Reto de los 90 Días #51: Lucas 20 – Ad Hominem, No se hagan, 2 Trampas, ¡Contesten!

El día de hoy en el Reto de los 90 Días nos toca Lucas 20.  Vemos a Jesús apretar el acelerador al mismo tiempo en que sus enemigos se acercan cada vez más a Él para atraparlo y encontrar la manera de poder deshacerse de Él.  Hoy quisiera centrarme en los siguientes temas:

1. Ad Hominem (Lucas 20:1-8)

A los maestros de la ley poco les importa el mensaje de Jesús.  Ellos quieren destruir el mensaje destruyendo al hombre.  La escena es interesante.  Jesús está predicando el Evangelio y ellos no cuestionan lo que predica sino que quieren ver las credenciales de quien lo predica.  Este es el típico caso de argumentación “ad hominem” que muchas veces nosotros mismos usamos para desacreditar el consejo de alguien o el mensaje que estamos recibiendo.  Destruímos al hombre porque somos incapaces de argumentar en contra del mensaje….entonces, si desarmamos al mensajero, el mensaje necesariamente debe ser falso.  Jesús sabe esto y se anticipa a ellos.  No cae en su juego.  ¿Podremos seguir Su ejemplo?

2. No se hagan (Lucas 20:9-19)

Uno de los problemas más graves del corazón del hombre es el no asumir responsabilidades.  Jesús está contándoles una parábola que pone en evidencia el corazón mezquino de la gente.  Dios ha enviado profetas y profetas con el Mensaje….todos han muerto a manos del pueblo.  Ahora envió a Su Hijo y a Él también lo matarán.  La audiencia rápido quiere excusarse y en el versículo 16 lo expresan diciendo “¡Dios no lo quiera!”.

Jesús rápidamente los vuelve a bajar de la moto. “No se hagan….”  Lo pararían crucificando, pero será necesario para que el Evangelio se haga evidente y esta misma gente que un día lo rechazó, podrá regresar a Él con certeza completa del perdón de sus pecados.

3. 2 Trampas (Lucas 20:20-40)

Digamos que si hay algo que podemos “admirar” de los religiosos de la época de Jesús es su persistencia.  Quieren tenerle dos trampas: una por el lado económico/político y la otra por el lado de una tonta argumentación teológica.  Ambas están diseñadas para poner a Jesús en enemistad con las autoridades y/o con la estructura religiosa de la época.  Para Jesús esto no es problema.  El puede responderles no porque sepa mucho, sino porque discierne la intención del corazón de sus cuestionadores.  Jesús contesta con sabiduría y con a Palabra de Dios en la boca.  No hay mucho que argumentar cuando las respuestas vienen de la Fuente.

¿De qué fuente se alimenta nuestra sabiduría? ¿Cómo usamos la Palabra para responder a preguntas difíciles?

4. ¡Contesten! (Lucas 20:41-47)

Llegó el turno ahora de Jesús de preguntar.  Jesús les hace una pregunta difícil y queda en evidencia la necedad e ignorancia de los religiosos.  Jesús cierra este capítulo con una advertencia….no vivamos de apariencias, del qué dirán, de la superficie.  La vida con Jesús es profunda, arraigada en la Palabra y no siempre se ve bonita…pero es genuina y verdadera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s