Archivo de Autor


¿Abuelito, y Dios también es Dios para los animales? — preguntó Ashley a Guillermo, sin saber que esto resultaría en una de las pláticas más amenas entre el viejo teólogo y su joven y perspicaz nieta.

Cuando nos sentamos con Guillermo a tomar un cafe luego de la clase de nuevo testamento VI, y me contó esa experiencia, me fue inevitable reir y luego sopesar dentro de mi cabeza las preguntas que me parecían invitables ¿Qué le hubiera dicho yo? ¿Cómo le explicaría la potestad de Dios sobre toda la creación? ¿Como rebajaría el concepto teológico de soberanía a un niño? y  a pesar de todo, simplemente hice una pregunta: ¿y usted que le dijo?.  La simpleza y honestidad en su respuesta, me impresionó. “No le dije nada. Le pregunté por su opinión,  y empezamos a hacer teología”

Y es que hablamos mucho de teología. Pasamos horas discutiendo de porqué nuestra escuela teológica es correcta o superior a la otra por tal y tal motivo, hablamos incluso del porqué de nuestra santa amada liturgia es mucho más bíblica que la de los demás, elevamos nuestra (?) teología en el más alto pedestal cual dictador poseedor de la palabra final y olvidamos que por concepto definimos la teología como el  pensamiento humano que por consecuencia es pecaminoso, falible  y subjetivo, sobre alguien a quién jamás podremos entender y aún así, buscamos.

Es extremadamente fácil perder el horizonte al hablar de biblia y teología. Perdernos en teólogos, conceptos, autores ó corrientes y olvidar que la principal función de la misma es conocer y entender a Dios, lastimosamente hace que tanto la teología como la hermenéutica  se conviertan en nuestro fariseísmo.

Al iniciar esta aventura en Discusión Inteligente me permito hacer un recordatorio tanto a para mi, como a los lectores asiduos de este espacio.  La teología y biblia NO son nuestro objeto de adoración y búsqueda, Dios lo es. Perder de vista este objetivo nos hará deambular en ese concepto que Cristo tanto objetó en su vida terrenal, la hipocresía farisaica.  La pregunta de la pequeña Ashley demostró genuino interés, y de eso se trata verdaderamente la teología, en nuestro profundo interés en conocer a quién es el centro y móvil de nuestra fe. Nunca olvidemos eso.

Agradezco a Juan por la oportunidad de escribir en este espacio, y pido a Dios desde ya por las buenas e inteligentes discusiones que tendremos en este espacio. Bendiciones!