8»¡Yo soy el Señor; ese es mi nombre!
No le daré mi gloria a nadie más,
ni compartiré mi alabanza con ídolos tallados.

Llegamos hoy a la quinta y última parte de nuestra serie acerca de las “5 S0las” en conmemoración del 497 aniversario del día en que Martín Lutero clavó sus famosas 95 tesis en Wittenberg, un 31 de diciembre de 1517.  La “Sola” con la que terminamos la serie es la que corona todas las demás: “Soli Deo Gloria” (Solamente a Dios sea la Gloria).

Para esto vivimos, para esto fuimos creados y en esto encontramos nuestro mayor gozo, realización y felicidad…la Gloria de Dios.

El Catecismo de Westminster lo define muy bien así: “El principal propósito del hombre es glorificar a Dios y disfrutarlo para siempre.” 

¿Por qué es que buscar la Gloria de Dios es que encontramos la verdadera felicidad?

  1. Vivimos para algo mucho más grande, infinito, bueno y verdadero que nosotros mismos.
  2. Nos desprendemos de las carreras por ser satisfechos a través de placeres temporales.
  3. Encontramos nuestra verdadera humanidad en ver hacia nuestro Creador, a imagen de quien fuimos hechos y a través del servicio al prójimo, hecho también a esa misma imagen.
  4. Aprendemos a ver en nuestra obediencia a Sus preceptos -obediencia que nace como respuesta de gratitud y adoración por el inmenso regalo de salvación que nos dio en Jesús- lo que significa vivir de manera plena -aún en medio de las pruebas y dificultades-, en paz y con la consciencia tranquila.
  5. Sabemos que siempre tendremos un lugar especial en la casa del Padre…aún cuando por nuestra propia rebelión nos hayamos alejado.
  6. Dios se glorifica al perdonar, restaurar y transformar la vida de pecadores….y ver como estos a su vez transforman su entorno.
  7. Y muchas, muchísimas razones más…..

31Así que, sea que coman o beban o cualquier otra cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31, NTV)

3Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo. 4Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos. 5Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo. 6De manera que alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado. 7Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados. 8Él desbordó su bondad sobre nosotros junto con toda la sabiduría y el entendimiento.
9Ahora Dios nos ha dado a conocer su misterioso plan acerca de Cristo, un plan ideado para cumplir el buen propósito de Dios. 10Y el plan es el siguiente: a su debido tiempo, Dios reunirá todas las cosas y las pondrá bajo la autoridad de Cristo, todas las cosas que están en el cielo y también las que están en la tierra.11Es más, dado que estamos unidos a Cristo, hemos recibido una herencia de parte de Dios, porque él nos eligió de antemano y hace que todas las cosas resulten de acuerdo con su plan.
12El propósito de Dios fue que nosotros, los judíos —que fuimos los primeros en confiar en Cristo—, diéramos gloria y alabanza a Dios. 13Y ahora ustedes, los gentiles, también han oído la verdad, la Buena Noticia de que Dios los salva. Además, cuando creyeron en Cristo, Dios los identificó como suyos al darles el Espíritu Santo, el cual había prometido tiempo atrás. 14El Espíritu es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo esto para que nosotros le diéramos gloria y alabanza.  (Efesios 1:3-14, NTV)
La única respuesta que podemos dar a semejante amor, gracia y misericordia que doblar rodilla y dar gloria a Dios….

Llegamos a la cuarta parte de nuestra serie acerca de las “5 Solas” de la Reforma Protestante.  La “Sola” de hoy es quizás el punto pivotal de las 5 y una a la que debemos prestar especial atención para apreciarla, valorarla y vivirla con todo nuestro corazón: “Solo Christus” – ¡Solamente Cristo!.

Toda la vida cristiana gira alrededor de la persona y obra de Jesús.  Es únicamente a través de Él, de quién Él es, de Su vida y obra aquí en la Tierra y Su resurrección física y posterior ascensión física a los cielos que podemos tener nosotros esperanza de vida eterna en una relación restaurada con Dios el Padre.

¿Qué es lo más importante que debemos saber acerca de Jesús?

1. ¿Quién es Jesús?

  • Jesús es Dios, es Dios el Hijo, la Segunda Persona de la Trinidad, uno con el Padre y con el Espíritu Santo, a la vez una persona distinta, es Dios encarnado. Esta verdad, evidente en todas las Escrituras, a la vez queda muy bien descrita en el Credo de Calcedonia.  En la persona de Jesús están contenidas de manera perfecta Su naturaleza 100% divina y Su naturaleza 100% humana sin confusión alguna, sin mezclarse, pero a la vez, en perfecta unidad.

2. ¡Todo se trata de Jesús!

  • 15Cristo es la imagen visible del Dios invisible.
    Él ya existía antes de que las cosas fueran creadas y es supremo sobre toda la creación
    16porque, por medio de él, Dios creó todo lo que existe
    en los lugares celestiales y en la tierra.
    Hizo las cosas que podemos ver
    y las que no podemos ver,
    tales como tronos, reinos, gobernantes y autoridades del mundo invisible.
    Todo fue creado por medio de él y para él.
    17Él ya existía antes de todas las cosas
    y mantiene unida toda la creación.
    18Cristo también es la cabeza de la iglesia,
    la cual es su cuerpo.
    Él es el principio,
    es supremo sobre todos los que se levantan de los muertos.
    Así que él es el primero en todo.
    19Pues a Dios, en toda su plenitud,
    le agradó vivir en Cristo,
    20y por medio de él, Dios reconcilió consigo
    todas las cosas.
    Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra,
    por medio de la sangre de Cristo en la cruz. (Colosenses 1:15-20, NTV / ver también Hebreos 1:1-4)

3. Solamente Jesús es nuestro mediador entre Dios y nosotros los hombres.

  • 1En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos. 2Ora de ese modo por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad. 3Esto es bueno y le agrada a Dios nuestro Salvador, 4quien quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad. 5Pues hay sólo un Dios y sólo un Mediador que puede reconciliar a la humanidad con Dios, y es el hombre Cristo Jesús. 6Él dio su vida para comprarles la libertad a todos. Este es el mensaje que Dios le dio al mundo justo en el momento preciso. (1 Timoteo 2:1-6, NTV / ver también Hebreos 12:1-4 y Juan 10:1-18)

4. Solamente en Jesús hay salvación.

  • 23Hubo muchos sacerdotes bajo el sistema antiguo, porque la muerte les impedía continuar con sus funciones; 24pero dado que Jesús vive para siempre, su sacerdocio dura para siempre. 25Por eso puede salvar —una vez y para siempre— a los que vienen a Dios por medio de él, quien vive para siempre, a fin de interceder con Dios a favor de ellos.
    26Él es la clase de Sumo Sacerdote que necesitamos, porque es santo y no tiene culpa ni mancha de pecado. Él ha sido apartado de los pecadores y se le ha dado el lugar de más alto honor en el cielo. 27A diferencia de los demás sumos sacerdotes, no tiene necesidad de ofrecer sacrificios cada día. Ellos los ofrecían primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo. Sin embargo, Jesús lo hizo una vez y para siempre cuando se ofreció a sí mismo como sacrificio por los pecados del pueblo. 28La ley nombra a sumos sacerdotes que están limitados por debilidades humanas; pero después de que la ley fue entregada, Dios nombró a su Hijo mediante un juramento y su Hijo ha sido hecho el perfecto Sumo Sacerdote para siempre. (Hebreos 7:23-28, NTV / ver también Filipenses 2:6-11 y Hechos 4:12)

¡Qué gran Salvador tenemos en Jesús! Si quieres aprender más de este tema y profundizar en estas ideas, puedes bajar este estudio de Cristología Básica y una propuesta de como vivir esto mejor en América Latina Cristología para Latinoamérica .


Continuamos hoy con la tercera parte de la serie acerca de las “5 Solas” de la Reforma Protestante.  La “Sola” que nos toca hoy no solamente es fundamental para el cristiano, sino también es el complemento perfecto para la que vimos ayer, “Sola Gratia”.

Hoy hablaremos de “Sola Fide” (Solamente la Fe).  Esta “Sola” trata con nuestra respuesta a la gracia que se nos es ofrecida y otorgada por Dios a través del sacrificio de Jesús en la Cruz.  Cuándo afirmamos “Sola Fide”, afirmamos lo siguiente:  “La respuesta del hombre hacia Dios, para efectos de su salvación, es únicamente la fe. La fe es un don de Dios, dispensado a través del Espíritu Santo a las personas, por Gracia.”

“1Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros. 2Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios.
3También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. 4Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. 5Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor.”  (Romanos 5:1-5, NTV)
“8Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, 9no por obras, para que nadie se jacte. 10Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.”  (Efesios 2:8-10, NVI)
Además de estos pasajes, vale la pena revisar: Hechos 16:25-24, Juan 6:35-40 y Romanos 1:16-17 (entre muchos otros más).
Estas dos importantes “Solas”, podemos resumirlas en esta hermosa frase: “Somos salvos únicamente por gracia, únicamente a través de la fe.”
Como punto interesante, en 1999 se llegaron a importantes acuerdos entre el Vaticano y los líderes de la Iglesia Luterana acerca de estas importantes doctrinas.  El documento que contiene el acuerdo (Declaración Conjunta Sobre la Doctrina de la Justificación) y que fue presidido en su tiempo por el Cardenal Ratzinger (hoy Papa Emérito Benedicto XVI) puede ser descargado aquí.

Continuamos hoy con nuestra serie acerca de los 5 pilares fundamentales de la Reforma, las “5 Solas”.  Hoy nos toca ampliar sobre el segundo pilar: Sola Gratia – Solamente la Gracia.

Este sea quizás el pilar más “escandaloso” de todos, porque es el que contraviene muchos de los supuestos acerca de la religión….supuestos que buscan dar respuesta a la pregunta: ¿Qué debo HACER para salvarme? (Sin entrar aún en detalles de qué significa “salvarme”…)

¿Qué queremos decir cuándo decimos “Sola Gratia”? En resumen, afirmamos lo siguiente: Somos salvos únicamente por la Gracia de Dios, sin necesidad de la mediación de la iglesia, los hombres o las instituciones/tradiciones. Eso quiere decir que nuestra salvación, el perdón de nuestros pecados no depende de nuestros méritos, de algún sistema contable de obras buenas vrs. obras malas, o de que alguna persona o institución aquí en la Tierra nos otorgue algún don especial.  La Gracia de Dios es iniciativa de Dios, prerrogativa de Dios y es otorgada libremente por Él como extensión de Su inmenso amor y misericordia por cada uno de nosotros y como consecuencia, por el mundo que Él creó.

  1. Isaías 48:8-11
  2. Efesios 2:1-10
  3. Romanos 5:6-10

Ser salvos por gracia significa que somos salvos para siempre.  No hicimos nada para obtenerla y por ende, es Dios quien nos sostiene hasta el final.  Ser salvos por gracia no solo tiene que ver con nuestro pasado, sino que también redime nuestro presente y nos empuja a vivir un futuro con esperanza y con una libertad que no tiene comparación alguna.  Ser salvos por gracia es lo que nos motiva a responder a Dios con amor, a ser transformados en nuestra actitud y vida diaria como respuesta de agradecimiento a Dios por su obra en nosotros.  Ser salvos por gracia significa que ahora podemos perdonar bien -porque conocemos el perdón que se nos fue dado-, que podemos perseguir la reconciliación y restauración de nuestras relaciones con otros y transformar nuestra comunidad.

Recibir esta inmensa, incomparable y, para el moralista empedernido, escandalosa gracia de Dios es únicamente posible gracias al sacrificio de Jesús en la Cruz.  El sacrificio de Jesús en la Cruz es SUFICIENTE para el perdón de nuestros pecados -pasados, presentes y futuros- y es lo que nos catapulta a vivir una vida de libertad, facultada por la gracia de Dios para transformar el mundo.  ¿Por qúe afirmamos esto?  Las siguientes características del sacrificio de Jesús pueden ayudarnos a entender por qué:

  1. Penal – Jesús pagó la pena por nuestros pecados, sin tener Él pena alguna que pagar
  2. Sustitutivo – Jesús pagó la pena en nuestro lugar
  3. Propiciatorio – Jesús pagó la pena para reconciliarnos con Dios una vez y para siempre
  4. Expiatorio – Nuestras penas son cargadas por Jesús y olvidadas por Dios una vez y para siempre
  5. Imputativo – la justicia de Jesús nos es imputada (otorgada) a nosotros y por ende, somos vistos no solo como inocentes, sino también como justos delante de Dios el Padre

¡Qué regalo más increíble! ¡Qué razón más grande para celebrar, agradecer y compartir con otros el Evangelio!

Cantemos a todo pulmón…

 


Se viene el 31 de octubre.  La fecha más temida por los cristianos en el mundo -con razones comprensibles de por qué, y quizás, una oportunidad de re-pensar nuestro “approach” al tema (aquí una propuesta) Sin embargo, en medio de brujas, fantasmas, esqueletos y amenazas de “trucos” a cambio de dulces, la Iglesia -particularmente la Protestante- no puede olvidar lo que el 31 de octubre marca para nosotros.  Hace 498, un monje agustino clavó en la puerta de una iglesia en la ciudad de Wittenberg 95 temas para los que quería un debate abierto.  Para muchos, eso marca el inicio de la Reforma….y todo sucedió un 31 de octubre del año 1517. De ese día, se desprendió una corriente de pensamiento que, fundamentada en 5 pilares muy importantes, dio forma a lo que hoy conocemos como la Iglesia Evangélica en todas sus expresiones alrededor del mundo. Esta serie pretende introducirnos de manera general a cada uno de estos 5 pilares: 1. Sola Scriptura (solamente la Escritura) 2. Sola Gratia (solamente la Gracia) 3. Sola Fide (solamente la Fe) 4. Solus Christus (solamente Cristo) 5. Soli Deo Gloria (solamente a Dios sea la Gloria) Arrancamos hoy con el primer pilar: Sola Scriptura. ¿Qué queremos decir con la idea de “Sola Scriptura”?  En resumen, la idea de Sola Scriptura es una afirmación bastante categórica que para el cristiano, es la Biblia la única fuente de dirección en asuntos de la fe, la doctrina y la vida cristiana.  Es allí donde empezamos y donde terminamos a la hora de buscar qué nos ha querido revelar Dios acerca de Sí Mismo, acerca de nuestras vidas y acerca de cómo hemos de vivirlas aquí en la Tierra.  La Biblia tiene mucho que decir acerca de sí misma:

  1. Romanos 15:1-4
  2. 2 Timoteo 3:14-17
  3. Hebreos 4:12-13
  4. 2 Pedro 1:16-20
  5. Isaías 55:10-13
  6. Jeremías 23:28-29
  7. Juan 8:31-32
    1. Salmo 119:9
    2. Juan 14:6
    3. Juan 1:1-5 y 14
  8. Todo el Salmo 119

Ahora, cuando afirmamos “Sola Scriptura”, no afirmamos en ningún momento la idea de “Solo Scriptura” o “Scriptura Nuda”, que en esencia es decir algo así como “la Biblia y nada más”.  Tampoco afirmamos que la interpretación y lectura de la Biblia se hace en un vacío cultural, geográfico e histórico.  Reconocemos en la Tradición de la Iglesia Cristiana el valor de la interpretación y enseñanza fiel a los textos que nos puede ayudar a nosotros a mejorar nuestra lectura y comprensión de los mismos en un contexto completamente ajeno al que fueron originalmente escritos.  Reconocemos y afirmamos la obra del Espíritu Santo en ayudarnos a conocer la verdad y su obra también a lo largo de la historia en hacer lo mismo a través de otros. ¿Cuál es la diferencia? ¿No es esto contradictorio?  Esta es una distinción importante porque nos ayuda a aclarar temas como: 1. Aunque la Biblia es fuente SUFICIENTE y EXHAUSTIVA en los temas de la fe y la vida cristiana, hemos de reconocer que la Biblia no nos habla de varios temas, tanto porque no es el objetivo principal del texto, como también por puras cuestiones históricas y culturales.  La Biblia no nos dice qué sistema de gobierno es mejor, qué régimen económico es el ideal o qué debemos hacer con la internet, los deportes o las nuevas tendencias culinarias.  La Biblia no nos habla de matemáticas o de ingeniería forestal.  Sin embargo, a pesar de que estos y muchos otros temas tan específicos no los encontramos allí, sí podemos afirmar una cosa: TODOS estos temas están sujetos a la autoridad final de la Biblia como única fuente revelada, inspirada, inerrante e infalible de la Verdad.  Si cualquier disciplina humana descubre algo que es 100% verdadero, podemos gozarnos porque en última instancia, toda verdad es verdad de Dios.  Dios es la fuente, origen y punto final de toda verdad. De esa cuenta entonces, podemos salir de la trampa de definir a la Biblia como “manual de vida” o “manual del fabricante”, y tratarla como es, la amorosa Revelación del carácter y naturaleza de Dios a través de la experiencia humana y Su hermosa historia de Salvación para la humanidad en Jesús. 2. La Biblia afirma tres cosas importantísimas acerca de sí misma que debemos tener siempre en cuenta:

  • La Biblia es infalible: no puede equivocarse, contradecirse o negarse a sí misma.
  • La Biblia es inerrante (en sus idiomas originales): todo lo que dice es cierto y no contiene error alguno -fechas, nombres de lugares, datos históricos, etc.-
  • La Biblia es la manera en que Dios escogió revelarse a Sí mismo a nosotros los seres humanos.
    • A través del texto podemos conocer el carácter y naturaleza de Dios. ¡Dios es CONOCIBLE!
    • Toda la Escritura tiene un hilo conductor consistente y nos apunta a Jesús:
      • Juan 5:39
      • Lucas 24:25-27
      • Hechos 8:26-38

¡Metámonos de cabeza a leer, estudiar y compartir con otros las Escrituras! Vivimos en un país en donde podemos hacerlo con libertad y apertura.  Si quieren profundizar más en el tema, los invito a bajar este estudio.Qué es la Biblia  


This story shall the good man teach his son;
And Crispin Crispian shall ne’er go by,
From this day to the ending of the world,
But we in it shall be remember’d;
We few, we happy few, we band of brothers;
For he to-day that sheds his blood with me
Shall be my brother; 

(William Shakespeare, Henry V)

DSC01031After 25 days of being stretched, trained and of having received the call from Above, we are now all settling back to our nations, cities, jobs, homes and families.  We have been blessed with an amazing retreat and opportunity to refocus on that which is of “first importance” (1 Corinthians 15:1-9)….the Gospel.

As we settle back in, let us never forget our call, let us never again see our jobs as merely that, a job.  Where we all are right now is where God would have us, and where we are to settle our Embassy.  Whatever our profession, that is our vocation now, our ministry and it is there that we bring the message that as ambassadors of the King, we have been sent to tell, minister and show…RECONCILIATION.

“11Therefore, knowing the fear of the Lord, we persuade others. But what we are is known to God, and I hope it is known also to your conscience. 12We are not commending ourselves to you again but giving you cause to boast about us, so that you may be able to answer those who boast about outward appearance and not about what is in the heart. 13For if we are beside ourselves, it is for God; if we are in our right mind, it is for you. 14For the love of Christ controls us, because we have concluded this: that one has died for all, therefore all have died; 15and he died for all, that those who live might no longer live for themselves but for him who for their sake died and was raised.
16From now on, therefore, we regard no one according to the flesh. Even though we once regarded Christ according to the flesh, we regard him thus no longer. 17Therefore, if anyone is in Christ, he is a new creation. The old has passed away; behold, the new has come. 18All this is from God, who through Christ reconciled us to himself and gave us the ministry of reconciliation; 19that is, in Christ God was reconciling the world to himself, not counting their trespasses against them, and entrusting to us the message of reconciliation. 20Therefore, we are ambassadors for Christ, God making his appeal through us. We implore you on behalf of Christ, be reconciled to God. 21For our sake he made him to be sin who knew no sin, so that in him we might become the righteousness of God.” (2 Corinthians 5:11-21, ESV)
So let’s plug back in the “normal” rhythm of our lives with a newfound sense of enthusiasm in its truest sense of the word: “be inspired or possessed by a god, be rapt, be in ecstasy”…of truly being In (en) God (theos).
God bless you all, you have enriched, challenged and rekindled my faith in friendship and brotherhood.  May God allow us to continue to serve each other, pray for each other and even meet on this side of Heaven again.  Look to Jesus always, dive deep in sound doctrine, and pour yourselves out in service to your loved ones, your church and your communities.
May these words inspire you to move forward:

Soneto a Jesus Crucificado / Sonnet to Jesus Crucified

I am not moved, my God, to love You
by the heaven that You have promised me
and I am not moved either by hell so feared
as the reason to stop offending You.

You move me, my Lord, it moves me to see You
nailed to a cross and your flesh destroyed,
what moves me is to see your body so injured,
what moves me is your suffering and your death.

What moves me, finally, is your love, and in such way,
that even if there was no heaven, I would love You,
and even if there was no hell, I would fear You.

You don’t have to give me for me to love You,
so even if what I hope for I did not hope,
the same that I love You, I would love You.

               —Translated by José Leo O S


Logograma CDLEl día de hoy, 21 de octubre de 2014, se cumplen 7 años exactos del nacimiento de una iglesia en Guatemala que se ha convertido en casa, refugio y plataforma de oportunidad para ejercer los dones que Dios nos ha dado a personas como yo que, en medio de quebrantamiento y de los embates de la vida, han sido sostenidas por la predicación, enseñanza y vivencia continua del Evangelio.  Hace 7 años -luego de algunos meses de preparación y un café entre tres amigos- se le abrió la puerta a personas imperfectas para poder ser, poder soñar y poder pararse bajo la inmensa sombrilla de la gracia.

Cinco pilares sostienen la visión de Casa de Libertad.  El ideal planteado en la visión de ser “Personas transformadas por Jesús que salen a transformar para Jesús” está anclado en cinco grandes ideas que motivan todo lo que allí hacemos y vivimos:

  1. La incansable búsqueda por la unidad de la Iglesia
  2. La centralidad de la familia como punto de partida de la comunidad cristiana guiada y centrada en el Evangelio
  3. La centralidad de la persona y obra de Jesús
  4. El compromiso con la transformación de la comunidad a la que servimos, especialmente a los más necesitados
  5. La férrea defensa de la libertad responsable de cada persona, libertad que alimenta la vida virtuosa, comprometida con la búsqueda de todo aquello que es bueno, bello y verdadero

Pero más allá de una buena visión y sólida filosofía ministerial, Casa de Libertad ha venido a ser un verdadero refugio para el quebrantado.  En lo personal, ha sido y sigue siendo a través del ministerio de la iglesia, la amistad, el amor y las oraciones de mis hermanos y hermanas allí, que logré encontrar un lugar dónde doblar rodilla y derramar lágrimas mientras he venido siendo restaurado luego de un obscuro período en mi vida y la de mi familia.  Allí fueron presentadas mis dos hijas, Isabella y Raquel, al Señor y su congregación. Ha sido también el lugar en donde dos de mis hermanos se casaron y una de mis cuñadas llegó a los pies de la Cruz.  Fue allí también donde mi hermana menor se bautizó y en donde como familia con mis hermanos, hemos tenido la oportunidad de servir.

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Bautismo de Isabella Callejas de la Cerda, octubre 2013 en Casa de Libertad

Quizás la experiencia más linda y de la que jamás terminaré de agradecer al Señor fue cuando tuve la oportunidad en el mes de octubre de 2013 de bautizar a mi hija mayor, Isabella.  A sus 8 años, luego de una plática que solo alguien como mi mamá puede dar, Isabella recibió al Señor como su Salvador y luego me pidió que pudiera ayudarla a dar el paso del bautismo.  Le pido al Señor me conceda poder hacer lo mismo con Raquel en el tiempo que Él tenga determinado para ella.

¿Somos una iglesia perfecta que ya tiene todo resuelto? ¡De ninguna manera! Sin embargo, somos una iglesia de personas que empiezan por allí, su desastrosa imperfección, y que se atreven a alzar la mirada con la fe y dignidad que solamente el Espíritu Santo nos puede dar y buscamos dar pasos al frente con valentía, pasión por las Escrituras, enfocados en el Evangelio y comprometidos con nuestras familias, nuestra iglesia, nuestra ciudad y nuestra nación.  ¡Falta mucho por hacer! Estos siete años son apenas el comienzo.  Estoy seguro que Dios nos seguirá guiando y mostrando el camino a seguir, que veremos más evidencias de Su gracia, que aprenderemos de incontables derrotas y que veremos a más y más personas venir a los pies de la Cruz a recibir la vida que solo Jesús nos puede dar.

¡Feliz 7 aniversario Casa de Libertad!  ¡Un abrazo a la distancia desde Maui!

¿Se animan a venirnos a visitar? Estamos ubicados en el Km. 12.7 Carretera a El Salvador, Centro Comercial Metroplaza, segundo nivel encima de Comex.  Los servicios son a las 9 y 11:30am los días domingo.


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¿Qué quiero, mi Jesús?…Quiero quererte,

Quiero cuanto hay en mí, del todo darte

sin tener más placer que el agradarte,

sin tener más temor que el ofenderte.

Quiero olvidarlo todo y conocerte,

quiero dejarlo todo por buscarte,

quiero perderlo todo por hallarte,

quiero ignorarlo todo por saberte.

Quiero, amable Jesús, abismarme

en ese dulce hueco de tu herida,

y en tus divinas llamas abrasarme.

Quiero, por fin, en Ti transfigurarme,

morir a mí, para vivir tu vida,

perderme en Ti, Jesús, y no encontrarme.


“Belleza es la palabra con la que iniciaremos.  Belleza es la última cosa a la que el intelecto pensante se atreve a acercarse, ya que esta únicamente baila como un esplendor incontenible alrededor de la doble constelación de lo verdadero y lo bueno y su inseparable relación entre sí.  La belleza es aquella que es desinteresada, sin la cual el mundo antiguo se rehusaba a entenderse a sí mismo, una palabra que de forma imperceptible y a la vez inequívoca se ha despedido de nuestro nuevo mundo, un mundo de intereses, dejándole en manos de su propia avaricia y tristeza.  Sin ser amada ni promovida por la religión, la belleza ha sido levantada de su propio rostro cual máscara, y su ausencia expone rasgos en ese rostro que amenazan hacerse incomprensibles al hombre.  Ya no nos atrevemos a creer en la belleza y hacemos de ella mera apariencia para poder así, descartarla con facilidad.  Nuestra actual situación nos muestra que la belleza exige para sí misma al menos tanto coraje y decisión como lo exigen la verdad y la bondad, y que ella no permitirá que se le separe o prohiba estar con sus dos hermanas sin llevárselas con ella en una especie de venganza misteriosa.  Podemos estar seguros que quienquiera que menosprecie su nombre como si fuese el adorno de un pasado burgués -ya sea que lo admita o no- será incapaz de orar y dentro de poco, incapaz de amar.”

— Hans Urs von Balthasar, LA GLORIA DEL SEÑOR: UNA ESTETICA TEOLOGICA, VOL. 1 – VER LA FORMA

“Beauty is the word that shall be our first. Beauty is the last thing which the thinking intellect dares to approach, since only it dances as an uncontained splendor around the double constellation of the true and the good and their inseparable relation to one another. Beauty is the disinterested one, without which the ancient world refused to understand itself, a word which both imperceptibly and yet unmistakably has bid farewell to our new world, a world of interests, leaving it to its own avarice and sadness. No longer loved or fostered by religion, beauty is lifted from its face as a mask, and its absence exposes features on that face which threaten to become incomprehensible to man. We no longer dare to believe in beauty and we make of it a mere appearance in order the more easily to dispose of it. Our situation today shows that beauty demands for itself at least as much courage and decision as do truth and goodness, and she will not allow herself to be separated and banned from her two sisters without taking them along with herself in an act of mysterious vengeance. We can be sure that whoever sneers at her name as if she were the ornament of a bourgeois past — whether he admits it or not — can no longer pray and soon will no longer be able to love.”

— Hans Urs von Balthasar, THE GLORY OF THE LORD: A THEOLOGICAL AESTHETICS, VOL. 1 – SEEING THE FORM

Texto tomado de aquí.


Traducido del artículo “The One Thing Christians Should Stop Saying” por Scott Dannemiller

Estaba hablando por teléfono con un buen amigo hace algunos días. Luego de hablar de algunos asuntos importantes, cómo el hablar acerca de nuestras mamás y volver a contar historias semi-verídicas de nuestros días universitarios, nuestra conversación dio un giro hacia lo mundano.

“Entonces, ¿qué tal el trabajo?”, me preguntó.

Para aquellos que no lo saben, yo me gano la vida enseñando liderazgo y ayudando a las personas a llevarse bien las unas con las otras dentro del mundo corporativo de Estados Unidos. Mi esposa me dice que es una excelente excusa que me he inventado para poder pararme frente a grandes grupos de personas y contar historias.

Apelo al principio legal de que nadie puede incriminarse a sí mismo.

Mi respuesta a la pregunta de mi amigo fue, “Definitivamente me siento bendecido. El año pasado fue el mejor año a la fecha para mi empresa. Todo parece indicar que este año va en la misma dirección.”

Dije esas palabras sin siquiera pensarlo. Como que estuviera recitando la jura a la bandera o haciendo mi pedido usual en McDonald’s.

Pero….estaba mintiendo.

Ahora, antes que me juzguen, permítanme explicar. En base a que el año pasado emprendimos el viaje con mi familia de no comprar nada, ustedes podrán pensar que estamos subsistiendo a base de sopas ramen y los nachos y salsa que regalan en los restaurantes mexicanos. Pero no se preocupen, como familia no la estamos pasando mal.

De hecho, el año pasado, sí fue el mejor año para mi empresa.

De hecho, este año las cosas se ven muy bien también.

Sin embargo, eso no es una bendición.

He notado una interesante tendencia dentro de los cristianos, incluyéndome a mí mismo, y eso me preocupa mucho. Nuestra respuesta de cajón ante recibir algo material es el considerarnos bendecidos. Es como el “amén” al final de una oración.

“Este carro nuevo es una bendición.”

“Finalmente vendimos la casa. Me siento bendecido.”

“Acabo de regresar de un viaje misionario. Me doy cuenta lo bendecidos que hemos sido en este país.”

De manera superficial, estas frases parecen inocuas. Parecen incluso piadosas. ¿Por qué no glorificar a Dios por todo lo que tengo? ¿Acaso no es esto lo que debemos hacer?

Al reflexionar acerca de cuando dije “me siento bendecido”, dos ideas vinieron a mi mente. Quizás me acusen de hacer lío por cuestiones semánticas, pero ténganme un poco de paciencia porque considero que esto es crucialmente importante. Es una de esas cosas que no podemos ver porque está tan enraizado en nuestra cultura que se ha vuelto en algo normal.

Sin embargo, esto es algo que debe de parar. A continuación, el por qué.

En primer lugar, cuando digo que mi fortuna material es el resultado de la bendición de Dios, reduzco al Todopoderoso a una especie de hada-en-el-cielo-concede-deseos que de manera arbitraria le regala carros o dinero a sus seguidores. Me costaría no pensar en aquellas ocasiones en que premiaba a mis hijos con dulces cada vez que seguían instrucciones o iban de manera correcta al baño. Claro, Dios quiere que continuamente busquemos Su voluntad, y esto es para nuestro propio bien. Pero…¿Dios se vale de este tipo de retroalimentación positiva?

Dios no es un psicólogo del comportamiento

En segundo lugar, y quizás aún más importante, el considerarme bendecido a causa de mi buena fortuna material es algo sencillamente incorrecto. Para empezar, puede ser ofensivo para los cientos de millones de cristianos alrededor del mundo que viven con menos de US$10 diarios. ¿Si entiendes esto, verdad? Cientos de millones que reciben una “bendición” material de un solo dígito cada día.

Durante nuestro año viviendo en Guatemala, Gabby y yo fuimos testigos de primera mano del terrible daño que la teología de la prosperidad hace, en dónde a las personas fieles que hacen lo imposible para alimentar a sus familias se les decía que no estaban siendo lo suficientemente fieles. Si llegaban a serlo, Dios los sacaría de su pesadilla. “Haz un mayor esfuerzo, y Dios te mostrará Su favor.”

¿El problema? En ningún lugar de la escritura podemos encontrar que se nos prometa una vida fácil en este mundo a cambio de nuestra promesa de fe. De hecho, los más devotos santos de la Biblia usualmente morían en la quiebra, luego de recibir un boleto sin retorno a la prisión o a morir torturados.

Si quisiéramos una definición bíblica de lo que es estar bendecido, pongamos atención a las palabras de Jesús en Mateo 5:1-12 (NTV):

El Sermón del monte

1Cierto día, al ver que las multitudes se reunían, Jesús subió a la ladera de la montaña y se sentó. Sus discípulos se juntaron a su alrededor, 2y él comenzó a enseñarles.

Las bienaventuranzas

3«Dios bendice a los que son pobres en espíritu y se dan cuenta de la necesidad que tienen de él, porque el reino del cielo les pertenece.

4Dios bendice a los que lloran, porque serán consolados.

5Dios bendice a los que son humildes, porque heredarán toda la tierra.

6Dios bendice a los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

7Dios bendice a los compasivos, porque serán tratados con compasión.

8Dios bendice a los que tienen corazón puro, porque ellos verán a Dios.

9Dios bendice a los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

10Dios bendice a los que son perseguidos por hacer lo correcto, porque el reino del cielo les pertenece.

11»Dios los bendice a ustedes cuando la gente les hace burla y los persigue y miente acerca de ustedes y dice toda clase de cosas malas en su contra porque son mis seguidores. 12¡Alégrense! ¡Estén contentos, porque les espera una gran recompensa en el cielo! Y recuerden que a los antiguos profetas los persiguieron de la misma manera.

Sospecho que quizás algunos incisos adicionales al versículo 12 fueron omitidos del texto. Quizá esta era la parte en donde los discípulos de Jesús respondían diciendo algo así como:

“Espera un momento, Señor. ¿Qué de “benditos los cómodos”, o “benditos aquellos que tienen un buen trabajo, una casa modesta y vacaciones anuales?” Y Jesús les respondió diciendo, “Discúlpenme hermanos, pero esos no entraron en la lista.”

Así que allí está. Escrito en letras rojas. Tan claro como la luz del día. Aún así, lo ignoramos todo cuándo secuestramos la palabra “bendecido” y la hacemos encajar nítidamente en nuestros ideales modernos norteamericanos, creando una especie de lotería cósmica en donde toda oración sincera nos compra otro ticket raspable. En el proceso, alienamos a aquellos a quienes esperamos traer a la fe.

Debemos parar de jugar este juego.

La verdad es que no tengo idea de por qué nací en donde nací o porqué tengo las oportunidades que tengo. Eso va más allá de mi comprensión. Pero definitivamente no creo que Dios me haya escogido por encima de otros a causa de la veracidad de mis oraciones o la profundidad de mi fe. Aún así, si tomo ventaja de las oportunidades que me han sido dadas, es posible que pueda tener una vida cómoda. No está garantizada. Pero si llegara a pasar, no creo que Jesús me considere “bendecido”.

Me considerará “cargado”.

Me preguntará:

“¿Qué vas a hacer con todo eso?”

“¿Lo usarás para ti mismo?”

“¿Lo usarás para ayudar a otros?”

“¿Lo resguardarás para sentirte cómodo?”

“¿Lo compartirás?”

¡Tantas opciones difíciles! ¡Tan pocas respuestas sencillas!

Así que mi oración hoy es que pueda entender mi verdadera bendición. NO es mi casa. No es mi trabajo. No es mi nivel de vida.

Mi bendición es esta. Conozco a un Dios que le da esperanza al que no la tiene. Conozco a un Dios que ama a quien no es digno de ser amado. Conozco a un Dios que trae Consuelo al quebrantado. Y conozco a un Dios que ha sembrado ese mismo poder dentro de mi. Dentro de todos nosotros.

Y por esta bendición, que nuestra respuesta siempre esa,

“¡Úsame!”

Desde que tuve esta conversación, mi nueva respuesta es simplemente, “Estoy agradecido.”

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Scott Dannemiller is a writer, blogger, worship leader and former missionary with the Presbyterian Church. He writes the blog The Accidental Missionary, where this post first appeared.

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