos como la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación –firmada en 1999 por el Vaticano y el liderazgo Luterano de Alemania- muestran esa voluntad entre la Iglesia Católica y algunos grupos protestantes como los Luteranos, de encontrar puntos en común e intentar cerrar heridas antiguas. Por supuesto, hay aún muchos temas de fondo que hace falta dialogar y hemos de aceptar que en varios va a ser muy difícil llegar a acuerdos o posiciones comunes. En eso, hemos de confiar en la gracia de Dios y Su guía a través del Espíritu Santo. Sin embargo, no son esos puntos pendientes los que quiero tratar en este artículo.

Cuando Lutero clavó sus 95 Tesis, su primer enunciado reza lo siguiente: “1. Cuando nuestro señor y maestro Jesucristo dijo “haced penitencia”, quiso decir que toda la vida de los fieles fuese penitencia.” En este contexto, para Lutero la palabra “penitencia” significa “arrepentimiento”, por lo que para él, la distintiva principal de la vida cristiana es el arrepentimiento continuo [1], lo que implica reconocer los pecados y volver continuamente a la Cruz para recibir perdón y esperanza.

De ese anhelo central de Lutero que debía ser la guía para la Iglesia que él buscaba reformar, poco queda dentro del protestantismo del siglo 21. Nunca fue tan cierto y tan necesario tomar en serio el viejo adagio de los primeros reformadores: “Ecclesia reformata semper reformanda et secundum verbum Dei” –“Iglesia reformada, siempre reformándose, y de acuerdo a la palabra de Dios.” Vivimos en una época en donde el espíritu de la Reforma se ha diluido en la cultura del entretenimiento, donde la doctrina se sacrifica en aras de la “relevancia”, donde se llenan las conferencias de “liderazgo” y nunca se realizan conferencias de “servicio” y dónde el Evangelio de Jesucristo ha sido sustituido por el engaño del falso “Evangelio de la Prosperidad”.

Han pasado 499 años y la Reforma es más necesaria que nunca…pero no para dividir, sino para que la Iglesia Protestante…la Iglesia Evangélica, se reencuentre con aquellas 5 grandes ideas que le dan su razón de ser y el mensaje que se ha de predicar:

  1. Sola Scriptura: La centralidad de la Biblia como Palabra inspirada, inerrante e infalible de Dios como máxima autoridad y guía para la fe y vida cristiana. No podemos seguir reduciendo la Biblia a tweets y memes de versículos sacados fuera de contexto.
  2. Solus Christus: La centralidad de la Persona, vida, obra, sacrificio, resurrección y ascensión de Jesús como foco central de la vida y enseñanza cristiana. Debemos cuidarnos de la cultura de “celebridades” cristianas, de nuestra obsesión por el liderazgo y de crear “magisterios paralelos” colocando a pastores, predicadores o autores por encima de Jesús.
  3. Sola Fide: Nuestra salvación es únicamente a través de la fe. El moralismo y legalismo que busca agregar a nuestra fe cualquier obra o coartar la libertad y responsabilidad de cada cristiano es contrario al Evangelio.
  4. Sola Gratia: Nuestra salvación es únicamente a través de la gracia, expresada a través del sacrificio de Jesús en la Cruz, cuando murió en nuestro lugar para pagar el precio por nuestros pecados.
  5. Soli Deo Gloria: Como cristianos, vivimos para la gloria de Dios. Nuestras vidas han de reflejar gratitud a Dios, adoración genuina hacia Él y evitar la búsqueda de gloria personal y medir el “éxito” de la iglesia usando los mismos criterios con los que se mide el éxito de una empresa u organización humana cualquiera.

Poco a poco se ven luces dentro del movimiento evangélico de Guatemala que buscan retomar la asignatura pendiente de la Reforma en nuestro país. Tenemos una gran tarea por delante, pero confiamos en la gracia y soberanía de Dios para ver un nuevo, más brillante y glorioso amanecer. En palabras de los reformadores del siglo XVI: “Post tenebras, lux” – “Después de las tinieblas, luz”.

Si hemos de impactar Guatemala de una manera que nos ayude a echar raíces profundas de fe, esperanza, libertad y amor, como evangélicos tenemos la ardua tarea de empezar a hacer esto en casa. ¡Ánimo, Dios ha estado, está y estará con nosotros en esto!

[1] Mateo 4:17

La Fatal Arrogancia del Aborto


provida_mairenaEsta semana, el medio de comunicación digital Nómada, publicó una nota de Lucía Canjura titulada “Nadie quiere abortar”.  El artículo intenta presentar argumentos en favor del aborto buscando hacer la decisión y los valores y ética que la sustentan, algo totalmente relativo y sujeto a las circunstancias, sin anclaje alguno en la realidad objetiva de la dignidad de la persona humana -nacida y no nacida-.

Anclado en el necio ataque a la religión y a nuestra cultura, construye sus argumentos sobre la postura ética de que “lo bueno es lo que se siente bien o conviene en el momento en el que estoy” y que las razones de la exclusión de los más pobres en el país están construídas sobre estas bases culturales y no sobre un sistema legal y político diseñado para coartar las verdaderas libertades de todos los guatemaltecos.

Es importante comprender que la mayoría de mujeres que recurren a abortos ilegales, o a quienes se les niega cuando lo requieren, vienen de un contexto de pobreza. En Guatemala, y muchos países como el nuestro (pobres, moralistas, fundamentalistas religiosos y machistas), el sistema legal se encarga de dejar sin opciones a los más pobres, especialmente a las mujeres.

Es interesante ver, sin embargo, que Lucía acepta la realidad de que dentro del vientre de toda madre, lo que hay es una persona.  Sin embargo, Lucía parece creer en un mundo determinista en donde como personas, somos producto estrictamente de nuestras circunstancias, sin posibilidad alguna de superación en el caso de no haber nacido en alguna cuna privilegiada.

Estoy de acuerdo con esto. Es una verdad irrefutable que hay una personita creciendo dentro de ti que no tiene la culpa de nada. No sabe si es producto de una violación o de un descuido. No sabe si cuando nazca va a tener un hogar, ni si su mamá va a poder darle de comer. Ese bebé no sabe si va a poder ir al colegio o si va a tener que trabajar desde pequeño. No sabe si va a ser víctima de violencia sexual como su mamá, su abuela y las otras mujeres de su familia. Tampoco sabe si lo van a querer.

Reconozco un punto válido que debe llamarnos a la reflexión.  Existe una diferencia entre cuna cultura integral de vida y una limitada a la defensa de que el bebé no nacido pueda nacer sin que como personas podamos solidarizarnos con la mamá y el bebé para apoyarle en su crecimiento y desarrollo.  Este ha sido parte del llamado de la Iglesia y, por supuesto, de la familia.

5Padre de los huérfanos, defensor de las viudas,
este es Dios y su morada es santa.
6Dios ubica a los solitarios en familias;
pone en libertad a los prisioneros y los llena de alegría.
Pero a los rebeldes los hace vivir en una tierra abrasada por el sol. (Salmo 68:5-6, NTV)
3»Hagan justicia al pobre y al huérfano;
defiendan los derechos de los oprimidos y de los desposeídos.
4Rescaten al pobre y al indefenso;
líbrenlos de las garras de los malvados. (Salmo 82:3-4, NTV)
8Luego Zacarías recibió este mensaje del Señor: 9«El Señorde los Ejércitos Celestiales dice: juzguen con imparcialidad y muestren compasión y bondad el uno por el otro. 10No opriman a las viudas ni a los huérfanos ni a los extranjeros ni a los pobres. Tampoco tramen el mal unos contra otros. (Zacarías 7:8-10, NTV)
8Aquellos que se niegan a cuidar de sus familiares, especialmente los de su propia casa, han negado la fe verdadera y son peores que los incrédulos. (1 Timoteo 5:8, NTV)
Lucía asume, sin embargo, que ipso facto -y aparentemente con un infalible conocimiento del futuro de estas mujeres y niños- que sus vidas han sido “destrozadas” sin aparente remedio o posibilidad de redención.
A mí parecer, es una irresponsabilidad tomar una postura tan radical como la de oponerse rotundamente al diálogo en torno a la despenalización del aborto, dándole la espalda no sólo a las miles de niñas, adolescentes y mujeres cuya vida es destruida con un embarazo forzado, también a los hijos productos de esa violencia.
No debemos pecar de inocentes y hacer la vista gorda a las dificultades que una niña, adolescente o mujer que haya resultado embarazada tendrá y que su hijo o hija puedan llegar a tener.  Aquí es donde la cultura integral de vida debe movernos a la solidaridad y a reconocer la dignidad de cada una de las personas involucradas en esto.  Lo que no podemos hacer es de entrada condenarlas al fracaso, haciendo arrogantes afirmaciones acerca de futuros que no conocemos.  Un hijo o hija es siempre una posibilidad, un “sí” al futuro, una declaración de fe, una oportunidad de un futuro distinto:
3Los hijos son un regalo del Señor;
son una recompensa de su parte.
4Los hijos que le nacen a un hombre joven
son como flechas en manos de un guerrero.
5¡Qué feliz es el hombre que tiene su aljaba llena de ellos!
No pasará vergüenza cuando enfrente a sus acusadores en las puertas de la ciudad. (Salmo 127:3-5, NTV)
Más triste aún es el argumento de la autora de este artículo de que prohibir el aborto -en defensa de que se le arrebate de manera violenta la vida a la persona que está dentro del vientre de la mujer- es “violencia de género”.   Me pregunto, ¿no sufre de la misma violencia la niña que se está gestando al ser brutalmente asesinada dentro del lugar más seguro que podría tener, el vientre de su madre?   Adicional a eso, la definición de Lucía de “libertad” es tan escueta que la resume a una simplista visión de “vivir libres de obstáculos para hacer lo que se nos de la gana”.  Se le olvida a Lucía que “el respeto al derecho ajeno (en este caso, del bebé no nacido) es la paz” y que “mi libertad termina donde comienza la de mi vecino (nuevamente, en este caso, la libertad del bebé no nacido)”.
El problema es decirle a una mujer que no tiene derecho sobre su vida y su cuerpo, y que tiene que sacrificarse por alguien más, despojándola de toda decisión y libre albedrío. Eso es violencia de género porque a los hombres no les pasa (sí, por razones biológicas,pero no les pasa); violencia de género perpetrada por el Estado.
Lucía no defiende la libertad, ella defiende un infantil y egoísta libertinaje de hacer lo que se me da la gana y que no hay precio lo suficientemente alto para mi “felicidad”, especialmente si eso implica quitarme del camino a otra persona que me estorba….en este caso, mi hijo o hija.
Si somos objetivos, la penalización del aborto es una violación a la libertad de una persona a escoger el tipo de vida que desea vivir, es una violación de los Derechos Humanos, tanto como lo es el genocidio o la esclavitud.
Pareciera ser que a Lucía se le olvidó lo que afirmó tan tajantemente al inicio del artículo, la “verdad irrefutable” que dentro del vientre lo que hay es una persona, y como tal, sujeta de la misma dignidad que su madre y sujeta de los mismos derechos -especialmente el derecho a la vida- y a la posibilidad de elegir libremente el destino de su vida.
La despenalización del aborto debe de ir de la mano con aceptar que la educación sexual integral ya es parte del currículo aprobado por el Ministerio de Educación, cuya obligación es impartirla efectivamente. Se trata de brindar a los estudiantes, no sólo la información sobre las enfermedades y riesgos de tener una vida sexual activa, sino el espacio para hablar de la sexualidad como una parte importante para su desarrollo y plenitud. También es importante aprobar e implementar políticas que aseguren la disponibilidad de métodos de planificación familiar gratuitos para todos, porque no todos los guatemaltecos tienen los medios para costearse pastillas anticonceptivas y condones.

Un experimento realizado por la Universidad de Washington, en Estados Unidos, reveló que el acceso a métodos anticonceptivos redujo el número de abortos (legales) en un 40%. Esto, sumado al conocimiento de cómo usar efectivamente estos métodos anticonceptivos, podrían tener un enorme impacto en el número de embarazos no deseados y reducir el número de abortos ilegales y peligrosos que se llevan a cabo actualmente. Podría salvarle la vida a muchísimas niñas y adolescentes y darles la opción de tener un futuro distinto, uno mejor.

Para prevenir abortos necesitamos hacerlos legales y regularlos. Necesitamos poder dialogar sobre el tema sin censuras, sin evadirlo o tacharlo de inmoral. Tenemos todavía mucho de qué hablar sobre nuestros derechos sexuales y reproductivos, pero hay que entender que no se trata de un debate moral, sino de una necesidad urgente de políticas de salud pública, porque mientras el sexo siga siendo tabú, seguiremos siendo más vulnerables las mujeres.

Guatemala necesita más y necesita algo mejor.  Construir una cultura de vida anclada en la inviolable dignidad de toda persona humana -nacida y no nacida- no es fácil, pero es una tarea que no depende del gobierno sino de cada uno de nosotros.  La realidad de la violencia sexual debe atacarse de manera integral, con un fuerte y creíble sistema de justicia que persiga y castigue de manera pronta y ejemplar a quienes sean hallados culpables de estos hechos (sean quienes sean, hombres o mujeres), pero principalmente, se necesita de la reconstrucción de la fibra moral de cada uno de nosotros.  Esa fibra moral no la construye el gobierno con leyes, políticas o programas.  Esa fibra se construye en el seno de cada familia y con el auxilio de instancias privadas y voluntarias -la Iglesia, el comité de vecinos, el grupo en casa, instituciones educativas y culturales, etc- que se dediquen y sacrifiquen en favor de la formación de hombres y mujeres libres, responsables y virtuosos.

Esto solo se construye con libertad y con esperanza en el futuro.  Condenar la vida de las mujeres y niños a un futuro destruido es arrogante y pero aún, deshumanizante.

Desayuno Nacional de Oración, Laicismo y Jimmy


No cabe duda que en esta etapa de la historia en la que estamos viviendo y en particular, en la Guatemala conectada a redes sociales, cualquier cosa que se haga, diga o se deje de decir o hacer, en particular por un funcionario público, tiene el potencial de estallar en mil distintas direcciones.  Es evidente también que -al menos en redes sociales y empujada también por muchos medios de comunicación digitales que han surgidos en los últimos 2-3 años- en Guatemala existe un particular prejuicio e animosidad en contra de la expresión evangélica del cristianismo.

El día de ayer en un hotel de la capital se llevó a cabo -por tercer año consecutivo- el Desayuno Nacional de Oración– organizado por Guatemala Próspera y concurrido por reconocidos funcionarios públicos, líderes religiosos (particularmente evangélicos) y otras personalidades representativas de diversos sectores sociales, así como la visita de un miembro del Senado de Estados Unidos.  Ya de todos, o de muchos, son conocidas las anécdotas del evento y cualquier guatemalteco conectado a redes sociales o que leyó algún periódico hoy, estará enterado de la diversidad de opiniones y reacciones a lo acontecido.

Quisiera compartir algunas reflexiones al respecto del evento para motivar una discusión más profunda y abierta del tema.  Antes de hacerlo, quisiera aclarar algunos puntos para aclarar desde dónde estoy partiendo en mi reflexión:

  1. No asistí al evento, así que tomo como base de mi reflexión lo que en los medios se citó del evento.
  2. No tengo relación directa con Guatemala Próspera.  Tengo el gusto de conocer a muchas de las personas que allí trabajan y por quienes tengo gran admiración y aprecio, a pesar de que no necesariamente comparto la manera en que la organización trabaja.

Aquí mis reflexiones:

1. Del evento en general:

  • Es muy importante entender que este evento fue organizado por una entidad privada y no lucrativa que busca aportar -desde su particular visión de Guatemala- al desarrollo del país.
  • El evento no lo organiza una iglesia, ni mucho menos podríamos afirmar que es representativo de toda la iglesia evangélica en Guatemala.  
  • Tampoco es un evento realizado ni mucho menos financiado con dinero del erario público.  Cosa distinta es el Te Deum que en los últimos traspasos de mando ha adquirido un carácter oficial y que he cuestionado en este mismo foro.
  • Al evento asistieron las personas invitadas de manera voluntaria, sin que existiera obligación alguna por hacerlo, de manera que en el libre ejercicio de su consciencia y de acuerdo a lo que sus agendas particulares permitieran, quienes fueron, fueron porque quisieron y porque pudieron.
  • Quizás lo que sí me preocupó del evento es lo mediático que fue.  Dentro de lo sacro que contiene la idea de que personas con ideas afines se reúnan a orar por el país, existe ese elemento de intimidad que siento se vulnera al exponer a todos los medios expresiones de vida que si bien tenemos todo el derecho de manifestarlas públicamente y sin vergüenza alguna, no deben reducirse a generadoras de likes, tweets y titulares de prensa.  Algo nos habló Jesús de la importancia de la intimidad en la oración (Mateo 6:5-15).

2. Del Laicismo Chapín

  • En varios medios, a través de varios analistas y también en la opinión de varios lectores en redes sociales, se hizo reiteradas alusiones a:
    • Guatemala es un “Estado Laico”
    • “Dios y la política no se mezclan”
  • Es importante aclarar que en nuestra Constitución Política de la República de Guatemala nunca se define a Guatemala como “Estado Laico”.  De hecho, en el preámbulo se hace una invocación al nombre de Dios (es una invocación algo vaga, pero es lo que está escrito allí) y ciertos artículos defienden derechos fundamentales ligados a la libertad de consciencia, culto y religión:
    • Artículo 33: Derecho de reunión y manifestación
    • Artículo 34: Derecho de asociación
    • Artículo 35: Libertad de emisión del pensamiento
    • Artículo 36: Libertad de religión
    • Artículo 37: Personalidad jurídica de las iglesias
  • Para ser más precisos, debemos de hablar más de un gobierno laico que de un Estado laico, y por ende, de la correcta separación Iglesia/Gobierno como parte de la sana laicidad del gobierno (algo que la Doctrina Social de la Iglesia Católica ha sabido expresar muy bien, particularmente desde el pontificado de Pio XII, pasando por el Vaticano II, Juan Pablo II y Benedicto XVI).
  • De esa cuenta, se debe distinguir muy claramente entre “laicidad” y el peligroso “laicismo” que se promueve en Guatemala, particularmente desde la Asociación de Humanistas Seculares de Guatemala y que también critiqué en este foro. El laicismo busca privatizar la fe y la religión y relegarla únicamente al plano individual y privado, sin lugar en la plaza pública.  El laicismo pide que las personas que quieran llevar sus ideas a la plaza pública -sean funcionarios públicos o no- dejen de lado sus convicciones y actúen contrario a los dictados de su consciencia y la cosmovisión que la formó.  El laicismo al final termina siendo deshumanizante y nos deja con grandes vacíos éticos y morales.
  • El laicismo busca limitar derechos inalienables de cada ser humano al buscar restringir su vida y expresión religiosa que, por definición, tiene un carácter personal y privado, pero también a su vez público y social por el impacto que tienen en su relación con todas las personas de la sociedad.

3. De Jimmy

  • Jimmy no es el presidente de Guatemala, Jimmy tiene el trabajo de ejercer la presidencia de Guatemala.  Esa es una distinción fundamental porque en definitiva, no podemos definir ni reducir a Jimmy a lo que el hace como trabajo.  Sin embargo -y en palabras de él mismo- Jimmy sí es cristiano.  Su esencia como persona la define allí y es allí donde él encuentra su identidad.  En ese sentido, es perfectamente legítimo que en un evento privado y el el libre ejercicio de sus derechos ciudadanos (garantizados por la Constitución), Jimmy pueda expresar de manera pública su fe en su calidad de hombre cristiano y ciudadano en el pleno ejercicio de su calidad como tal.  Jimmy no está imponiendo su fe a nadie ni está obligando a nadie a escucharle, ni mucho menos usando fondos públicos para eso.  Jimmy está actuando conforme a los dictados de su consciencia y como diría Martín Lutero cuando fue juzgado en la Dieta de Wörms, “…no es sabio ni prudente ir contra los dictados de la consciencia.”
  • Las sospechas de las lágrimas de Jimmy no deben tomarse a la ligera.  Como actor que es, es comprensible que se sospeche de alguien que ha sido entrenado para poder llorar “bajo demanda”.  Sin embargo, tampoco es prudente juzgar intenciones cuando nosotros mismos no tenemos la capacidad de conocer qué es lo que pasa por su mente o qué hay en su corazón.  Solamente Dios puede juzgar eso y es ante Él que tendrá que comparecer Jimmy y rendir cuentas.  No es nuestro lugar juzgarlo por eso y de un mal juicio, construir una narrativa que solo llene nuestros corazones de amargura sin fundamento.
  • Ahora, de Jimmy si me preocupó escuchar la parte final de su discurso (ver video aquí) en el que, dentro del contexto de la reforma fiscal que está impulsando, afirmó que es “más bienaventurado dar que recibir”.  Es preocupante ver la manipulación del texto bíblico para el propósito de defender un alza de impuestos.  Los impuestos no son ofrendas o donaciones, sino que son extraídos usando la fuerza y poder coercitivo del gobierno de la bolsa de cada guatemalteco y guatemalteca que trabaja y produce.  Me preocupa también que se ponga al lado de Melquisedec -quién es figura de Jesús en la Biblia-.
  • Confío en la soberanía de Dios y en la obra que Él esté haciendo en la vida de Jimmy. Espero de verdad que ilumine su camino, fortalezca su fe en Él solamente, aclare en su mente y corazón Su Palabra y en Su Presencia pueda encontrar gracia y el socorro oportuno que necesite.

Al final, queda como un evento más para la historia en la que como cristianos debemos sentarnos a reflexionar de cuál debe ser nuestro aporte a la nación y cómo es la mejor forma de poderlo hacer.  Quiero creer en las sanas y honestas intenciones de todos los que participaron en el evento.  No dudo que Dios escucha nuestras oraciones y que puede transformar nuestro país.  Lo que sí quisiera proponer es que nos alejemos de tanta pompa y circunstancia en eventos como estos y podamos hacerlos de manera más discreta, más humilde y en plena intimidad y comunión con Dios y entre hermanos y hermanas en la fe.

Banderas e Iglesias


El pasado 13 de junio de 2016, el diario El Periódico reportó sobre el posible uso de dinero de dudosa procedencia para la compra de la bandera de Guatemala y el asta que hasta el día de hoy, ondeaba en el nuevo edificio de la iglesia Casa de Dios.

El escándalo no se hizo esperar y conforme avanzó la semana con la cobertura de los casos de “cooptación del Estado” y “la cooperacha”, la noticia de ese día tomó fuerza propia.  Como reacción a la presión, el 16 de junio Casa de Dios emitió el siguiente comunicado.

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Comunicado Casa de Dios 16/6/2016

Este primer comunicado, a mi juicio, demuestra una actitud abierta y la disposición del equipo de Casa de Dios de cooperar con las autoridades y esclarecer la situación.

Posterior a eso, el día de ayer 17 de junio se comunicó la decisión de quitar la bandera y el asta físicamente y de esa manera, entregar al MP las pruebas necesarias para la investigación.

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Comunicado Casa de Dios 17/6/2016

De nuevo, otra decisión que va en la línea correcta y que demuestra un compromiso sincero con el país y la necesidad de que el debido proceso funcione.

Quizás lo que más debe llamar nuestra atención de esta situación es la complejidad de las relaciones que cualquier iglesia y/o líder eclesiástico -católico, evangélico o de cualquier otra denominación o religión- deba o pueda tener con las autoridades civiles electas -ya sea a nivel nacional o a nivel municipal-.

Para los líderes con alto nivel de exposición así como para las congregaciones grandes, la complejidad es mayor por el potencial nivel de influencia y alcance que pueden tener.  Para los políticas -especialmente en tiempo de elecciones- la tentación a buscar generar apoyo a través de la influencia de los líderes religiosos o de congraciarse con cierto porcentaje de la población a través de oportunidades fotográficos con otros personajes de influencia a nivel nacional es muy grande.

En Guatemala, vemos la importancia que llevarse bien con la iglesia católica y evangélica tiene para los políticos, algo que vemos en su más alta expresión en las ceremonias del Te Deum (actividades que he cuestionado en este blog antes) que con su carácter casi oficial, hacen evidente el alto nivel de influencia política que tiene el cristianismo en Guatemala….al menos por ahora.

Como institución, la Iglesia tiene una responsabilidad cívica que cumplir al poder asumir su responsabilidad profética para la denuncia de aquellos grandes males que afectan a los ciudadanos: corrupción, pobreza, injusticia y cualquier otro mal que atente contra la dignidad de la persona humana, la verdad, la vida y la libertad.

Por el otro lado, un ministro cristiano -católico, ortodoxo o evangélico- tiene una responsabilidad pastoral hacia los miembros de su congregación, sin importar quienes sean -incluso si estos ocupan cargos de alta incidencia pública-. Esta responsabilidad es algo que no se puede evadir o evitar y que debe asumirse con carácter, humildad y prudencia.

Vemos esto reflejado en la Biblia ejemplificado a través de distintas historias y narrativas, por ejemplo:

  1. La confrontación del profeta Natán al rey David por su culpabilidad en el adulterio con Betsabé y el asesinato de su esposo (2 Samuel 12 y Salmo 51).
  2. La denuncia profética del profeta Miqueas a un sistema y nación sumidos en la corrupción.
  3. La confrontación de Juan el Bautista a Herodes por su inmoralidad (Mateo 14).
  4. Defensa y testimonio de Pablo ante Félix, Festo y Agripa (Hechos 24 al 26).

Creo que a la luz de los acontecimientos recientes y con el ánimo de ver hacia el futuro, la Iglesia en Guatemala, a través de la acción libre y responsable del liderazgo de las distintas iglesias locales -y con una firme exigencia e incluso fiscalización de los miembros activos de las distintas congregaciones- debe replantear la manera en que busca relacionarse con las autoridades civiles de la nación.

¿De qué manera puede hacer esto fielmente y evitar caer en malos entendidos y/o mal interpretaciones de sus acciones y relación con políticos y funcionarios públicos?

  1. Un fuerte compromiso con la prédica y enseñanza del Evangelio.  Debemos recordar que el Evangelio nos llama a dos acciones muy concretas: el arrepentimiento y la fe. En tiempos de escándalos y corrupción, el llamado al arrepentimiento y la fe para todos los creyentes y no creyentes de parte de la Iglesia es un llamado que no podemos hacer de lado.
  2. La activa defensa de la dignidad y valor de la persona humana y la búsqueda de la protección de la misma de cualquier acción –especialmente aquellas que vienen a través de la legislación y el poder coercitivo del gobierno– que puedan atentar contra ella.
  3. La resistencia activa y la disciplina para miembros de las congregaciones locales -sin importar el puesto o función pública o privada de liderazgo que tengan en el gobierno o en cualquier otro sector- que caigan en pecado, con el objetivo de restaurar al pecador en su relación con Dios, con otros y con su iglesia local.
  4. La enseñanza y preparación de la congregación en temas de incidencia pública desde una sana perspectiva bíblica, evitando caer en la retórica de las campañas o de un mal uso de la Biblia en campañas donde se busca generar consciencia y/o influencia.
  5. Defender el derecho de los funcionarios públicos y líderes en otros ámbitos de la actividad privada que son miembros de congregaciones locales a su libertad de culto y de vivir de acuerdo a los dictados de su consciencia formada e iluminada por la fe. Aquí es crucial que los pastores sean precisamente eso, pastores y que cumplan con su rol y función pastoral en el cuidado y discipulado de los miembros de las congregaciones que sirven.
  6. Evitar pronunciamientos públicos y mediáticos en favor de actores privados o públicos que puedan poner en entredicho la credibilidad de la Iglesia.
  7. Abstenerse de apoyar iniciativas de ley que atenten contra la libertad religiosa en Guatemala y afecten la credibilidad de la Iglesia y le den al gobierno la oportunidad de usurpar funciones legítimas de la familia y la iglesia:
    1. Propuesta de “Día Nacional de Oración”
    2. Propuesta de “Enseñanza Obligatoria de la Biblia en Escuelas y Colegios”
  8. Evitar el uso y/o tráfico de influencias con funcionarios públicos a cualquier nivel (tanto miembros como no miembros de sus congregaciones) para la obtención de privilegios que favorezcan cualquier iniciativa y/o proyecto de la iglesia (construcciones, proyectos educativos, proyectos mediáticos, etc.).

La experiencia de Casa de Dios debe ser una lección para todos.  Hemos de agradecer la humildad y disposición de sujetarse y acatar la ley.  Esperemos todo se esclarezca bien y si hay personas involucradas en actos contrarios a la ley (ver avances de la investigación al 26/6/2016 aquí y aquí), que puedan someterse a las autoridades y desde allí, dar testimonio de Jesús.

Como cristianos que no somos miembros de esa iglesia, estemos o no de acuerdo con su forma de trabajar o incluso, que tengamos puntos fuertes de diferencia doctrinal, nuestro trabajo es extender gracia y no caer en la tiranía de la opinión pública que juzga y condena sin esperar el debido proceso.  Confiemos en el debido proceso y sobre todo, en la soberanía de Dios sobre todas las cosas.  Todas estas situaciones son parte de nuestro proceso de santificación y por eso, deben llenarnos de esperanza porque nos ayudan a ser moldeados cada día más a la imagen de Jesús.