El Culto al Líder Visionario

(Traducción del artículo “The Cult of the Visioneer” por Todd Pruitt disponible en inglés aquí.)

Pasé mis primeros años en el ministerio sumergido en el lenguaje de “visión” y “misión”.  En algún punto del camino, alguien en algún lugar decidió que si una iglesia iba a ser exitosa, entonces debería tener una visión y una misión.  Si eras lo suficientemente bueno, no sólo habías articulado una visión y misión, sino también una declaración de propósito.  No era aceptable el simplemente entender de que tu iglesia estaba allí para hacer lo que cualquier iglesa estaba para hacer:  predicar la Palabra, administrar los sacramentos y hacer discípulos del Señor Jesús.  Esto no era suficiente,  El pastor debía ser ahora un “arquitecto cultural” (que dicho sea de paso, un pastor en California se atribuye este título).  El pastor debía ser un visionario.  Este cambio se dio sin mayores tropiezos.  ¿Quién, después de todo, se atrevería a hablar en contra de tener una visión y una misión?

El proceso es bastante sencillo.  Una iglesia tiene un pastor.  Este pastor recibe de Dios una visión y misión específica para su iglesia.  La iglesia sigue al visionario.

Para que esto funcione, sin embargo, la congregación debe entender al menos dos cosas: 1) Dios le habla a nuestro pastor de manera directa, y 2) Dios le da a nuestro pastor una visión única para nuestra iglesia.  Esto se da por sentado y no se cuestiona.

Le he explicado a la iglesia en donde sirvo como pastor que nuestra misión no tiene nada que ver con retirarnos a algún lado y recibir una palabra del Señor.  Dios no me da visiones.  En realidad, la misión de la iglesia no es difícil de discernir.  Dios ha sido claro en Su Palabra.  La iglesia es enviada al mundo a proclamar el evangelio y hacer discípulos del Señor en las maneras que Él ha prescrito (Mateo 28:16-20, Lucas 24:46-48, Hechos 1:6-11).

No existe ninguna categoría dentro de las Escrituras para un pastor que recibe, a través de una revelación de Dios, una misión particular para su iglesia.  No está allí. Entonces, ¿por qué es que esta noción sigue floreciendo? Existen al menos tres razones:

1. Un mal entendimiento de cómo Dios nos habla. El pastor visionario y su iglesia operan bajo la idea equívoca de que Dios nos habla por fuera de Su Palabra.  Como resultado de esto, el pastor puede actuar bajo una especie de fíat Divino – “Dios me dijo”.
2. Ignorancia de las Escrituras. Demasiados miembros de iglesias (y pastores) no conocen la Biblia lo suficientemente bien para saber que esta técnica de la visión y misión no está en la Biblia.
3. Una preferencia por lo sensacional. El pastor visionario y su iglesia se arriesgan a perder las bendiciones de los medios ordinarios de la gracia de Dios.  El deseo es, en su lugar, por una visión divinamente inspirada.  Escondida en esta forma de pensamiento está la orgullosa suposición de que hay algo especial acerca de mi iglesia.

Si combinamos estas ideas no-bíblicas de un pastor que recibe visiones de Dios con la última moda, mercadeo de última generación y una auto-promoción sin pudor alguno, lo que tenemos es un potencial líder de secta en formación.

Una reciente info-graphic producida por Elevation Church incluye las siguientes afirmaciones (traducidas del inglés):

1. Servimos a un Pastor General que busca y escucha de Dios.

3. Servimos a un Pastor General en quien confiamos.

7. Servimos a un Pastor General que se entrega a nosotros espiritual y profesionalmente.

16. Servimos a un Pastor General que va primero.

¡Esto da miedo! Tenemos un Señor que no vino a ser servido sino a servir (Mateo 20:28). Sin embargo en la iglesia Elevation, está claro que el “Pastor Steven” es un jefe que espera ser servido.  Y se complica más.  En esta iglesia se producen páginas para colorear para la escuela de niños que llevan la leyenda “Estamos Unidos Bajo el Visionario” en dónde el visionario es un dibujo del Pastor Steven.  La hoja sigue diciendo, “Elevation está construída sobre la visión que Dios le dió al Pastor Steven.  Protegeremos nuestra unidad apoyando su visión.”  ¿Por qué permitiría una iglesia semejante manipulación como si fuese una secta?

Notemos cómo todo esto se conecta con el lenguaje de visión. “Dios le dió al Pastor Steven una visión.  ¿Quién eres tú para cuestionarla?” De hecho….¿quién es cualquiera de nosotros para cuestionar al hombre que recibe visiones de Dios?

Hago estas preguntas porque me preocupa la pureza de la iglesia y la integridad del oficio pastoral.  No tengo dudas de que el culto a las visiones puede producir resultados.  Puede atraer multitudes. “Funciona”.  Y de hecho, si no fuera tan descaradamente anti-bíblico y peligroso para las almas de aquellos que siguen esto, supongo que estaría bien.

Recomiendo a continuación algunos libros (en inglés) que sostienen una enseñanza más bíblica acerca del liderazgo pastoral:
The Christian Ministry de Charles Bridges
The Cross and Christian Ministry de D.A. Carson
Working the Angles de Eugene Peterson
Lectures To My Students de C.H. Spurgeon

One comment

  1. Juan Callejas · febrero 20, 2014

    Reblogueó esto en Asociación de Empresarios Cristianosy comentado:
    Importante artículo para considerar que no todo lo que funciona en el mundo empresarial podemos necesariamente trasladar a la iglesia….

    Me gusta

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