Reto de los 90 Días #1: Mateo 1 – la belleza de lo “normal”

Hoy iniciamos el Reto de los 90 Días en Casa de Libertad y me he trazado el reto personal de llevar una bitácora de lo que en estos días vaya aprendiendo de este tiempo devocional tan importante.

El texto de hoy es Mateo 1 y lo que hoy puedo extraer de aquí es mi asombro por lo “normal” que era la familia de Jesús.  La belleza de la Cristología Ortodoxa que afirma la unión hipostática en Jesús (Jesús es 100% Dios y 100% hombre al mismo tiempo), nos afirma el valor que Dios da al mundo material que creo, la trascendencia que tiene y Su interés en participar dentro de la historia que Él mismo diseñó.

El linaje de Jesús es tan normal como la más loca de nuestras familias.  Están los ancestros que “pimpearon” a sus esposas…Abraham y su hijo Isaac, está el tío loco que se casó con una extranjera rechazada (Booz y Rut), que de paso, la mamá del tío loco era una prostituta…Rahab.  Encima de esto, de ellos desciende el Rey David, hombre conforme al corazón de Dios, pero que adulteró y asesinó y culpa de esta historia digna del más escandaloso episodio de CSI, nace Salomón, el hombre más sabio que jamás vio la Tierra, pero que su gusto por la compañía de muchísimas mujeres, llevó a su reino a la ruina.  Y podemos seguir la historia hasta llegar a José, el padre adoptivo de Jesús, a quien le tocó la pacaya de creerle a su adolescente fiancée, que antes de casarse resultó embarazada, literalmente, “por obra y gracia del Espíritu Santo”.

¿Te ha tocado una familia así?  Esa es la familia terrenal de Jesús, la misma que se avergonzaba de Él y lo llamaba loco….la misma de donde vienen sus dos hermanos autores de libros bíblicos, guiados e inspirados por el Espíritu Santo: Santiago y Judas.

Jesús se encarnó en ese contexto.  Dios tuvo familia normal y disfuncional aquí en la Tierra. ¿Por qué? Porque vino a mostrarnos no a un super héroe, sino a como se ve un verdadero ser humano, guiado por el Espíritu Santo, en comunión perfecta con el Padre.  Yo no sé a uds, pero eso a mí, me da esperanza.  Dios vio lo “normal” y lo eligió para hacer allí su morada terrenal.  Jesús, Dios, la segunda Persona de la Trinidad nació en un hogar común y corriente.  Él fue como nosotros, por eso, pudo ofrecerse como sacrificio perfecto por nuestros pecados, porque a pesar de ser 100% humano, jamás pecó….y por eso allí podemos anclar nuestra confianza.

¡Pilas con el reto!

Anuncios

5 comments

  1. Guttie Pablo · abril 9, 2012

    Genial, me gustó mucho la forma en que lo has plasmado

    Me gusta

  2. Ana Virginia Guerra · abril 10, 2012

    Es lindo ver cómo en la historia de Cristo hay toda clase de personajes, no podemos decir que no nos identifiquemos con alguno de ellos o que en nuestra familia no existan tales. El Señor quiere hacer un hogar en el corazón de cada uno de nosotros, sin importar nuestro historial familiar ni nuestra propia personalidad o fallas, El nos ama y es todo lo que importa!!!

    Me gusta

  3. Ana Virginia Guerra · abril 10, 2012

    Me llama la atención la obediencia incuestionable de José, no cabe duda que era un gran hombre, un hombre de Dios, un hombre de fe; es un ejemplo que debemos aprender a imitar

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s