¿Es necesario un “Te Deum”?


5fd678c9-ef5c-4415-afce-525b737a09f7_749_499Este pasado 14 y 15 de enero, como parte de los actos públicos de traspaso de mando al presidente Jimmy Morales, el vice presidente Jafeth Cabrera y el gabinete del ejecutivo, así como alcaldes y diputados, se celebraron una serie de ceremonias religiosas públicas que hoy ya la mayoría conocemos como los “Te Deum”.

En el caso del presidente Morales y el vice presidente Cabrera, ambos participaron -en compañía de sus distinguidas esposas y otros invitados importantes- de las ceremonias organizadas por la Iglesia Católica presidida por Monseñor Oscar Vian y por la Iglesia Evangélica representada en esta ocasión por el pastor Jorge H. López.  Una ceremonia se realizó en la Catedral Metropolitana y la otra en la Mega Frater.

No es la primera vez que se realizan estas ceremonias y han sido eventos importantes para los cambios de gobierno, especialmente desde que se agregó una ceremonia evangélica que de alguna u otra forma, busca representar a la alta proporción de cristianos evangélicos en el país (al menos un 40%).

Por supuesto, estas ceremonias no están libres de controversia dado que hay quienes abogan, desde una postura “laicista” por una separación Iglesia-Estado que pretende anular la consciencia y vida religiosa de los funcionarios públicos reduciéndola a una esfera “privada” que pretende separar esa parte de su vida de su trabajo como funcionarios, algo que, por supuesto, es imposible si una persona busca ser consistente y fiel a aquellos principios que son centrales y que gobiernan su toma de decisiones.  Para los laicistas, un Te Deum es una invasión de la Iglesia sobre asuntos de Estado y por ende, no debería realizarse.  Personalmente, no comparto la motivación laicista para cuestionar la necesidad de realizar un Te Deum.

Sin embargo, como cristiano, considero que vale la pena considerar si es necesario o no realizar estas ceremonias y hacer de ellas un evento público e incluso, mediático.  Desde mi perspectiva, no considero que el Te Deum sea un evento necesario porque contraviene algunos principios bíblicos que debemos considerar:

  1. Podemos buscar la bendición y la guía de Dios sin necesidad de recurrir a “autoridades” religiosas que incluso, son ajenas a nuestra vida individual y familiar de fe.  Una reunión más discreta, sin necesidad de medios de comunicación y discursos, puede ser mucho más profunda y transformadora que un acto de la envergadura de los que se realizaron.  Recordemos las palabras de Jesús:
    • 5»Cuando ores, no hagas como los hipócritas a quienes les encanta orar en público, en las esquinas de las calles y en las sinagogas donde todos pueden verlos. Les digo la verdad, no recibirán otra recompensa más que esa. 6Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado. Entonces, tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará.
      7»Cuando ores, no parlotees de manera interminable como hacen los seguidores de otras religiones. Piensan que sus oraciones recibirán respuesta solo por repetir las mismas palabras una y otra vez. 8No seas como ellos, porque tu Padre sabe exactamente lo que necesitas, incluso antes de que se lo pidas. 9Ora de la siguiente manera:
      Padre nuestro que estás en el cielo,
      que sea siempre santo tu nombre.
      10Que tu reino venga pronto.
      Que se cumpla tu voluntad en la tierra
      como se cumple en el cielo.
      11Danos hoy el alimento que necesitamos,
      12y perdónanos nuestros pecados,
      así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros.
      13No permitas que cedamos ante la tentación,
      sino rescátanos del maligno. (Mateo 6:5-13, NTV)
  2. Si como evangélicos creemos en el “sacerdocio de todos los creyentes”, entonces podemos confiar en que nuestra oración en conjunto con nuestra familia e incluso con ministros que sean cercanos a nosotros, es suficiente delante de Dios para escuchar nuestras peticiones, mostrar el pecado en nuestro corazón y movernos a la fe, al arrepentimiento y a la toma de decisiones para hacer las cosas bien:
    • 13¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. 14¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. 15Una oración ofrecida con fe, sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.
      16Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. (Santiago 5:13-16, NTV)
    • 9Pero ustedes no son así porque son un pueblo elegido. Son sacerdotes del Rey, una nación santa, posesión exclusiva de Dios. Por eso pueden mostrar a otros la bondad de Dios, pues él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar en su luz maravillosa. (1 Pedro 2:9, NTV)

Sobre estas líneas, es muy importante y, para mí, mucho más valioso y consistente con una vida que busca mantenerse fiel a la fe en todos los ámbitos en los que se desenvuelve, reconocer las palabras de Jimmy al inicio de su discurso de toma de posesión: “Gracias Dios mío, por el privilegio que me has dado de servir a mi pueblo”.  Esas palabras revelan para mí, el corazón de Jimmy respecto a su gestión y esperemos que pueda caminar en esa dirección con el consejo, dirección y discipulado que como creyente necesita y sobre todo, con el soporte moral, emocional y en oración de su señora esposa, doña Patricia de Morales.

No es necesario hacer un Te Deum con toda la parafernalia que las tradiciones católica y evangélica puedan desplegar.  Lo que sí es necesario, es que cada congregación aprenda a orar por sus autoridades y también a hacerse responsables por procurar, a través de las distintas vocaciones de sus miembros, el “bienestar de su ciudad” (ver Jeremías 29). También es necesario por parte del presidente y su equipo de trabajo, así como para cada uno de nosotros, buscar la dirección de Dios en todo lo que hacemos y con ello procurar siempre la Gloria de Dios por sobre todas las cosas.

 

Tranquilo Jimmy, no te toca hacerlo todo


151026-morales-0405_7045b5051ee99a6faa02cc8c0d5473f5-nbcnews-ux-2880-1000¡Tenemos nuevo presidente! Jimmy Morales tomó posesión este pasado 14 de enero de 2016. Electo por la mayoría de personas empadronadas que se acercó a las urnas a votar, el más inesperado de todos los candidatos de esta reciente contienda pasará a una posición única, importante y que seguramente, tendrá impacto en muchas áreas de nuestra nación.

Por si eso fuera poco, la candidatura de Jimmy (al menos a partir de que ganó la primera vuelta) y de manera aún más fuerte a partir de su victoria electoral definitiva, fue secuestrada por el evangelicalismo guatemalteco. Digo “secuestrada” porque sin haberlo buscado, pedido o usado intencionalmente, el liderazgo evangélico de Guatemala lo auto-designó como su “ungido” y las redes sociales parecieran haber respondido de igual forma. Jimmy es evangélico, con estudios de seminario teológico, y a pesar de que no se congrega, ya tiene su círculo de consejeros que buscarán apoyarle en esta nueva aventura.

Lo que debemos tener claro como guatemaltecos, es que Jimmy no será el presidente de los evangélicos, sino que ahora tiene la difícil tarea de, desde el organismo ejecutivo, representar a todos los guatemaltecos y trabajar arduamente para cumplir y hacer cumplir la Constitución Política de la República, documento que, en teoría, nos une como ciudadanos.

El mesianismo con el que se vive la política en Guatemala, aunado a nuestra obsesión por seguir viviendo bajo un “estado benefactor paternalista” hace que muchos de nosotros –cristianos y no cristianos- depositemos demasiada fe y esperanza en las autoridades que hemos elegido. Debemos corregirlo. Ni Jimmy ni su equipo de trabajo, ni el Congreso o el Organismo Judicial deben o tan siquiera pueden cargar con toda la responsabilidad por el destino de Guatemala.

La incertidumbre que rodea a Jimmy en estos momentos pone a tambalear ese mesianismo y es justo en medio de esa incertidumbre que debemos levantarnos y tomar el papel que como ciudadanos nos corresponde. Ahora, la pregunta clave es: ¿cuál es ese papel?

Debemos dejar atrás el espíritu de desconfianza que ha permeado en Guatemala desde que empezaron las protestas en abril de 2015. Cuestionar todo y cuestionar a todos no es sano, constructivo o productivo. Cuestionar a todos y a todo nos hace muy fácil estar en la continua búsqueda de la paja en el ojo ajeno y de evitar la desagradable realidad que es ver hacia adentro.

Si logramos movernos más allá de este marco mental, podremos verdaderamente empezar a contribuir al país siendo fieles y obedientes en el lugar dónde Dios nos ha puesto, con las personas que Dios ha puesto a nuestro alrededor, y cumpliendo con las responsabilidades que nos han sido encomendadas y asignadas. No se trata de buscar la gran solución universal a todos los problemas, sino de comenzar nosotros a vivir en nuestras familias, trabajos, gimnasios, lugares de estudio, lugares de entretenimiento e iglesias con libertad y responsabilidad creando, agregando valor, enseñando, aprendiendo, sirviendo y amando al prójimo. Cada uno es responsable “de su pedacito” y en la medida que tomemos consciencia de eso, podremos aspirar a ver pequeñas señales de progreso y avance pero a la vez entendiendo algo muy importante: vivimos en la tensión del “ya estuvo, pero todavía no”, la realidad del pecado sigue estando presente y las cosas buenas que hacemos no debemos hacerlas como fin en sí mismas, sino como señales que apuntan hacia el Bien Mayor, hacia la esperanza del Evangelio, hacia Dios que nos ha prometido la restauración final de todas las cosas. Como cristianos nos proyectamos al futuro llenos de esperanza y por eso anhelamos vivir un presente cada día más humano, más lleno y movido por el Espíritu Santo.

Vincent Bacote, en su libro “The Political Disciple” (“El Discípulo Político”) nos recuerda de la conexión entre la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas y la posibilidad de vivir como verdaderos seres humanos y tener un impacto en nuestra comunidad:

“El proceso de santificación es una obra continua del Espíritu Santo en los cristianos que debe llevarnos a una vida pública que revele nuestra identidad.”

 “Toda la preocupación acerca de cómo los cristianos operan el público es en última instancia una cuestión de si hay o no evidencia de que el Espíritu Santo esté obrando; ¿nos indica de alguna manera la disposición y el discurso de que Cristo está siendo formado en las personas? Si Cristo está siendo formado en el pueblo de Dios a través del Espíritu Santo, ¿ha penetrado esa obra en aquellas regiones del corazón que se revelan a sí mismas en la esfera de la responsabilidad pública?”

 “Es interesante observar que muchos de los reclamos y reportes de desilusión hacia los cristianos son muchas veces acompañados por el deseo de que haya más evidencia de humanidad en la manera que los cristianos viven públicamente.”

 “…la obra transformadora del Espíritu Santo es en última instancia un proceso de hacernos más y más humanos. Es una re-humanización.”

 “…aquellos que son reunidos con Dios a través de Jesús llegan a ser verdaderos humanos nuevamente. “Sólo soy humano” es una frase que para muchos de nosotros indica nuestras deficiencias y debilidades (esto es, las maneras en las que no somos perfectamente humanos), pero esto es ceder el terreno a nuestra condición caída. Si Cristo es el humano perfecto y nuestra meta es ser como Cristo, entonces nuestra meta es alcanzar una humanidad plena. La santificación es el camino y la experiencia de movernos hacia esta meta.”

 Ante los desafíos de un nuevo gobierno, no carguemos a Jimmy con toda la responsabilidad. Asumamos la propia, vivamos con fidelidad, obediencia, humildad y esperanza haciendo siempre lo mejor que podamos en donde estemos. Aprendamos a verdaderamente amar a nuestro prójimo y veamos poco a poco a Dios obrar.  Permitamos que Jimmy haga su trabajo y cumplamos nosotros con el nuestro. Comportémonos como verdaderos ciudadanos, cumplamos nuestras obligaciones y de esa manera, tendremos una mayor oportunidad de buscar mayor libertad para hacer, para crear, para emprender y para disponer de nuestros recursos y usarlos de maneras más sabias, creativas, productivas e inteligentes.

Si no nos va bien con Jimmy, no perdamos la esperanza. Jimmy no es ningún ungido. Jimmy es un ser humano que tiene un trabajo que cumplir y que, esperamos, haga su mayor y mejor esfuerzo por que lo haga bien, tanto él como su equipo. Pero aún así, si no nos va bien o si la cosa alrededor del mundo se pone complicada, tomemos el consejo que C.S. Lewis nos dejó cuando reflexionaba sobre el miedo que aquejaba a los británicos ante la inminente amenaza de una bomba atómica luego de la Segunda Guerra Mundial:

“Si hemos de ser destruidos por una bomba atómica, que esa bomba al venir nos encuentre haciendo cosas sensibles y humanas – orando, trabajando, enseñando, leyendo, escuchando música, bañando a los niños, jugando tenis, hablando con nuestros amigos mientras bebemos cerveza y jugamos dardos – que no nos encuentre atrincherados como ovejas miedosas y pensando acerca de bombas. Las bombas podrán destruir nuestros cuerpos (un microbio también puede hacer eso) pero no necesitan dominar nuestras mentes.” (C.S. Lewis, “On Living in an Atomic Age” – Present Concerns)

 ¡Adelante! Jimmy y su equipo de trabajo a lo suyo, los diputados a lo suyo, los jueces y magistrados a lo propio. Nosotros como ciudadanos a cumplir nuestras obligaciones, a vivir y trabajar con esperanza y todos, gobernantes y ciudadanos, a ser cada día más humanos por la gracia de Dios en Jesús y el poder del Espíritu Santo.

(Este artículo fue originalmente escrito para Actitud News y publicado en su edición impresa del 17 de enero, 2016.)

Esperanza para la Iglesia, para Ti y para Mi


“12Al escucharlo, el ángel del Señor elevó la siguiente oración: «Oh Señor de los Ejércitos Celestiales, durante los últimos setenta años has estado enojado con Jerusalén y con las ciudades de Judá. ¿Cuánto tiempo más pasará para que vuelvas a mostrarles compasión?». 13Entonces el Señor le habló palabras buenas y consoladoras al ángel que conversaba conmigo.”

(Zacarías 1:12-13, NTV)

iglesia¡Qué respuesta más dulce a tan ansiosa pregunta!  Esta noche, regocijémonos en ella. Oh Sión, hay buenas cosas esperando por ti; tu tiempo de divagar se acabará pronto; tus hijos serán traídos de vuelta; tu cautividad terminará.  Resiste la vara pacientemente por un tiempo y bajo la oscuridad, sigue confiando en Dios, porque Su amor arde por ti.  Dios ama a la iglesia con un amor demasiado profundo para la imaginación humana: Él la ama con todo su infinito corazón.  Entonces, que sus hijos tomen coraje; ella no podrá estar lejos de la prosperidad sobre quien Dios habla “palabras buenas y consoladoras”.  Lo que estas consoladoras palabras son, el profeta continua diciendo: “Luego el ángel me dijo: «Proclama este mensaje a gritos para que todos lo oigan: “El Señor de los Ejércitos Celestiales dice: ‘Mi amor por Jerusalén y el monte Sión es intenso y ferviente.” (Zacarías 1:14, NTV)  El Señor ama a Su Iglesia tanto que no puede soportar que ella se pierda siguiendo a otros; y que cuándo lo ha hecho, Él no puede soportar que ella sufra demasiado.  Él no permitirá que sus enemigos la aflijan: Él se desagrada en ellos porque ellos aumentan su miseria. Cuando pareciera que Dios abandona Su Iglesia, Su corazón está más cerca de ella.  La historia nos muestra que cada vez que Dios utiliza la vara para disciplinar a Sus siervos, Él siempre rompe la vara después como si odiara la vara con la que le causó dolor a sus hijos. “El Señor es como un padre con sus hijos,tierno y compasivo con los que le temen.” (Salmo 103:14, NTV) Dios no nos ha olvidado cuando somos castigados por Él sino, Sus golpes no son evidencia de falta de amor.  Si esto es cierto de la Iglesia colectivamente, es necesariamente cierto para cada miembro individual.  Puedes temer que el Señor te pasó por alto, pero no es así: Aquel que cuenta las estrellas y las llama por sus nombres, no está en peligro de olvidar a Sus propios hijos.  Él conoce tu caso de tal manera que es como si tú fueras la única criatura que Él hizo, el único santo que Él amó.  Acércate a Él y está en paz.

(Traducido de la lectura para la noche del 24 de febrero del libro “Morning and Evening” de Charles Spurgeon.  El texto original en inglés está disponible aquí.)

Santificación: El Propósito de las Pruebas


“Le diré a Dios: “No me condenes de plano,
dime qué cargos tienes en mi contra.” (Job 10:2, NTV)

la-esperanza-flor-crece-en-medio-de-sequedalQuizás, oh cansada alma, el Señor está tratando de desarrollar tus gracias.  Hay algunas de tus gracias que nunca serían descubiertas si no fuera por las pruebas.  ¿Acaso no sabes que tu fe jamás se verá tan bien en el verano como en el invierno?  El amor es como una luciérnaga, muestra muy poca luz que se nota más en medio de la gran obscuridad.  La esperanza es como una estrella que es imposible verla a la luz del sol de la prosperidad y que únicamente puede ser descubierta en la noche de la adversidad.  Las aflicciones muchas veces son como los paños negros sobre los cuales Dios coloca las joyas de las gracias de sus hijos para que estas puedan brillar mejor.  No fue hace mucho que de rodillas decía: “Señor, temo que no tengo fe, déjame saber que tengo fe.”  ¿Acaso no fue esta, quizás de manera inconsciente, una oración pidiendo por pruebas? Porque, ¿cómo puedes saber que tienes fe a menos que esta sea ejercitada? Depende de esto: Dios muchas veces nos envía pruebas para que nuestras gracias sean descubiertas y que podamos estar seguros de su existencia.  Además, no es un mero descubrimiento, el crecimiento verdadero en la gracia es el resultado de las pruebas santificadas.  Dios muchas veces nos quita nuestras comodidades y privilegios para poder hacernos mejores cristianos.  El entrena a sus soldados, no en carpas de comodidad y lujos, sino sacándolos de allí para usarlos en marchas forzadas y servicio duro.  Él les hace atravesar arroyos, nadar a través de ríos, subir montañas y caminar largas millas con pesadas mochilas de tristeza en sus espaldas.  Entonces, cristiano, ¿acaso no podría esto explicar los problemas por los cuales atraviesas hoy? ¿Acaso no está el Señor sacando tus gracias y las hace crecer? ¿Acaso no es esta la razón por la cual Él pelea contigo?

“Las pruebas endulzan las promesas;
Las pruebas le dan nueva vida a la oración;
Las pruebas me traen a Sus pies,
Mantenme humilde y déjame allí.”

(Traducido de la “Lectura de la mañana del 18 de febrero” del libro “Morning and Evening” de Charles Spurgeon. Texto original en inglés disponible aquí.)

En qué consiste la firmeza de la paz y el verdadero aprovechar


COLOMBIA-ELECTION-SANTOS-PEACEPaz es algo que todos buscamos en estos tumultuosos tiempos.  Ya sea el estrés del trabajo, la presión de la vida, problemas o la ansiedad de querer cumplir alguna meta o sueño, al final, lo que buscamos es poder vivir y estar en paz.  Tomás de Kempis, en su libro clásico “La Imitación de Cristo” nos ofrece esta “conversación” entre él y Jesús acerca de la paz y el verdadero sentido de la vida (en contraposición a lo que erróneamente creemos que es “paz” o “bendición” detrás de la famosa etiqueta #blessed):

“Hijo, yo dije; La paz os dejo, mi paz os doy, y no os la doy como el mundo la da (Juan 14:27). Todos desean la paz; mas no tienen todos cuidado de las cosas que pertenecen a la verdadera paz.  Mi Paz con los humildes y mansos de corazón.  Tu paz será en mucha paciencia: si me oyeres y siguieres, podrás usar de mucha paz.

Pues, Señor, ¿qué haré?

Mira en toda cosa lo que haces y lo que dices, y endereza tu intención a agradarme a mí solo, y no codicies ni busques cosa fuera de mí.  De los hechos o dichos ajenos no juzgues presuntuosamente, ni te entremetas en lo que no te han encomendado: en esta manera podrá ser que poco o tarde te turbes.

Nunca sentir alguna tribulación, ni sufrir alguna fatiga de corazón o de cuerpo, no es de esta tierra, sino del estado de la eterna holganza.  Por eso no estimes haber hallado verdadera paz si no sintieres alguna pesadumbre.  Ni ya es todo bueno si no tienes algún adversario; ni está la perfección en que todo te suceda según tu querer.  Ni te estimes por muy singular y muy amado si tuvieres gran consolación y gran dulzura; porque en estas cosas no se conoce el verdadero amador de la virtud: que no está en todo es la perfección del hombre.

Pues, ¿en qué, Señor?

En ofrecerte de todo tu corazón a la divina voluntad, no buscando tu interés en lo poco ni en lo mucho, en lo temporal ni en lo eterno.  De manera que en cualquier cosa con rostro igual des gracias a la suma bondad, pesándolo todo con un mismo peso.

Si fueres tan fuerte y sufrido en la esperanza que, quitada la consolación interior, aparejares tu corazón para sufrir mayores cosas, y no te justificares, diciendo que no deberías pasar tales ni tantas cosas; mas si me tuvieres por justo y santo en todo lo que yo ordenare, entonces cree que andas en el camino de la verdadera paz, y tendrás esperanza muy cierta que verás mi rostro otra vez con mucha alegría.  Y si llegares a menospreciarte del todo, sábete que gozarás de abundancia de paz según la posibilidad de esta peregrinación.”

(Tomado de “La Imitación de Cristo”, Tratado Tercero, Capítulo XXIX de Tomás de Kempis)

 

2016 será el año de….


2016

Ya podemos dejar atrás un tumultuoso, sorpresivo y complejo año 2015. Aún en las postrimerías del mismo, los diarios y redes sociales no dejaron de publicar noticias que nos dejaron sorprendidos de todo lo que quizás antes no nos había importado en Guatemala y ahora pareciera empezar a hacerlo más.

Estamos ya iniciando el 2016, un año que seguramente nos traerá mucho de que hablar y para el que debemos prepararnos bien. Estaremos estrenando gobierno, uno que a la fecha, no nos ha dado luz clara de qué desea hacer, cómo y con quién. Se nos viene también un año olímpico en el que esperaremos ver si podremos conquistar una nueva medalla. Empezaremos a ver los frutos de los grandes cambios que se están viendo en Sudamérica, así como a especular también de lo que será la elección presidencial en Estados Unidos.

El mundo evangélico tiene su propia dinámica en anticipación de un nuevo año. Últimamente se han puesto de moda las famosas “proclamas proféticas” en las que los líderes de distintas congregaciones “profetizan” acerca de lo que será el “tema del año” para –al menos- sus iglesias. No han hecho falta los rótulos, memes, videos, etc, en los que veremos que el año 2016 “será el año de ______” (llenen ustedes el espacio). Muchos evangélicos esperan con ansias que su líder –porque aparentemente solo a él/ella le habla Dios- les marque la dirección para el año y en función de eso, precondicionan su actitud al menos durante las primeras semanas del año. Se establecen en las iglesias los temas para el año, se predica alrededor de ese tema durante las primeras semanas del año y luego….quedan en el olvido hasta quizás los últimos meses donde se busca recapitular y/o sembrar culpa en los corazones de quienes no tuvieron “su bendición” por no haber tenido suficiente fe en “la visión”.

¿Cuál debería ser una actitud cristiana y bíblica ante un nuevo año? No tenemos precedentes bíblicos que amparen esta idea de las “proclamas proféticas”, sin embargo, tenemos mucho que podemos, desde la cotidianeidad de la vida diaria, hacer para vivir un año marcado por la fidelidad, la obediencia, la esperanza y la fe centrada y anclada firmemente en el Evangelio. A finales del 2016 veremos el resultado acumulado de nuestras decisiones diarias, decisiones que tomamos en libertad, de manera consciente y por las cuales, hemos de hacernos responsables.

La vida cristiana se vive dentro de la hermosa tensión entre la prolepsis y la anamnesis a la que hemos sido invitados a participar. La idea de prolepsis es la idea del “recuerdo presente” que como cristianos vivimos a través de participar en la Santa Cena, de observar Semana Santa, Adviento y Navidad (entre otras fechas y disciplinas espirituales) que mantienen vivo el recuerdo del Evangelio y la promesa de Jesús en nuestra vida. La idea de anamnesis es la idea de entender de que como cristianos, estamos llamados a vivir la esperanza de la Eternidad en el “aquí y ahora” viviendo en obediencia, fidelidad y fe en las Escrituras y los mandatos de Dios, creando una cultura distinta, reflejando el Reino de Dios aquí en la Tierra en anticipación a la consumación completa del Reino en el Último Día…¡MARANATHA!

Es allí donde debemos construir una forma diferente de preparar un nuevo año. Mi invitación es a dejar de lado los delirios de grandeza evangélica y a concentrarnos en ser fieles y obedientes en el día a día, en donde Dios nos ha puesto, viviendo con gozo, aprendiendo a arrepentirnos continuamente y entregados en servicio a aquellos que tenemos cerca.

C.S. Lewis, en su libro “El Peso de la Gloria”, lo pone de esta manera:

“…No he recibido seguridad alguna de que nada que podamos hacer podrá erradicar el sufrimiento. Creo que los mejores resultados se obtienen por personas que trabajan silenciosamente en objetivos limitados, como la abolición de la trata de esclavos, la reforma penitenciaria o contra la tuberculosis, no por aquellos que piensan que pueden alcanzar la justicia, salud o paz universal. Creo que el arte de vivir consiste en atacar cada mal inmediato de la mejor forma posible. … el dentista que puede detener un dolor de muelas merece más de la humanidad que todos los hombres que creen tener algún esquema para producir una raza perfectamente sana.”

El profeta Jeremías, escribiéndole a los israelitas exilados y prisioneros en Babilonia en respuesta a falsos profetas que prometían una pronta liberación del cautiverio, dijo también lo siguiente:

“4«Esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales, Dios de Israel, a los cautivos que él desterró de Jerusalén a Babilonia: 5“Edifiquen casas y hagan planes para quedarse. Planten huertos y coman del fruto que produzcan. 6Cásense y tengan hijos. Luego encuentren esposos y esposas para ellos para que tengan muchos nietos. ¡Multiplíquense! ¡No disminuyan! 7Y trabajen por la paz y prosperidad de la ciudad donde los envié al destierro. Pidan al Señor por la ciudad, porque del bienestar de la ciudad dependerá el bienestar de ustedes”.” (Jeremías 29:4-7, NTV)

 El apóstol Pablo agrega en su carta a los Colosenses:

“9Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en nuestras oraciones. Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual. 10Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más.” (Colosenses 1:9-10, NTV)

 Fidelidad en la vida diaria, vocación de entrega y servicio a favor de la comunidad en donde Dios nos tiene y crecimiento en el conocimiento de Dios, tres ideas accionables sobre las cuales podemos construir este 2016, sin miedo a lo que venga y libres de la dependencia de agoreros que nos quieran predecir el futuro. Confiemos en Dios cada día de este año y avancemos.

¡Feliz año!

(Este artículo fue originalmente escrito para Actitud News y publicado el 10 de enero en su primera edición impresa de 2016)

Una Oración para los días que sentimos poco o mucho estrés


oracion“1Entonces, mientras miraba, vi una puerta abierta en el cielo, y la misma voz que había escuchado antes me habló como un toque de trompeta. La voz dijo: «Sube aquí, y te mostraré lo que tiene que suceder después de esto». 2Y al instante, yo estaba en el Espíritu y vi un trono en el cielo y a alguien sentado en él. (Apocalipsis 4:1-2, NTV)”

Padre celestial, gracias por no menospreciar nuestra debilidad, y por nunca mostrar disgusto o por preguntarte cuándo es que finalmente llegaremos a entender, y por siempre ser compasivo, aguantador y paciente con nosotros.  Y es que hay algunos días, historias y circunstancias de la vida que intensifican nuestra vulnerabilidad y aceleran nuestro estrés.  Esta porción de tu Palabra nos trae la fortaleza necesaria cuando necesitamos una perspectiva fresca (y verdadera) de las cosas.

Padre, por tu Espíritu Santo, muéstranos lo que le mostraste a Juan.  En lo más profundo de nuestro corazón, ayúdanos a tener certeza de que hoy estás cómodamente ocupando el trono del cielo.  Tú, nuestro Abba Padre -misericordioso y poderoso, tienes todo bajo control.  Nada te toma por sorpresa y nada te agarra desprevenido.

Tú nunca nos prometiste explicaciones satisfactorias para todo lo que pasa en la vida, pero nos has prometido que siempre estás obrando en todas las cosas – para Tú gloria y nuestro bien.  Por causa del regalo de Jesús, para nosotros y por nosotros, tenemos todas las razones para confiar en Tí completamente.

Así que depositamos nuestras preocupaciones en Tí, Padre; traemos nuestra insuficiencia y nuestros miedos, nuestro estrés y nuestro cansancio.  En nuestros momentos de estar inquietos, danos la gracia para estar quietos y conocer que Tú eres Dios.  En los momentos que demandamos más, danos paz y libertad para aceptar tus tiempos y tus maneras de obrar.  En nuestro esperar, permite que verdaderamente sintamos tu presencia y bondad.  Así que oramos y decimos Amén, en el poderoso y amoroso nombre de Jesús.

(Originalmente escrito y publicado en inglés por Scotty Smith aquí.)

 

De una oración para alumbrar el pensamiento


the_cross_162En este inicio de año, si algo necesitamos todos es claridad de pensamiento y poner nuestra mente y corazón en aquello que es verdaderamente importante.

En su libro “La Imitación de Cristo”, Tomás de Kempis nos comparte una oración que puede guiarnos.  Sigue a continuación:

“Alúmbrame, buen Jesús, con la claridad de tu eterna lumbre y saca de mi corazón toda tiniebla.  Refrena las muchas vagueaciones y quebranta las tentaciones que me hacen fuerza.  Pelea fuertemente por mí y vence las malas bestias, que son los deseos halagüeños, para que se haga paz en tu virtud, y la abundancia de tu loor suene en el santo palacio, que es la limpia conciencia.  Manda a los vientos ya la tempestad, di al mar que sosiegue y al cierzo que no sople, y será gran bonanza.

Envía tu luz y tu verdad que luzca sobre mí: porque soy tierra vana y vacía, hasta que tú me alumbres.  Derrama de arriba tu gracia y riega mi corazón; minístrame aguas de devoción para regar la haz de la tierra, porque produzca fruto bueno y perfecto.  Levanta el ánima cargada del peso de los pecados y ocupa todo mi deseo en las cosas celestiales; porque, gustada la suavidad de la felicidad eterna, me descontente todo lo terreno.

Arrebátame, líbrame de toda pasadera consolación de las criaturas; porque ninguna cosa criada basta para consolar y sosegar cumplidamente mi apetito.  Ayúntame a ti con un nudo de puro amor inseparable; porque tú solo bastas al que te ama, y sin ti todas las cosas son desgraciadas.”

(“La Imitación de Cristo”, Tratado Tercero, Capítulo XVII)

Los números de 2015


¡Gracias a Dios por un buen año!

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 18.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 7 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.