Me opongo a la lectura obligatoria de la Biblia en clase


El día de ayer, viernes 30 de enero de 2015, leí con mucha preocupación una nota en Prensa Libre titulada: “Promueven ley que haría obligatoria lectura bíblica en clases” que estaría siendo planteada al Congreso de la República por parte de una de las bancadas más grandes.  Esta es definitivamente una noticia que debería generar gran preocupación entre padres de familia y especialmente aquellos que amamos la Palabra de Dios y que amamos la libertad de la persona humana.

De acuerdo a la nota:

Según el proyecto, la lectura de la Biblia sería obligatoria a nivel preprimario, primario, básico y diversificado en escuelas públicas, privadas y por cooperativa.

“El ministerio de Educación debe preparar maestros en la Biblia”, argumentó el parlamentario opositor.

Empecemos por allí:

1. Se hace obligatoria la lectura bíblica a todo nivel educativo antes de la universidad y en todos los establecimientos, aún en los privados.  Solo aquí ya hay una clara violación a la libertad de los establecimientos educativos -particularmente los privados- de orientar su educación de acuerdo a su propio planteamiento educativo.  Hay también una clara -y quizás más preocupante- violación a la libertad de elección y libertad de consciencia de los padres de familia al verse sin opciones del tipo de formación que deben recibir sus hijos en la escuela/colegio y también una clara violación a la libertad de consciencia de los estudiantes a quienes -por decreto- se les está obligando a leer un texto con el que no necesariamente comulgan. Recordemos que esta iniciativa no es una iniciativa que viene con un espíritu de leer la Biblia como “cultura general”, sino viene propuesta, de acuerdo al artículo, por “líderes cristianos de la capital” -sería bueno saber quienes.

2. La propuesta exige que sea el Ministerio de Educación quien deba preparar a los maestros en la Biblia.  Nuevamente, se viola la libertad de consciencia del maestro.  Por otro lado, ¿desde cuándo es el Ministerio de Educación un seminario teológico o una escuela bíblica? ¿Quién en el Ministerio de Educación está facultado para enseñar la Biblia a los miles de maestros en Guatemala del sistema público….y de los otros tantos en el privado? Recordemos que la formación de los maestros, de acuerdo a los nuevos requisitos de la carrera de magisterio, está a cargo, principalmente, de la USAC…¿es la USAC el lugar ideal para estudiar Biblia? ¿Es esa la misión de la USAC?

La iniciativa de ley exige lo siguiente también:

La ley establecía como una obligación de los centros educativos privados, de escoger una versión de la Biblia, que se ajuste a sus enseñanzas y asignarla dentro del pénsum de estudios, así mismo se estipula para los centros públicos, asignar la versión de la biblia que elija el Ministerio de Educación.

De nuevo, ¿qué sabe el Ministerio de Educación sobre cuál es la mejor o más apropiada TRADUCCCION (no versión) bíblica que debe enseñarse/imponerse a los alumnos del sistema público?

Mucha gente piadosa argumentará que esto es bueno porque “enseña valores” a los niños.  Nuevamente caemos en una idea paternalista del Estado que usurpa las funciones legítimas de la familia y de la Iglesia y se otorga facultades que no le competen, como la imposición de este tipo de lecturas en el sistema educativo.  ¿Cómo hubiésemos reaccionado si en lugar de la Biblia se hubiese planteado en la iniciativa de ley la lectura del Corán? ¿Del Libro del Mormón?

La formación espiritual y de carácter de cada niño y niña es prerrogativa EXCLUSIVA de la familia y la institución designada por Dios para apoyar a las familias en esto y formar a los padres y cooperar con ellos en la formación de los niños, es la Iglesia.  Ningún gobierno puede atribuirse estas funciones ni violar estos derechos sagrados de cada familia y persona.

La Biblia no es un libro de ética ni debemos seguir cayendo en el error de que es “el manual del fabricante” o el “manual de vida”.  La Biblia es principalmente y por sobre todo, la auto-revelación de Dios al hombre y de la historia de la salvación.  Cualquier lectura bíblica que se haga por fuera de la Meta-Narrativa de la misma (de la Historia de la Salvación en Jesús) resulta incompleta, equivocada y peligrosa.  Es imposible leer y apreciar narrativas como las de Josué y Jueces -por ejemplo- por fuera de la enseñanza del Evangelio, porque de lo contrario, no hay como hacer algún sentido coherente de la cantidad de sangre que se derrama en esas narraciones.   No es posible leer los Evangelios o las cartas de Pablo sin hacer afirmaciones teológicas y doctrinales.  Esto no le compete al Estado.

Recordemos también que los “principios y valores” no son los que transforman el corazón.  Tampoco podemos leer la Biblia en busca solo de frases motivacionales, principios y valores o reglas de conducta ética divorciadas de ideas como: pecado, la Soberanía de Dios, la Fe, la Gracia, la Cruz, el Evangelio y demás conceptos que son centrales a la Metanarrativa bíblica y que no pueden obviarse.  Esto no le compete al Estado.

Recordemos también que la transformación del corazón de cada persona es por obra del Espíritu Santo a través de la convicción de pecado, por lo que no podemos esperar de la simple lectura “cultural” o académica del texto bíblico que las vidas sean transformadas.  No podemos citar Hebreos 4:12 fuera de contexto y asumir que por una especie de osmosis, las vidas se van a transformar por default al leer la Biblia en clase.  Sólo la Cruz salva, solo a través del Espíritu Santo y es allí, en ese caso cuando en nuestro proceso de santificación progresiva, que la Biblia se convierte en esa “espada de dos filos” de la que nos habla Hebreos 4.

Pero quizás, lo más preocupante de todo esto, es lo que una iniciativa de ley dice de nuestra cultura, de la Iglesia y de la familia.  Nuestra cultura sigue esperando soluciones “top-down”, impuestas, mágicas y por decreto (quizás por eso esa fascinación mal informada de andar “decretando” cosas en la vida….pero ese es tema para otro artículo), seguimos esperando que papá gobierno haga todo por nosotros y que la solución son más leyes y más leyes a costas de nuestra libertad, incluso de las libertades más sagradas como la libertad de consciencia.  El hecho también de que se propongan leyes como esta dice muchísimo del decrépito estado de la Iglesia en Guatemala -tanto católica como evangélica- que han dejado de lado la enseñanza de la Palabra de Dios y la formación espiritual y de carácter de los miembros de cada parroquia e iglesia.  Esto también habla del estado decrépito de la familia que ya no forma a los hijos a través de los padres en estos temas.  Es mi responsabilidad como padre de familia cristiano enseñarle a mis hijas la Palabra y no es algo que piense ceder jamás a ninguna institución, mucho menos al gobierno.  Puedo apoyarme en mi iglesia local y en la comunión con otros cristianos para aprender más y fortalecerme para enseñar mejor, pero nunca ceder ese derecho y responsabilidad sagradas que Dios me ha dado sobre mis hijas.  Si hay diputados proponiendo este tipo de cosas a nivel de imposiciones estatales es porque la Iglesia y la familia no están haciendo su trabajo.  Este es el llamado de atención más fuerte que un artículo de estos nos hace.

¡Adelante Guatemala, adelante Iglesia, adelante familias, adelante hombres y mujeres cristianos! ¡Opongámonos a esta tiránica iniciativa de ley y al mismo tiempo, retomemos el llamado que tenemos y la responsabilidad que tenemos hacia nuestros hijos e hijas de enseñarles bien la Palabra de Dios!

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Un Propósito para 2015: Reconciliar


Estamos iniciando un nuevo año, el 2015, y quizás no sea casualidad que sea hoy, en Día de Reyes (6 de enero), que esté escribiendo este nuevo artículo. Cuándo cambiamos el saludo de “Feliz Navidad” a “Feliz Año”, un tema recurrente es el de los famosos “propósitos de año nuevo”. Cada año se nos incentiva a través de distintas técnicas y maneras a plantearnos para el nuevo ciclo que inicia metas, desafíos y retos con los que podamos con satisfacción al final cada año y sentir que nuestra vida tuvo algún grado de sentido.

Como cristianos, no somos ajenos a esos mismos propósitos. Además de los tradicionales propósitos que compartimos con todo el mundo (bajar de peso, hacer ejercicio, comer más sano, ahorrar, aprender algo nuevo, etc…), tenemos los propios propósitos cristianos (leer más la Biblia, orar más, ir a la iglesia, ir al grupo, etc.). Por si fuera poco, nos bombardean con visiones, proclamas, declaraciones y demás variaciones que buscan enmarcar el año dentro de un tema que parecería –según quienes creen en esto- reflejar el corazón de Dios para alguien o para todos….eso es un misterio aún.

No es malo tener metas y propósitos para año nuevo. Es importante que aspiremos a crecer y mejorar siempre en cada aspecto de nuestras vidas. El tema principal no es tanto “qué hacer” sino más bien “cómo y por qué hacerlo”. ¿Qué nos motiva a plantearnos metas? ¿Cómo las alcanzaremos? ¿Por qué vale la pena hacerlo?

Como cristianos, somos llamados a una misión muy especial. Esta misión es la misma para todos –aunque vivida y aplicada de manera distinta en cada uno, según su llamado en la vida- y tiene un objetivo muy claro: establecer el Reino de Dios en la Tierra. Con la venida de Jesús, el Reino se acercó (Marcos 1:15) y es tarea ahora nuestra buscarlo como objetivo principal en la vida (Mateo 6:33), y vivir sus principios en nuestro ámbito particular de vida.

Es en esta última parte en dónde quiero enfocarme. En vivir los principios del Reino. El Apóstol Pablo, escribiendo a los Romanos acerca de lo que significa vivir de acuerdo al Reino, en el contexto de una discusión sobre qué es lícito y qué no es lícito comer, define claramente lo que el Reino de Dios es:

“15Si otro creyente se angustia por lo que tú comes, entonces no actúas con amor si lo comes. No permitas que lo que tú comes destruya a alguien por quien Cristo murió. 16Entonces no serás criticado por hacer algo que tú crees que es bueno. 17Pues el reino de Dios no se trata de lo que comemos o bebemos, sino de llevar una vida de bondad, paz y alegría en el Espíritu Santo. 18Si tú sirves a Cristo con esa actitud, agradarás a Dios y también tendrás la aprobación de los demás.” (Romanos 14:15-17, NTV – énfasis mío)

Bondad, paz y alegría en el Espíritu, tres palabras que amplían el objetivo final del Evangelio: Shalom. Esta palabra que del hebreo la traducimos al español como “paz” va mucho más allá de la simple ausencia de conflicto. La palabra implica bienestar integral, tranquilidad, armonía y muchas otras ideas asociadas a una paz total y verdadera. Esta es la paz que Jesús vino a dejarnos (Juan 14:27) y la paz que Él vino a ser para nosotros (Efesios 2:14-17), Él pagó el precio por nuestra paz (Isaías 53:5) y Él ES el Príncipe de Paz (Isaías 9:6).

Jesús trajo algo al mundo que estaba en enemistad con el Padre (Romanos 5:10), la RECONCILIACION.

“19Pues a Dios, en toda su plenitud,

le agradó vivir en Cristo,

20y por medio de él, Dios reconcilió consigo

todas las cosas.

Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra,

por medio de la sangre de Cristo en la cruz.

21Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones; 22pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta.” (Colosenses 1:19-22, NTV)

Esta es la base para plantearnos un verdadero y gran propósito para 2015 que impacta positivamente cada área de nuestra vida y que a su vez, glorifica al Padre porque a través de Él, imitamos a Jesús: vivir como agentes de RECONCILIACION en todo lo que hacemos.

Este no es un llamado nuevo o alguna nueva moda. Esto es lo que se nos ha llamado a ser y vivir por siglos:

15Él murió por todos para que los que reciben la nueva vida de Cristo ya no vivan más para sí mismos. Más bien, vivirán para Cristo, quien murió y resucitó por ellos.16Así que hemos dejado de evaluar a otros desde el punto de vista humano. En un tiempo, pensábamos de Cristo solo desde un punto de vista humano. ¡Qué tan diferente lo conocemos ahora! 17Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!18Y todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él. 19Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación. 20Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!». 21Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo. (2 Corintios 5:15-21, NTV – énfasis mío)

Es nuestra tarea, nuestro supremo llamado el llevar verdadera paz –shalom- a cada lugar y circunstancia de nuestra vida. Nuestras relaciones necesitan paz, nuestros empleos y la relación con nuestros compañeros de trabajo, clientes, proveedores y acreedores necesitan paz, nuestras familias necesitan paz y ser centros de paz para el necesitado, nuestras iglesias necesitan paz. Esa paz no llega por arte de magia. Esa paz llegar por una convicción clara del Evangelio que entiende que con Dios ya tenemos paz y que ahora, nuestra tarea es llamar a otros a estar en paz con Dios y extender, a través de la verdad, la gracia y el amor, la paz hacia los demás. No es casualidad que el Apóstol Pablo siempre saludara y se despidiera de sus iglesias con las mismas palabras: gracia y paz.

Enfoquémonos en esto cada día este año. Clamemos por paz en nuestra relación con Dios y pidamos la gracia para extenderla a otros.

¡Feliz año 2015!

(Este artículo fue originalmente escrito para Evangelio Verdadero)

Los números de 2014 ¡Gracias por un gran año!


Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 19.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 7 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

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