Una Dosis de Sobriedad (Cortesía de Kempis)

buscad-al-senor-con-alegria-orarQue debemos entender en cosas bajas cuando cesan las altas

Hijo, no puedes estar de continuo en el ferviente deseo de las virtudes, ni en el más alto grado de la contemplación.  Necesario es, por la corrupción del pecado original, que desciendas algunas veces a cosas bajas y también a lleva la carga de esta vida, aunque te pese. En tanto que traes el cuerpo mortal, enojo sentirás y pesadumbre de corazón.  Por eso conviene gemir muchas veces estando en la carne por el peso de la carne;  porque no puedes ocuparte perfectamente en los estudios espirituales y en la divina contemplación.

Cuando así te hallares grave, conviene que tomes obras exteriores y que te recrees en buenos actos, esperando mi venida con firme confianza.  Y sufre con paciencia el destierro y la sequedad del espíritu hasta que otra vez yo te visite y seas librado de toda congoja.

Yo te haré olvidar los enojos y haré que goces de gran reposo interior.  Yo extenderé ante ti los prados de las Escrituras, para que, ensanchando tu corazón, corras la carrera de mis mandamientos y digas: “No son iguales las pasiones de este tiempo en comparación de la gloria que nos será manifestada.” (Romanos 8:18)

(“La Imitación de Cristo” -tratado tercero, capítulo LVI)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s