Reto de los 90 Días #23: Marcos 1 y 2 – Acción, Oración, Perdón y Sanidad, Claridad, Legalismo

El día de hoy en el Reto de los 90 Días iniciamos con el Evangelio de Marcos, leyendo Marcos 1 y Marcos 2.  Desde el inicio vemos que la historia se narra en un tono y paso muy distinto al de Mateo.  Marcos no nos da mayores preámbulos.  Es posible porque Él no conoció a Jesús sino que recopiló este Evangelio de lo que escuchaba a Pedro relatar acerca de Él.  No hay duda, sin embargo, de la mano y guía del Espíritu Santo en este Evangelio y de cómo desde el inicio vemos a Jesús lleno de poder y denuedo para proclamar las Buenas Nuevas de salvación.

Quisiera destacar hoy estos temas:

1. Acción: (Marcos 1:1-34)

Sin mayor preámbulo y únicamente con una breve mención al ministerio de Juan el Baustista, Marcos nos mete directamente en la acción.  Jesús viene en el poder del Espíritu Santo, es bautizado y afirmada Su identidad con la presencia de las otras 2 Personas de la Trinidad -Dios el Padre y Dios el Espíritu Santo-.  En ese poder, Jesús sale al desierto, vence la tentación y se lanza a reclutar sin mayores complicaciones a sus primeros discípulos.  El Mensaje de Jesús es claro y directo: ¡EL REINO ESTA AQUI…ARREPIENTANSE!  No debemos separar este mensaje.  Muchos queremos sólo el Reino y no estamos dispuestos a ceder nuestra vida de pecado…..otros nos vivimos arrepintiendo sin esperanza….como una forma de autocastigo, sin ver hacia arriba y saber que Dios no sólo nos perdonó nuestros pecados, sino nos reconcilió consigo mismo para una promesa de Vida Eterna.

Proclamando el Mensaje y con sus primeros discípulos siguiéndole, Jesús avanza en Su ministerio y acompaña Su Mensaje con milagros y señales que nunca antes se habían visto.  Hablaba con autoridad (me hace pensar mucho en este poema), con seguridad y confirma con acciones Sus palabras. ¿Qué tal nos va a nosotros en esa forma de vida consecuente?

2. Oración (Marcos 1:35-38)

En este pasaje corto vemos la perfecta y completa humanidad de Jesús.  Jesús trabaja mucho, por eso ora mucho.  Jesús buscaba tiempo y lugar para estar solo en comunión con el Padre.    Era difícil para Él encontrar estos tiempos, pero como lo vemos a través de los 4 Evangelios, era prioridad para Él.  Nuestra vida de oración debe seguir Su ejemplo.  Sin Él no somos nada.  Necesitamos ser llenos del Amor del Padre, vivir en la Gracia del Hijo en Comunión con el Espíritu Santo.  La lectura de la Palabra, la oración, la meditación y el tiempo con otros creyentes hablando de estos temas es esencial para nuestra vida cristiana. ¿Cómo está tu vida devocional y de oración?

3. Perdón y Sanidad (Marcos 2:1-12)

Este pasaje está cargado de fe y esperanza.  Vemos a un grupo de amigos que están genuinamente preocupados por el bienestar de su amigo paralítico…vieron una oportunidad, tuvieron esperanza y se llenaron de fe y agallas y fueron a buscar a Jesús.  La fe va acompañada de acción. El amigo paralítico vio esto….vio que sus amigos no sólo tenían buenos deseos para él y que lo “mantuvieron en oración”, sino que actuaron y se arriesgaron en favor de él.  Esto es amor de amigos.

Sin embargo, lo que más destaca aquí es cómo Jesús maneja la situación.  Jesús reconoce la fe y el valor de este grupo de amigos y le da al paralítico algo muchísimo mejor que su salud física.  ¡Le perdona sus pecados! (¿qué tanto valoras tu el perdón de tus pecados?)  Por supuesto, nunca falta el religioso legalista para quién esto no es suficiente y encima, cuestiona que Jesús pueda hacer esto (recordemos que esta es una acción en la que Jesús muestra su divinidad).  Jesús entonces los pone a todos en su lugar y demuestra, a través del milagro de sanidad, el poder que Él tiene sobre nuestras necesidades físicas y también para perdonar lo que es imposible para nadie sino Dios….el pecado.  ¿Anhelas algo más de Jesús que Su perdón? ¿Valoras más las “bendiciones” y la “prosperidad” que tu salvación comprada a precio de sangre por Jesús en la Cruz?

4. Claridad (Marcos 2:13-17)

El “deísmo moralista terapéutico” no admite la Gracia.  Para todos los que hemos caído en las garras de esta mentira, hemos creído que Dios premia por méritos personales.  Buscamos agradar a Dios (en el mejor de los casos) o aplacar la ira de Dios (en la mayoría de los casos) a través de nuestras acciones, creyendo que si cumplimos con la fórmula, con los pasos, con los ritos y las reglas humanas y opresivas de comportamiento, nos “ganaremos el cielo” o al menos, escaparemos del infierno.  Jesús en este pasaje lo deja claro….NO ES ASI.  El Evangelio es para los que reconocen su desesperada necesidad de perdón y absoluta incapacidad de hacer algo al respecto.

5. Legalismo (Marcos 2:18-28)

Jesús nos viene a mostrar un nuevo paradigma.  Viene a cambiarnos el odre porque sabe que las estructuras viejas y religiosas de pensamiento no pueden soportar el Evangelio.  Ante las preguntas de los discípulos de Juan y los fariseos acerca del cumplimiento de reglas y de someter a las personas a las reglas sin entender la dignidad de la persona humana y el espíritu de la ley, Jesús nuevamente deja en claro el tema.  NO SE TRATA DE REGLAS HUMANAS.  Debemos cambiar esa forma legalista de pensar, de imponer de manera opresiva cargas a las personas que no pueden llevar y entender que Él está por encima de esas reglas y que Él las hizo para nosotros, no nos hizo a nosotros para someternos bajo un yugo de opresión.  ¿Valdrá la pena revisar nuestro corazón legalista? ¿Nos atreveremos a cuestionar el legalismo en nuestras congregaciones? ¡Vale la pena si y sólo si vamos con el Mensaje del Evangelio!

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