Nunca se gasta


¿Te has dado cuenta que todo en la vida se gasta? El suéter que tanto te gustaba y usabas invierno tras invierno ahora está engavetado en la parte más profunda de tu armario, deshilachado, sin usar, sin que nadie lo quiera.  El carro que te emocionaba tanto y que hasta olía a nuevo es ahora simplemente un carro con rayones y sonidos raros que prueba el mismo punto.  La alfombra resistente a las manchas pará siendo no tan resistente al final de cuentas.  La lista podría seguir sin terminar, pero el punto es que, de este lado del cielo, todo en la vida se gasta de alguna forma u otra.  De hecho, aún nosotros mismos nos gastamos.  Nuestro cuerpo envejece, se vuelve débil y se cansa.  Tus articulaciones te duelen porque se están gastando de todo el estrés del ejercicio a través de los muchos años de tu vida.

Es algo a lo que nos hemos acostumbrado, así que nos alegra cuando un carro o electrodoméstico nos dura diez años antes de que se gaste.  Estamos bastante acostumbrados a vivir en un mundo en donde las cosas simplemente no duran.

Sin embargo, si eres hijo de Dios, hay algo en tu vida que no se gastará.  De hecho, tiene la sorprendente habilidad de ser nuevo día tras día.  La Escritura dice que las misericordias de Dios son “nuevas cada mañana”.    Ahora, tú sabes que necesitas misericordia, porque sabes que necesitas perdón y ayuda.  Casi cada día arruinas más de algo en tu vida.  Casi cada día te enfrentas a cosas que son más grandes que el tamaño de tu sabiduría y fuerza personal.  Tú y yo necesitamos constantemente de la misericordia del perdón y la misericordia que nos faculta.  Así que, ¡es muy fortalecedor saber que la misericordia de Dios es nueva cada día!  La misericordia de Dios nunca pierde sabor y nunca pierde su poder transformador.  La misericordia de Dios es nueva mañana tras mañana tras mañana.

Esto significa también que la misericordia de Dios está hecha a la medida de los problemas a los que te estás enfrentando aquí y ahora.  Cada mañana te son dadas misericordias nuevas para las situaciones particulares que enfrentarás ese día.

Así que puedes despertarte mañana con valor y esperanza.  Y puedes hacer esto, no por tu fuerza y sabiduría, sino porque sabes que lo más importante que se te ha dado en tu vida jamás se gastará.  Tú también puedes tener esperanza porque sabes que el Dios que te ha dado esa nueva misericordia sabe exactamente lo que estás por enfrentar.

(Traducido del artículo “It Won’t Wear Out” de Paul David Tripp)

4 Razones por las que los hombres no leen (y una sugerencia práctica)


(Artículo original en inglés escrito por Tony Reinke disponible aquí)

Los hombres en la iglesia no leen bien.

En realidad, no tengo estadísticas o estudios que comprueben esto, sin embargo mi conclusi´n viene tanto de mi experiencia, como de una intuición educada.  Hace poco compartí esta conclusión con Albert Mohler, y el estuvo de acuerdo: “Es una intuición bastante correcta y perceptiva.”  Me imagino que eso significa algo.

Por supuesto, no todos los hombres cristianos luchan con la lectura.  Muchos hombres en las bancas de nuestras iglesias son lectores competentes y estas iglesias se fortalecen gracias a esto.

Sin embargo, muchos hombres si luchan con la lectura.  Expongo aquí cuatro razones del por qué esto es así: Read More

Cuando Dios cumple los deseos de nuestro corazón


Hace aproximadamente dos años, escribí en el post, Pensamientos sobre la Fe, sobre una inquietud honesta que Dios había puesto en mi corazón sobre los motivos de mi Fe. ¿Cuál era realmente la razón por la cual yo lo proclamaba a Él como mi Señor y Salvador? En ese momento, Dios estaba empezando un trabajo sumamente duro  en mi corazón, mostrándome mis ídolos y poco a poco destruyéndolos. Mi decisión hace dos años de caminar por Fe y no por vista.  Fue una decisión que únicamente el Espíritu Santo pudo haber puesto en mi corazón, y únicamente Él me pudo haber llevado de la mano para comenzar una obra que hasta el día de hoy no entiendo y que tardará el resto de mi vida en completar hasta el día que Dios regrese por mí.

No es una vida fácil el entregarle a Dios nuestra vida entera. No es una decisión sencilla decidir confiar plenamente en Dios y su soberanía. ¿Por qué? Esto implica una reingeniería de nuestro corazón, implica estar dispuestos a enfrentarnos a nuestros peores pecados y tentaciones. Implica tener que soltar control, implica tener que dejar ir, implica una sumisión completa y sin reservas. Implica realmente dejar nuestra vieja naturaleza y poner en segundo lugar aquello que en algún momento nos daba identidad y valor.

Sé que Dios no ha terminado conmigo, como no ha terminado con ninguno de los que lo llamamos Dios, pero Él en su infinita misericordia esta semana me dio una de las mejores  lecciones que no quiero dejar de compartir. Rendir nuestros anhelos y sueños ante Él, es la mejor decisión que podemos tomar en nuestra vida. Reconocerlo a Él como el único suficiente para nuestro corazón trae una paz indescriptible en momentos de gran tensión. Estudiar su Palabra es la mejor manera de conocerlo y enamorarse más de Dios. Obedecer sus mandamientos trae bendición. Caminar en comunidad con los hermanos nos ayuda a crecer en humildad y amor. Reconocer nuestra dependencia completa de Dios nos hace crecer en nuestras relaciones con quienes tenemos al lado porque reconocemos que al igual que ellos, tenemos defectos y necesitamos un salvador. Saber que fuera de Dios no podemos hacer nada es la mejor respuesta a nuestras oraciones porque encontramos que el Dios Todopoderoso, creador del universo, se toma el tiempo de atender nuestros caprichos y detalles.  Encontrar nuestro deleite en Dios sobre pasa cualquier emoción o logro que podamos alcanzar ¿Por qué? Porque nada se compara a saber que a pesar de mí soy amada, que no hay nada que yo pueda hacer que pueda separarme del amor de Cristo, que tengo un Dios que conoce mi corazón y cumple mis anhelos conforme a sus propósitos en Gloria.

El trabajo en mi corazón y la batalla dentro de él apenas comienza, pero tengo una esperanza eterna que trae paz y gozo cuando menos me lo espero.

Escribo esto el día después de que aprobé mi examen privado para terminar la carrera por la que tanto me afane por 6 años, y lo único que puedo pensar es esto: Me llamo Natalia Callejas Aquino, soy hija y sierva de Dios por la gracia de Dios, y únicamente después de ese título tan increíble puedo agregarme el Abogada y Notaria.

Soli Deo Gloria