Meditaciones de Adviento #24: Tres Regalos de Navidad

7Hijitos, que nadie los engañe, el que hace justicia es justo, así como él es justo. 8El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto se ha manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo (1 Juan 3:7-8 RVC)

Paremos por un momento para reflexionar sobre este hecho extraordinario.  Si el Hijo de Dios vino a ayudarnos a parar de pecar -a deshacer las obras del diablo- y si también vino a morir para que, cuando pequemos, tengamos propiciación -la remoción de la ira de Dios- entonces, ¿qué significa esto para nuestra vida diaria?

Significa al menos tres cosas que son maravillosas de tener, son tres regalos increíbles de Navidad que hoy podemos abrir y compartir:

1. Un claro propósito para vivir:

Esta verdad implica que tenemos un propósito claro para vivir.  En forma negativa, significa simplemente esto: no peques.  “Hijitos, les escribo estas cosas para que no pequen.” (1 Juan 2:1a RVC). “Para esto se ha manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo.” (1 Juan 3:8b RVC).

Si queremos ver esto de una forma positiva, entonces vayamos a 1 de Juan 3:23: “Éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como Dios nos lo ha mandado.”  Para el Apóstol Juan, estas dos cosas están tan ligadas entre sí, que constituyen un solo mandamiento: creer en Jesús y amar a los demás.  Ese es nuestro propósito y la suma de la vida cristiana: confiar en Jesús y amar a las personas.  Ese es nuestro primer regalo, el propósito de nuestra vida.

2. Esperanza que nuestros fracasos serán perdonados:

Ahora consideremos la segunda implicación de la hermosa verdad de que Cristo vino a destruir nuestra vida pecadora y a perdonar nuestros pecados: progresamos en nuestra victoria sobre nuestro pecado cuando tenemos la esperanza de que nuestros fracasos serán perdonados.  Si no tenemos esperanza de que Dios perdonará nuestros fracasos, cuándo empecemos la batalla contra el pecado, nos rendiremos.

Muchos de nosotros estaremos pensando en cambios para este año que viene porque hemos caído en patrones pecaminosos y queremos salir de allí.  Queremos nuevos patrones para comer mejor, para entretenernos sanamente, para dar generosamente, para relacionarnos con nuestra pareja, para tener devocionales familiares, para dormir mejor y hacer más ejercicio e incluso, nuevos patrones para testificar con valentía.  Sin embargo, tenemos la batalla interna al preguntarnos si realmente vale la pena esto.  Para eso está nuestro segundo regalo de Navidad: Jesús no sólo vino a destruir las obras del diablo -nuestro pecado- sino que también vino a ser nuestro defensor cuándo fallamos en la lucha.

Así que les imploro, permitan que la libertad de fracasar les de esperanza para pelear.  Pero, ¡cuidado! Si hacemos de la gracia de Dios licencia para hacer cualquier cosa y decimos: “Bueno, si puedo fracasar y no importa, entonces ¿por qué pelear?” – si decimos esto de corazón y actuamos sobre ello, entonces muy probablemente no hemos nacido de nuevo y debemos temblar.

Sin embargo, estoy seguro que no es el caso de la mayoría de nosotros.  La mayoría de nosotros quiere batallar en contra de los patrones de pecado en nuestra vida.  Lo que Dios nos dice es esto: que la libertad de fracasar nos de esperanza para pelear.  Les escribo esto para que no pequemos, pero si pecamos, tenemos abogado en Jesús.

3. Jesús nos ayudará:

Finalmente, la tercera implicación de que Jesús haya venido a destruir nuestra vida pecaminosa y a perdonar nuestros pecados es esta: Jesús verdaderamente nos ayudará en la batalla.  Él SI te ayudará.  Él está de nuestro lado.  Él no vino a destruir el pecado porque el pecado es algo divertido.  Él vino a destruir el pecado porque el pecado es mortal.  El pecado es un engaño del diablo que nos destruirá si no lo batallamos.  Él vino a ayudarnos, no a lastimarnos.

Así que este es nuestro tercer regalo: Cristo nos ayudará a derrotar el pecado en nosotros.  1 Juan 4:4 nos dice:  “Hijitos, ustedes son de Dios, y han vencido a esos falsos profetas, porque mayor es el que está en ustedes que el que está en el mundo.” Jesús está vivo, Él es todopoderoso y por fe, vive en nosotros.  Jesús está a nuestro favor, no en nuestra contra.  Él nos ayudará.  Confiemos en Él.

(con este post terminamos la serie de Adviento y Navidad tomada del libro “Good News and Great Joy” de John Piper disponible gratis aquí como ebook en varios formatos)

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