La Falsa Libertad de Estuardo Zapeta

El día 9 de julio, el reconocido antropólogo y periodista guatemalteco, Estuardo Zapeta, publicó en el diario Siglo XXI una columna titulada “La Cuestión Gay“.  En su tradicional estilo controversial, Zapeta presentó lo que a su juicio, debería ser una posición “libertaria” a la controversia actual sobre el “matrimonio” entre personas del mismo sexo.  Lo más preocupante de la columna no es su defensa de lo indefendible (el “derecho” a dos personas del mismo sexo a contraer “matrimonio”), sino la manera que sustenta su argumento desde una óptica libertaria vacía de una sólida antropología y un claro entendimiento de la moral y los valores que sustentan la libertad que Zapeta defiende.

Cito a Zapeta:

El libertario jamás aceptará esas posiciones “librecambistas”, o pragmáticas, sino que apelará a Valores fundamentales de la Persona Humana y de su dignidad para la coexistencia pacífica.

Por eso, en temas como la descriminalización, despenalización, y legalización de la producción, comercio, distribución, y consumo de drogas que ahora son prohibidas por los Estados, libertarios y conservadores chocamos, porque para el conservador “ahí sí debe intervenir el Estado”, y para un libertario el valor de la libertad individual –sin violentar la vida, libertad y propiedad de terceros– es superior a las calenturas de los Estados y de los conservadores.

Por temas así, y la posición libertaria basada en valores, los conservadores nos llaman “anarquistas”, y otros nos describen como “anarco-capitalistas.”

Pero la diferencia abismal entre conservadores y libertarios puede notarse en el “approach” al denominado “tema Gay”. Un conservador utilizará en ese caso su ya gastado argumento “moralino”, digo “moralista”, y condenará de manera enérgica, y así lo dicen, esa “aberración moral” de la homosexualidad, y mucho de su argumento estará basado en la religión, sobre todo católica romana, la cual, en el tema “gay” deberá hacer muchas “revisiones” doctrinarias, y que sirve de base para sus “pre-juicios”, que un conservador confundirá como “valores”. 

Un libertario apelará al valor fundamental de libertad individual. Y en el caso del casamiento de dos personas del mismo sexo se aplica el mismo test fundamental de no violentar la Vida, la Libertad ni la Propiedad de terceros. La decisión que ambas personas tomen es la posición libertaria; deberá respetarse en cuanto es un acuerdo en ejercicio de la libertad individual de cada persona, y en el cual no hubo ni coerción ni privilegios.

Admiro a muchos conservadores y socialistas que cada vez más recurren a los valores humanos (no los religiosos)para asumir posiciones inteligentes ante temas difíciles, y exploran en el universo libertario mejores opciones para entender la acción humana. Bienvenidos.

El argumento central de Zapeta descansa en la dicotomía que el encuentra entre una posición “conservadora” -fundamentada en una concepción de moralidad absoluta y guiada por la religión- y una posición libertaria que encuentra la “dignidad de la Persona Humana” en un set -que no dice cuál es- de “valores humanos” (no religiosos).

¿Cuál es el problema?  El problema está en que la libertad que busca definir Zapeta no existe porque descansa en puras arbitrariedades al no encontrar un fundamento sólido en un concepto que para todo libertario es fundamental: la VERDAD.  Zapeta sabe, y libertarios ilustres como Hayek afirman, que no es posible tener verdadera libertad -que resulta en una verdadera capacidad de toma de decisiones, pilar fundamental de la Acción Humana- sin fundamentos sólidos e inamovibles.  Buscar “valores humanos” es buscar arbitrariedades que cambian con el tiempo, la cultura y las calenturas del momento.  Aparte del ancla de la verdad absoluta, definimos lo que vale según lo que nos conviene en el momento y maximiza nuestro placer, lo que nos hace precisamente lo opuesto a lo que buscamos….nos hace esclavos a nuestras pasiones.

Cito algunos párrafos del capítulo 9 del libro “La Fatal Arrogancia” de F.A. Hayek  -que dicho se a de paso, se declara abiertamente agnóstico- (traducidos libremente por un servidor):

“Le debemos en parte a las creencias místicas y religiosas, y, yo creo, particularmente a las de las principales monoteístas, que se hayan preservado y transmitido tradiciones beneficiosas al menos por suficiente tiempo para permitir a esos grupos a seguirlas para poder crecer, y para tener la oportunidad de esparcirse por selección natural o cultural.”

“Aún aquellos dentro de nosotros, como yo mismo, que no estamos preparados para aceptar la concepción antropomórfica de una divinidad personal, debemos admitir que la pérdida prematura de lo que consideramos como creencias no fundadas en hechos, hubiese privado a la humanidad de un poderoso soporte en el desarrollo a largo plazo del orden extendido que hoy disfrutamos, y que aún hoy la pérdida de estas creencias, sean estas verdaderas o falsas, generaría grandes dificultades.

En cualquier caso, la visión religiosa de que la moralidad fue determinada por procesos incomprensibles para nosotros podría ser de hecho más cierta (aún si no se dio exactamente de la manera en que se quería) que el engaño racionalista de que el hombre, por ejercicio de su propia inteligencia, inventó los valores morales que le dieron el poder de alcanzar más de lo que jamás hubiese previsto. /…/ Sin duda estaban en lo correcto; e incluso un agnóstico debe conceder que le debemos nuestros valores morales, y la tradición que nos ha proveído no sólo de nuestra civilización sino también nuestras propias vidas, a la aceptación de tales afirmaciones científicamente inaceptables.”

“Sin embargo, las únicas religiones que han sobrevivido son aquellas que soportan la propiedad y la familia.  De esa cuenta, el futuro para el comunismo, que es tanto anti-propiedad y anti-familia (y también anti-religión), no es prometedor.”

“Resulta ingenuo -especialmente a la luz de nuestro argumento de que no podemos observar los efectos de nuestros valores morales- imaginar a una especie de sabia élite fríamente calculando los efectos de los distintos valores morales, seleccionando algunos de ellos, y conspirando para persuadir a las masas a través de las “mentiras nobles” de Platón para que se traguen el “opio del pueblo” y entonces obedezcan aquello que avanza los intereses de sus gobernantes.”

Vemos aquí entonces que es imposible apartar la idea de “valores humanos” del legado, tradición y enseñanza constante de la religión.  Hacerlo es peligroso y nos deja en las manos de cualquier élite poderosa que decida tener “mejores valores” que los demás.  Eso es opresivo, tiránico y esclavizante.

Ahora, Hayek es también un hombre caído y por ende, sus palabras y/o afirmaciones no son infalibles.  La fuente para un cristiano -y en repetidas ocasiones Zapeta se ha declarado a sí mismo como “cristiano evangélico”- es la Biblia, y encontramos en las palabras de Jesús mismo las declaraciones más contundentes y finales sobre la necesidad de la Verdad como fundamento para la Libertad:

“31Jesús les dijo a los que creyeron en él:

—Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; 32y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.” (Juan 8:31-32, NTV)
Conocer la verdad y acceder a la libertad depende entonces de conocer las enseñanzas de Jesús.  Son esas enseñanzas las que nos santifican (nos hacen más como Jesús):
“17Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad.  (Juan 17:17, NTV)”
Adicional a eso, conocer la verdad es llegar a conocer a Jesús mismo porque:
“6Jesús le contestó:

—Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.”  (Juan 14:6, NTV)
“1En el principio la Palabra ya existía.

La Palabra estaba con Dios,
y la Palabra era Dios.
2El que es la Palabra existía en el principio con Dios.
3Dios creó todas las cosas por medio de él,
y nada fue creado sin él.
4La Palabra le dio vida a todo lo creado,
y su vida trajo luz a todos.
5La luz brilla en la oscuridad,
y la oscuridad jamás podrá apagarla.
14Entonces la Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de fidelidad y amor inagotable.Y hemos visto su gloria, la gloria del único Hijo del Padre.”(Juan 1:1-5 y 14, NTV)
Entonces, esto debe movernos a buscar en la Biblia aquellas verdades fundamentales acerca del matrimonio que nos permitirán forjar una sociedad de individuos verdaderamente libres y responsables. Por ejemplo:
“18Después, el Señor Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él».19Entonces el Señor Dios formó de la tierra todos los animales salvajes y todas las aves del cielo. Los puso frente al hombre para ver cómo los llamaría, y el hombre escogió un nombre para cada uno de ellos. 20Puso nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales salvajes; pero aún no había una ayuda ideal para él.

21Entonces el Señor Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño. Mientras el hombre dormía, el Señor Dios le sacó una de sus costillas y cerró la abertura. 22Entonces el Señor Dios hizo de la costilla a una mujer, y la presentó al hombre.
23«¡Al fin! —exclamó el hombre—.
¡Esta es hueso de mis huesos
y carne de mi carne!
Ella será llamada “mujer”
porque fue tomada del hombre».
24Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo.
25Ahora bien, el hombre y su esposa estaban desnudos, pero no sentían vergüenza.” (Génesis 2:18-25, NTV)
“21Es más, sométanse unos a otros por reverencia a Cristo.

22Para las esposas, eso significa: sométase cada una a su marido como al Señor, 23porque el marido es la cabeza de su esposa como Cristo es cabeza de la iglesia. Él es el Salvador de su cuerpo, que es la iglesia. 24Así como la iglesia se somete a Cristo, de igual manera la esposa debe someterse en todo a su marido.
25Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella 26a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la palabra de Dios. 27Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable.28De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo.29Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia. 30Y nosotros somos miembros de su cuerpo.
31Como dicen las Escrituras: «El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo».32Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno. 33Por eso les repito: cada hombre debe amar a su esposa como se ama a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido.” (Efesios 5:21-33, NTV)
La defensa, entonces, de la causa libertaria, de la libertad individual y la inherente dignidad de cada ser humano -creado a imagen y semejanza de Dios-, comienza por una búsqueda, consideración y aplicación de la Verdad.  ¿Les parece si arrancamos por allí?
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5 comments

  1. Gaby · julio 11, 2013

    Gracias por tan buena aclaración.
    Esto es lo que se necesita en nuestra sociedad: exponer con la “Verdad”. Cuando esta sale a Luz, todo lo demás se adhiere a ella.
    Gracias además por aclarar sin insultar.

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    • Juan Callejas · julio 11, 2013

      ¡Gracias Gaby por el comentario! Abramos la discusión y entremos en la batalla por la verdad.

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  2. César Pozuelos · julio 11, 2013

    “Quien rechaza la Cruz de Cristo por fidelidad al Olimpo es el que desea la impunidad para sus vicios” La revuelta actual contra el cristianismo se disfraza de ideológica, cultural, histórica, pero … en el fondo, lo que hay es que no se puden soportar sus exigencias morales, sobre todo sexuales.
    Vittorio Messori

    Por qué creo …

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  3. Priscilla Guerra · julio 13, 2013

    Sera posible un foro de discusión con este Antropólogo? en su ideología libertaria, cabra la posiblidad de debatir ideas sin falacias? sera que cree en la verdad o esta casado con el relativismo? Por otro lado, cree usted que podemos debatir sin argumentos religiosos para no caer en su juego?

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    • Juan Callejas · julio 13, 2013

      Por lo que he conocido a Estuardo, estoy seguro que sí debatiría. Creo que es posible debatir sin esos argumentos, pero al final, es difícil sustentar el matrimonio sin apelar a su Origen y al propósito al que apunta.

      La Dra. Jennifer Roback-Morse tiene excelentes libros para tratar el tema.

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