Megatendencias Mundiales (los próximos 20 a 50 años)


¿Qué piensan? ¡Discutamos!

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¿Estamos dispuestos a vivir con 9 de 12 sueldos en el año?


¿Estamos dispuestos a ceder 3 de nuestros 12 salarios en el año al gobierno? ¿Es ese el precio de la mal llamada “solidaridad”? Analicemos.

  1. El ingreso promedio per cápita del guatemalteco anda alrededor de los US$1,900 ANUALES.
  2. US$1,900/12=US$158.33 mensuales = Q.1,330 (al Q.8.40 x US$1)
  3. El presupuesto de la nación para 2010 anda un poco arriba de los Q.49,000,000,000 (49 mil millones de quetzales).
  4. El “costo del gobierno” por guatemalteco al año (13 millones de guatemaltecos) es de Q.3,769.23.
  5. Ese costo equivale a 2.8 veces el ingreso per cápita mensual de cada guatemalteco.

Señor Presidente, ante esta situación, en dónde Q.3,769.23 representan para muchos guatemaltecos pagos de renta, colegios, comida, servicios, medicinas, educación, etc., etc., etc., ¿quién cree ud que debe ser el solidario? ¿No cree ud que ese dinero le serviría a la gente en lugar de servir para pagar campañas publicitarias, salarios de burócratas inútiles y demás ineficiencias de su gobierno? ¿Quién debe ponerse la mano en el corazón? Creo que usted y su gobierno deben hacerlo…no nosotros.  Los impuestos que usted propone efectivamente van a venir a quitarle más, a quienes menos tienen.

Navidad y Gracia vs. Navidad y Obras


Esto puede sonar a sacrilegio en estas fechas, pero he decidido emprender una cruzada personal (bienvenidos los que se quieran unir) contra la imagen e idea de Santa Claus.  ¿Por qué? Bueno, mi cruzada no nace como un reclamo ante el consumismo de la época, ni de que “Navidad es más que regalar, es compartir”, ni de que “Navidad es familia” ni ninguna de esas tradicionales frases vacías que usamos para tratar de encontrarle sentido a las fiestas de fin de año haciendo caso omiso del verdadero motivo de la Navidad, Jesús.

Ahora, no quiero caer en el trillado “Jesús es la razón de la celebración”, porque más allá del qué, necesitamos enfocarnos en el “por qué”: Por qué sí Jesús y sólo Jesús y por qué no Santa Claus y nunca Santa Claus.

Vale la pena notar que escribo no sólo como persona individual, sino como padre de 2 niñas que estoy tratando de encaminar en el camino del Evangelio, y que creo este issue de Jesús vs. Santa Claus, es uno que amenaza precisamente ese camino.

¡Ya sé, ya sé! “Es inofensivo.” “Es sólo un personaje de Navidad.” “Despierta la imaginación de los niños.”  Yo quisiera proponerles lo contrario…..mata el alma y la fe de los niños.  Aquí mis argumentos:

  1. Si le enseño a mis hijas acerca de Jesús y de Santa Claus, tarde o temprano voy a tener que decirles que Santa Claus no existe. Pregunta….¿por qué habrián de creerme acerca de Jesús?
  2. La premisa fundamental de Santa Claus es que el nos da regalos SI somos buenos.  O sea, es un amor condicional, fundamentado en el miedo de “mejor me porto bien, o no me dan regalos”. Por definición, esto sienta las bases para la justificación por obras y el ganarnos en favor del dador de los regalos.  En resumen, “si YO soy bueno, entonces el me bendice”.
  3. El Evangelio nos enseña todo lo contrario, que somos salvos por gracia, no por obras y que esa salvación viene a pesar de que NO somos buenos, pero El sí es bueno, siempre, en cualquier circunstancia.  Su Gracia y Amor por nosotros, fundamentado en Su vida, obra, muerte y resurrección, sustentan nuestra esperanza, nada más.  Ya no hago cosas buenas porque con eso me gano Su favor, sino hago eso en respuesta al gran amor mostrado por mi.  En esto descansa el Evangelio y mi esperanza.

El punto 3 para mí es el crucial y la razón por la que creo que necesitamos, en estas fechas, rescatar aún más el valor de la Encarnación de nuestro Señor Jesús y valorar Su sacrificio sustitutivo, propiciatorio y expiatorio en la Cruz en nuestro lugar, por nuestros pecados, y Su victoria sobre el diablo, el pecado y la muerte a través de Su Resurrección. ¡Pilas!

¡Feliz Navidad!