Reto de los 90 Días #47: Lucas 15 – El Valor de Uno, El Valor Más Grande, El Dios Pródigo

El día de hoy, en el Reto de los 90 Días nos toca Lucas 15.  Este es un capítulo corto que tiene 3 parábolas de Jesús hermosas y que nos revelan muchísimo de su corazón por Su Creación y por cada uno de nosotros.  Es importante que al leer estas parábolas, no olvidemos quién es la audiencia:

  • Pecadores
  • Cobradores de Impuestos (las personas más odiadas por los israelitas)
  • Fariseos

1. El Valor de Uno (Lucas 15:1-7)

Si bien la historia no se trata de nosotros y todo lo que Dios hace apunta siempre hacia Él mismo y Su gloria, una de las manifestaciones más grandes de esa gloria es el tremendo amor y misericordia que el muestra por cada uno de nosotros de manera individual.  El Salmo 139 es un testimonio a ese cuidado atento y detallado que Dios tiene de cada persona.  Jesús aquí nos muestra que Él está dispuesto a ir a buscar a cada oveja perdida….una por una, y llevarla de vuelta al redil, a dónde pertenece.  Él es nuestro Pastor….nada nos falta en Él porque en Él está todo.  Nuestro valor y dignidad descansan en el amor de Dios por cada persona que Él hizo.

Imaginen ustedes lo que eso significó para los pecadores  y cobradores de impuestos que escuchaban a Jesús referirse a ellos de esa manera.  Si no tenemos consciencia de nuestro propio pecado, de lo que eso pesa y de la ofensa que eso es para Dios, jamás comprenderemos el amor expresado en esta parábola.

¡Hay celebración cuándo un pecador es rescatado por Jesús!  No es una celebración por la “conversión”….es una celebración por el arrepentimiento.  La vida cristiana es una vida de constante arrepentimiento….es lo que nos mantiene humildes y cerca de Él.

2. El Valor Más Grande (Lucas 15:8-10)

La primera parábola hablaba del amor de Jesús hacia nosotros.  Esta parábola es una parábola acerca de nuestra respuesta a ese amor. ¿Qué tanto lo deseamos? ¿Qué tanto lo anhelamos? ¿A qué estamos dispuestos a renunciar para ir tras Él?  La comparación con encontrar una moneda después de una desesperada búsqueda por ella es muy profunda. ¿Estamos buscando? ¿Qué esperamos encontrar? Al encontrarnos con Jesús, ¿identificamos en Él todo aquello que estábamos buscando? Son preguntas duras….¿cómo responderías tú?

¡Hay celebración cuándo un pecador es rescatado por Jesús!  No es una celebración por la “conversión”….es una celebración por el arrepentimiento.  La vida cristiana es una vida de constante arrepentimiento….es lo que nos mantiene humildes y cerca de Él.

3. El Dios Pródigo (Lucas 15:11-32)

Generalmente conocemos esta parábola como la parábola del hijo pródigo.  Sin embargo, un título más adecuado sería “La Parábola de los dos Hijos Perdidos” o mejor aún, “El Dios Pródigo”.  Entender el significado de lo que significa ser pródigo es la clave aquí.  Les recomiendo leer el libro de Timothy Keller (El Dios Pródigo) sobre el tema.  Esta preciosa historia nos revela el inmenso corazón de Dios pero al mismo tiempo nos advierte de los peligros de ser cualquiera de los dos hijos aquí representados:

  • El Hijo Menor:  Todos hemos sido este hijo ya sea de manera explícita y abierta o de manera oculta, en nuestros pensamientos.  Todos hemos querido salir y darnos gusto, despilfarrar, hacer lo que se nos da la gana.  Cuándo cedemos ante la tentación del pecado y entramos en ese círculo vicioso que se auto alimenta, somos como ese hijo rebelde que busca satisfacerse él mismo sin consideración por nada o nadie más.  Cuándo el pecado nos alcanza, generalmente reaccionamos con la “tristeza del mundo” y con remordimiento y cargo de consciencia nos auto-lapidamos creyendo que así podemos justificarnos y pagar por nuestros pecados….sin embargo, cuándo el Padre nos encuentra, todo cambia…..
  • El Hijo Mayor: Todos también hemos caído de este lado.  Arrogantes, santurrones, creyéndonos mejor que los demás y creyendo que nuestra buena conducta nos merece algo….que tenemos derecho a algo más, a algo mejor.  Actuamos bien para alimentar nuestro ego, para poder ver a los demás desde arriba….Lo triste de la participación del hijo mayor en esta parábola es que su historia termina inconclusa….no sabemos qué pasa con él.  El Padre le implora que entre a la fiesta….no sabemos si entró o no.  El corazón legalista y moralista es cruel y despiadado….y se pierde de la fiesta del arrepentimiento genuino y sincero….¡Cuidado!
  • El Padre: ¿Qué podemos decir del Padre? Él está a la espera del hijo que se fue….lo toma de vuelta, lo honra al ver su arrepentimiento y celebra su regreso a la vida.  No se queda allí….sale a buscar al hermano mayor también….le implora que participe con ellos en la fiesta….ya tiene todo lo que podría imaginar, pero le hace falta celebrar la Gracia….Así es el Padre por nosotros, nos busca, nos espera, nos ama, nos recibe de vuelta….todo por y a través de Jesús.

¡Feliz fin de semana!

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