Mayordomía (3): El Medio Ambiente

En Pandora, el planeta de los Na’avi, todos sus habitantes, animales, vegetales y pseudo-humanos son uno y viven en una interesante interdependencia y conexión a través de una fuerza mística que proviene de la Naturaleza misma.  Avatar nos presenta en una producción cinematográfica verdaderamente impresionante, una historia que refleja en gran manera la visión del mundo que sostiene el movimiento ambientalista:  la Naturaleza (o Madre Tierra, Gaia, etc.) es sagrada, todos somos parte de ella de manera igualitaria y el ser humano es más un parásito que atenta contra otros seres de igual dignidad (animales, plantas, etc.) y está llevando al planeta a su destrucción final.  La trayectoria de estas ideas nos ha llevado a las nefastas políticas de control poblacional que en países como China e India, está teniendo consecuencias devastadoras, especialmente para los cientos de millones de niñas que han sido asesinadas por esto (ver artículo en The Economist), en contraste con la bendición bíblica que son los niños (Salmo 127:4-5).

A pesar de esta realidad, no podemos como cristianos obviar el tema del cuidado y mayordomía de nuestro medio ambiente.  Si hemos de ser parte activa y proactiva de la solución presentada en el Evangelio y queremos participar de la historia de la redención, debemos afrontar y aceptar con gozo y gratitud la oportunidad que se nos da de poder actuar como mayordomos sabios de la Creación de Dios.  Desde los primeros versículos de la Biblia (Génesis 1:26-28 y 2:15-20), se nos describe claramente nuestro papel como mayordomos de este mundo que es, en última instancia, propiedad de Dios.

Nuestro papel entonces no está en hacer de menos o descartar los obvios problemas ambientales que tenemos.  Vemos todos los años como especies de animales o plantas se extinguen, o sufrimos en carne propia los efectos de una mala mayordomía ambiental como en el caso de nuestro Lago de Atitlán.  Tenemos suficiente evidencia científica para saber que nuestro medio ambiente es frágil y hemos identificado caminos para resolver algunos de estos problemas.

El Salmo 8 debe llevarnos a la reflexión.  David reconoce nuestra posición como humanos inmerecedores del amor de Dios, pero a la vez, se asombra de que se nos haya colocado como mayordomos encargados de hacer de la Creación un mejor lugar para todos.  Somos co-creadores llamados a transformar la Creación.

¿Cuál es el camino entonces? ¿Cómo podemos ser fieles mayordomos de la Creación de Dios?  Primero, debemos reconocer que no sólo se trata de tener buenas intenciones.  Las ideas sobre las que actuamos tienen consecuencias claras y por eso es importante tener las ideas correctas.  Algunas preguntas que nos podemos hacer son:

  1. ¿Sabemos con certeza qué es lo que está pasando en el medio ambiente? (Por ejemplo, ¿está realmente ocurriendo el calentamiento global?)
  2. ¿Sabemos con certeza cuál es la causa? (Por ejemplo, ¿son realmente los seres humanos quienes están causando el calentamiento global?)
  3. ¿Es malo lo que está pasando? (Por ejemplo, todos hablamos del calentamiento global, sin embargo nadie ha podido decir con certeza cuál es la temperatura ideal para el planeta, entonces ¿cómo podemos saber si el calentamiento global es malo?
  4. ¿Funcionan las políticas de gobierno? (Por ejemplo, ¿cuáles son los efectos en los países más pobres de implementar el Protocolo de Kyoto? ¿qué incentivos correctos o perversos estamos dando? ¿cómo afectan en el largo plazo?

Hacernos estas preguntas con seriedad y rigor científico nos ayudan mucho a tomar las mejores decisiones.  Sin embargo, lo que debemos mantener siempre al centro de la discusión es:

  1. La Creación es de Dios y está sujeta a Su control soberano.  La naturaleza expresa la grandeza y majestad de Dios (Romanos 1:20 y Salmo 19)
  2. El ser humano no es un parásito o un miembro más de la Naturaleza que comparte la misma dignidad que un elefante o una Ceiba.  El ser humano es el único ser hecho a la Imagen y Semejanza de Dios y el único por quién Jesús vino a la Tierra a morir para salvar.  Esto nos da una dignidad especial que nos debe colocar al centro de las decisiones ambientales.
  3. El ser humano, portador del Imago Dei está llamado a co-crear con Dios a través de la transformación creativa de la Creación para su florecimiento y el servicio de los demás.  El mejor ambiente para hacer esto es el de la libertad, no sólo para consumir, sino para producir y generar bienestar para los demás.
  4. La Tierra está sufriendo las consecuencias del pecado (Génesis 3:17-19) y la condición pecaminosa del hombre es muchas veces la causa de los problemas que la Creación sufre (Oseas 4:2-6, Salmo 107:33-38, Isaías 24:1-13).  Sin embargo, no todos los desastres naturales son causa directa de pecados específicos del hombre, sino de la condición caída de la Creación (Lucas 13:1-5, Juan 9:1-3).
  5. La transformación de corazón del hombre y el re-encontrarse con su verdadera identidad a través del Evangelio es el primer paso para la conservación y transformación creativa y sostenible de la Creación (Colosenses 1:15-20,  Romanos 8:18-21).

¿Qué pasos prácticos podemos dar? Podemos empezar, como familias, a tomar algunos pasos que nos ayuden a aprender acerca de la Creación y a valorar y cuidar aquello que Dios llamó “bueno en gran manera”:

  1. Aprendamos a ver y maravillarnos de la Creación.  Admiremos el cielo, las plantas, los animales, lagos, etc. Veamos la magnificencia de Dios en la erupción de nuestros volcanes y seamos agradecidos por cada respiro de aire puro que podemos dar y por los deliciosos frutos naturales que podemos disfrutar de nuestra tierra.
  2. Podemos aprender a sembrar en pequeñas hortalizas en casa.  Ver los procesos de crecimiento y desarrollo de las plantas nos ayudará a maravillarnos de los procesos como la fotosíntesis que Dios diseñó.
  3. Cuidar de mascotas nos ayuda a apreciar más al mundo animal.
  4. Visite bosques, barrancos y reservas naturales como el Biotopo del Quetzal que nos permiten ver los ambientes naturales casi intactos.

¡Adelante, la Creación fue diseñada para la Gloria de Dios y nuestro gozo! ¡Saquémosle el máximo provecho a esta maravillosa bendición!

Para aprender más del tema, a continuación algunas posturas desde la óptica Católica, Judía y Protestante del tema:

Perspectiva Católica

Perspectica Judía

Perspectiva Protestante

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3 comments

  1. Marthadina Mendizábal · febrero 19, 2013

    Es muy bueno, felicidades. Será que alguien pueda comunicarse conmigo? Soy economista ambiental (cristiana) y estoy trabajando sobre este tema en Bolivia. Todas las opiniones son bienvenidas.
    Millón de gracias.

    Me gusta

  2. Pingback: Mayordomía (1 de 6): Introducción | Discusión Inteligente

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