¿Por qué estudiar doctrina es la mejor medicina?

(Les comparto esta traducción mía del artículo de Tim Keller “Why Studying Doctrine is the Best Medicine” disponible gratis en inglés aquí. Este artículo refleja algo que para mi vida puedo dar testimonio que es verdad.  Uno de los pilares más fuertes que me han sostenido y mantenido cuerdo durante los últimos 2 años y medio es la claridad doctrinal y el constante estudio y comprensión del Evangelio y sus implicaciones y aplicaciones para mi vida.  Es un artículo valiosísimo que espero los motive a profundizar en su fe)

El apóstol Pablo escribió las cartas que hoy conocemos como 1 y 2 de Timoteo a su joven colega Timoteo, quién tenía la tarea de organizar a las iglesias que funcionaban en casas en esa época, en congregaciones formales y funcionales. Pablo tenía la esperanza de poder apoyar en persona a Timoteo, pero por si acaso, le escribió:   “14Aunque espero ir pronto a verte, escribo estas instrucciones para que, 15si me retraso, sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad.” (1 Timoteo 3:14-15 NVI).

Estas instrucciones aplican para nosotros hoy en todas nuestras iglesias.  Una de las primeros temas sobre el cual Pablo instruye a Timoteo es “3Al partir para Macedonia, te encargué que permanecieras en Éfeso y les ordenaras a algunos supuestos maestros que dejen de enseñar doctrinas falsas” (1 Timoteo 1:3 NVI).

Vivimos en una época en la que la palabra doctrina, o peor aún, dogma, son vistos como términos negativos.  Sin embargo, es prácticamente imposible vivir sin creencias doctrinales.  Aún cuándo muchos no quieran usar el término, todas las personas -seculares y religiosas- tratan a ciertos puntos de vista como horribles herejías.  Me he topado con iglesias que afirman, “No enseñamos doctrina, sólo predicamos a Jesús.” Pero al momento de preguntares, “Entonces, ¿quién es Jesús y qué fue lo que hizo?”, la única respuesta que pueden dar empezará por una exposición de su doctrina.

Pablo no nos dice simplemente que lo que necesitamos es que la doctrina sea la correcta, sino que también sea “sana”.  La palabra original en griego implica eso mismo, sana y no enferma.  Esta es una forma en la que Pablo nos dice que la doctrina incorrecta atenta contra nuestra salud espiritual.  O, para ponerlo de otra forma, si carecemos de vitalidad y fruto espiritual, si carecemos de valor, gozo, amor o esperanza, es porque nuestra comprensión de la doctrina bíblica es superficial, escueta, distorsionada o errada.

¿Práctico o doctrinal?

Este punto cobró fuerza en mi vida hace algunos años mientras trabajaba en un estudio bíblico acerca de los atributos de Dios por Warren y Ruth Myers.  Un par de preguntas de aplicación me abrieron los ojos:

  1. ¿Qué ideas falsas o emociones perturbadoras me impiden de confiar (y comprender en su totalidad) que Dios tiene este atributo en particular?
  2. Aunque mi mente consciente pueda estar de acuerdo de que Dios posee este atributo, ¿refleja mi vida de que Dios realmente es así?

Prueba hacerte estas preguntas en relación a la gloria y majestad de Dios, la sabiduría y soberanía de Dios, el amor y misericordia de Dios.  Pasa tiempo pensando y te darás cuenta de que la mayoría de nuestros problemas personales y prácticos son en realidad problemas doctrinales.  Ya sea que no entendemos la verdad o no la conectamos a nuestra vida de manera tal que traiga salud espiritual a nuestra vida.

Siempre me ha impresionado el contraste con entre las estrategias contemporáneas para tratar con el estrés y el consejo que da Pablo para tener paz interior.  Los enfoques modernos nos dicen que nos tomemos un descanso, que tengamos un mejor balance entre trabajo y descanso, que bloqueemos los pensamientos negativos o de culpa, que hagamos ejercicio y aprendamos técnicas de relajación.  Los libros modernos nunca le dicen a la gente estresada: “Hazte las grandes preguntas de la vida. ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el sentido de la vida?”

Sin embargo, pablo nos dice: “8Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.9Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes.” (Filipenses 4:8-9 NVI) Lo que nos está diciendo en efecto es: “¡Piensa! Dios hizo el mundo y nosotros le dimos la espalda – pero Él regresó a salvarnos a un costo infinito para Él.  Y algún día Él arreglará todas las cosas y viviremos con Él para siempre.  Si realmente entendieras y creyeras esto, nada podría ponerte de bajó por tanto tiempo.  Así que piensa.  Si estás de bajón, piensa y abraza la doctrina cristiana hasta que te traiga paz y salud espiritual.”

En resumen, el mundo nos dice que obtenemos paz si no pensamos tanto; el cristianismo nos dice que tenemos paz pensando mucho -aprendiendo, entendiendo, gozándonos y descansando en las verdades de la Palabra de Dios.

Así que por tu salud, aprende doctrina bíblica.

 

Tim Keller es el pastor general de Redeemer Presbyterian Church (PCA) in Manhattan, New York. También es co fundador y vicepresidente de The Gospel Coalition. Para más materiales de Tim Keller, visita Redeemer City to City.

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