Mayordomía (6): Finanzas

Publicado: 26/04/2010 de Juan Callejas en Cristianismo, Cultura e Iglesia, Economia, Reflexiones, Uncategorized
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Llegamos a la parte final de nuestro estudio en 6 partes acerca de la Mayordomía Bíblica.  Esta última entrega está dedicada al estudio de la mayordomía bíblica acerca de nuestras finanzas y riqueza material.  Para muchos, la discusión de mayordomía debería haberse limitado a esta parte, porque en nuestro círculo cristiano, casi siempre asociamos el término de mayordomía a la parte financiera.  Sin embargo, cómo hemos visto, antes de hablar de finanzas y riqueza material, es esencial que entendamos el alcance tan ancho y profundo que tiene el concepto de mayordomía, para que cuándo discutamos lo obvio, lo hagamos conociendo y viviendo ya los aspectos más profundos de esta idea que abarca toda nuestra vida, porque toda nuestra vida es propiedad de Dios.

Al hablar de la mayordomía de nuestras finanzas y nuestra riqueza material, debemos considerar los siguientes aspectos:

  1. ¿Cuál es la fuente de estos recursos?
  2. ¿Cómo generamos nuestra riqueza?
  3. ¿Con qué fin generamos nuestra riqueza?
  4. ¿Cómo usamos nuestra riqueza?

Como en todo los aspectos que hemos estudiado acerca de la mayordomía, partimos de dos postulados fundamentales: (1) Dios es el dueño de todo cuánto existe (Salmo 24:1-2 y Hageo 2:8) y (2) la mayordomía bíblica de los recursos que son de Dios busca glorificarlo a El a través del servicio a los demás y nuestro gozo (Mateo 20:25-28, Filipenses 2:2-4, Proverbios 3:9, 2 Corintios 9:6-15).  Esto es de especial importancia si tomamos en cuenta también que en el caso específico de las finanzas y la riqueza material, no podemos atribuirnos crédito alguno de su generación a parte de la gracia de Dios (Deuteronomio 8:10-20, Colosenses 1:16).

El “cómo” es aquí importante también.  El fin no justifica los medios y la generación de riqueza de acuerdo a la Palabra, debe ser honesta, sin engaño, opresión o injusticia (Santiago 5:1-6, Hechos 5:1-10).

Tener claro entonces el origen de nuestra riqueza y claro de que debemos trabajar usando los medios correctos para obtenerla, los fines de para qué y el cómo usamos nuestra riqueza se aclaran.  Hemos entendido que la buena mayordomía de nuestros talentos y los recursos que Dios ha dispuesto para nosotros en la Creación implica que imitemos el atributo de la creatividad que Dios nos ha dado para transformar estos recursos y generar valor al crear productos y servicios que nos sirven para florecer como personas, aumentar nuestra calidad de vida y generar oportunidades para que otros menos afortunados o en gran necesidad, puedan ir saliendo de su situación (Jeremías 29:5-7).

La Palabra nos llama también al uso de nuestra riqueza material para la provisión de nuestras familias (2 Corintios 12:14, 1 Timoteo 5:4, 8 y 16), la contribución para el sostenimiento de nuestros hermanos y hermanas necesitadas (Romanos 12:9-21, Hebreos 13:2 y 1 Pedro 4:9) y a través de los diezmos y ofrendas, contribuir a la obra y expansión del Evangelio (Malaquías 3:6-12, 2 Corintios 8:1-7 y 2 Corintios 9:6-15) y glorificar a Dios, así como lo hizo Jacob con lo poco que tenía (Génesis 28:16-18).

Al final, esto nos permite tener en perspectiva la riqueza para no caer en la trampa de “amar al dinero”(1 Timoteo 6:3-10) y ponernos tristes al vivir con la mano cerrada, buscando acumular riqueza (Lucas 12:13-21, 16:19-30 y Mateo  19:16-29) como fin en sí mismo, en lugar de vivir vidas de manos abiertas, sabiendo que nuestra confianza descansa en Dios, quién por la gracia mostrada a nosotros en Jesús y la guía de Su Espíritu, nos permite disfrutar personalmente, en familia y en el servicio a otros de su multiforme gracia (1 Pedro 4:10).

No olvidemos que el ejemplo más grande de dar todo a favor de los demás lo tenemos en Jesús (Juan 3:16) y debemos imitar Su ejemplo de una vida de manos abiertas y totalmente dependiente del Padre, y fortalecidos por el Espíritu Santo podremos darnos cuenta que el sacrificio de bienes temporales bien vale la pena a la luz de la gran recompensa que nos ha sido prometida (Hebreos 12:1-3).

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comentarios
  1. [...] This post was mentioned on Twitter by Juan Callejas. Juan Callejas said: Mayordomía (6): Finanzas: http://wp.me/psZ3B-66 [...]

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  2. c:medrano dice:

    De Dios, diezmos y el diablo “En el nombre del Espíritu Santo” (II)

    http://elperiodico.com.gt/es/2247/deportes/147672

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    • Gracias C:Medrano. Es un artículo definitivamente fuerte que debe ser motivo de reflexión. Lo que no debemos hacer es generalizar y sobre todo, conocer bíblicamente bien el camino correcto hacia temas como el diezmo y las ofrendas, para evitar caer en las trampas que a veces hemos caído todos….unos por pedir de una manera incorrecta y otros, por no dar nada.

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  3. [...] y Universalidad de CristoNavidad nos permite pensar en la Eternidad: ¿Para qué estamos viviendo?Mayordomía (6): FinanzasEl Pacto de Lausana (2): Autoridad y Poder de la BibliaCambios en la ortografía del españolPecado [...]

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  4. […] Abordaremos el tema desde 5 perspectivas diferentes que nos ayudarán a formarnos una idea completa y bíblica del concepto y nos facilitarán su aplicación en nuestras vidas: 1. Mayordomía de nuestros talentos 2. Mayordomía de nuestro prójimo 3. Mayordomía de las instituciones 4. Mayordomía del medio ambiente 5. Mayordomía de las finanzas […]

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