Iniciativa 5375: Una Ley Anti-Evangelio


Es muy difícil leer el momento que estamos viviendo.  Este período legislativo nos ha sorprendido con diputados que han abrazado una agenda de “populismo cristiano” disfrazado de piedad que busca apelar a los impulsos genuinos de fe de muchos guatemaltecos, politizando así lo más sagrado que cada persona tiene: su consciencia y su fe.

Esta última iniciativa de ley, que recibió ayer 27 de septiembre dictamen favorable de parte de la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales del Congreso de la República, es particularmente preocupante porque ataca directamente el corazón del mensaje del Evangelio.DoJOUY-XcAIyhlO

En esencia, esta ley busca lo siguiente:

  1. Partiendo de la firma de los acuerdos de paz, se utilicen el perdón y la reconciliación definidos en términos políticos (ver el Considerando 3) para la construcción de una cultura de paz en el país.
  2. Declarar el 21 de septiembre como “Día Nacional del Arrepentimiento y el Perdón para la Paz”
  3. Se haga una “declaración oficial” -que pareciera estar más redactada como una especie de oración responsorial al estilo de los reyes de Israel del Antiguo Testamento- por parte del Presidente de la República, a la cual un grupo de personas seleccionadas por el Ministerio de Educación debe responder “al unísono”.
    1. Declaración: “Invocando el nombre de Dios, como representante del pueblo y de la unidad nacional, pido perdón por cualquier agravio, por la sangre derramada de personas inocentes, por la corrupción y la indiferencia e insto a todos los guatemaltecos a vivir en rectitud, respetar los valores universales, las leyes instituidas de conformidad con el derecho y la justicia, para hacer de Guatemala, una nación próspera en donde todos podamos vivir en libertad, paz y seguridad”DoJOUZnXUAE85k0
    2. Respuesta: “El día de hoy decidimos perdonar y declaramos que nuestra generación y las subsiguientes se reconcilian; contribuyendo así a restaurar el tejido social, a trabajar unidos por la paz, en integridad, justicia y verdad, para la búsqueda de la felicidad y el bienestar como objetivo humano fundamental”
  4. Se hará sonar una corneta (cual shofar de la antigüedad) y se obligará a que a través del sistema educativo nacional, esta actividad se replique en los distintos establecimientos, además de su difusión por medios de comunicación.

¿Cuáles son los problemas con esta iniciativa de ley?

  1. La narrativa no es normativa
  2. Desnaturaliza el arrepentimiento, el perdón y la reconciliación
    1. El arrepentimiento genuino, solo viene de Dios y no tiene como objetivo final una “cultura de paz” sino la salvación del alma (2 Corintios 7:8-10)
    2. El arrepentimiento es un llamado central del evangelismo que no solo nos llama a arrepentirnos de nuestros pecados, sino nos hace un llamado concreto a la fe (Marcos 1:15)
    3. El ministerio de la reconciliación ha sido encomendado por Dios a los cristianos, no al Congreso o al Presidente de la República (2 Corintios 5:15-21)
    4. El arrepentimiento es una obra exclusiva del Espíritu Santo en el corazón del creyente:
      1. Lo convence de pecado (Juan 16:8)
      2. Lo guía hacia toda verdad (Juan 16:13-15)
      3. Lo consuela (Juan 15:26) y lo mueve a consolar a otros (2 Corintios 1:4-7)
  3. La reconciliación gira alrededor del sacrificio de Jesús en la Cruz e implica:
    1. Reconocer primero nuestra enemistad con Dios (Romanos 5:10-12)
    2. Partir de nuestra reconciliación con Dios a través de la obra salvadora y suficiente de Jesús en la Cruz para luego salir a cumplir con el ministerio de la reconciliación que se nos ha encomendado. (Colosenses 1:19-22)

Lo que el Congreso hace con su iniciativa de ley es desnaturalizar todo lo anteriormente expuesto, jugando con la fe de los creyentes guatemaltecos y asumiendo que un acto político y una ley más van a realmente transformar el país.

La Iglesia cristiana en Guatemala (Católica, Protestante y Ortodoxa) deben salir al rescate de la fe y de sus congregaciones.  Se debe llamar al arrepentimiento individual de los diputados que abusan de la fe para generar simpatías a su favor que más adelante puedan “monetizar” en votos el próximo año y recuperar la prerrogativa que Dios le dio a la Iglesia a través de su liderazgo y feligresía: la proclamación del Evangelio y el discipulado de cada creyente.

Si cedemos esto al gobierno, habremos cedido nuestra consciencia y abierto la puerta, de par en par, a la tiranía.  La INICIATIVA DE LEY 5375 no puede y no debe ser aprobada por el Congreso de la República de Guatemala.

Amore et studio elucidande veritas

 

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¡Qué venga Marduk!


marduk-f761ff6800165644641667529538b267-1200x600.jpg¡Qué semana! Lo que empezó con una petición de firmas a través de la plataforma Change.org (que ha recaudado de momento 63,507 firmas) terminó hoy con un punto resolutivo en el Congreso de la República de Guatemala para que se acordara solicitar al Ejecutivo (a través de la Dirección General de Migración, dependencia del Ministerio de Gobernación) que no se permitiera la entrada a Guatemala de ninguna persona relacionada con la banda de black metal Marduk y por ende, se cancele el concierto que tienen programado dar en Guatemala este próximo 11 de octubre.

f7363597-9bbf-4ea4-ba9a-c57dcdba1aca (1)En un acto del más burdo populismo de corte conservador y aprovechándose del momento político que generó la gran marcha en favor de la vida y la familia, nuestro Congreso hoy aprobó con 86/100 votos pasar este punto resolutivo.  Queda ahora en manos de las autoridades del Organismo Ejecutivo tomar la decisión de ejecutar o no lo recomendado.

Como cristiano evangélico entiendo las razones y los impulsos que genera la posibilidad de que una banda del género musical de Marduk se presente en el país.  Guatemala no solo es una sociedad “conservadora” sino sumamente supersticiosa.  En nuestro evangelicalismo, no hemos -lamentablemente- abandonado mucho de eso.  Seguimos invocando la Sangre de Cristo como si fuese un amuleto para protegernos de que no nos asalten en la calle…atentando a través de esta práctica de “brujería evangélica” contra el mismo Evangelio que nos recuerda que la preciosa Sangre de nuestro Señor Jesucristo fue derramada para el perdón de nuestros pecados.  Heredamos del neo-pentecostalismo norteamericano una enfermiza obsesión con la “guerra espiritual” que, aunada a la historia y bagaje cultural que traemos de siglos atrás, se convierten en la tormenta perfecta para no solo ver demonios por todos lados, sino peor aún, para dejar de confiar en la suficiencia del sacrificio de Jesús en la Cruz y Su victoria final sobre el pecado, el diablo y la muerte allí, confirmada por Su resurrección y de la que aguardamos su consumación final en el día que Él regrese.

020f4af5-8dcd-4532-99ec-1cf2c356ee25 (1)Dado este contexto, la reacción negativa y hepática era de esperarse y es comprensible.  Sin embargo, en esta ocasión, un influyente sector de la Iglesia en Guatemala decidió no recurrir a “…las armas de nuestra milicia… poderosas en Dios para derribar fortalezas…” para poder así “derribar todos los argumentos que se levantan en contra del conocimiento de Dios…” (2 Corintios 10:4-5).  Pareciera habérseles olvidado la armadura que tenemos de parte de Dios (Efesios 6) y que el diablo es un enemigo vencido (Colosenses 2:13-15).  En cambio, recurrieron a armas carnales, influyendo sobre diputados para qué ellos, en su afán por consolidar un cada vez más vago “voto cristiano” o al menos “voto conservador”, capitalizaran sobre el miedo, el analfabetismo teológico y la efervescencia de la histeria colectiva y propusieran evitar que este concierto de se de.

El problema de acciones como esta está en sus externalidades negativas.  Si algo sabemos de la historia es que la política es de momentos.  Quien está en el poder, quien tiene la mayoría, quien capitaliza sobre la errónea, pero popular idea de que “Vox Populi, Vox Deitoma las decisiones.  ¿Qué va a pasar cuando el Congreso no tenga la mayoría y sean los sectores antagónicos a nuestro conservadurismo y “cristianismo cultural” tengan el poder? ¿Qué pasará cuando una banda cristiana de música con ritmos hebreos quiera hacer un concierto en favor de la familia tradicional o algún otro ideal de este tipo? Existirá todo el precedente legal para que se les prohiba la entrada a ellos.  Hoy, nuestros diputados, con tal de congraciarse con un sector de la población, pusieron en un inmenso riesgo las libertades de todo guatemalteco: la libertad de expresión, de emisión del pensamiento, de consciencia, de culto y de religión.

¿Qué precedente se sienta cuando desde el Congreso se busca prohibir una actividad privada, pagada y dirigida a un pequeño grupo de personas que libremente elige irSe está utilizando el poder coercitivo del gobierno para obligar a los pocos a conformarse a los muchos.  Esto, por definición, es tiranía, la tiranía de la mayoría.

La Iglesia en Guatemala está llamada, en un acto de amor cristiano genuino, a defender la libertad de cada persona, aún la de sus enemigos.  La Iglesia está llamada a obedecer el llamado de Jesús de ir y predicar el Evangelio, la Iglesia está llamada a “tener por sumo gozo cuando se encuentre en diversas pruebas” (Santiago 1) y salir a amar a sus enemigos. ¿Por qué? Porque nosotros, siendo enemigos de Dios (Romanos 5:10-12), fuimos reconciliados con Dios, no por decretos legales, puntos resolutivos o prohibiciones migratorias, sino por la Sangre derramada en la Cruz en favor de nosotros, Sus enemigos (Colosenses 1).

¿Cómo concretizamos esto? En este caso, aunque no aprobemos el estilo de música o las letras de las canciones de Marduk, defendemos, por amor a quienes aún no conocen a Jesús y en respeto a nuestras leyes, la libertad que tienen las personas en Guatemala de traer esta banda y organizar un concierto.  En la defensa de su libertad descansa la nuestra.  Por el bien de Guatemala, es el camino más sensato para todos.

Oremos por Marduk, oremos por sus fans, confiemos en Dios, defendamos la libertad y sobre todo, prediquemos el Evangelio.

No olvidemos que Castillo Fuerte es nuestro Dios

El Juramento del MBA


mbaoath_color293Para ninguno es secreto de que atravesamos como sociedad una de las más grandes crisis de los últimos años.  Una combinación de crisis económica, política, social y ahora incluso hasta natural, nos está obligando a reflexionar de manera más profunda acerca de todo lo que hacemos, cómo lo hacemos, cómo trabajamos, nos organizamos y cómo trazamos un camino hacia un futuro distinto.

Mucha de esta crisis pasa por asuntos de índole moral y ético.  No ha habido esfera de la sociedad que no haya sido afectada por esto que hoy colocamos bajo la sombrilla de “corrupción”.

Siempre he trabajado en el mundo de los negocios.  Tuve el privilegio de graduarme como economista de la Universidad Francisco Marroquín y luego cursé un MBA en Regent University, en Virginia Beach, VA.  Para quienes hemos cursado programas de este tipo, considero que hoy más que nunca se nos hace necesario tener un por qué más sólido de nuestra vocación, y un cómo para ayudar a orientar nuestra toma de decisiones en nuestras distintas vocaciones.

Recientemente, a través del libro “Our Souls at Work” editado por Mark L. Russel, me topé con el MBA Oath (el juramento del MBA), el cual traduzco a continuación:

Preámbulo:

Como gerente, my propósito es servir el bien común a través de unir personas y recursos para generar un tipo de valor que ninguna persona puede lograr por sí sola.  Entonces, buscaré un camino que fortalezca el valor que mi empresa puede crear a largo plazo para la sociedad.  Reconozco que mis decisiones tienen consecuencias de largo alcance que afectan el bienestar de individuos tanto dentro como fuera de mi empresa no solo hoy, sino también en el futuro.  Reconozco que enfrentaré decisiones difíciles al intentar reconciliar los intereses de los distintos grupos a los que sirvo.

Por esto, prometo:

Actuaré con el más alto nivel de integridad y realizaré todo mi trabajo de manera ética.  Mi comportamiento personal será un ejemplo de integridad, consistente con los valores que públicamente apoyo.

Resguardaré los intereses de mis accionistas, compañeros de trabajo, clientes y la sociedad en donde operamos.  Procuraré proteger los intereses de aquellos que quizás no tienen poder, pero cuyo bienestar es contingente a mis decisiones.

Administraré mi empresa de buena fe, guardando que mis decisiones y comportamiento no sirvan para avanzar mis propios intereses y terminen dañando a la empresa y a as personas a las que esta sirve.  La búsqueda del interés propio es un motor vital en una economía capitalista, pero la ambición sin restricciones puede ser muy dañina.  Me opondré a la corrupción, la discriminación injusta y la explotación.

Entenderé y me regiré tanto en la letra y en su espíritu, las leyes y contratos que gobiernan mi propia conducta y la de mi empresa.  Si encuentro que algunas leyes son injustas, anticuadas o que no ayudan, no las ignoraré, evitaré o quebrantaré; buscaré los medios civilizados y aceptables para reformarlas.

Me haré responsable por mis acciones y presentaré el desempeño y riesgos de mi empresa de manera exacta y honesta.  Mi objetivo será el no distorsionar la verdad, sino explicarla de manera transparente, y ayudar a las personas a entender como las decisiones que se tomen les afectarán.

Desarrollaré mi carrera y la de los otros gerentes bajo mi supervisión para que la profesión continúe creciendo y contribuyendo al bienestar de la sociedad.  Consultaré con colegas y otras personas que puedan ayudar a informar mi juicio e invertiré continuamente para estar actualizado en el creciente conocimiento de mi campo, siempre estando abierto a la innovación.  Seré un mentor y cuidaré de la educación de la siguiente generación de líderes.

Procuraré crear prosperidad económica, social y ambiental de manera sostenible en todo el mundo.  La prosperidad sostenible se crea cuando una empresa produce algo que en el largo plazo es mayor y mejor que el costo de oportunidad de todo lo que producir esto consume.

Rendiré cuentas a mis compañeros de trabajo y ellos a mi acerca de como vivimos de acuerdo a este juramento.  Reconozco que mi lugar y privilegios como profesional vienen del respeto y confianza que la profesión como un todo disfruta, y acepto mi responsabilidad de encarnar, proteger y desarrollar los estándares de la profesión gerencial para así fortalecer esa confianza y respeto.

Este juramento lo hago libremente y sobre mi honor.

Si usted tiene un MBA o está por graduarse, ingrese a esta página para leer el texto original en inglés y firmar el juramento.

Al joven cristiano que aún no se compromete con una iglesia


449246_tumores-huesos-jovenesCreo haberte visto antes.

Visitaste mi iglesia una vez luego de haber visitado otras, y nunca más te volví a ver, y eso está bien, sin embargo, espero que ya hayas encontrado y te hayas conectado a una buena iglesia.

No, no voy a llenarte de culpa con todas las Escrituras que asumen que un seguidor de Cristo también estará conectado a Su cuerpo, la iglesia, a pesar de que esto es cierto.

Esto tampoco va a ser un discurso de por qué necesitas a la iglesia de manera práctica en tu vida, a pesar de que podría ser un largo y significativo discurso.

Solo quisiera pedirte que consideres tu participación actual en la iglesia -o la falta de ella- y como esta repercutirá no solo en el futuro de la iglesia, sino también en tú propio futuro.

Por qué no te has comprometido…

 Si tuviera qué adivinar por qué no te has comprometido con alguna iglesia, yo diría que es porque quizás no has encontrado el encaje correcto, o porque no has tenido el tiempo para hacer una búsqueda seria.

Podría haber otras razones.  Siempre está el miedo del “remordimiento del comprador”.  Quizás sea tu frustración personal.  Estás cansado de que las iglesias te traten como niño grande.  No aprecias los comentarios peyorativos que hacen de los jóvenes o los millenials desde el púlpito, y te rehúsas a seguir siendo usado como mano de obra voluntaria para cuidar niños o poner y quitar sillas.  Quizás también estás harto de la aparente falta de relevancia de la iglesia con el día a día de la vida y la sociedad.  Las preocupaciones sociales parecen ser ignoradas por las iglesias mientras que al mismo tiempo continúan empujando sus propias agendas.

Sé el cambio que quieres ver

Comprendo tus preocupaciones, realmente lo entiendo.

Sin embargo, debes saber que cuando menos lo sientas, tus años de “joven adulto” se terminarán. Tendrás una carrera.  Quizás te hayas casado e incluso seas padre de familia.  Y mientras estés intentando descifrar las complejidades de la vida, la iglesia local estará allí, esperándote a ti y a tu familia.

Si llegarás a aparecerte por la iglesia en algún domingo en el futuro, es posible que te encuentres muchos de los mismos problemas que alguna vez tuviste con la iglesia local.  Es posible que te sientas tentado a preguntarte, “¿Por qué es que la iglesia no ha cambiado desde que estaba en la universidad?”

Y si, a pesar de eso decides quedarte, alguien quizás te pida ayuda liderando alguna iniciativa en la iglesia, y te darás cuenta de que no tienes la menor idea de cómo hacerlo porque nunca antes lo habías intentado.

Y es que, la realidad es esta: el futuro de la iglesia será moldeado por lo que inviertas en ella hoy.  Tú propio futuro será moldeado según tu involucramiento con la iglesia hoy.

¿Y qué pasa si no asumes esta responsabilidad? ¿Qué pasa si nunca te comprometes con una iglesia? ¿Qué significa esto para el futuro de la iglesia y tu propio futuro?

Es hora de que te apropies

 Estoy convencido que llega un punto en cada generación en donde los hombres y mujeres jóvenes de Dios se levantan y dicen: “Esta es la iglesia de Dios -y, entonces, la haré mía, a pesar de sus imperfecciones.”

 Este es un momento crucial para apropiarte e invertirte en la iglesia.

Pero si hacemos caso omiso de esto, si fallamos en invertirnos a través del compromiso, la asistencia, la perseverancia, el servicio y demás, entonces cosecharemos el estado futuro de la iglesia a partir de la ausencia que hoy estamos sembrando.  Y no solo eso, también nos tocará explicarle a nuestros hijos por qué las iglesias son como son, y ellos se darán cuenta de que nos desentendimos cuando éramos jóvenes.

Esta es la razón por la cual decirle “Sí” a ser miembros de la iglesia. “Sí” a reconocer a las autoridades en la iglesia. “Sí” a la rendición de cuentas y “Sí” a la adoración corporativa, es importante – porque esas pequeñas inversiones hoy resultarán en grandes retornos mañana.

No digo que las iglesias están libres de culpa.  Conozco iglesias que pueden hacer un mucho mejor trabajo en escuchar y ser más relevantes, pero está en nosotros el no hundirnos a ser el denominador común más bajo.

Nuestra generación necesita levantarse.

Traducción mía del artículo titulado “To the Young Christian Who Hasn’t Committed to a Church” de Steven Bang Lee, disponible en inglés aquí.

Celebrando a los Niños en la Iglesia


12814080_495958680611239_6305587556119809396_nLa iglesia Westminster Presbyterian Church en Charleston, South Carolina, tiene una muy linda iniciativa para realmente celebrar la presencia de niños de todas las edades durante sus servicios dominicales.

Traduzco a continuación la herramienta informativa que entregan a todos los asistentes los domingos:

A LOS PADRES DE NIÑOS PEQUEÑOS, QUISIERAMOS SUGERIRLES:

¡Relájense! Dios hizo inquietos a los niños; no sientan que tienen que andarlos callando en la casa de Dios. ¡Todos son bienvenidos!

Siéntense al frente en donde es más fácil para los pequeños ver y escuchar lo que está sucediendo.  Es muy cansado para ellos ver solo la parte de atrás de las cabezas de otras personas.

Explíquenles silenciosamente las distintas partes del servicios y lo que hace el pastor, los ujieres, el coro, etc.

Canten los himnos, oren y respondan a los llamados.  Los niños aprenden la liturgia por imitación.

Si necesitan salir del servicio con sus niños, siéntanse libres de hacerlo pero por favor regresen.  Como dijo Jesús, “Dejen que los niños vengan a mí.”

Recuerden que la manera en que recibimos a los niños en la iglesia afecta directamente como ellos responden a la Iglesia, a Dios y a otras personas.  Háganles saber pueden sentirse en casa en esta iglesia.

A LOS MIEMBROS DE NUESTRA IGLESIA

La presencia de niños es un regalo a la Iglesia y ellos nos recuerdan que nuestra congregación está creciendo.

Por favor, denle la bienvenida a nuestros niños y sonrían y exhorten a sus padres.

Vale la pena considerar estas recomendaciones para comenzar en nuestras iglesias a recibir y tratar de manera distinta a nuestros niños, dejando de verlos como obstáculos o interrupciones para los adultos al mandarlos a sus aulas, separándolos de sus familias en un espacio semanal en donde precisamente necesitamos unir más a las familias.

El Arrepentimiento y la Limpieza de la Casa


foto-principal(Traducción del artículo de Sam Guzmán titulado “Repentance and Cleaning House”, disponible en inglés aquí.)

Soy padre de tres hijos, todos menores de 4 años.  No deja de sorprenderme, aunque quizás ya no debería a estas alturas, lo rápido que las cosas se salen de control.  Una casa impecable que tomó muchísimo trabajo arreglar puede de manera casi instantánea ser destruida por niños pequeños con el menor esfuerzo.

El cereal cruje bajo mis pies mientras veo con asombro estupefacto la explosión de comida debajo de la silla de comer de nuestro bebé de un año.  Piezas del “Señor Cara de Papa” aparecen en la gaveta de mis calcetines.  Las camas recién tendidas se tornan en un torbellino de sábanas en un segundo.  Podría seguir y seguir contándoles….

Pareciera como si un huracán arrasara con nuestra casa a diario.  Vivimos la brutal y caótica realidad de la ley de entropía.

Aún así, mi esposa y yo anhelamos el orden y la nitidez.  Hemos intentado, sin éxito, de ignorarlo y soltarlo.  Quizás algún día lo logremos.  Sin embargo, por ahora, es imposible.  Cada día la casa termina prácticamente destruida y cada día iniciamos la inútil tarea de recoger, limpiar, aspirar, barrer, vaciar y organizar.  Es un proceso que nunca terminará -al menos mientras nuestros hijos vivan en casa.

Limpiando tu casa espiritual

Estamos entrando en la temporada de Cuaresma y en mis reflexiones, me he dado cuenta lo parecida que es nuestra lucha espiritual con el intentar mantener una casa ordenada.  Frecuentemente comparamos la vida espiritual con cosas heroicas como la guerra, lucha y con una carrera de resistencia, como una maratón.  Pero quizás el sacar la basura de la cocina sea una comparación más realista.

En cualquier caso, me he dado cuenta que, al igual que una casa limpia rápidamente entra en desorden y debe limpiarse constantemente, así también nuestras almas necesitan cuidado y mantenimiento constante.  Siempre debemos iniciar a ordenarlas de nuevo.

Debemos hacer esto porque hay una ley espiritual de entropía llamada “pecado”.  Estamos constantemente siendo alejados de Dios por nuestras pasiones pecaminosas.  Estas están siempre en guerra contra nosotros y, si las dejamos pasar solo así, estas complicarán nuestro viaje hacia el Creador.  Nuestra naturaleza pecaminosa -lo que la Escritura describe como “la carne” o el “hombre viejo”- funciona como la gravedad que nos previene de ascender al Padre.  El apóstol Pablo alguna vez describió el pecado como un “peso”, una metáfora bastante apta.

Dada nuestra quebrantada condición, no hay tal cosa como un patrón de espera en la vida espiritual.  El instante en que dejamos de avanzar, empezamos a perder terreno.  El momento en que relajamos la guardia, empezamos la retirada.  De este lado del Cielo, nunca estaremos realmente libres de esta realidad.

Iniciar de nuevo

Tenemos días en que nuestros hijos hacen un relajo tan grande que el limpiar parece una tarea sin esperanza alguna.  Mi esposa y yo nos vemos el uno al otro y no sabemos si reír o llorar.  Sin embargo, iniciamos de nuevo.

De la misma forma, en la vida espiritual hay momentos en que perdemos la esperanza.  Es como si toda nuestra lucha fuera en vano.  Somos tentados a rendirnos, tirar la toalla y tomar el camino más fácil.  Sin embargo, al final de ese camino solo encontraremos la muerte.

En esta vida, la santidad se encuentra en volver a empezar vez tras vez.  Se trata de un examen, conversión y regeneración de nuestro corazón constante.  La santidad se encuentra en el arrepentimiento, y el arrepentimiento va más allá de solo sentirnos culpables por haber pecado. Se trata, más bien, de regresar a Dios -mil veces al día si es necesario.

Si deseamos una casa limpia, nunca dejamos de limpiar.  Si deseamos un corazón limpio, no debemos desistir en la lucha de la conversión y el arrepentimiento.  Esta es la vida cristiana. Empezar otra vez.

Las 5 peores frases religiosas para alguien que está sufriendo


downloadTodos sufrimos. Todos. Y todos conocemos a alguien que está sufriendo o atravesando una situación difícil en cualquier área de su vida.  Nuestro instinto es ayudar y buscar aliviar algo del sufrimiento que nuestro familiar, amigo o ser querido está sintiendo.

Sin embargo, nuestra subcultura evangélica muchas veces termina lastimando más a las personas que buscamos ayudar cuando usamos frases que cuentan con poco sustento bíblico o con una robusta teología del sufrimiento, la redención y la esperanza cristiana.

En el artículo a continuación que traduje, Kate Bowler -bloggera, historiadora cristiana, catedrática universitaria, autora de varios libros y paciente de cáncer– nos llama a la reflexión con un poco de sarcasmo y humor negro, sobre esas frases que usamos con las mejores intenciones, pero que no siempre producen los mejores resultados.

El artículo original en inglés, titulado “Top 5 Worst Religious Clichés for People in Pain” , está disponible aquí.

La próxima vez que quieras sonreír de manera sarcástica, date una vuelta por la sección en el supermercado o tu tienda favorita donde vendan tarjetas de felicitación.  Pasa por alto las tarjetas gigantes con leyendas como “¡Tengo 18 con 32 años de experiencia!” y también las tarjetas en blanco que solo muestran en la portada algún lindo y paradisíaco paisaje y ve directo a la sección de tarjetas de “Simpatía Religiosa”.  Es aquí donde las trilladas frases de la industria de tarjetas de felicitación alcanzan profundidades inimaginables.  Desafortunadamente el efecto que estas tarjetas producen -a pesar de haber sido seleccionadas por personas religiosas con las mejores de las intenciones- es muchas veces totalmente opuesto a esas buenas intenciones.  Tómalo de mí, la “Experta Receptora de Tarjetas de Simpatía”.  Por favor, nunca permites que este tipo de frases le lleguen a tus amigos:

  1. “Dios necesitaba un ángel”

Normalmente escucho esta frase en el contexto del fallecimiento de un niño o niña.  Esta sea quizá la imagen más horrible: que Dios es cruel y caprichoso y quiere llevarse a tus hijos.  Primero que nada, los niños no tocan bien el harpa.  Segundo, Dios tiene miles de ángeles, millones. Tercero, técnicamente Dios crea a los ángeles desde cero, no los hace de aquellos que han fallecido.  Afirmar lo contrario es herejía, así que no lo digas.

2. “Dios está cerrando una puerta, pero está abriendo una ventana”

De acuerdo a Hallmark, pareciera ser que Dios está súper metido en esto…pero ¿qué es lo que esto realmente significa?  Por favor asegúrate de no comprar esta tarjeta para alguien que está recuperándose de un incendio en casa o de algún desastre natural.  Es muy probable que estas personas prefieran las puertas que ya tenían a las ventanas que Dios pueda proveerles.  Además, ¿sabes lo difícil que es sacar de tu casa a los pájaros que entran por las ventanas?  Me quedo con mis ventanas con cedazo, gracias. 

3. “Lo que no te mata, te fortalece”

Veamos, esto implica que el momento más fuerte en la vida de alguien es cuando están en su punto más débil.  Entiendo que el sentimiento detrás de esto es fortalecer y empoderar a las personas, pero debes tomar nota de que podría parecer que minimizas la lucha por la que alguien está pasando.  A nadie le gusta escuchar que algún día quizás logren ver los beneficios de la horrible realidad que hoy están viviendo.  Como una pequeña nota aparte, ten ESPECIAL cuidado de no usar esta frase con alguien que está literalmente enfrentando la muerte.

4. “Dios nunca nos da más de lo que podemos soportar”

A pesar de que es cierto que la fe de las personas puede crecer o cambiar durante períodos de dolor, muchas buenas personas se han enfrentado con lo difícil que es mantener la fe cuando todo lo que ven o sienten es el sufrimiento.  En lugar de hablarles sobre estos aspectos teológicos, ¿por qué no ser la fe que tu amigo o amiga necesita?  Ayúdale a llevar su carga en lugar de intentar fortalecerle desde lejos con la idea de que debe ser autosuficiente a la hora de enfrentar tiempos difíciles.

5. “Todo pasa por algo

Sin darte cuenta, estás metiendo a tu amigo o amiga en su propia crisis.  Le estás diciendo que sonría y se aguante, porque todas las cosas malas se las arreglan para convertirse en buenas.  Cosas terribles le pasan a personas buenas a diario.  Créeme, el pensar en que debes martirizarte hoy en busca de algún potencial y desconocido beneficio en el futuro, no hace que una mala situación hoy duela menos.  Únicamente sostén la mano de tu amigo o amiga, dile que le amas y que estas allí para servirle y apoyarle…y que la defenderás a capa y espada de cualquiera que le intente dar alguna tarjeta llena de brillantina que diga “Todo es parte del plan de Dios.”

La Vida desde un Rompecabezas


514WTXC2YNL.jpgComo parte de las actividades que como familia realizamos en este cierre de año, fue decidirnos a armar un rompecabezas que estaba guardado desde hace ya algunos años.  Es un rompecabezas de 3000 piezas titulado Typus Orbis Terrarum. Se hicieron varios intentos para poder realizar un esfuerzo consistente de armado, hasta que finalmente logramos desocupar una mesa amplia en la que aún seguimos trabajando el rompecabezas pero que está libre de que sea desarmado o por alguna equivocación, vuelto a guardar en la caja.

Tenía tiempo de no sentarme a armar un rompecabezas tan grande y tan complejo.  Ha sido una manera interesante de invertir tiempo en algo que es relajante y a la vez, desafiante para la mente.  Además, es muy lindo ver el avance gradual que se va dando mientras cada uno agrega un par de piezas según tiene tiempo y pasa visitando el proyecto.

El proceso me ha despertado algunas reflexiones que considero pueden ser interesantes para proyectar de manera analógica a la vida.  A continuación, se las comparto:

  1. Es un proceso: Toma tiempo, dedicación y paciencia sentarse a buscar encontrar y
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    Avance del rompecabezas al momento de escribir esta entrada.

    encajar las pequeñas piezas que conforman la imagen que se busca completar.  Tomar un descanso y regresar horas o incluso días después refresca nuestra capacidad de enfoque y nos facilita encontrar nuevas piezas que luego de horas, parecieran desaparecer de nuestros ojos.

  2. Se debe tener siempre en mente la gran imagen: Es imposible hacer sentido a las miles de piezas con las que se enfrenta uno sin tener siempre presente en la mente la gran imagen que se está buscando armar.  Esta gran imagen nos ayuda a orientar los esfuerzos a buscar y dar forma a los distintos grupos de piezas que poco a poco se van conjuntando y le dan sentido a todo el esfuerzo.
  3. Se debe tener una gran atención al detalle: Al mismo tiempo que tenemos la gran imagen en mente, cada pieza revela pequeñísimos detalles que nos ayudan a encontrar el lugar donde encajan.  Observar detenidamente la pieza nos permite identificar pequeñas orillas o formas que completan una letra, una curva o una figura.
  4. El cambio de perspectiva ayuda: Pararse, sentarse y girar las piezas nos ayuda a ver tanto el rompecabezas como cada pieza individual con nuevos ojos.  Esto nos permite identificar de mejor forma las piezas que faltan y colocar otras que teníamos enfrente y no habíamos logrado identificar su lugar.
  5. No se arma en orden: Al ir identificando patrones, distintas secciones van cobrando forma en un rompecabezas tan grande.  A veces estas secciones parecen muy aisladas pero uno de los momentos más lindos es encontrar esas piezas que hacen el vínculo y nos empiezan a revelar una imagen más íntegra y completa.  La clave aquí es no desesperar y aprender a trabajar en paralelo…
  6. Todas las piezas están allí: A veces la desesperación pareciera querer ganarnos la partida.  Tenemos armada casi toda una sección y se ven sumamente incómodos los espacios vacíos en donde hacen falta piezas que por más que buscamos no parecieran estar.  Aquí aprendemos paciencia y calma.  Las piezas están allí.  A veces se necesita un descanso, a veces es de girar una pieza, a veces se necesitan otros ojos, pero eventualmente, la pieza que falta aparecerá.
  7. Cada pieza tiene un lugar y solamente un lugar: En un rompecabezas no hay lugar para la ambigüedad.  Cada pieza está diseñada específicamente para ocupar un espacio y conectar de manera perfecta con las piezas que la rodean.  No hay sustitutos para cada pieza.
  8. Una pieza mal ubicada impacta a todas las demás: A veces hay piezas de formas muy similares y con patrones que podrían llegar a confundirnos y las encajamos en el lugar incorrecto.  Podemos pasar horas sin darnos cuenta del error hasta que nos damos cuenta por otras piezas que no parecieran encontrar lugar, que hay una mal puesta.  Cuando corregimos el error, es maravilloso ver como las demás comienzan a encajar perfectamente.
  9. No hay lugar para relativismos: Un rompecabezas tiene una sola verdad objetiva hacia la que se dirige todo el esfuerzo: la gran imagen que se busca armar.  Sin esa verdad objetiva, armar el rompecabezas se convierte en un esfuerzo sin sentido alguno.  Además, al sentarse a armar un rompecabezas no hay lugar para mis sentimientos, para que yo decida qué figura quiero formar independiente de la que está en la portada de la caja.  No hay lugar para el relativismo.  Solo existe la verdad y es esa verdad la que le da sentido a cada pieza y al esfuerzo de reunirlas y encajarlas en su lugar apropiado.
  10. Cada pieza es única, irrepetible y sirve un propósito mayor: En un rompecabezas cada pieza juega un papel único y específico, pero a la vez, ninguna pieza existe como fin en sí mismo.  Hay una misión, hay una relación interdependiente entre todas las piezas y en su unicidad, todas contribuyen a armar esa gran imagen.

La espera más allá de Navidad


(Traducción mía del artículo originalmente escrito por Betsy Childs Howard y publicado originalmente en inglés aquí.)

shutterstock_131296058-660x350La temporada de Adviento nos trae consigo los agradables rituales de la feliz espera.  Si abrimos una puertecita en un calendario de Adviento, podemos encontrar un chocolate.  Al encender una candela en la corona de Adviento, nos recordamos que estamos cada vez más cerca de Navidad.  El revisar las listas de regalos y el listado de compras para la cena de Nochebuena nos recuerda que nos acercamos a un momento maravilloso de dar, recibir y festejar.

La espera que viene con la temporada de Adviento es divertida porque es finita.  Sabemos que lo que nos espera al final de este tiempo será algo bueno y sabemos también exactamente cuántos días más necesitamos esperar.

Sin embargo, la mayoría de tiempos de espera en nuestras vidas son tiempos abiertos.  Esperamos el amor y el matrimonio sin saber si llegará.  Esperamos tener hijos sin saber si lograremos concebir.  Esperamos que se haga justicia.  Esperamos que venga la sanidad.

Lo más difícil de esperar no es tanto el saber cuándo terminará la espera, sino el saber si acaso llegará a terminar.  Si tus planes de vida no están fructificando, ¿debemos cambiar el curso o seguir esperando por el deseo de nuestro corazón?  Nuestros anhelos incumplidos, ¿serán indicadores de una pecaminosa falta de contentamiento o será que simplemente Dios no ha cumplido aún Sus bendiciones?

ANHELANDO EN NAVIDAD

Esta temporada de anticipación es una en donde nuestros anhelos adquieren un enfoque nuevo y más fuerte.  Quizás si estás soltero te preguntas si quizás el próximo año será finalmente el año en el que podrás ir al convivio de la empresa con tu pareja.  Quizás tienes familiares que se han alejado y cada año sueñas con que ese sea el año que los traiga de regreso a casa.

Yo personalmente pasé la Navidad pasada preguntándome si Dios nos daría a mi esposo y a mí un bebé.  No lo hizo, pero no puedo dejar de tener la esperanza que para esta época el próximo año, seremos una familia de tres.

Todas las películas navideñas nos aumentan la esperanza de ver una feliz reconciliación justo a tiempo para celebrar Navidad.  Quienes están solos encuentran una familia, y los perdidos encuentran su camino a casa. En el mundo real, sin embargo, la Navidad viene y se va sin llenar por completo los anhelos de nuestro corazón.

ANHELANDO POR MAS

Adviento es mucho más que esperar la llegada de Navidad.  La palabra Adviento significa “venida”.  Durante el Adviento no solamente recordamos que Jesús se encarnó y vino a nosotros; también preparamos nuestro corazón para Su segunda venida.  Cuando cantamos “Oh venid bendito Emanuel”, no estamos imaginándonos ser los israelitas orando antes de la llegada del Mesías.  No, estamos orando para que Emanuel regrese y arregle todo lo que está mal en este mundo.  Cuando cantamos “…el corazón ya tiene luz…” no estamos ensalzándonos a nosotros mismos, sino estamos recordando la oscuridad de la que fuimos rescatados y la que aún prevalece en los corazones que no conocen a Jesús.

En mi opinión, no existe mejor época para recordar el retorno de Cristo.  Justo cuando quisiéramos estar lo más felices posible y estamos, irónicamente, muy tristes, recordamos no solo que Jesús vino, sino que también nos prometió que regresará.  Esta vida no es la única oportunidad que tendremos para ser felices.  Esta vida es un breve preludio a la vida que vendrá en donde nuestros anhelos se verán más que saciados.  En la presencia de Jesús no echaremos de menos nada que no hayamos tenido en esta vida.

Si tu corazón se siente más pesado de lo que quisieras durante esta temporada de Adviento, cobra ánimo recordando que la felicidad de la Navidad no es la felicidad última que estás esperando.  La mejor Navidad –aquella en la que cada miembro de la familia se sienta a la mesa, habla cordialmente con todos y prefiere dar a recibir- es una pálida sombra del gozo que está aún por venir.  Que el dolor en tu corazón te apunte más allá de Navidad a la mejor celebración que nos espera.  Únete a las voces de los cristianos alrededor del mundo que juntos oran: “¡Oh ven bendito Emanuel!” 

La Trampa Moralista Evangélica


IMG_2661Como protestantes o quizás más como evangélicos, siempre hemos escuchado y afirmado que “no somos salvos por obras”, sino por gracia.  Esta afirmación es resultado del trabajo de los reformadores a través de la historia y es la que nos ayuda a comunicar el Evangelio a otros.  Sin embargo, aunque damos un sí intelectual a esta afirmación, en la práctica nuestra cultura evangélica no ha dejado de buscar la justificación a través de las obras y la perfección moral.

Una gran prueba de ello es la imagen que ilustra este artículo.  Hemos leído y escuchado esto en todas las iteraciones posibles y quizás alguien la usó para llamarnos la atención o nosotros la usamos para llamar la atención a alguien.  Nuestra cultura la usa también como parte de su ataque y expresión de desconfianza hacia los evangélicos.  Gracias a la exposición mediática de un tipo particular de evangelicalismo, hemos creado a nuestro alrededor un aura de ser santurrones hipócritas que solo se la pasan en la iglesia pero que no traducen su fe en hechos concretos al mundo.

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Algunas de las distorsiones moralistas del Evangelio.

Hemos mordido el anzuelo y caído en la trampa del moralismo.  El moralismo es una distorsión del Evangelio que nos atrae por la oferta de la gracia incondicional de Dios pero una vez “aceptamos”, se nos entrega una lista principalmente de prohibiciones y de obligaciones de lo que, de acuerdo a la iglesia donde vayamos, significa ser un “buen” cristiano.  El proceso que antes era de discipulado (la instrucción en la doctrina, la fe y el acompañamiento a través de los distintos procesos de vida que cada uno de nosotros atraviesa), ahora se convierte en uno donde se deben cumplir las normas comunitarias -muchas no prescritas en la Biblia y que reflejan las preferencias personales del liderazgo- que pasan a definir nuestra posición (y acceso a determinados “privilegios”) dentro de la comunidad.

Hemos tomado versículos como Santiago 2:14-25 y hemos exigido sólo las buenas obras, sin recordar la fe que debe anteceder esas obras y que debe ser correctamente formada, instruida y cultivada bajo la dirección del Espíritu Santo, dentro de la comunidad de la iglesia.  Recordemos que aún las buenas obras que podamos hacer son un regalo de la gracia de Dios:

Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (Efesios 2:8-10, NTV)

Hemos tomado las historias de la Biblia y hemos caído en el error de aislarlas en silos separados del hilo conductor del Evangelio y su culminación y cumplimiento completo en Jesús.  No olvidemos la exhortación del autor de Hebreos:

“El punto principal es el siguiente: tenemos un Sumo Sacerdote quien se sentó en el lugar de honor, a la derecha del trono del Dios majestuoso en el cielo. Allí sirve como ministro en el tabernáculo del cielo, el verdadero lugar de adoración construido por el Señor y no por manos humanas.
Ya que es deber de todo sumo sacerdote presentar ofrendas y sacrificios, nuestro Sumo Sacerdote también tiene que presentar una ofrenda. 4Si estuviera aquí en la tierra, ni siquiera sería sacerdote, porque ya hay sacerdotes que presentan las ofrendas que exige la ley. Ellos sirven dentro de un sistema de adoración que es solo una copia, una sombra del verdadero, que está en el cielo. Pues cuando Moisés estaba por construir el tabernáculo, Dios le advirtió lo siguiente: «Asegúrate de hacer todo según el modelo que te mostré aquí en la montaña»
Pero ahora a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, se le ha dado un ministerio que es muy superior al sacerdocio antiguo porque él es mediador a nuestro favor de un mejor pacto con Dios basado en promesas mejores.
Si el primer pacto no hubiera tenido defectos, no habría sido necesario reemplazarlo con un segundo pacto.” (Hebreos 8:1-7, NTV)
Hemos visto las pulseras y la pregunta de “¿Qué haría Jesús?” (What would Jesus do?) -quizás sin haber leído el libro “En Sus Pasos” de Charles Sheldon-, y tomando el texto de 1 Pedro 2:18-25, reducimos a Jesús únicamente a ser nuestro “ejemplo a seguir”, sin caer en cuenta que para poder hacerlo, necesitamos primero que nos rescate, nos de nueva vida y nos resucite de la muerte espiritual gracias a Su sacrificio en la Cruz (Colosenses 3:1-17, NTV).  Cuando entendemos esto, la pregunta cambia.  Ya no buscamos especular tanto con ¿qué haría Jesús?, sino empezaríamos a enfocarnos en lo central y más importante: ¿Qué hizo Jesús?
El moralismo es la trampa que nos hace creer que es posible ser “más” o “menos” cristianos en función de nuestras acciones. Es un atentando en contra de nuestra fe y confianza en la suficiencia de la Cruz. Guardemos nuestro corazón de eso. Es la fe en Jesús y la suficiencia de Su obra la que nos libera para mejorar cada día, realizar buenas acciones y evitar el pecado, todo por Su gracia y en respuesta al gran amor y perdón recibido.
Que el Señor guíe nuestros corazones y nos ayude a levantar al caído, a restaurar al pecador y a que con nuestros hermanos y hermanas en Cristo caminemos lado al lado el camino de la vida confiados en que el Señor mismo camina con nosotros, nos sostiene por Su gracia, no nos deja y jamás nos desamparará.
No olvidemos Sus promesas:
“Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos, y que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva. Dios hará que esto suceda, porque aquel que los llama es fiel.” (1 Tesalonicenses 5:23-24, NTV)
“Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien es poderoso para evitar que caigan, y para llevarlos sin mancha y con gran alegría a su gloriosa presenciaQue toda la gloria sea para él, quien es el único Dios, nuestro Salvador por medio de Jesucristo nuestro Señor. ¡Toda la gloria, la majestad, el poder y la autoridad le pertenecen a él desde antes de todos los tiempos, en el presente y por toda la eternidad! Amén.” (Judas 24-25, NTV)