10 Consejos de Gordon Fee de cómo interpretar las Narrativas Bíblicas


Uno de los momentos más importantes de mi vida fue en una de mis clases del MBA de Regent University.  En una clase acerca de principios bíblicos de liderazgo, dictada por el Dr. Michael Zigarelli, se nos asignó la lectura del libro “La Lectura Eficaz de la Biblia” (How to Read the Bible for All It’s Worth) de Gordon Fee y Douglas Stuart.  Ese libro ha sido uno de los libros más importantes que he leído.

En esta ocasión, quisiera compartir con ustedes una traducción de 10 consejos que el Dr. Fee nos da para poder interpretar correctamente las narrativas de la Biblia y de esa forma poder aplicarlas y enseñarlas bien.

  1. Generalmente, una narrativa del Antiguo Testamento no nos da una enseñanza doctrinal directa.
  2. Una narrativa del Antiguo Testamento usualmente nos ilustrará alguna doctrina que se enseña de manera clara en otros pasajes.
  3. Las narrativas nos cuentan lo que pasó, no necesariamente lo que debería haber sucedido o lo que tiene que suceder todas las veces.  De esa cuenta, no todas las narrativas cuentan con una moraleja claramente identificable.
  4. Lo que las personas hacen en las narrativas no siempre son buenos ejemplos para nosotros.  Usualmente es totalmente lo opuesto.
  5. Muchos de los personajes del Antiguo Testamento están muy lejos de la perfección, y en consecuencia, sus acciones también.
  6. Al final de una narrativa, no siempre se nos dice si lo que sucedió fue bueno o malo.  Debemos juzgar esto en base a lo que Dios ya nos ha enseñado de manera categórica y directa en otros pasajes de las Escrituras.
  7. Todas las narrativas son selectivas y están incompletas.  No siempre se nos dan todos los detalles (ver Juan 21:25).  Lo que sí aparece en las narrativas es aquello que el autor, inspirado por Dios, quería que supiéramos.
  8. Las narrativas no fueron escritas para responder a todas nuestras preguntas teológicas.  Ellas tienen un propósito particular, específico, especial y delimitado al tratar ciertos temas, dejando que los temas que quedan fuera sean tratados de manera distinta en otros pasajes.
  9. Las narrativas pueden enseñar tanto de manera explícita (al declarar algo de manera directa) o de manera implícita (al ilustrar algo de manera clara sin decirlo de manera directa).
  10. En el análisis final, Dios es el héroe de todas las narrativas bíblicas.

Los dejo con un video en dónde Gordon Fee nos habla sobre cómo debemos leer la Biblia.

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Una Oración acerca de los Anchos Hombros de Jesús


6Pues nos ha nacido un niño,
un hijo se nos ha dado;
el gobierno descansará sobre sus hombros,
y será llamado:
Consejero Maravilloso, Dios Poderoso,
Padre Eterno, Príncipe de Paz.
7Su gobierno y la paz
nunca tendrán fin.
Reinará con imparcialidad y justicia desde el trono de su antepasado David
por toda la eternidad.
¡El ferviente compromiso del Señor de los Ejércitos Celestiales
hará que esto suceda!
Rey Jesús, saber que el gobierno de todo el mundo ya descansa sobre tus hombros nos humilla y alegra profundamente.  Nos llena con un gozo comparable únicamente con el conocer que tus hombros cargaron de manera completa con nuestro pecado.
Jesús, en Tí están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento.  Tú eres el Consejero Maravilloso.  Te buscamos para conocer grandes misterios y para poder ver hacia cosas eternas, pero también Tú eres a quien buscamos cuándo necesitamos consejo de como amar bien -manejar decepciones frescas, heridas antiguas y anhelos no cumplidos.  A Tí te importa todo.
Jesús, Tú sostienes todas las cosas por el poder de Tu Palabra.  Yo eres Dios Poderoso, el que creó y sostiene el universo entero.  Tú también nos das poder para jactarnos en nuestra debilidad cuándo en realidad quisiéramos ser auto suficientes.
Jesús, verte a Tí es ver al Padre, y por Tu obra conocemos a Dios como nuestro Padre.  Tienes un cuidado tierno de todas las necesidades del mundo – aún las flores de cada campo y cada pájaro en el cielo.  Pero también Tú cuidas de nosotros.  Ya no somos huérfanos.
Jesús, nadie más puede tan siquiera intentar ser el Príncipe de Paz, porque únicamente Tú pagaste el precio de nuestra paz en la Cruz.  Aún mientras Tu gobierno y paz se extienden en el mundo, el reino de Tu Gracia en nuestras vidas se extiende también.  Perdónanos cuando buscamos ser completados o contentados o sanados por algo más, porque no podemos encontrar nada de esto fuera de Ti.
Por Tus anchos hombros, gran corazón e inminente reino, glorifícate, bendito Mesías y Redentor. Oramos en Tú misericordioso y sin igual Nombre, amén.