Una Oración por Amigos “Evangeliciosos” – Día de Acción de Gracias


3Cada vez que pienso en ustedes, le doy gracias a mi Dios. 4Siempre que oro, pido por todos ustedes con alegría, 5porque han colaborado conmigo en dar a conocer la Buena Noticia acerca de Cristo desde el momento que la escucharon por primera vez hasta ahora.6Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva. (Filipenses 1:3-6, NTV)

Padre Celestial, hoy es Día de Acción de Gracias, y de todas las cosas por las que estoy agradecido, hoy estoy especialmente agradecido por aquellas mujeres y aquellos hombres que has usado a través de los años para traerme hacia un mayor entendimiento y una mayor experiencia del Evangelio.

Te alabo por los amigos que me han ayudado a entender la lírica del Evangelio – la teología.  Como un joven convertido, mi arrogante mantra era, “No me des teología, solamente dame a Jesús.”  Mis intenciones eran buenas, pero mi sensibilidad estaba perdida.  Hablar el nombre de Jesús es hacer teología.  Gracias por esos pacientes maestros que han abierto las Escrituras y me han mostrado al verdadero Jesús – el que vivió y murió en mi lugar y que está haciendo nuevas todas las cosas.

Te alabo por aquellos amigos que me han ayudado a escuchar y experimentar la música del Evangelio.  Por aquellos quebrantados y hermosos santos que me han ayudado a probar la radical bondad del Evangelio -esa melodía liberadora que da vida, ese gozo que captura el alma- te alabo por eso, Padre.  Yo conozco que Tú eres un Dios que se deleita grandemente en Tú pueblo, que nos aquieta con amor y se regocija sobre nosotros con canción.  Esto es asombroso, aún impresionante, y todo esto es por lo que Jesús ha hecho por nosotros.

Te alabo por aquellos amigos que me han modelado el baile misional del Evangelio.  Es motivador y retador descubrir que todo el mundo es una pista de baile de Tu gracia.  Padre, Tú creaste todas las cosas y estás redimiendo todas las cosas, y cuándo metes a salvajes pródigos y a los cuadrados hermanos mayores a tu baile del Evangelio, Tú llevas la fiesta fuera de la casa hacia nuestros vecindarios y dentro de las naciones.  Gracias por mis instructores de baile.

Señor Jesús, Tú aplastaste la cabeza de la serpiente por nosotros, y pronto la pondrás debajo de la planta de nuestros pies (Romanos 16:20).  El Evangelio del Reino está infiltrando y transformando cada esfera de la vida, y nuestro futuro es algo que está mucho más allá de lo que podemos pedir o imaginar.  En esta mañana de Día de Acción de Gracias, estoy más que nada agradecido por Ti, porque Tú eres el Evangelio.  Oro en Tú glorioso Nombre.  Amén.

(Traducido del libro “Everyday Prayers: 365 Days to a Gospel-Centered Faith” de Scotty Smith)

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Liderando con Amor (Book Review)


Tenía mucho tiempo de no leer un libro completo en un día.  Quizás tenga mucho tiempo en mis manos, o quizás el libro era así de agradable de leer.  Creo que es una combinación de los dos y honestamente me sorprendí lo rápido que avanza la lectura de este libro.  Tenía muchísimo tiempo de no leer a Ken Blanchard, y por cuestiones de una serie de conferencias que tendré la oportunidad de dar en las próximas semanas, fui a buscar lectura fresca y decidí comprar este libro, “Liderando con Amor” (en inglés, “Lead with Luv“) que escribió Blanchard en colaboración con Colleen Barret, Presidente Emérita de Southwest Airlines.

Después de leer muchísimos libros de temas teológicos, de economía y algunas novelas, fue (aunque me cueste admitirlo) refrescante volver a leer un libro de gerencia.  El cambio de temática fue bueno, y me ayudó a aterrizar de manera muy tangible algunas ideas que había estado explorando en los libros “Stewardship: Choosing Service over Self-Interest” de Peter Block y “The Fifth Discipline: The Art & Practice of the Learning Organization” de Peter Senge, dos libros que tratan con las ideas del Liderazgo Basado en Servicio desde una perspectiva más macro y filosófica.

El libro trata, en esencia, de la puesta en acción de la filosofía del Liderazgo Basado en Servicio a través del testimonio de Barret.  Está escrito a manera de entrevista y conversación, así que eso ayuda en la fluidez de la lectura y lo hace más humano.  A ratos el libro abusa de las múltiples referencias a los otros libros de Blanchard (una especie de “product placement“) y la traducción al español se siente un poco forzada a veces, pero a pesar de eso, la lectura es fluida.

Los conceptos del liderazgo basado en servicio son conceptos que debemos considerar de manera profunda y urgente en Latinoamérica.  El paradigma de liderazgo basado en el control, la intimidación, la posición y el abuso de poder ha cobrado demasiadas víctimas en nuestras familias, empresas, iglesias y naciones.  El autoritarismo con el que estamos acostumbrados a mandar (no a liderar) tiene mucha responsabilidad sobre nuestro retraso cultural, social y económico.  El libro plantea una manera distinta de ver las cosas.  El líder sirve antes de dirigir y su meta principal no es su propio engrandecimiento, sino la búsqueda del éxito, prosperidad y florecimiento de las personas que han sido puestas bajo su liderazgo.  De esa cuenta, los resultados extraordinarios se vuelven posibles a través de facultar a las personas que están más cerca de cada situación, problema y oportunidad a tomar decisiones, ser reconocidos por sus éxitos e incluso, a ser más flexibles con las políticas y procedimientos (siempre dentro de los marcos éticos y legales correspondientes), con el único objetivo de servir y servir bien a sus clientes (internos -fundamentalmente- y externos).

Al definir el liderazgo basado en servicio como “amor en acción”, el libro asume una idea que como cristianos debemos aprender, recalcar, vivir y enseñar, que es el del valor y dignidad de la persona humana en tanto persona -extraído esto de la hermosa doctrina del “Imago Dei“-.  Sin un cambio profundo en la mente y el corazón acerca de nuestra concepción de la persona humana, de una visión materialista, consumista y utilitarista, a una fundamentada en la dignidad y valor de la misma por el hecho de ser un ser creado a imagen y semejanza de Dios, las ideas del libro de Blanchard y Barret no tienen sentido alguno.

Jesús lo dijo claramente:

12Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado. 13No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. (Juan 15:13, NTV)

25Jesús les dijo: «En este mundo, los reyes y los grandes hombres tratan a su pueblo con prepotencia; sin embargo, son llamados “amigos del pueblo”. 26Pero entre ustedes será diferente. El más importante de ustedes deberá tomar el puesto más bajo, y el líder debe ser como un sirviente. 27¿Quién es más importante: el que se sienta a la mesa o el que la sirve? El que se sienta a la mesa, por supuesto. ¡Pero en este caso no!, pues yo estoy entre ustedes como uno que sirve. (Lucas 22:25-27, NTV)

Recomiendo muchísimo la lectura de este libro.  Es un libro que debemos leer para nosotros mismos y vivirlo nosotros mismos, no es un libro de aquellos de “se lo digo a Pedro para que lo oiga Juan”.  Retémonos a nosotros mismos y en oración, busquemos la gracia del Espíritu Santo para verdaderamente liderar con amor.

Les dejo un par de videos de Ken Blanchard y Colleen Barrett para que conozcan más a los autores: