Carta a mi Alma Mater


logoufm200x200Hace 9 años tuve el privilegio de unirme a la lista de graduandos de la Universidad Francisco Marroquín.  Cursé por sus aulas desde 1995 hasta 1999 y me gradué como Licenciado en Economía.  Hoy ante la crisis mundial y ante las terribles declaraciones que el presidente Colom hiciera en la Cumbre Iberoamericana en El Salvador, quisiera por medio de la presente, hacer algunas peticiones a mi querida UFM.

 

Estamos bajo ataque.  La crisis mundial ante los ojos del mundo hoy refleja, queramos admitirlo, o no, la fragilidad de ideas que sin sustento moral, ético y con una profunda convicción de la dignidad y valor de la persona humana, caen por su propio peso.  Caen porque vivimos en un mundo caído en dónde la virtud, la verdad y la responsabilidad son condiciones necesarias para sostener a largo plazo una sociedad de hombres y mujeres libres.

 

Por esta razón, pido a la UFM no que cambiemos el mensaje sino que reflexionemos sobre los métodos y convicciones que sostienen nuestro mensaje de una sociedad libre.  El ataque a las ideas de la libertad pone en riesgo las mentes, almas y espíritus de las nuevas generaciones de jóvenes que pasan o no por las aulas de la UFM. Ante esta amenaza, siento que los alumnos de la UFM no tienen muchas armas.  Son víctimas de respuestas enlatadas y de una aparente arrogancia que fundamenta la libertad no en la verdad absoluta ni en un sentido de responsabilidad y dominio propio individual, sino en el relativismo moral y egoísmo irresponsable predicado por las ideas de Ayn Rand y otros. 

 

Es hora de proveer a los alumnos de la UFM de bases más sólidas en estos años claves en los que nuestra cosmovisión se termina de formar.  Es hora de atreverse a hablar de la familia como fundamento básico para el sostenimiento de una sociedad de hombres y mujeres libres que entienden la responsabilidad hacia los demás y el dominio propio como el ancla que sostiene su propia libertad.  Es hora de trabajar en desarrollar futuros empresarios y no sólo empleados, que entiendan su vocación como algo más allá que la simple producción de bienes y servicios a cambio de dinero (y reducir al hombre nuevamente a un engranaje más de la máquina igual que nuestra contraparte socialista), y entender que el hacer empresa es una vocación que a través del servicio a los demás con productos y servicios de la más alta calidad, contribuyen al florecimiento humano y a la reducción de la pobreza a través de la generación de empleos que dignifican a la persona humana.

 

A mis excompañeros de cátedra de Proceso Económico pido que permitamos y estimulemos más el debate.   Pido que entremos en mayor contacto con el sufrimiento del pobre para saber cómo comunicar los valores de la libertad de manera que lo dignifique e inspire al servicio y a la empresarialidad como caminos para ayudarlo y no hacerle de menos porque nos incomoda relacionarnos con el sufrimiento y dolor que día a día nuestros alumnos de medicina viven y traen consigo a nuestros cursos.

 

Que las ideas de la sociedad libre, virtuosa y responsable inspiren y no sean más vistas como un “coco wash”.  Que el amor, la caridad, el servicio y la empresarialidad aprendan a convivir juntas en el aula para demostrar el valor dado por el Creador a cada persona individual y que tiene su máxima expresión en la utilización de su libertad en servicio de otros.

 

¡Adelante y que no nos gane la batalla de las ideas el populismo corto-placista que en el largo plazo mata los cuerpos, almas y espíritus de cada uno de nosotros!

 

Casa de Libertad: 1 año después


Ha pasado ya un año desde que oficialmente inauguramos Casa de Libertad un domingo 21 de octubre de 2007 a las 11am.  En realidad, el sueño viene desde muchos meses antes y las primeras reuniones de Casa de Libertad pasaron de una taza de café, a 2 presentaciones de la visión en Nais de zona 10, a reunirnos en casa de la familia Eggenberger Flores, la casa de la familia Callejas Aquino, hasta que finalmente nos mudamos con mucha fe al local en el que actualmente estamos ahora.

Un año después es tiempo de reflexionar, de recordar las bendiciones del Señor a vernos como iglesia a estas alturas y también de ver hacia adelante.  Es hora de revisar si seguimos caminando el camino originalmente trazado, si somos fieles a la visión que nos planteamos y sobre todo, si el nombre de Jesús está siendo proclamado sin miedo, con claridad y con amor a una sociedad guatemalteca que vive tiempos de desespero y a una Iglesia que parece no estar presente a menos que sea en la inauguración de otro templo.

Adelante Casa de Libertad! Vivamos la visión, proclamemos con valor y coraje el mensaje del Evangelio de Jesús desde el púlpito, en casa, en el trabajo, casa de estudios y dentro de la comunidad que servimos! Que el Señor nos conceda seguir trabajando y creciendo por muchos años más!

Ortodoxia Necesaria


El nacimiento de la cultura Emergente dentro del quehacer cristiano en Latinoamérica requiere de nosotros un especial esfuerzo por retornar y redescubrir los rudimentos de nuestra fe y a partir de allí, construir las metodologías que se ajusten al contexto de cada uno de nosotros, nuestras familias, nuestras comunidades y nuestras iglesias.
Hablar de doctrina en estos tiempos es revolucionario, pero no podemos sostener en el largo plazo la acción social que distingue a los cristianos emergentes sin un conocimiento claro de lo que nos hace cristianos, de la persona de Jesús y la autoridad, infalibilidad y suficiencia de la Escritura.
Los invito a que juntos reflexionemos sobre estos temas.