Reto de los 90 Días #83 (parte 2): Hechos 18 – Corinto, Éfeso


Continuando co la lectura de hoy del Reto de los 90 Días, nos toca ahora enfocar nuestra atención en Hechos 18.

1. Corinto (Hechos 18:1-17)

Pablo salió de Atenas hacia otra ciudad muy importante llamada Corinto.  Esta es otra ciudad clave para nosotros como cristianos, porque Pablo les dirige dos cartas que hoy tenemos en el Nuevo Testamento, 1 y 2 de Corintios.  En este viaje, vemos a Pablo hacer amistad con dos personas que serían clave: Aquila y su esposa Priscila, con quienes compartía el oficio de hacer tiendas de campaña, que le permitió trabajar con ellos para sostenerse económicamente y también para continuar en el ministerio.

Aquí en Corinto Pablo encuentra gran aceptación al Mensaje, pero al mismo tiempo, férrea oposición siempre de los judíos.  El Señor, sin embargo, confirma a Pablo en su ministerio en Corinto con las mismas palabras con las que reconfortó a tanta gente durante Su tiempo en la Tierra: “No temas”.  Esto causó que Pablo ministrara en Corinto por año y medio.  En ese tiempo, Pablo fue nuevamente atacado y llevado a tribunales -tribunales civiles que nada tenían que ver con lo que Pablo estaba haciendo- y el mismo gobernador Galión hizo caso omiso de las acusaciones lo que causó que en lugar de atacar a Pablo, Sóstenes, el jefe de la sinagoga fuera quien se convertiría en víctima de estos judíos alborotadores.

2. Éfeso (Hechos 18:18-28)

Luego de todos estos sucesos, Pablo salió con Priscila y Aquila de Corinto a Éfeso de donde luego se separó de ellos y siguió su viaje hasta llegar a Jerusalén y Antioquía de Siria.

Aquí en Éfeso vemos surgir un nuevo e importante líder en la Iglesia: Apolos.  Apolos era un hombre inteligente y brillante, que además dominaba con mucha pericia las Escrituras.  Se había convertido al cristianismo y era apasionado por predicar el Evangelio a pesar de no haber sido aún bautizado por el Espíritu Santo – únicamente en agua.  Es interesante como Priscila y Aquila reconocen el potencial de Apolos y lo ayudan a ser aún más preciso en su predicación y Apolos mismo se somete a ellos y aprende.  Cualquier otro, creo yo, los manda a volar…..  Vemos a Apolo seguir creciendo en su ministerio y predicando con fuerza y exactitud el Evangelio siempre, como Pablo, a partir de las Escrituras.  Apolos se convertiría en un líder importante para la iglesia de Corinto al punto de que fue importante para Pablo escribirle a los Corintios acerca de él.

Me gusta ver cómo no todo se trata de Pablo aquí.  Vemos a tantos líderes ir surgiendo y cumpliendo su propósito, buscando servir genuinamente al Señor, fieles en su estudio y exposición de la Palabra y apasionados por el Evangelio.  ¡Mucho que aprender de ellos!

Reto de los 90 Días #83 (parte 1): Hechos 17 – Tesalónica, Berea, Atenas


El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Hechos 17 y Hechos 18.  ¡Estamos ya en la última semana del Reto!  En esta entrada, me voy a enfocar en Hechos 17 y en la siguiente hablaremos del capítulo 18.

1. Tesalónica (Hechos 18:1-9)

Esta es la ciudad a la que Pablo, más adelante en su ministerio, dirige las dos cartas a los Tesalonicenses.  Vemos a Pablo dar prioridad en el Mensaje a los judíos de aquella región.  Siempre que llegaba a una ciudad hacía esto, iba a la sinagoga local y allí empezaba a exponer el Evangelio.  Algo súper importante que vemos en Pablo a lo largo de su ministerio es que siempre que predicaba y exponía, lo hacía a través de las Escrituras (que en ese tiempo eran únicamente el Antiguo Testamento), para mostrar la verdad de Jesús y todo lo que Él vino a hacer en la Tierra, Su muerte y resurrección.

Siempre me llama la atención y no dejo de preguntarme por qué, pero siempre son los judíos los que alborotan las cosas.  Los judíos continúan traicionándose a sí mismos al valerse de las leyes del Imperio Romano para buscar parar el avance del Evangelio y en Tesalónica no fueron la excepción.  Cuando no hay argumentos coherentes en la fe para defender una posición y argumentarla en función de las Escrituras, los religiosos tenderán a valerse de otras armas para lograr sus objetivos….esto es el daño más grande que podemos hacerle al Evangelio….tratar de destruirlo o incluso protegerlo a través de un uso abusivo de las leyes civiles.

2. Berea (Hechos 17:10-15)

Confieso que este es de mis pasajes favoritos de toda la Biblia.  Los bereanos son de mis héroes.  Se nota que son distintos que los de Tesalónica y su distinción radica en su deseo y disposición no sólo a aprender de Pablo, sino a comprobar a través de su propio estudio de la Palabra que lo que Pablo les decía era cierto.  ¡Cuánto cristiano hoy se traga lo que le dicen en el púlpito y construye su teología y fe en base a anécdotas, canciones y libros y no en base a la Palabra!

Lamentablemente, como sería costumbre, los alborotadores….esta vez, los de Tesalónica, llegarían a Berea a armar relajo y esto causa que Pablo tuviera que salir de emergencia y por seguridad hacia Atenas.

3. Atenas (Hechos 17:16-34)

Aquí nos topamos con otro escenario misional totalmente distinto.  Aquí no hay muchos judíos a quienes predicarle.  Pablo está solo, esperando que Timoteo y Silas hagan el viaje para unirse a él y mientras está allí su corazón le duele por causa de la idolatría en la ciudad – ¿cuántos de nosotros nos hemos dolido cuándo estamos en un lugar en dónde el pecado es evidente y público? ¿cómo hemos reaccionado?

Pablo entonces se dirige a la sinagoga y comienza a exponer desde las Escrituras el Evangelio.  Como estaba en Atenas y la enseñanza de Pablo era verdaderamente diferente y revolucionaria, llama la atención de los filósofos griegos (epicúreos y estoicos -dos corrientes filosóficas que muy bien podrían explicar mucho del mundo de hoy) que lo invitan al Areópago a exponer sus ideas.

Allí, Pablo, haciendo uso de su agudeza intelectual y filosófica, usa elementos culturales de Atenas para hacer una magistral exposición del Evangelio dejando a los griegos realmente sorprendidos del tema, al punto que generaron en ellos las mismas dos posibles reacciones que el Evangelio puede causar en una persona: rechazo (en este caso expresado en burla hacia Pablo y su mensaje) o aceptación (que se convirtió en buscar aprender más del tema y entregarse a la causa).

¿Qué aprendiste tu al leer este capítulo? ¡Comparte!

Reto de los 90 Días #82: Hechos 16 – Timoteo, Obediencia al Espíritu, Filipos


El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Hechos 16.  Me cuesta entender por qué nadie jamás ha hecho una buena película del libro de Hechos.  Parece una historia de aventuras y todo lo que le va sucediendo a esta banda de viajeros evangelistas es digno de llevar a la gran pantalla.  Quisiera resaltar tres cosas que me llamaron la atención de este capítulo:

1. Timoteo (Hechos 16:1-5)

Aquí en este capítulo conocemos por primera vez a Timoteo, “hijo espiritual” de Pablo a quién luego le dirigiría las dos cartas que llevan su nombre en el Nuevo Testamento.  Timoteo era un joven hijo de padre griego y mamá judía (creyente en Jesús) que gozaba de muy buena reputación en Listra, lo que hizo que Pablo lo adoptara.  No sabemos mucho del papá de Timoteo, pero sí de que de parte de su mamá y su abuela recibió una educación en la Palabra que lo formó en el hombre que ahora era.  ¡Qué influencia tiene la familia en lo que nos convertimos!  Timoteo, que luego fue obispo en Éfeso, aprendió de los mejores y se sometió en obediencia aún a ser circuncidado a su avanzada edad (recordemos que la circuncisión se practicaba a los 8 días de nacido, no a la edad adulta).

El resultado es evidente en las cartas que Pablo le escribió, y al final de este pasaje vemos que por el trabajo que este equipo hizo, las iglesias no sólo crecían en número, sino eran fortalecidas en la fe.

2. Obediencia al Espíritu (Hechos 16:6-10)

Este pasaje es de esos que lo dejan a uno rascándose la cabeza.  ¡Qué comunión y relación tenía este equipo con el Espíritu Santo que sabían cuándo Él les permitía o no ir a un lugar!  Me impresiona que lo buscaban, escuchaban Su voz y obedecían.  Obedecían tanto en el “sí” como en el “no”.

Si soy honesto, jamás he tenido un momento de claridad de la guía del Espíritu Santo como leemos aquí en este pasaje.  ¿Ustedes?

3. Filipos (Hechos 16:11-40)

El equipo de Pablo, Silas, Timoteo y Lucas se embarcan en un nuevo viaje que los lleva a Filipos (la ciudad a quién va dirigida la carta de Filipenses), ciudad importante de la región de Macedonia en aquellos días.   Allí empiezan a instalar la iglesia con el apoyo de un grupo de mujeres piadosas lideradas por una exitosa comerciante llamada Lidia.

Nunca faltan los ataques del enemigo y allí Pablo tuvo que expulsar -por el poder del Espíritu Santo y en el nombre de Jesús- a un espíritu demoníaco de una joven mujer que era explotada por sus “talentos” de adivinación.  Esto causó que fueran encerrados en la cárcel porque los explotadores de esta pobre joven se quedaron sin fuente de ingreso al ser ella sanada y liberada.

Pablo y Silas son puestos en la cárcel bajo estrictas medidas de seguridad.  Es allí, en medio de esa prisión, que Pablo y Silas hacen lo que nadie de nosotros, si somos honestos, haría: alabar al Señor en recio y cantando a todo pulmón, de tal forma que todos en la cárcel les escuchaban.  Todo esto resulta en una liberación milagrosa.  El terremoto divino que se viene sobre la cárcel le da la oportunidad a todos los presos de salir libres, pero milagrosamente, ninguno escapa.  El carcelero no se suicida al ver que los presos siguen en su lugar y esto lo lleva a buscar su salvación en el Señor.

En este momento vemos una de las más hermosas promesas de la Biblia en el versículo 31:  «Cree en el Señor Jesucristo, y se salvarán tú y tu familia.»  Aquí vemos a un hombre, cabeza de hogar, asumir su rol y dar el paso por su familia de fe.  No sólo creyó Él y se quedó esperando a que su familia creyera, sino que arriesgó su vida y llevó a los presos a su casa en dónde toda su familia creyó y fue bautizada.  Lo increíble, es que luego Pablo y Silas regresan a su celda y luego de exigir el debido proceso para su liberación (no querían favores o que fuera a escondidas), retornaron a seguir sirviendo a la iglesia en Filipos.

¡Esas son aventuras……!

Reto de los 90 Días #81: Hechos 15 – La Importancia del Debate, Hasta en las Mejores Familias


El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Hechos 15.  Este es un capítulo que me emocionó mucho leer porque creo mucho en la importancia de la discusión abierta de las ideas, de las propuestas y la búsqueda de soluciones bíblicas.  Entremos en el tema:

1. La Importancia del Debate (Hechos 15:1-34):

En este capítulo vemos marcado el inicio de una tradición que, en términos generales, considero ha sido una de las mejores prácticas de la Iglesia a través de la historia:  los concilios.  En estos concilios, especialmente concilios como Éfeso, Nicea, Trento y otros, se han afirmado verdades esenciales del cristianismo que nos han protegido de la herejía a lo largo de la historia.  Los concilios no son perfectos ni son infalibles….son reuniones de humanos imperfectos que, en términos generales, buscan de buena fe aclarar dudas y resolver disputas dentro del Cuerpo.

También es importante reconocer que se han cometido grandes errores en algunos concilios (como en el segundo concilio de Nicea, por ejemplo, con la afirmación del culto/veneración a las imágenes) y que a partir de la Reforma, la Iglesia Protestante no ha tenido mayor participación en concilios.  Sin embargo, es parte de nuestra historia que no podemos ignorar y cuyo inicio se marca aquí, en Jerusalén.

El tema que se trató en el concilio es uno con el que lidiamos diariamente aún hoy: el legalismo.  Al ver la obra que Dios estaba haciendo entre los gentiles, algunos cristianos que  venían de la tradición de los fariseos querían que estos, los gentiles, se sujetaran a las mismas normas que los judíos como requisito para formar parte de la comunidad cristiana.  Surge un fuerte debate entre esta facción de cristianos/fariseos y Pablo que obliga a escalar la discusión de Antioquía al liderazgo de la Iglesia en Jerusalén.  ¡Que increíble ver que hubo apertura al diálogo y a que ambas partes expusieran sus puntos de vista! Al final, vemos que los apóstoles y los ancianos, bajo el liderazgo de Santiago, resuelven en contra del legalismo y a favor del Evangelio.  No debían ponerse cargas a los gentiles que ni los propios apóstoles estaban dispuestos a llevar y debía afirmarse a los hermanos en la Gracia, exhortándoles a guardar -por esa gracia- un estilo de vida consistente con la verdad del Evangelio y la centralidad y supremacía de Cristo y cómo eso se aplica a la vida diaria.

La respuesta en Antioquía fue de gran gozo.  Sintieron que se les quitaba un gran peso de encima y recibieron incluso las exhortaciones a vivir vidas en santidad con alegría.

¿Cómo se vive la cultura del debate en tu iglesia? ¿Puedes preguntar? ¿Puedes cuestionar? ¿Se pueden discutir los temas difíciles? Si no se puede, tenemos problemas.  Es importante que busquemos esto dentro de nuestras iglesias para asegurar que estamos creciendo y que no estamos confundiendo tradiciones humanas por verdades bíblicas que al final, para destruyéndonos.

2. Hasta en las Mejores Familias (Hechos 15:36-41)

Una de las cosas más sorprendentes de la Biblia es que no nos esconde nada.  La fragilidad humana es evidente a lo largo de todo el texto y aquí vemos un hecho desafortunado entre Pablo y Bernabé.  Vemos a dos amigos y colaboradores separarse por un fuerte desacuerdo en cuánto a si Juan Marcos debía o no acompañarlos en sus viajes.  Es un episodio triste, pero que a la vez, nos aterriza en la realidad de que al final, la Iglesia la conformamos humanos caídos en la desesperada y constante necesidad del amor, gracia y corrección de Dios.  Pasa hasta en las mejores familias……

Dios es por Dios: ¡Una de las mejores prédicas de Matt Chandler!


¡Tomémonos una hora del día y aprendamos de uno de los mejores! Este mensaje es crucial para una iglesia ahogada en sí misma, en las mentiras de la teología de la prosperidad y en un moralismo esclavista que mata el alma.

Reto de los 90 Días #80 (parte 2): Hechos 14 – Iconio, Listra y Gracia Común, Antioquía de Siria


Continuando la lectura de hoy en el Reto de los 90 Días, nos enfocaremos ahora en Hechos 14.

1. Iconio (Hechos 14:1-7)

La primera parada en este capítulo es en la ciudad de Iconio que queda en lo que hoy conocemos como Turquía.  Vemos en este pasaje que Pablo y Bernabé predicaron con gran denuedo y mucha gente -judía y griega- creyó.  Sin embargo, igual que en Antioquía hubo judíos que empezaron a sembrar cizaña, incluso entre los gentiles, para crear un ambiente hostil a la predicación del Evangelio.  ¿Has enfrentado oposición de este tipo cuando intentas compartir el Evangelio?  

Sin embargo, ante la oposición, no vemos a Pablo y Bernabé retirarse sino siguieron en la obra y la misericordia de Dios los acompañó con señales y prodigios.  Esto siguió generando oposición y división y causó que por seguridad, Pablo y Bernabé salieran de allí para evitar derramamiento de sangre.  ¡Qué triste que ni ante los milagros de Dios la gente pueda rendirse ante Su misericordia!

2. Listra y Gracia Común (Hechos 14:8-23)

Pablo y Bernabé siguen su obra en la ciudad de Listra.  Entran con todo y de inicio vemos que siguen operando en el poder del Espíritu Santo con milagros.  Aquí, sin embargo, nos topamos con otro tipo de personas.  Aquí ni vemos judíos entrar en escena, sino un pueblo totalmente gentil que inmediatamente confundió a Pablo y a Bernabé con sus Dioses (Zeus/Júpiter y Hermes/Mercurio respectivamente).

Esto es algo inaceptable para los misioneros que inmediatamente corrigen el error, apuntan a Dios en los versículos 16 al 18 hacen la mejor exposición sobre la Gracia Común que he leído: 15 «Amigos, ¿por qué hacen esto? Nosotros somos unos simples mortales, lo mismo que ustedes. Hemos venido a decirles que se vuelvan al Dios de la vida, al creador del cielo, la tierra y el mar, y de todo lo que hay en ellos, y que se aparten de todo esto, que para nada sirve.16 En el pasado, Dios permitió que la gente anduviera por sus propios caminos,17 aunque no dejó de manifestar su poder al enviarnos toda clase de bienes, pues del cielo nos viene la lluvia, que hace fructificar la tierra para nuestro sustento y alegría.»18 Cuando ellos dijeron esto, casi les fue imposible impedir que la multitud les ofreciera sacrificio.

Lamentablemente, se infiltraron en Listra judíos malintencionados que venían de Antioquía y de Iconio e incitaron a perseguir a los misioneros.  Como resultado, Pablo resulta apedreado hasta quedar casi muerto.  En un acto que sólo puede ser motivado por el Espíritu Santo, Pablo se levanta y continua predicando y siguió exhortando a los hermanos. ¡Qué ejemplo e inspiración!

3. Antioquía de Siria (Hechos 14:24-28)

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía, de dónde salieron al inicio de su viaje a relatar las maravillas de Dios. ¡Qué importante es que demos testimonio de todo lo que Dios hace en nuestras vidas!

¿Qué has aprendido de estos primeros episodios de la vida de Pablo y Bernabé? ¡Hay mucho que sacar de la historia de la primera iglesia! Comparte aquí tus reflexiones.

Reto de los 90 Días #80 (parte 1): Hechos 13 – Chipre, Antioquía de Pisidia


¡Ya llegamos a 80 días! ¿Cómo van con sus lecturas? Espero que al día.

El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Hechos 13 y Hechos 14.  Nos enfocaremos en esta entrada en Hechos 13 y en una separada en el 14.

Empezamos ya a ver a Pablo activo en su ministerio iniciando sus viajes por todo el mundo conocido del primer siglo.

1. Chipre (Hechos 13:1-12):

Luego de recibir instrucciones del Espíritu Santo, Pablo es enviado junto con Bernabé a predicar y ministrar con la ayuda también de Juan Marcos.  Allí tienen la oportunidad de predicar al procónsul de la región, Sergio Paulo.  La escena descrita parece haber salido de El Señor de los Anillos (Las Dos Torres).  Pablo se topa con Bar Jesús, un falso profeta con mucha influencia que acompañaba al pro-cónsul y quién trata de disuadir al procónsul de su deseo de escuchar el Evangelio.  Pablo -seguramente la inspiración de Tolkien en la escena en dónde Gandalf expulsa a Wormtongue de la vida del rey Theoden- se enfrenta con un denuedo impresionante y a través del Espíritu Santo hecha fuera al falso profeta dejándolo ciego.  El resultado de esta maravillosa demostración del poder de Dios contra las fuerzas del diablo es la conversión de Sergio Paulo al cristianismo.

2. Antioquía de Pisidia (Hechos 13:13-52)

Pablo y Bernabé llegan a otra ciudad y allí predican en la sinagoga.  Pablo hace una magistral exposición de cómo la historia y profecía hebrea apuntaba y alcanzaba su punto de culminación en la Persona de Jesús.  Vemos a un pueblo ansioso de escuchar la Palabra y se empieza a generar un efecto de “boca a boca” que reúne a más y más personas para escuchar el Mensaje.  La exhortación de Pablo y Bernabé al pueblo es una que nos hace mucha falta en la Iglesia hoy…”animarnos a permanecer en la gracia de Dios”.

Como nunca falta un pelo en la sopa, hay religiosos a quienes el Evangelio y la influencia que empezaron a tener Pablo y Bernabé en el pueblo empezó a generar celos.  Esto desata una primera persecución contra Pablo y Bernabé que me parece increíble cómo deja a los discípulos luego de que ellos se fueran de Antioquía: “gozosos y llenos del Espíritu Santo”. ¿Cómo reaccionamos nosotros a la persecución?

 

Reto de los 90 Días #79: Hechos 12 – Arrogancia Estéril


El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Hechos 12.  Cuándo leemos este capítulo, generalmente nos enfocamos en el milagro de la liberación de Pedro de la cárcel.  Ciertamente, es algo que no deja de sorprender y maravillarnos.  Es casi como una escena de película todo lo que sucede allí.  Sin embargo, en esta ocasión, quisiera enfocarme en el villano de la historia y la esterilidad de sus esfuerzos por destruir a la Iglesia.

Herodes Agripa es un personaje complejo.  De ascendencia judía, es un tirano con una con una capacidad política que lo hace quedar bien con el César y alimenta un amor al poder que poco tiene que envidiarle a los tiranos de la actualidad.  Es un asesino despiadado de su propio pueblo, heredero de una tradición familiar similar (nieto de Herodes el Grande -asesino de los bebés judíos luego del nacimiento de Jesús- y sobrino de Herodes Antipas -asesino de Juan el Bautista).

Su sed por el poder y la admiración del pueblo lo motiva a perseguir a la Iglesia porque esto “agradaba a los judíos”.  De allí que asesina a Jacobo y encarcela a Pedro.

La liberación milagrosa de Pedro es causa de vergüenza para él.  En su arrogancia, asesina a los guardias que poco o nada podían hacer contra el poder de Dios.  Al final, su arrogancia lo consumió al punto de buscar ser exaltado como Dios y en un intento de lograr eso, cayó muerto por obra de Dios y los gusanos se lo comieron.

El versículo 24 de este capítulo nos da la clave.  Lejos de amedrentar a la Iglesia, la persecución de Herodes en las que algunos fueron muertos y otros liberados impulsó a la Iglesia a crecer y seguir expandiendo el Evangelio por toda la región.

Herodes terminó en el olvido.  Lo escueto de las referencias históricas de su vida demuestran la esterilidad de su arrogancia.  La Iglesia creció, existe hoy y gracias a esas persecuciones, hoy estamos nosotros aquí recibiendo, enseñando, discutiendo y compartiendo la Palabra.

Personalmente, me quedo del lado de los perseguidos. ¿En que lado te quedas tu?

Reto de los 90 Días #78: Hechos 11 – ¿Quién soy yo?, Antioquía y los Primeros Cristianos


El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Hechos 11.  Este capítulo marca un acontecimiento maravilloso en la historia de la Iglesia.

1. ¿Quién soy yo? (Hechos 11:1-18)

Entiendo a la Iglesia en Jerusalén.  La noticia de lo que sucedió con Pedro cuándo estuvo con Cornelio y su familia era demasiado sorprendente como para dejar pasar sin una explicación.  Me llama la atención la disposición con la que Pedro fue a relatar lo sucedido.  Cuándo leemos, no lo leemos a Pedro a la defensiva -a pesar de que de entrada lo acusaron de comer con los gentiles (una situación en la que el mismo Pedro necesitaría reprensión más adelante)-, sino lo vemos como alguien impactado y entusiasmado de haber visto como el Evangelio era también para los gentiles.  Pedro simplemente relata lo sucedido y entendemos que él sabe que nada de lo que sucedió fue por cuenta propia.

Me entusiasma mucho ver también como la Iglesia recibió la noticia con alegría.  El resultado de este cambio tan fuerte de paradigma -un verdadero “game changer”- fue alabanza.  Esto es una muestra de humildad increíble y de una disposición de seguir la guía del Espíritu que debe movernos a buscar imitarles.

Pedro también es sorprendente.  Sabe cómo y cuándo hacerse a un lado.  El se dio cuenta que no era nadie para impedir la obra de Dios en medio de los gentiles, así que simplemente obedeció y se dejó usar. ¿Quién soy yo para impedir a Dios? Una pregunta que todos deberíamos hacernos…..

2. Antioquía y los Primeros Cristianos (Hechos 11:19-30)

Todos estos sucesos ocasionaron que la Iglesia creciera con más fuerza y que mientras más judíos creyentes eran dispersos por la persecución que se empezó a desatar en contra de ellos, más personas escucharan el Mensaje y se convirtieran al Señor.  Es Espíritu acompañaba los esfuerzos y se miraban grandes milagros y señales.  La Iglesia en Jerusalén empezó a enviar apoyo y es así como Bernabé llega a pastorear a la primera iglesia en Antioquía y es en ese momento en dónde todos nosotros obtenemos nuestro nombre: “cristianos”.  Los primeros “pequeños Cristos” se empezaron a congregar en Antioquía y empezaron a servirse los unos a los otros a través de esos tiempos difíciles de persecución y hambruna.

¡Dios fue bueno y se movió de manera fuerte en medio de circunstancias difíciles! 

Reto de los 90 Días #77: Hechos 10 – Obediencia e Inclusión


El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Hechos 10. ¡Estamos en la penúltima semana de este viaje capítulo a capítulo a través de los 4 Evangelios y de la historia de la primera Iglesia! ¿Qué has aprendido a lo largo de este tiempo? ¿Cómo ha cambiado tu vida? ¿Qué has podido compartir con otros?

El capítulo de hoy es especial porque en gran medida es el capítulo que marca el inicio de por qué tu y yo estamos aquí hoy pudiendo leer la Biblia, comentarla, aprenderla y ser parte de la Iglesia. El inicio del ministerio hacia los “gentiles” -los no judíos- que hasta antes de este momento habían sido excluídos de la comunidad cristiana, es aquí.

La historia es una historia de obediencia. Por un lado, tenemos a Cornelio y a su familia. Cornelio no tenía necesidad aparente de involucrarse en estos asuntos, pero por alguna razón que no conocemos, es atraído a creer en Dios, a buscarle -a pesar de que los “medios oficiales” para hacerlo le eran vedados- y a servir al pueblo judío -quizás en un intento de mostrarse digno o querer ganar la posibilidad de acercarse a Dios-. Vemos a Cornelio en oración, buscando a Dios y Él, en Su misericordia se acerca y le habla a través de un ángel. Cornelio recibe instrucciones específicas de qué hacer -sin saber exactamente qué mensaje iba a recibir- y envía a buscar a Pedro.

Pedro, por el otro lado, está en Jope. Acaba de suceder el milagro de la resurrección de Dorcas y está allí compartiendo con la gente. Mientras Pedro oraba, el Señor lo sorprendió con una visión que cambiaría la historia del mundo. A través de quitarle a Pedro el paradigma legalista de lo “puro vs. impuro” -que se extrapolaba mucho más allá de rechazar ciertos tipos de alimentos a rechazar a grupos de personas diferentes-, se abre la posibilidad a que los no judíos pudieran entrar a la comunidad de la Iglesia -algo que Pedro no descubriría hasta conocer a Cornelio y a su familia. Es allí en dónde los mensajeros de Cornelio que venían desde Cesarea, lo encontrarían.

Lo que sigue después es ese momento en que la Iglesia abre las puertas del Evangelio a cualquier persona de cualquier pasado, etnia, historia y situación. A través del Espíritu Santo, Pedro se da cuenta del significado de la visión que tuvo y le predica a Cornelio y a toda su casa -familia, amigos, siervos, etc.- el Evangelio y el Espíritu desciendo sobre ellos y los bautiza y posteriormente, Pedro los bautizaría en agua, dándoles la bienvenida formal a la Iglesia.

El Evangelio, a través del Espíritu Santo y de personas obedientes, rompió con toda barrera social, étnica y religiosa. El Evangelio es inclusivo y al incluir a todos, tiene la posibilidad de transformar a todos para hacerlos como Jesús. Debemos buscar esa transformación e inclusión en nuestras iglesias y comunidades cristianas. La marca de que el Evangelio llegó es la obediencia de alcanzar a otros diferentes a nosotros, de ser guiados por el Espíritu Santo a presentarles el Mensaje y de abrirles las puertas a ser parte de la familia de Dios.