La Respuesta Correcta

Ayer en nuestro EPS en Casa de Libertad discutimos sobre los grandes errores y peligros de la Teología de la Prosperidad.  Creo que hemos discutido a saciedad los errores y peligros en los que caemos si “compramos” las ideas que nos son presentadas por este tipo de mensajes que distorsionan la verdad de la Palabra de Dios enfocándonos en la “prosperidad integral” (financiera, emocional, física, etc.) y no en el Evangelio, en Jesús y en Su obra en la Cruz por nosotros.

Sin embargo, al criticar la Teología de la Prosperidad podemos generar un vacío al no rescatar el valor que Dios da al mundo que Él creo, las bendiciones materiales con las que día con día nos cubre y las constantes evidencias de Su gracia que encontramos en el mundo material.  Ya no sabemos qué hacer con las promesas que sí están en la Biblia y que, dentro de su contexto e interpretación correcta y bajo la sombrilla del Evangelio, cobran sentido real y genuino, y no se reducen a meras transacciones espirituales entre Dios y nosotros.

¿Cuál es la respuesta correcta entonces? ¿Cómo podemos correctamente deleitarnos en las bendiciones de Dios sin hacerlas ídolos en nuestras vidas y sin anhelarlas antes de nuestro anhelo por Él?

Hoy encontré en el Salmo 104, una manera de reconocer la bendición de Dios en nuestras vidas, apreciarla y re-orientarla hacia dónde debe ir de vuelta…hacia glorificar a Dios:

“Haces que crezca la hierba para el ganado, y las plantas que la gente cultiva para sacar de la tierra su alimento: el vieno que alegra el corazón, el aceite que hace brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida.” (Salmo 104:14-15)

¡Él es la fuente de toda la bendición que tenemos, recibimos y nos da para nuestro disfrute!

“Que la gloria del Señor perdure eternamente; que el Señor se regocije en sus obras.  El mira la tierra y la hace temblar; toca los montes y los hace echar humo.  Cantaré al Señor toda mi vida; cantaré salmos a mi Dios mientras tenga aliente.  Quiera él agradarse de mi meditación; yo, por mi parte, me alegro en el Señor.  Que desaparezcan de la tierra los pecadores; ¡que no existan más los malvados! ¡Alaba, alma mía, al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! (Salmo 104:31-35)

Si nuestra confianza está en Él, y reconocemos que la fuente de todas nuestras bendiciones es El, que es por Gracia y no por obras, entonces nuestra respuesta sólo puede ser una: adoración.

¿Opiniones?

2 comments

  1. suzy frank · noviembre 4, 2010

    Gracias al mundo capitalsita y consumita en el que vivimos dia a dia, tenemos “la idea” que necesitamos x cantidad de cosas para poder ser funcionales en la sociedad acutal. Por ejemplo, para algunos puede ser un BlackBerry, para otros puede ser un carro ultimo modelo, para otros es estar a la moda etc…. Ya que creemos que necesitamos estas cosas todos regresan al medio que consigue todas estas necesidades, EL DINERO. Esta es la verdad y la base del Capitalismo y lastimosamente esta ideologia se esta infiltrando en las Iglesias.

    Si vivimos en el Cristianismo, nuestra FE es la base a seguir. Si no tenemos dinero para el BlackBerry, por alli Dios no lo va a mandar, y si no, pues Dios quiere algo distinto para nosotros. Si creo que nosotros como cristianos debemos tener una vida simple (“No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban;” Mateo 6:19) el querer tener muchas cosas no creo que sea la voluntad de Dios, esto se ve claramento con lo que le esta pasando al Planeta que Dios creo para nosotros, estamos abusando de el gracias a nuestros caprichos. Ahun asi Dios es un Dios de Amor y de Gracia para todos nosotros y para todo tipo de personas dandoles los anhelos de su corazon.

    ¡AHORA!, el anhelo supremo de Dios es que nosotros cambiemos nuestro corazón y en vez de anhelar un BlackBerry enfoquemos toda nuestra energía y anhelar EL AMOR DE DIOS Y EXPARCIRLO. A seguir al Pie de la letra lo que Dijo Jesús y hacer EXACTAMENTE lo que dice el evangelio. Despojarse de todo bien material y de todo responsabilidad humana que tengamos para poder ayudar a las demás personas. Sacrificarnos por otros así como lo hizo Jesús. “Mateo 19:21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve y vende lo que posees y da a los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme.”. Cuando esto se vuelve una realidad en nuestras vidas todo lo demás no es importante.

    Madre Teresa de Calcuta tenia los pies deformes a causa de que ella se quedaba con el ultimo par de zapatos que se donaban a su ministerio. Ella dejaba que los demás escogieran antes que ella, así que a ella le tocaban los zapatos que tal vez no eran de su talla. Alguien le dijo “Yo no podría hacer lo que usted hacer por un millón de dolares” ella le respondió ” Yo tampoco, Yo lo hago por el amor a Dios! “. !Que gran ejemplo a seguir!

    Están los Mateos que encuentran a Jesús y venden todo lo que tienen. Pero también están los Zacarios que encuentran a Jesús y redefinen sus carreras.

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    • Juan Callejas · noviembre 5, 2010

      ¡Gracias Suzy! Siempre trae muy interesantes puntos de vista para seguir abriendo más la discusión. Creo que es importante hacer una distinción entre “capitalismo” y “consumismo” porque si bien el primero puede ser causa del segundo en la mayoría de casos, no es necesario ser “capitalista” para ser “consumista” de la misma manera que tanto un rico como un pobre pueden ambos ser avaros. El punto central es el corazón y el pecado que habita en nosotros que sólo tiene esperanza en la Cruz.

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