Reglamentos y Libertad

Reglas

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Ayer por la tarde, una amiga, me hizo la siguiente pregunta: “¿En tu Iglesia permiten el baile?”, al principio me quiso dar risa,  pero por unos segundos me quedé meditando sobre lo sencillo que suena, pero la profunda implicación que esta pregunta conlleva.

¿Creen ustedes que la Iglesia como institución en su mayoría lo que transmite es una lista de “Do´s and Dont´s” ,  ¿Por qué? ¿Será un desenfoque generalizado de la Iglesia como institución acerca del verdadero núcleo del Evangelio,  EL PERDON – LA GRACIA Y EL AMOR DE DIOS, y del mantener una constante e intensa relación con Dios, en Jesus, a través del Espíritu Santo?.

Me preocupa de sobre manera el hecho de que jóvenes y adolescentes pregunten cosas como éstas (no ha sido la única persona que me ha formulado preguntas como ésa), en donde es notoria la falta de liderazgo y/o de enseñanza acerca de una Libertad Cristo-céntrica y Responsable. Y sobre esto, creo que vale la pena citar lo escrito en el website de la Iglesia Casa de Libertad:

“En casa de Libertad amamos la Libertad que Jesús nos da. Creemos que Jesús vino a liberar al mundo y no a condenarlo. Creemos que nuestra libertad está delimitada por Dios y su palabra y no por pensamientos, creencias o tradiciones humanas.

A pesar de lo mucho que amamos y disfrutamos de nuestra libertad, amamos más a nuestros amigos y hermanos y creemos que nuestra responsabilidad y amor hacia ellos va por encima de nuestra libertad y por lo tanto si alguna de nuestras libertades pueder ser de tropiezo para alguien decidimos, por amor y no por obligación, no ejercerla”.

Creo firmemente,  que mientras mas nos enfoquemos como líderes, amigos, padres de familia, Iglesia, etc. a enseñar la importancia sobre el mantener una relación personal con Dios, en Jesus, a través del Espíritu Santo, éstos jovenes y el resto de nosotros, comprenderemos cada día más el verdadero concepto de “Libertad en Jesus”, cometeremos menos errores, y tendremos una referencia tangible y convincente acerca de que si lo que hacemos está correcto, nos conviene, nos edifica y agrada a Dios.

7 comments

  1. EDUARDO · septiembre 24, 2010

    me parece una posicion acertada pues hay que hacer o no hacer las cosas que hagan tropezar a alguien, y ese es el punto focal de JESUS, el amarlo a El por sobre todo y a nuestro projimo como a nosotros mismos.

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  2. Luis Meza · septiembre 24, 2010

    Yo, que vengo del mundo y por su gracia fui rescatado…. en mi pasado a los que llamaba “Aleluyas” los mal enfocaba tenia un erróneo concepto de lo que es vivir en cristo, me quedaba con los malos testimonios de muchas personas que se hacían llamar cristianas y que tenían talves hasta mas errores que yo… decía como ser como ellos, para ser como ellos mejor me quedo como soy….., creo que es el pensar de muchos. Pero el verdaderamente vivir la voluntad de Dios, implica mi grado de compromiso, obediencia y de amor hacia El, es lo único que marcara la diferencia, todos somos humanos, todos cometemos errores… pero tengo por seguro que ahora tengo muchos pero muchos menos errores que antes… mi Pastor dice… Talves aun no sea lo que Dios quiere que yo sea, pero definitivamente ya no soy el que era antes.

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  3. Desiree · septiembre 24, 2010

    Me identifico mucho con este post.
    A veces se nos olvida que Dios está en control de todo y que el Espíritu Santo es verdaderamente capaz de guiar a las personas. En nuestro afán de hacer bien, queremos controlar, delimitar, dirigir a las personas sin darnos cuenta de que ese es trabajo de Dios. El nuestro es de aconsejar a los demás y de vivir nuestra propia vida como seguidores de Cristo, confiados de que El Señor guiará a todos los demás también.

    Nunca está de más reflexionar acerca de los motivos de nuestro corazón. Usar a Jesús para hacer sentir mal a otras personas, hacerlas de menos o incluso crear en nuestra mente un set de cristianos de menor categoría (porque hacen esto o aquello) es, en todo sentido, un error.

    Mis debilidades no son las mismas que las tuyas y por eso puede que Dios no tenga problema con que yo baile pero te pida a ti que no lo hagas. Mi propósito en este mundo no es el mismo que el tuyo, por eso, Dios nos pide cosas distintas a cada quién.

    Está muy bien aconsejar a nuestros amigos, leer la biblia con ellos e interpretarla, pero debemos luchar contra la necesidad de controlar la espiritualidad de los demás. Mejor ponerlo en oración, seguros de que Dios hará lo que sea necesario para ayudar/guiar a esa persona.

    ¡Bendiciones!

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  5. Regina Morales · septiembre 25, 2010

    En lo personal es interesante discutir temas como estos. Yo que vengo de un hogar cristiano, pero mas que todo habiendo estudiado en un colegio con bases cristianas, si quiza en gran parte del tiempo senti las cosas que se transmiten como una lista de Do´s and Don’ts (Que hacer y que no hacer). Ahora despues de los años, despues de haber experimentado el hecho tipico de varios jovenes de “a ver, voy a probar si lo que me dijeron que no hiciera era correcto” me doy cuenta como hubiese preferido que se hubiese invertido ese tiempo de “dar instrucciones” unicamente en dar enseñanzas sobre “buscar a Dios” lo que significa una relacion con el, no solo el “ser cristiano”…. creo que me hubiera interesado mas (a mas temprana edad) en querer esa relacion que ahora tengo.

    En resumen, por mi experiencia considero ahora el tiempo tan valioso, que ando viendo siempre como invertirlo de la mejor forma…. Solo le pido a Dios esa sabiduria para criar a mis hijos, cuando los tenga y saber ubicar los lugares donde me apoyare para esa crianza (Iglesia, colegios, circulos de amistades, etc).

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  6. Juan Callejas · septiembre 26, 2010

    Creo que es importantísimo no enfocarse únicamente en el aspecto negativo de la libertad. Definir la libertad cristiana únicamente como una licencia para hacer lo que antes las reglas legalistas no me permitían y que ahora puedo hacer de manera responsable es peligroso porque elimina precisamente el propósito más importante de nuestra libertad: el servicio a los demás.
    Lord Acton definía la libertad no como la potestad de hacer lo que quiero, sino como la posibilidad de hacer lo que debo. Libertad sin un sentido claro de servicio, de la responsabilidad tanto por mi vida, como por la del prójimo, nos abre un panorama que nos ayuda a evitar la trampa del libertinaje que es, por definición, idolátrico y egocéntrico. La verdadera libertad valora la vida, la dignidad de la persona y por ende, busca en el servicio, la capacidad de liberar el potencial de otros, para poder así todos, crecer y gozar juntos los beneficios de lo que todos podemos producir y lograr cuándo se nos da la oportunidad de hacerlo.

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  7. Pingback: ¿Realmente somos Cristianos? :

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