Halloween Reformado #2: Sola Gratia

Continuamos hoy con nuestra serie acerca de los 5 pilares fundamentales de la Reforma, las “5 Solas”.  Hoy nos toca ampliar sobre el segundo pilar: Sola Gratia – Solamente la Gracia.

Este sea quizás el pilar más “escandaloso” de todos, porque es el que contraviene muchos de los supuestos acerca de la religión….supuestos que buscan dar respuesta a la pregunta: ¿Qué debo HACER para salvarme? (Sin entrar aún en detalles de qué significa “salvarme”…)

¿Qué queremos decir cuándo decimos “Sola Gratia”? En resumen, afirmamos lo siguiente: Somos salvos únicamente por la Gracia de Dios, sin necesidad de la mediación de la iglesia, los hombres o las instituciones/tradiciones. Eso quiere decir que nuestra salvación, el perdón de nuestros pecados no depende de nuestros méritos, de algún sistema contable de obras buenas vrs. obras malas, o de que alguna persona o institución aquí en la Tierra nos otorgue algún don especial.  La Gracia de Dios es iniciativa de Dios, prerrogativa de Dios y es otorgada libremente por Él como extensión de Su inmenso amor y misericordia por cada uno de nosotros y como consecuencia, por el mundo que Él creó.

  1. Isaías 48:8-11
  2. Efesios 2:1-10
  3. Romanos 5:6-10

Ser salvos por gracia significa que somos salvos para siempre.  No hicimos nada para obtenerla y por ende, es Dios quien nos sostiene hasta el final.  Ser salvos por gracia no solo tiene que ver con nuestro pasado, sino que también redime nuestro presente y nos empuja a vivir un futuro con esperanza y con una libertad que no tiene comparación alguna.  Ser salvos por gracia es lo que nos motiva a responder a Dios con amor, a ser transformados en nuestra actitud y vida diaria como respuesta de agradecimiento a Dios por su obra en nosotros.  Ser salvos por gracia significa que ahora podemos perdonar bien -porque conocemos el perdón que se nos fue dado-, que podemos perseguir la reconciliación y restauración de nuestras relaciones con otros y transformar nuestra comunidad.

Recibir esta inmensa, incomparable y, para el moralista empedernido, escandalosa gracia de Dios es únicamente posible gracias al sacrificio de Jesús en la Cruz.  El sacrificio de Jesús en la Cruz es SUFICIENTE para el perdón de nuestros pecados -pasados, presentes y futuros- y es lo que nos catapulta a vivir una vida de libertad, facultada por la gracia de Dios para transformar el mundo.  ¿Por qúe afirmamos esto?  Las siguientes características del sacrificio de Jesús pueden ayudarnos a entender por qué:

  1. Penal – Jesús pagó la pena por nuestros pecados, sin tener Él pena alguna que pagar
  2. Sustitutivo – Jesús pagó la pena en nuestro lugar
  3. Propiciatorio – Jesús pagó la pena para reconciliarnos con Dios una vez y para siempre
  4. Expiatorio – Nuestras penas son cargadas por Jesús y olvidadas por Dios una vez y para siempre
  5. Imputativo – la justicia de Jesús nos es imputada (otorgada) a nosotros y por ende, somos vistos no solo como inocentes, sino también como justos delante de Dios el Padre

¡Qué regalo más increíble! ¡Qué razón más grande para celebrar, agradecer y compartir con otros el Evangelio!

Cantemos a todo pulmón…

 

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