El Amor ya Ganó

Ayer se publicó en Plaza Pública un artículo titulado “El Amor Gana“, por María Isabel Carrascosa. El artículo es un escueto comentario a favor del matrimonio homosexual usando como base el título del libro de Rob Bell y su controversial declaración en favor del matrimonio homosexual este pasado domingo.  María Isabel incluso se columpia de estos débiles argumentos para soñar que quizás el Papa siga los pasos del Rob Bell: “Con la elección del nuevo Papa, Francisco I, será interesante ver cómo va a manejarse este tema. En ocasiones anteriores el actual Papa se pronunció al respecto, sobre todo cuando en la Argentina se aprobó la ley que reformó el Código Civil y liberó al matrimonio del concepto tradicional de unión entre hombre y mujer. Dentro de los argumentos principales de Bergoglio está el derecho que tienen los niños de tener una familia tradicional (mamá, papá e hijos). Yo creo que este tipo de argumento no es congruente con el mensaje de amor y aceptación. Solo el tiempo dirá si el actual Papa cambiará de postura. No sería la primera figura pública que pasa de una postura en contra a una a favor, quizá  al final de la historia el amor sí gané.”

María Isabel, el amor ya ganó.  El amor que usted entiende bajo ideas modernas de “tolerancia” o “aceptación” no es el que ganó.  El amor que ganó es el amor verdadero que los cristianos alrededor del mundo, estaremos celebrando esta semana que se avecina, Semana Santa.

El amor verdadero no es un amor color de rosa, basado en sentimientos y en un sentido de tolerancia permisiva (que al final es cruel y tiránica).  El amor verdadero se fundamenta en el sacrificio, en la obediencia y en la verdad.  En la Biblia, Jesús nos dice: “12Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. 13Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos. 14Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.” (Juan 15:12-13 NVI)

Esto es justamente lo que Jesús vino a hacer por cada uno de nosotros.  Lo paradójico de esto es que Jesús fue un paso más allá.  Él no dio su vida por sus amigos.  Él la dio por sus enemigos.

“4¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. 5¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros? 6Pero él nos da mayor ayuda con su gracia. Por eso dice la Escritura:

«Dios se opone a los orgullosos,
pero da gracia a los humildes.»
7Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.8Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!9Reconozcan sus miserias, lloren y laméntense. Que su risa se convierta en llanto, y su alegría en tristeza. 10Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.” (Santiago 4:4-10 NVI)

“6A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados. 7Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.

9Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!10Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida! 11Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación.” (Romanos 5:6-11 NVI)
¡Ese sí es amor! Y lo más hermoso de esto es que Dios lo viene anunciando desde el principio de los tiempos y una de las maneras que Él escogió para revelar su Evangelio al mundo es a través del diseño del matrimonio, el matrimonio entre un hombre y una mujer para toda la vida:
“18Luego Dios elSeñordijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.» 19Entonces Dios elSeñorformó de la tierra toda ave del cielo y todo animal del campo, y se los llevó al hombre para ver qué nombre les pondría. El hombre les puso nombre a todos los seres vivos, y con ese nombre se les conoce. 20Así el hombre fue poniéndoles nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo. Sin embargo, no se encontró entre ellos la ayuda adecuada para el hombre.

21Entonces Dios elSeñorhizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras éste dormía, le sacó una costilla y le cerró la herida. 22De la costilla que le había quitado al hombre, Dios elSeñorhizo una mujer y se la presentó al hombre, 23el cual exclamó:
«Ésta sí es hueso de mis huesos
y carne de mi carne.
Se llamará “mujer”
porque del hombre fue sacada.»
24Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.
25En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.” (Génesis 2:18-25 NVI)
21Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. 22Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. 23Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. 24Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.

25Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella 26para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, 27para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. 28Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, 29pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia,30porque somos miembros de su cuerpo. 31«Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo.» 32Esto es un misterio profundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia. 33En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.” (Efesios 5:21-33 NVI)

Este, María Isabel, es el amor que ganó.  Ganó porque Jesús no sólo murió en la Cruz en su y mi lugar, pagando el precio por nuestros pecados, sino también, por amor, nos imputó Su justicia y nos da la esperanza de vida eterna con Él gracias a Su Resurrección…..y esa Gran Historia, está contenida en la perla preciosa diseñada por Dios del Matrimonio.  Matrimonio que yo y muchos otros cristianos que creemos esto, incluyendo el Papa Francisco, seguiremos defendiendo ante la intolerancia de aquellos buscan destruir la obra de Dios expresada en el matrimonio y la familia.

¡El amor ganó! ¡Invito a que lo conozca!

2 comments

  1. Adriano Ramazzini · marzo 21, 2013

    excelente! mientras nos paremos sobre la roca solida y firme que es Cristo nada nos va a hacer tambalear, al contrario nos va a cimentar más profundo en lo que creemos. Lo que me parece a mi tan hipócrita es el hecho de que personas puedan exigir tolerancia e inclusión al ser ellas mismas entes de intolerancia y la mayor discriminación en contra de los cristianos que nos apegamos a la palabra fiel y verdadera.
    Ánimo y no dejemos que nos engañen con palabras endulzadas y llenas de supuesto pensamiento moderno.

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