No ¨lo puedes todo¨ en Cristo….

Este es definitivamente un tema y un artículo que resuena en lo más profundo de mi vida y mi realidad actual.  Más allá de leerlo como una crítica o un artículo más, léanlo con humildad, con vulnerabilidad a su propio sufrimiento y al sufrimiento de otros que como yo, hemos abierto los ojos a la hermosa VERDAD de confiar en la suficiencia de Jesús.  Aunque yo no lo escribí, lo tomo con un artículo muy personal y lo comparto con todo mi corazón y amor….

Traduzco a continuación un artículo publicado en inglés originalmente por Byron Yawn.  El artículo original lo pueden leer aquí.

En realidad, no “lo puedes todo” en Cristo.  Al menos no de la forma en que lo crees.  Yo sé que esto puede sonar como sacrilegio dado el sentido que le hemos puesto a esta expresión bíblica, pero es la verdad.  Pablo no tenía una intención de triunfalismo personal aquí.  Seamos honestos, Pablo no “lo pudo todo” tampoco-  Pablo no pudo salir de prisión -que es el lugar desde donde escribió este versículo (Filipenses 4:13) -sin importar qué tan intensamente creía en Jesús.  El estuvo preso hasta que Dios decidiera lo contrario.  Sin embargo, el podría “estar preso” en Cristo que lo fortaleció para estar preso.  La prisión es un excelente lugar para descubrir la suficiencia de Cristo.

El verdadero significado de “todo” puede decepcionar a muchos cristianos contemporáneos, aunque en realidad no debería.  El punto es mucho más glorioso que el mito que hemos creado alrededor de este texto.  Nos acerca muchísimo más a la gracia.  Normalmente creemos que el versículo significa algo así como “puedo hacer lo que quiera siempre y cuándo crea”.  O sea…puedo alcanzar cualquier meta personal por fe.  Obtener este trabajo.  Ganar este juego.  Ganar este examen.  Pero, el versículo tiene poco (o nada) que ver con nuestros logros personales delante de circunstancias difíciles.  No se trata para nada acerca de nuestros logros.  Se trata del logro de Cristo y de una dependencia constante en él, independiente de nuestra situación de vida – buena o mala.

Además, es muy peligroso aplicar el versículo de la manera en que estamos acostumbrados.  ¿Qué pasa si no puedes hacerlo? ¿Qué pase si las cosas no salen – a pesar de todo lo que creíste (afirmaste, declaraste, proclamaste, etc…)?  Tu fracaso puede llevarte a cuestionar la bondad de Dios o la suficiencia de Cristo.  Roba a incontables personas que sufren y son débiles de la verdad de este versículo.  Hay poder en la debilidad.

Una traducción más exacta del principio es: “puedo confiar en Cristo (y los beneficios de su vida, muerte y resurrección) aún cuándo no puedo alcanzar una meta personal.  Puedo fracasar en alcanzar mis metas y aún así confiar en el amor de mi Salvador.  O, puedo tener cáncer.  O, puedo perderlo todo.  O, me pueden despedir.  Puedo “hacer todo esto” por Quién Jesús es.”  Son aquellas situaciones impredecibles en la vida (necesidad o prosperidad) las que Pablo pudo atravesar al enfocarse en la obra de Cristo.  Estas son “todas las cosas” que Pablo tenía en mente aquí.

Para Pablo, la vida justa de Jesús hacía que los tiempos de pobreza parecieran tiempos de abundancia y los de abundancia como pobreza.  El podía experimentar todas estas cosas sin caer en la desesperación de un lado, o en la idolatría del otro.

El punto es….Cristo es suficiente aún cuándo no pueda cambiar las cosas.  O incluso, cuándo mis circunstancias tienen el potencial de cambiarme a mi.  Puedo estar en la peor parte de toda mi vida con gozo y paz porque Cristo es infinitamente mejor.

Entonces, cuándo no puedo cambiar mi situación, Cristo me sostiene.  Lo que Pablo está diciendo va muchísimo más allá de nuestra interpretación tradicional.  “Si estoy en una circunstancia en dónde no hay nada que pueda hacer, aún así puedo hacerlo en Cristo.”  Puedo no hacer nada, si fuese necesario, y mantener a Cristo como el objeto supremo de mi fe.  Las cosas que podemos hacer son mucho mayores que las metas personas.  Son aquellas cosas que importan en la vida.

He visto la verdad de este versículo vivida por personas en medio de las peores circunstancias de la vida.  He sido testigo de esta verdad cobrar vida cuándo la gente estaba cerca de la muerte.  He visto a gente que no podía hacer nada haciéndolo todo.

Hace poco, fue una joven madre de quién su esposo no-creyente se estaba divorciando, vivir el poder de este versículo.  Un domingo por la mañana, bajo solicitud personal, se paró (respaldada con el apoyo de todos los ancianos) delante de su familia de iglesia y explicó la ausencia de su esposo, buscó las oraciones del cuerpo y exaltó la suficiencia de Cristo.

La iglesia la rodeó con una increíble gracia y compasión.  Su fe era admirable.  Era difícil creer que ella podía mantener la compostura en medio de un momento tan oscuro.  Pero, este es justamente el punto de Pablo.  Ella fue capaz de atravesar un terrible divorcio en Cristo que la fortaleció.

Luego de esta experiencia, ella envió la siguiente carta al liderazgo de la iglesia.  La reproduzco aquí con su autorización:

Sábado por la tarde….

Byron y ancianos,

Cuándo empecé esta carta hace una semana, era una carta que iba a escribir a mi familia y amigos sobre lo que está pasando en mi matrimonio.  Estaba escribiendo acerca de los detalles de lo que ha pasado durante este último año.  (Quizás muchos detalles).  Básicamente escribía una historia triste acerca de “mírenme a mi, miren mi dolor y miren lo que me hizo mi esposo.”

Qué equivocada estaba.  Estaba tan equivocada aún de escribir semejantes palabras.  No tenía amor….y si me lo permiten….no estaba siendo para nada como Cristo.  Hoy (domingo) fui recordada, fortalecida y humillada por el amor del cuerpo de creyentes.  Usaré mis dones, mi vida, mis TRIBULACIONES y mi GOZO (en medio de mis tribulaciones) para motivar al cuerpo a ver al Señor y no a mi.

He tenido épocas este año en las que he sentido que mi sufrimiento no es justo. A veces he sentido que tengo justificación para reaccionar de la manera que lo hacía ante mi tribulación (cuándo me dejaba ganar por la auto-compasión).  Pero hoy vi a un cuerpo de creyentes -que no sabían todos los detalles- fortalecer a otra parte del cuerpo en medio de una prueba que cambia la vida.  ¡No sabía cómo pedir ayuda, y tampoco sabía como permitir que los dones de otras personas me fortalecieran y me redireccionaran de vuelta al Señor y ver al Padre, Hijo y Espíritu Santo recibir toda la Gloria y obrar en unidad!

La carta que primero escribí ya fue borrada.  Y ahora he escrito una nueva agradeciendo a Dios por mi tribulación.  Agradeciendo a Dios por mi sufrimiento y por la INAGOTABLE fuente de Gozo que Dios me ha mostrado en y a través de esto.  Sé que Dios está agradado con nuestras acciones hoy.  Los ojos de nuestra iglesia estaban viendo “hacia arriba” a nuestro Salvador y no “hacia el frente” a la situación.  Mientras me paré allí, prácticamente olvidé las “idas y venidas” que me trajeron a poder pararme allí.  Sentí una tremenda paz de Dios, a través de la obra del Espíritu, Él calmó mi ansioso corazón.

No sé de qué forma se movió el Espíritu en los demás y lo que hizo en sus corazones.  Sólo puedo decirles que el Espíritu se movió en mi vida para enseñarme a amar a otros, amar a los perdidos (porque yo también fui esclava del pecado), amar al cuerpo de Cristo (todos han recibido dones para ser usados para la Gloria de Dios y no la mía) y en última instancia, amar a Dios con todo lo que soy (fui pecadora…aún peco, y Cristo aún así murió por mi).

Mi oración ahora es la que hizo David en el Salmo 27, y que fue escrita de manera hermosa por Nancy Leigh DeMoss:

Señor Jesús, Tu me has mostrado aquello que es absolutamente necesario, y eso es lo que anhelo buscar con todo mi corazón:  que pueda vivir en tu presencia todos los días de mi vida, que pueda ver tu hermosura con un corazón de alabanza y adoración, que pueda aprender a conocer tu corazón, tus caminos y tu voluntad.  Dedico mi vida a este supremo propósito.  Por tu Gracia, haré de esto la prioridad más alta de mi vida.  Amén.

Me siento honrada y humillada de poder ser parte de este cuerpo, esta iglesia y bajo la fiel “locura” (lo digo esto como un halago) y enseñanza de un siervo humilde del Señor.  Gracias por pararse conmigo hoy…a todos.

La gloria sea UNICAMENTE para Dios.

4 comments

  1. Oscar Morales · octubre 18, 2012

    ¡Excelente!

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  2. Teresa Ortega · octubre 18, 2012

    Excelente!

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  3. jesusadictoedwin · octubre 18, 2012

    “Agradeciendo a Dios por mi sufrimiento y por la INAGOTABLE fuente de Gozo que Dios me ha mostrado en y a través de esto.” Que increible verdad y que bien se siente cuando no le dejamos a Dios la responsabilidad de suplir esas cosas muchas veces vanas y nos centramos en la verdad que es El. Por tanto El fortalece nuestra debilidad en su misericordia, El nos fortalece en esos momentos dificiles, que aunque no son de gozo, definitivamente forjan aquellas cosas Eternas en las que nuestro padre esta interesado, y que producen frutos para toda la vida, presente y futura

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  4. Juan Carlos Sasbin · marzo 18, 2013

    Juan sinceras felicitaciones por ser sensible a la voz del Espíritu y publicar esta gran verdad, es un versiculo que debe ser desmistificado y entendido, bendiciones

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